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viernes, 2 de septiembre de 2016

ESPECIAL DE  LA NOSTALGIA - DEMIMURGA Y CHE PAPUSA



Dos murgas que dieron sus primeros pasos en el Encuentro de Murga Joven. Con distinto origen y recorrido, pero siempre manteniendo el espíritu de un trabajo cooperativo llevado a cabo entre amigos. La esencia de lo que reflejaron arriba del escenario aún se mantiene viva en cada uno de sus ex integrantes, y muchos de ellos participan hoy de nuestra máxima fiesta popular. Christian Font, por el lado de “Demimurga”, y Carolina Pastorino, Jonhattan García, Michel González, y Matías González por el lado de “Che Papusa”, expresaron su sentir hacia su lugar de pertenencia, la que siempre será su casa, y recibirá el amor desde un rincón de su corazón. Homenaje a dos conjuntos que hoy por hoy no pisan las tablas, pero que perduran en la memoria colectiva de la gente que se ha identificado con su arte.

DEMIMURGA

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DIFRUTASTE CON LA MURGA?

CHRISTIAN FONT: “De la primera etapa, todos los años de Murga Joven. Luego de la etapa del Carnaval Oficial, el año 2003. En ese momento la murga salió en el puesto 19, pero hizo 30 tablados que eran un montón en esa época para un título nuevo, y fue muy bien recibida. Me sigue gustando el repertorio de esa época. Recuerdo que nos decían que estábamos locos por algunas cosas que planteábamos, y hoy por hoy hay murgas que hacen esos tipos de planteos, y las aplauden de pie. Habíamos hecho una presentación con muchas músicas distintas, y decían que “no se entendía”. Disfruté mucho el carnaval 2007, año en el que volví a la murga. También los últimos carnavales de Demimurga, que fueron en los años 2009 y 2010, los cuales los viví como letrista. En 2009 fue el único año que pasamos a la liguilla. Luego corroboramos que habíamos entrado a la liguilla por un error informático, lo cual fue un robo, porque la murga estaba fácil en la liguilla. Me acuerdo que una vez que se supo cuál era la liguilla, y se sortearon las etapas,  conjuntos de mucho nombre decían “yo no cierro, porque la gente se te va”. Al final nos llamó un directivo de DAECPU, preguntándonos si queríamos cerrar. Cerramos con la mejor rueda de la murga, y no se movió nadie. Debutamos en la liguilla con el teatro lleno. Al año siguiente disfuté mucho también, porque hacíamos un cuplé que era “La murga más grande del mundo”. Me llevó años meterlo en algún espectáculo. Todos los años lo proponía, y me decían “es una locura”. Ese año terminó entrando porque faltaban días para empezar carnaval, y faltaban 10 minutos de letra. Surgió por cariño, empatía, y pertenencia a la BCG. Me acuerdo que el “Flaco” (Raúl) Castro, con esa grandilocuencia muy querible, me dijo “Loco, ese cuplé es una maravilla. Lo llevás a Broadway, y funciona” (risas). A veces miro el video, y me emociono mucho”.

¿QUÉ SIGNIFICA DEMIMURGA PARA VOS?

“La Demi fue semillero de un montón de artistas que están diseminados en miles de proyectos, y todos guardan algo de la esencia de la murga. Cuarteto Ricacosa, Once Tiros, Cuatro Pesos de Propina, Damián Salina, Cocoa para niños, y los carnavaleros que hemos seguido haciendo daño por diferentes murgas y conjuntos. Mucha gente ha pedido que volvamos, y yo decía “Se terminó. Es una etapa cerrada, sufrimos mucho, y fue un sacrificio muy grande”. Pero no cierro más esa puerta. La murga quedó superavitaria, porque como era muy ahorrativa, usaba recursos propios. Buscábamos ropa en ferias americanas, y metíamos ingenio a la confección del vestuario. Entonces la murga se quedó con un remanente de dinero de los premios obtenidos, y hoy está en una cuenta bancaria. Si se nos ocurre sacarla mañana, algo para empezar, hay. Fue el primer lugar en donde pude ensayar y equivocarme, y le debo mucho a la murga. Nos dimos de lleno con un sistema que puede ser muy ingrato si no venís apuntalado por integrantes del propio sistema. Si vuelve, ya va a volver desde otro lugar, y no sé si a carnaval, ¡ojo!”.

CHE PAPUSA

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

CAROLINA PASTORINO: “Lo mejor que me pasó con Che Papusa fue haber sido directora. De atrevida, porque no sé tocar la guitarra. ¡Lo disfruté de una manera! No me olvido más el privilegio de verle la cara a mis compañeros, y saludarlos a todos con un beso al final. Me acuerdo que eso me lo dejó Diego (Bueno). Él en 2005, en la primera ronda de Murga Joven, se vistió de novia porque quiso, y tenía un ramo de flores. Ya desde el 2003 saludaba con un beso a cada integrante al bajar, pero en el 2005 nos dio una flor a cada uno. En un punto, si no me animaba a dirigir, la murga no salía. Porque Diego ya estaba cansado de dirigir, y me dijo “Tenés que dirigir vos”. Le agradezco, porque me hizo vivir una de las mejores experiencias de mi vida. Y encima gané una mención”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?

“Soy murguista por culpa de Che Papusa, y por Contrafarsa también, que la seguía desde chiquita, y cantaba sus canciones. Ya cuando la escuchaba, hacía las voces, sin haber aprendido nada. Entonces me animé a hacer un taller de murga con Pitufo (Edú Lombardo) y Marcel (Keoroglián). Si bien, Pitufo vivía en mi cooperativa, y éramos vecinos, era como que no era él. El taller con ellos me ayudó a sacarme la vergüenza. Igual en la escuela siempre me daban algún papel medio importante, y eso que era la alta. Siempre me encantó lo artístico. El mismo año del taller, ese mismo año fui al taller de murga de Edén Iturrioz en el galpón de la casa. Edén me probó, y quedé. Me acuerdo que pregunté si la murga ya tenía nombre, y me dijeron “Estamos entre Che Papusa, porque estamos cantando el tango, y otros más”. Luego Edén nos dejó, y la murga quedó en manos de los integrantes. Esto fue en julio de 2003. Naturalmente empecé a hacer muchas cosas para la murga. Desde que empecé con Che Papusa, no dejé de pensar en ella durante todos mis días. Siempre la sentí como una hija, y la vi crecer. Me hizo pasar por todos los sentimientos por los que uno puede pasar. Pero siempre mucha alegría y aprendizaje. Descubrí que ese era el lugar en donde decía lo que tenía ganas de decir. Llegué a llorar pensando qué podía pasar si un día no estaba más. Te terminás dando cuenta que siempre está ahí. Llevo mi remera conmigo en cada carnaval”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?

JONHATTAN GARCÍA: “Cuando entré a la murga, me di cuenta que mi lugar era ahí. La referencia más cercana era Diego (Bueno), que era el que me había invitado a salir. Se estaba armando el Encuentro 2004, me acuerdo. Pasaron muchísimas cosas después. Todos los años se empezaba de cero, y nunca se sabía si la murga iba a salir. Fue el lugar en donde me hice, soy lo que soy artísticamente gracias a Che Papusa. Siempre tiene  algo que ver en los alrededores en los que uno se maneja. Siempre está ahí. Eso es muy lindo y romántico. Hay mucha gente a la que le pasan cosas con la murga. Gracias a Che Papusa conocí a la mamá de mis hijas. Son “nacidas” en la murga. Hay un vínculo muy fuerte, Carolina (Pastorino) es la madrina de mi hija mayor, Manuela, y Pablo (Etcheverry) es su padrino. Cuando le cambiábamos los pañales a Manuela, le cantábamos la presentación de 2009, y se calmaba. Humanamente me dio a mis hijas, que son lo único que tengo. También me dio muchos amigos, y muchas cosas para compartir y contar. Che Papusa le cambió la vida a muchas personas”.

LA TORTUGA VERDE

“Habíamos pedido ropa para hacer trajes, y entre todas esas telas que conseguimos, había una bata verde. Hay registros de esa noche en un comité de base. Salí con la bata del bañito, y me acuerdo que estábamos escuchando discos de pasta de The Beatles. Cuando salgo, Diego me dice “Adelante, tortuga verde, cuéntenos sus historias”, y ahí empezó todo. Nunca se ensayó ese cuplé porque a la murga no le gustaba. En la parte del ensayo que lo tirábamos, muchos no le daban pelota, y con Diego nos cagábamos de la risa mechando cosas”.

¿QUÉ TE APORTÓ “CHE PAPUSA” HUMANA Y ARTÍSTICAMENTE?

MICHEL GONZÁLEZ:Había tenido la oportunidad de hacer unos talleres con Pablo (Porciúncula), y Maxi (Porciúncula). Y esa fue mi formación en la murga. Venía del palo del Rock and Roll, y armar bandas. Pablo me preguntó si tenía ganas de salir, y hacer Murga Joven. No tenía idea de lo que era Che Papusa como murga. Estando adentro me di cuenta de cuál era la herencia de la murga, el mensaje, y musicalmente por dónde iba también. Salí en los años 2008 y 2009. Ahora me doy cuenta que ahí aprendí a hacer murga. Nunca había entendido el código murguero hasta que salí en la “Chepa”. Me sentí murguista, y a la vez me estaba descubriendo. Me acuerdo que los ensayos eran un aprendizaje. En los primeros ensayos cantaba medio escondido. Che Papusa me dejó una base muy importante de lo que soy como artista. Humanamente fue divino. En esos dos años cambió mucho el grupo. En 2009 éramos como 23 arriba del escenario. Eso fue maravilloso, porque era un disfrute multiplicado. Me encantaría que la murga volviera a dar la prueba para carnaval, y que se acuerden de mí, porque quiero estar en ese momento. Si Che Papusa fuera una foto, sería la del “Tito” Pastrana”.

“EL TRAJE SE PRESTABA”

“El día que actuamos en Paso de Las Duranas, en la etapa de muestra del Encuentro de Murga Joven 2008, mientras la murga actuaba, fuimos con  Gonzalo Bueno a orinar en la parte de atrás del escenario. No nos aguantábamos de los nervios. Teníamos unas babuchas, y el traje se prestaba para hacerlo. Después cuando fuimos al encuentro de Murgas Jóvenes en Salto, con ese mismo espectáculo, pasó algo increíble. Había un compañero, Mauricio (Rodríguez), que hacía del wáter millonario que en su momento estuvo en Durazno, y estaba en escena durante el salpicón. Empezamos a cantar: “¡Miren quién vino a salpicarnos!, es el wáter millonario que vino de Durazno”, y nunca aparecía el personaje. Él cantaba en algunas partes del salpicón, y quedó un vacío que no se podía pilotear. Hasta que apareció más adelante. Momo es así”.

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

MATÍAS GONZÁLEZ: “Disfrutables fueron todos los años. Estuve en 2003, 2007, 2011, 2012 y 2013. En el 2003 arranqué con trece años, y uno va entendiendo este juego lindo de hacer murga. Es una murga de amigos y hermanos del barrio, que compartían la misma pasión por el género. Quizás el que más disfruté fue el año 2007, que fue cuando dimos la prueba de admisión. Ahí la murga tuvo que tomar otro vuelo, y adoptar otra cabeza de laburo. Si bien lo importante era divertirnos, sabíamos que si pasábamos la prueba, estábamos haciendo carnaval. Hubo que preparar un espectáculo que nos conformara. No se dio la posibilidad de pasar. Pero la murga encaró bastantes roles. Después en los últimos años de la murga, 2012 y 2013, fue cuando dijimos “Esta es nuestra murga, y lo que queramos hacer, lo vamos a hacer”. En 2013 pusimos una tribuna arriba del escenario. Anotamos como integrantes a amigos y familiares, y presenciaron el espectáculo desde arriba”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?


“Che Papusa significa bastante para mí. Me hizo crecer en lo que soy como artista y como persona. Crecí, y aprendí muchísimo con gente muy talentosa que colaboró con la murga. Che Papusa me hizo vivir diferente al género, encarando un proyecto con personas más grandes que yo. Fui aprendiendo que hay que meter cabeza, y  estar en el lugar en donde uno siente que tiene que estar”. 

DEMIMURGA - ACTUACIÓN COMPLETA 2009:



CHE PAPUSA - ACTUACIÓN COMPLETA - AÑO 2012:


martes, 3 de mayo de 2016

PÁGINAS DE MOMO - CAROLINA PASTORINO

PÁGINAS DE MOMO - CAROLINA PASTORINO



La existencia de la mujer dentro del género de murga, formando parte de la escena, ha mutado y se ha masificado. Las palabras de José Alanís “Pepe Veneno”, son elocuentes: “Los historiadores, de aquí a un siglo, van a decir que hubo una época aquí en Uruguay en la que la murga era integrada solamente por hombres, y lo van a contar como una rareza”. Dentro de ese fenómeno que se expande, se encuentran artistas como Carolina Pastorino, integrante, letrista, y parte fundamental en el grupo de murga “La Buchaca”. Identificada con la murga desde su infancia, y en particular con Contrafarsa, por haber construido su vida en el barrio montevideano de Sayago, Carolina tuvo la inquietud de formar parte de una murga de la cual acabaría siendo uno de sus miembros fundadores, “Che Papusa”, con la que participó, y ha dejado una huella en el encuentro de Murga Joven. Certamen en el cual ha tenido la oportunidad de compartir con otros grupos también. Tras varios periplos en la órbita del carnaval mayor, tanto participando de las pruebas de admisión, con la experiencia de incursionar en el parodismo, como concursando a nivel oficial, durante el camino hacia el Carnaval 2015 recaló en la murga que hasta hace pocos meses se la escuchaba cantar en el Club Peturrepe.

La ya mencionada “Che Papusa”, “Correla que va en Chancletas”, “Metele que son Pasteles”, “La Lunática”, “Real Envido”, “La Bolilla que Faltaba”, y “La Troupe del 22” son algunos de los lugares en donde ha paseado su arte, siempre con el mismo sentimiento de amor hacia el carnaval que cual semilla había germinado en ella.

Desde la comodidad de su casa, y con la sencillez y profundidad de sus palabras, fue generándose el clima propicio para disfrutar de una tardecita a pura charla.

¿CÓMO VIVIÓ LA BUCHACA EL PROCESO DE CARA A LA PRUEBA DE ADMISIÓN PARA ESTE CARNAVAL 2016?

“Terminó el proceso del Carnaval 2015, y se dio una reunión de evaluación con respecto a lo que se había vivido, y varios compañeros se bajan por cuestiones laborales, y porque se van a vivir a otros países. Algunos quedamos, y el grupo decidió seguir pese a las bajas que había. Pero quedamos con más de cien mil pesos en contra, porque para ese carnaval nosotros confiamos plenamente en una persona que nos hacía el vestuario, y no hubo un control sobre su trabajo. Los trajes llegaron una hora y media antes del primer tablado. Cuando llegaron, vimos que no eran los trajes que estaban en el boceto, no se correspondían los colores, todo lo que era grande para afuera estaba chato para adentro, y eran una cosa espantosa. Nos quedamos mirándonos, y era a ver quién tenía la peor cara de tristeza. A dos semanas de concursar en el Teatro de Verano había que hacer trajes nuevos. Coco Rivero, que nos hizo la puesta en escena ese año, iba a todos los tablados con nosotros, y diseñó entre tablado y tablado qué traje se ponía cada uno, y por Whatsapp nos mandó el diseño que teníamos que conseguir. Nos movimos por tiendas, casas de amigos, y luego los pintamos con pintura para autos, quedaron divinos, por suerte. Además, Coco, como sabe que la murga es hincha de Contafarsa, respetó la paleta de colores que esa murga había usado en 2005 al momento de diseñar nuestros trajes, y para nosotros fue tremenda felicidad. Pero todo eso provocó un gasto de plata que jamás habíamos pensado. Para encarar este último año quedamos siete integrantes, y ahí arrancamos con todas las peñas para juntar la plata que debíamos, en las que nos divertimos mucho, y sirvieron para unir más al grupo. No puedo quejarme del proceso de este año. Fue agotador, pero valió la pena. Pasar la prueba de admisión fue la alegría máxima, y se dio un festejo tremendo. Sentí como nunca a esta murga, y me la puse como hija. Cambiamos los técnicos, escribimos nosotros, e hicimos la puesta en escena, y en ambas cosas nos ayudó Fabricio Speranza. En un principio, gente que se sumaba a la murga, después se bajaba, este año siempre hubo un obstáculo, pero siempre había uno que decía “vamo’ arriba”, y enseguida nos poníamos las pilas.  Y seguimos hasta el final, la verdad que los gurises son unos luchadores, por un arte que no te deja guita, pero que te hace feliz. En cuanto a la gente que se sumó a la murga, a cuál mejor desde lo humano, gente divina, camisetera, y logramos un grupo en el que todos la pasamos bien. Con la ayuda de sponsors, y plata que guardábamos de los tablados, ya que los cobramos en forma cooperativa, y la murga es un componente más, no solo solventamos los gastos de este año, si no que logramos pagar la deuda que arrastrábamos del proceso anterior. Ahora todo lo que venga va a ser una inversión, y no va a haber que tapar agujeros. Aprendimos mucho, tanto desde lo técnico, como administrativo, y humano”.


¿QUÉ BALANCE HACEN DEL CARNAVAL 2016?

“Al carnaval lo vivimos de manera muy divertida. Fue divina la convivencia del grupo. Disfrutamos mucho de los tablados, y los viajes, como por ejemplo cuando fuimos a Maldonado. Si hacés esto es porque te gusta, y lo mejor es hacerlo en un lugar en el que tenés ganas de estar. Capaz que hay gente que sale en carnaval por la guita, y en un lugar en el que no tiene ganas de estar, y canta cosas que no siente. Para mí, va por otro lado,  y la respuesta del público fue divina tanto en los tablados como en el Teatro de Verano. Sabemos que el concurso es un juego, y que puede pasar de todo. Que hay cosas en carnaval que nunca vas a entender. Pero a todo lo tomamos como un aprendizaje. Este año vamos a tener la cabeza enfocada en crear, y no en dos procesos distintos como estuvimos el año pasado”.

 ¿QUÉ ENCONTRASTE EN LA BUCHACA?


“En La Buchaca hay mucho amor propio. Yo me metí en una murga que ya tenía una historia, y que se formó a raíz de un grupo de amigos que lograron un sentido de pertenencia. Eso me entusiasmó. La murga nunca había tenido una mujer, y el hecho de que me hayan elegido es todo un honor para mí. La Buchaca logró en mí una pertenencia,  siento que soy parte, y estoy cómoda, No sé si se pueden tener dos amores en la vida, pero yo estoy eternamente enamorada de Che Papusa, siempre va a ser mi murga, y no va a morir jamás;  y La Buchaca me hizo sentir como en casa, a gusto, y cuidada. Me dieron un lugar importante además. Si vas a tener una mujer, dale lugar en la murga, y no la tengas como un florero parada para que solamente abra la boca. Además el decir de una mujer es distinto, y si lo sabés aprovechar en un espectáculo es divino. Acá me incluyeron al toque, ya el primer año tuve una participación, y este segundo año en el que formé parte, tuve muchas intervenciones”.

¿CUÁLES SON LAS EXPECTATIVAS PARA CON EL PROCESO VENIDERO?

“En estos días nos juntamos nuevamente para empezar a armar el texto del próximo espectáculo. En mayo tenemos una reunión para saber si hay alguna baja, o contamos con las mismas personas para este proceso, y seguro comenzará el disfrute de seguir aprendiendo y conociéndonos. Nuestra expectativa es laburar para una prueba y superarla. Hacer carnaval que es lo más lindo que hay. Me gusta hacer tablados, y lo que me encantaría  con La Buchaca es hacer muchos. Participar en escenarios distintos. Crear un producto y poder mostrarlo la mayor cantidad de veces posible”.