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martes, 20 de septiembre de 2016

PÁGINAS DE MOMO - LEONARDO PACELLA







Todos llevamos dentro de nosotros algo que nos distingue, una cualidad especial que nos identifica. El escenario no escapa a esta realidad, y cada artista refleja su propio brillo sobre él. El humor, la búsqueda de la risa, y la empatía con el público, son rasgos característicos del carnaval, y Leonardo Pacella, director, letrista, y uno de los principales actores en el elenco de los humoristas “Choby’s”, está emparentado con cada uno de ellos. La frescura y simpatía que lo caracterizan sobre las tablas en cada febrero, también fueron sello durante esta charla. Resultó una media hora muy disfrutable en los confines de su casa, mientras una tarde cálida y soleada amenizaba el momento. Entre tantas otras tareas que lo mantienen ocupado (Por ejemplo, escribir guiones para dos conjuntos que darán prueba de admisión para el Carnaval 2017), el entrevistado en cuestión se hizo un espacio para hablar sobre su vínculo con la fiesta de momo, sus influencias a nivel artístico, el proceso creativo que atraviesa constantemente a la hora de escribir, y tantos otros temas, sobre los que posó su mirada crítica.

SU VÍNCULO CON EL CARNAVAL

“De niño iba al Jardín de las Comparsas, en el Buceo. Quedaba en Avenida Italia, a una cuadra de Propios (José Batlle y Ordoñez). Iba desde que tengo uso de razón. Me pasaba de quedarme a upa, y dormirme mirando los distintos conjuntos. Ya en la adolescencia me di cuenta que me interesaba mirar lo que había en el escenario. Me acuerdo que mis amigos jugaban, corrían, buscaban novia, y yo me sentaba a ver los espectáculos. Ahí dije, “Bo, yo quiero hacer eso”. A partir de ahí fue que empecé a estudiar teatro, y pantomima. No era de ir al Teatro de Verano. Recién de grande fui a ver a Momosapiens en 1992, y me encantó. Recuerdo al carnaval como algo muy lindo. Si serán importantes las manifestaciones populares, porque cuando era chico, si no me llevaban en la escuela a ver una obra infantil, casi que no tenía contacto con algo artístico. El carnaval fue la primera puerta de entrada a ese mundo, como la marihuana para el drogadicto (risas). Porque para participar tenés que saber cantar, bailar, actuar, o tocar algún instrumento. Incluso cuando empecé a estudiar teatro, encontré el atractivo de la lectura, porque antes no leía mucho. Por eso me encanta que exista un espacio como Carnaval de Las Promesas, porque es tiempo que los gurises están aprovechando para abrir la cabeza, compartir con sus compañeros, y generar vínculos de amistad”.

SUS REFERENTES

“Me pasa de que me gusta ver las cosas por algo. Adentro de un espectáculo siempre hay  cosas que están demás. O ves lo que funciona, y lo que no. Entonces todo lo chusmeás para ver qué podés robar en el buen sentido. Aprendía a actuar, y a hacer que salga natural algo guionado. Mis profesores son referentes. Isabel Flores en Teatro, Álvaro Martínez Larrechea, que fue mi profesor de pantomima, y el Chapita que me enseñó Clown. Después tengo referentes a la hora de escribir, porque siempre que hay que crear un espectáculo para cualquier conjunto, y se elige el tema, me gusta ver qué escribieron otros sobre ese mismo tema. Porque hay tipos muy zarpados que ya pensaron las cosas antes que yo. Y ahí vas armando tus propias conclusiones sobre el tema. Me gusta mucho cómo escribe Alejandro Dolina, y es inevitable que tenga en cuenta lo que él piensa sobre un tema determinado. Me fascina la forma de monologuear de Dady Brieva. Momosapiens, fue el conjunto que me despertó las ganas de salir en carnaval. La mayoría de los actores de carnaval forman parte de mis influencias. Cuando arranqué todos a estaban consagrados, entonces no tengo ese bichito de la competencia, por admirarlos tanto. Mis compañeros también son referentes. Cuando actuamos con Mauricio Suárez, codificamos igual, y nos gusta mucho el naturalismo. Jugar con un compañero arriba del escenario, y lograr esa conexión, te da una sensación en el pecho que te deja contento. Disfruto mucho de actuar con todos. Con el Bicho (Julio Yuane) hace 15 años que actúo, con Fabricio (Speranza) hace mucho tiempo también. Con Charly Álvarez me divierto mucho actuando. Con Luís Alberto Carballo y Álvaro Navia me siento muy cómodo. Además son muy buena gente, y no se hacen drama”.

EL ARTE DE ESCRIBIR

“Me cuesta mucho porque no es algo que sea mi profesión. Empecé a hacerlo medio a los ponchazos. Siempre fui muy autodidacta, y no tengo seguridad de que rinda algo. Siempre cuando escribimos para Los Choby’s , vamos por el “sí”. Se tira un bolazo, y vemos hasta donde llega. Porque ha pasado muchas veces que de un bolazo, han salido cosas que nos han dado muchas satisfacciones. Aparte no nos copa mucho el anular al otro. Eso de “¡Pahh, mirá qué pavada dijo este!”. Eso genera que después la misma persona piense 80 veces lo que va a decir. Todos opinamos en el conjunto. Puede pasar que escribas algo, y termines de ensayar la escena y sea una porquería, pero la probamos. A veces la corregimos, le cambiamos algunas cosas, o la eliminamos, o salió bárbara. Sobre todo me cuesta escribir para murgas, porque para escribir guiones hablados tengo bastante práctica tanto en carnaval como en televisión. Pero escribir algo para cantarlo es un huevo. Y cuando me quedo contento con algo que hicimos, me doy cuenta que hay 70 monstruos que escribieron cosas brillantes, y es muy difícil estar a la altura”.

“QUE EL PUEBLO SE VUELVA A QUEDAR CON EL CARNAVAL”

“Me encantaría que hubiera más tablados, y que el pueblo se vuelva a quedar con el carnaval. Pasa que ahora tenés un mundo de opciones como alternativa. Antes en enero ibas a la playa, y en febrero ibas al tablado. Hoy por hoy, al ser poquitos tablados, se pierde ese fervor de salir a la calle, y aprovechar la noche mirando espectáculos. No soy muy de añorar, porque sé que el mundo cambia, pero estaría bueno poder aggiornar todo ese espíritu que había antes a estos tiempos”.

¿EN QUÉ MEDIDA LA FIESTA DE MOMO SE HA ENRIQUECIDO?

“Ahora hay otras oportunidades a nivel de producción. Antes para comprar zapatos teníamos que dejar la vida, y hoy te sale doscientos pesos en el barrio de los judíos. Comprás al por mayor, y tenés para surtirte con zapatos de 6 u 8 colores diferentes. De todas formas, para mí lo importante la propuesta que hay arriba del escenario. El moño y el papel satinado queda más lindo, pero cuando la creatividad se pone en el espectáculo, la escenografía, el vestuario y las luces, empiezan a jugar a favor. Va más allá de si nos vestimos de oro o de blanco. No me parece  que Zíngaros deslumbre solamente porque gasta plata. Doy este ejemplo, pero puedo mencionar a cualquier otro conjunto. Si deslumbra es porque el espectáculo también está pensado, y hay un laburo atrás. La propuesta sigue siendo lo que al público lo convence, o no”.

EL PROCESO DE “CHOBY’S”

“El conjunto ha cambiado mucho en todos estos años. Al principio era una experiencia nueva, y todo se disfrutaba de otra manera. Hemos pasado noches de todo tipo y color. Los años van pasando, y los gustos van cambiando. Por suerte se ha mantenido una base grande de compañeros. Algunos compañeros se pusieron de novios, los presentaron, los conocimos, quedaron embarazados, tuvieron hijos, y hoy vamos a ensayar y el ambiente es muy familiero. Cada momento en la vida tiene su encanto. En cuanto a lo artístico, lo que va quedando para atrás es lo que menos te gusta. Miro un video de Los Choby’s de hace mucho tiempo y me da un poquito de vergüenza. Hay recursos que van quedando perdidos en el tiempo. De todos modos, cada año siempre hubo alguna escenita que era divertida”.

¿CÓMO VIENE LA PREPARACIÓN DEL CARNAVAL 2017?


“Ya tenemos mucho guión escrito. El baile también está bastante ensayado. Al canto no le hemos hincado mucho el diente aún. En cuanto a lo actuado, he llevado algunas escenas para tirarlas en los ensayos, pero las hemos repensado con el Bicho. No le entramos duro a la actuación. Queremos terminar de escribir bien las cosas. Pasa que también estamos escribiendo para dos murgas que van a dar la prueba de admisión (“Araca la Cana”, y “La Bipo”). Para Los Choby’s nos quedan varios temas para escribir, y resolver el final de “Chobytísima”, la revista porteña uruguaya, que es el espectáculo que vamos a presentar. Tenemos que juntarnos con el vestuario también, ya que el año pasado resultó haber empezado a trabajarlo desde temprano. Se sumaron Cacho (Pedro) Denis, que debe ser uno de mis actores preferidos en carnaval, al que le voy a robar hasta cosas de la mochila (risas), y también va a estar Martín Prado, con el que he llegado a llorar de la risa. Además ambos son buenas personas. Romina (Argón) no va salir, porque se está por recibir, y además necesita unas vacaciones, aunque ya estaba media amargada extrañando (risas). Se fue el Chino para Sociedad Anónima. Por suerte vivo muchos momentos lindos con mis compañeros. Uno la pasa tan bien, que no se da cuenta que es trabajo”.   

lunes, 20 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - IGNACIO ALONSO





Luego de algunos años en los que la base de sus integrantes tuvo “experiencias por otros lados”, vinculándose y saliendo con otros conjuntos en la fiesta de momo, La Mojigata retornará para participar de la Prueba de Admisión de cara al Carnaval 2017. Es maravilloso lo que el arte es capaz de generar en las personas, e Ignacio Alonso es una muestra de ello. La murga que se originara en el año 1998 a través de un taller del TUMP brindado por Edú Lombardo, es su casa. “No hay un día en el que no haya pensado en La Mojigata”, manifestó off the record, para luego retractarse “En realidad, el día en el que nació mi hija probablemente no haya pensado en la murga”, confesó entre risas. La charla referente a la vuelta de un conjunto influyente a la hora de plantear sus espectáculos, y que forma parte de una movida que revolucionó las formas de decir dentro del carnaval montevideano, merodeó por varios momentos y lugares. Pero el principio es el principio, y todo tiene un por qué.



¿A QUÉ SE DEBE LA VUELTA DE LA MOJIGATA A DAR LA PRUEBA DE ADMISIÓN? ¿QUÉ FUE LO QUE MOTIVÓ LA DECISIÓN?

“Desde el último año que salimos, varios compañeros quedamos vinculados. Habíamos intentado volver el año pasado, pero no se dio, y quedamos para intentarlo este año. Hasta hace un par de semanas no se sabía nada sobre el tema porque estábamos buscando gente, pero ahora está más definido. El género está buenísimo para expresarse y decir cosas, más allá de que intentamos ir por otros caminos. Algunos de nosotros tuvimos experiencias por otros lados, y llega un momento en el que decís “quiero volver a ahí, soy eso”. Cada vez es más difícil la autogestión, pero acá hay que estar en todos los detalles, porque es nuestra murga, y te motiva. Ahora estamos todos con hijos, y son todos chicos. Son de 5, 4 o 3 años, y los más grandes tienen 8 o 9, y la mayoría de ellos no tiene recuerdos de la murga. Que nuestros hijos nos vean, y vayan a los ensayos, está buenísimo. Además es un lugar de encuentro para ellos mismos. Hay un montón de motivos para la vuelta”.

LA EXPERIENCIA DEL PROCESO CREATIVO

“Antes arrancábamos en mayo o junio, por ahí, y hacíamos comidas donde cada uno hacía catarsis, y puteaba lo que tenía que putear, o se cagaba de risa de lo que se quería cagar de risa, y ahí surgían las ideas, y los “¡Pah, estaría bueno hablar de esto!”. Eso después se va encuadrando en lo que termina siendo el espectáculo. Con el paso de los años se fueron definiendo algunos roles, y quedamos como más estáticos. Se confiaba en algunos compañeros puntuales, aunque siempre la murga funcionó en colectivo. Este año armamos como una especie de comisión que está tratando de convocar al resto para salir. Hace poco convocamos e hicimos un guiso en casa, y manejamos disparadores, tiramos ideas, y de ahí quedaron cosas, que ahora un grupo más pequeño está bajando a tierra, y laburando con eso. No se da que arranquemos con una idea general, o título, siempre surge el “Yo quiero hablar de esto, que es lo que me moviliza”, pero el hilo conductor puede venir, nosotros si no teníamos le inventábamos uno de los pelos. Ahora nosotros estamos hablando de determinadas cosas, y nos dimos cuenta que un tema recurrente es el equilibrio. Se da en las redes sociales más que nada, el que alguien opine algo, y todos vayan para ese lado, pero salta otro diciendo otra cosa, y enseguida cambiamos de opinión. No hay un término medio, sino extremos. En breve llamaremos al resto de la barra para definir ideas”.

¿LA MOJIGATA TIENE SU PROPIO ESTILO MURGUERO?

“Para un artista es el mejor elogio. Que te diga “Esto es La Mojigata”, incluso gente a la que no le gusta la murga, quiere decir que hiciste algo propio, genuino. Para mí así tiene que ser el arte. Ser lo que sos vos. En otros años nos decían “A esta letra cantada por otro coro, le iría mejor en el concurso”. Pero vos le das esa letra a otro coro, y va a ser otra cosa. Hay un 50% que es la interpretación que le pongas arriba del escenario. Llamás a 17 cantores que interpreten ese libreto, y no es lo mismo. Siempre fue una preocupación de nosotros hacer algo genuino, respetando al género, y no. Quienes salimos en La Mojigata desde hace años, conocemos los códigos del género, y miramos carnaval desde chicos, así que no planteamos nuestros espectáculos desde la ignorancia, sino que es una búsqueda, y como toda búsqueda hay años que están divinos, y hay años que los sufrís, muy herméticos, y con espectáculos que no se entendían. Si ser genuino, implica que te diferencies del resto, mucho mejor. Tratamos de asumir ese riesgo. Hemos tenido años muy buenos en cuanto a la comunicación con la gente, y otros años que no. Nosotros jodemos que los años pares han sido los más disfrutables para el público, aunque en 2006 y 2012 no tanto, y los años más rígidos han sido los impares. Ahora se viene un año impar (risas). Incluso hemos identificado algún año par pero con modalidad impar- El 2012 es un ejemplo. Tenemos que tratar de que eso de que la murga sea referente para otras, no nos pese. Si salís con la de “La Mojigata tiene que ser esto”, estás frito. Ya en los últimos años nos pasaba de decir “Hay cosas que no podemos hacer”, y no está bueno. ¿Por qué no podemos hacer un cuplé que haga todo el mundo? Entrás en una pelea contigo mismo. Lo que estamos tratando de mantener es el ser libres a la hora de crear”.

¿QUÉ COSAS SE MANTIENEN EN EL GRUPO DESDE 1998, Y QUÉ CAMBIOS IMPORTANTES SE HAN DADO?

“Permanece mucha gente del grupo, y hay un núcleo que sigue en la vuelta. Se mantiene una cuestión horizontal a la hora de armar un colectivo. Y lo que cambió es que pedíamos la participación constante de todo el mundo, y nos dimos cuenta de que eso no se da en los hechos, y hay gente que tiene otras expectativas y prioridades. Entonces si yo puedo dedicarle más tiempo, y vos no, entonces aceptá que voy a tener más derechos a la hora de decidir, pero contigo está todo bien. Eso se fue dando, y es sano. Ha habido un cambio en lo artístico también, tratando de que los espectáculos se entiendan. Queremos ir más a lo simple, y que haya una claridad en el mensaje. Hay murgas a las que admiro por cómo logran que se comprenda lo que quieren transmitir, como La Gran Muñeca, Cayó la Cabra, Queso Magro, etc. Después del 2009 tratamos de iniciarnos en esa búsqueda como prioridad. Este año queremos arrimarnos al género, pero por otro lado queremos alejarnos, va a ser una mezcla”.

¿CUÁL HA SIDO EL CARNAVAL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

“Disfruté muchísimo toda la primera etapa de la murga. Desde 1999, que hicimos el taller con Pitufo (Edú Lombardo), hasta el 2002. También los dos primeros años que hicimos carnaval. Un día abrimos los ojos y teníamos a nuestra murga concursando, y haciendo tablados, cuando ninguno de nosotros había hecho carnaval antes. Además en esos años fuimos reconocidos por un montón de gente, y la murga gustó pila. Aparte decíamos cosas que queríamos decir, entonces era como “el sueño del pibe”, con el agregado de que la murga había sido armada por nosotros. Artísticamente me han gustado algunas cosas más que otras. El espectáculo que hicimos en 2002 fue muy bueno, pero el del 2004 me parece el más disfrutable. Ese año el nivel que tenía la propuesta de la murga era contundente. Aparte en el 2001 y el 2002, éramos como la murga mimada, ya en el 2003, nos empezaban a mirar de reojo, pero el 2004 estuvo buenísimo. De un tiempo a esta parte yo ya no lo podía disfrutar, porque es como todo, un grupo que viene trabajando desde hace años, y se conoce mucho, en donde pasan cosas. En los últimos años me tendría que haber ido, y no pude tomar distancia. De hecho una vez planteé, y después me arrepentí, no salí tocando, pero estaba con los gurises todos los días. En el espectáculo del año 2010 me gustó mucho la forma en la que decíamos algunas cosas, y tenía su punto de contacto con el de 2004 porque era muy lúdico. Además ese año teníamos como prioridad mantener la murga, porque en el 2009 sufrimos muchos cambios a nivel de integrantes, y encima fue premiado el texto, cuando nunca antes habíamos recibido una distinción”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA MOJIGATA PARA TU VIDA?


“Queda chico decir que es una parte importante en mi vida. Ha sido una escuela para desempeñarme en lo que hago, y un lugar que me abrió pila de puertas. Por eso estamos enroscados en salir de vuelta. Si me lo hubiese imaginado antes, no sé si lo hubiese imaginado también. Es una barra de gente que termina haciendo un producto artístico, que se juntó de rebote, y ha generado un espacio a lo largo de los años. Además me ha permitido incursionar en otras cosas, “Pocas Nueces” surge de La Mojigata, porque nos conocimos ahí o en esa vuelta. Pila de gente lo adoptó como mi apellido “Nacho de La Mojigata” (Risas). Es increíble. Me hubiese gustado cuidar a la murga más en algún momento. Si me pongo a pensar un poco más, me emociono mucho. Aprendo todo el tiempo, y este proceso me obliga a pensar en cosas que van más allá del carnaval, en cómo pararme frente a la vida, tratando de ser mejor persona. Saber que este sentimiento es compartido por más gente le da sentido a todo”. 

miércoles, 15 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - EDÚ LOMBARDO





Un largo camino ha transitado aquel gurí que formara parte, y fundara la murga “El Firulete” en el Barrio montevideano de Sayago, y luego debutara en Carnaval con dos platillos en sus manos en la murga de las cuatro estaciones, Falta y Resto, para después comenzar a consolidar su  marca registrada en el antiguo Firulete, ya devenido en Contrafarsa, donde cosechó la mayor cantidad de éxitos. También ha integrado otros títulos como La Gran Muñeca, La Matinée,  Asaltantes con Patente, y el próximo carnaval lo verá desde arriba de las tablas en otro como Don Timoteo, murga a la que “hace muchos años atrás le había dicho que no”. A sus 50 años de edad, Edú “Pitufo” Lombardo, no quiere “cargar con ninguna mochila”, y escapa a la parafernalia que lo rodea en torno a su regreso. Tanto la fiesta de momo, como su experiencia en solitario como músico, fueron protagonistas de una charla sumamente agradable.  

¿QUÉ TE LLEVA A VOLVER A SALIR EN CARNAVAL, Y QUÉ EXPECTATIVAS TENÉS CON “DON TIMOTEO”?

“Lo que me lleva a salir en carnaval es haber tenido tiempo de descanso, por suerte, haciendo otras cosas, y dedicándole tiempo a mi familia. Tengo muchas ganas hace ya un par de años. Cumplí 50 años este marzo, y quiero festejarlos todos los días, y saliendo en carnaval también con dos de mis compinches queridos que  son Marcel Keoroglián y Pinocho (Pablo) Routin, y con toda la barra de Don Timoteo que son divinos, y generaciones más jóvenes con las que quiero compartir. Además, hace muchos años atrás me habían invitado a salir en Don Timoteo, y había dicho que no. Por otro lado hay una parte que es la que nunca se habla, pero la remuneración está buena, y todo eso suma para poder salir. No hay ningún motivo más importante que otro, si no que se complementan. Conozco a la barra, y a muchos gurises que están, porque algunos fueron alumnos de talleres míos, a otros los admiro de verlos en Carnaval, y con Ronald (Arismendi) ya había salido”.

¿CÓMO HAS VISTO AL CARNAVAL DURANTE ESTE TIEMPO EN EL QUE NO HAS SALIDO?

“Todos los años hay murgas que están buenas, otras que más o menos, y otras que no. Es importante tener en cuenta la fiesta, y no solamente el concurso. Disfrutar de los tablados, y de la fiesta popular que creo que es lo más importante. El concurso está bueno porque le da una cuota folclórica que es interesante, sobre todo si te reís. Si lo padecés, no. Quiero salir y divertirme, ya tengo 50 años, y no soy un gurí. Siempre me tomé en serio lo que he hecho artísticamente. No quiero cargar con ninguna mochila. Sé que soy un nombre, aunque es horrible la palabra, importante en el carnaval, pero quiero salir a disfrutar y a pasarla bien. Si a la gente le gusta el espectáculo, tarea cumplida, y si encima llegás a colocarte en la tabla lo mejor que puedas, bárbaro, pero no es el fin”.

¿CÓMO SE ENCARA EL PROCESO CREATIVO A LA HORA DE ARMAR UN ESPECTÁCULO?

“El proceso creativo se encara trabajando a muerte. Siempre muta un poco, pero algunas cosas quedan, y las sigo trabajando igual. Los equipos técnicos son diferentes, y por eso hay que trabajar de distinta manera. También hay que ayornarse, y aprendés mucho en ese camino. Este año salgo con gente con la que ya había trabajado, y otra que no. Eso está bueno, porque ya hay un camino andado con algunos, pero otros son nuevos”.

¿CUÁL ES EL CARNAVAL QUE MÁS HAS DISFRUTADO?

“He disfrutado de todos los carnavales. Esto lo hago porque me gusta. Cuando uno está más por fuera de la cuestión competitiva, lo disfruta más. Cuando me puse el traje por primera vez en 1984 con Falta y Resto, fue lo más maravilloso. Desde el lugar artístico, el año 2000 con Contrafarsa fue muy bueno también”.

“QUE NO SE PIERDA EL ALMA”

“El Carnaval se ha enriquecido en que los espectáculos tienen muy buen nivel de luces, vestuario, y sonido. Lo que está bueno es que no se pierda el alma, y que no sea una cuestión de apariencia. Hay que pensar en el arte y no en la competencia. El arte está primero y es lo único que perdura, lo otro no”.

SU VÍNCULO CON OTROS ARTISTAS E INFLUENCIAS

“Me siento muy feliz. Desde la década del 80 pasé por “Los que iban cantando”, con (Jorge) Lazzaroff, (Jorge) Bonaldi, y (Luis) Trochón. También he trabajado con Mariana Ingold, Ruben Olivera, Mauricio Ubal, Jorge Drexler, Fernando Cabrera, Larbanois - Carrero, Jaime Roos, Ruben Rada. No puedo pedir más nada. Hago mis canciones, y shows. Muchas veces me invitan a compartir, ahora mismo estoy como invitado en el espectáculo de Fernando Cabrera donde hacemos canciones de (Eduardo) Darnauchans y Eduardo Mateo. Me siento privilegiado. He tenido la oportunidad de telonear a grandes artistas como (Joaquín) Sabina y (Joan Manuel) Serrat, Mercedes Sosa, y Lenine, con quien compartí escenario también. Para mí es todo aprendizaje, y no me lo tomo como una  carrera, si no como un camino, el que le toca recorrer a cada uno. Hago lo que me gusta, y tengo el privilegio y la suerte de poder hacerlo. Mis padres me dieron esa libertad, y desde niño me lo tomé en serio. Hay que esforzarse, estudiar, y tener disciplina, siendo persistente. Las influencias evidentemente están. He conocido grandes artistas desde que era un gurí, y tenía once años. He tenido la suerte de estudiar con muchos de ellos, y compartir escenario con muchos otros. Forman parte de mi música, por supuesto”.

¿HAY ALGO QUE AÚN TENGAS EN EL TINTERO?


“Poder disfrutar mucho más de lo que hago. Porque a veces uno está en la máquina de que tiene que trabajar y hacer muchas cosas. Estamos en una época en la que todo el mundo está al palo, y el poder tomármelo con otra soda es lo que me falta”. 

jueves, 2 de junio de 2016

DESDE LA GESTIÓN - 
ASOCIACIÓN CIVIL MONTE DE LA FRANCESA



Si hay un fenómeno maravilloso que el carnaval contempla, es el trabajo colectivo. El hecho de esforzarse a la par con el compañero, e ir con él tras un objetivo determinado. La cultura, a través de nuestra máxima fiesta popular sirve como motor para este tipo de manifestaciones que se da totalmente en forma honoraria. En el barrio Colón, concretamente en la intersección de las calles Lanús e Iturbe, un grupo de vecinos dio vida a un sueño que sigue recorriendo su camino, pues con el paso del tiempo ha ido creciendo, y ganando adeptos. Cada febrero, el resultado de un barrio identificado con un proyecto, abre sus puertas a la fiesta de momo bajo la forma de escenario popular. Un espacio donde se prioriza la inclusión, y la participación vecinal, con lineamientos de trabajo claros, y donde se respira la premisa de que “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. La comisión de vecinos que conforma la Asociación Civil Monte de la Francesa, tuvo la buena predisposición de charlar. Sus integrantes Luis Guerreiro, Juan Luís González, Mariana Rodríguez y Shirley Carvallo, detallaron con sus palabras la gran voluntad que supone gestionar un tablado que se ha posicionado en la escena carnavalera, y cosecha sus frutos con el paso de los años.


¿A RAÍZ DE QUÉ SURGIÓ LA INQUIETUD DE CREAR ESTE ESPACIO TAN REPRESENTATIVO PARA EL BARRIO?

LUIS: “Empezamos a juntarnos distintas organizaciones sociales en 1997. En aquel momento era para hacer un proyecto de parquización, en la esquina de Carve, Cacupé y Perfecto Giot. Se juntaron distintas comisiones vecinales para trabajar por ese espacio. Paralelamente surgió alguna inquietud de los vecinos de la Cooperativa 6 de Mayo, interesándose por este espacio, que era representativo en la zona pero estaba venido a menos, y había dejado de funcionar por diferentes motivos. Nos enteramos de que había un informe técnico hecho por un arquitecto de la Intendencia que decía que era más barato demolerlo que recuperarlo. En el año 2000, Gonzalo Carámbula, que era el director del Departamento de Cultura de la IM, lanzó un programa de presentación de proyectos sociales, culturales o deportivos, que incluía determinada cantidad de dinero para recuperar espacios promovidos por la comunidad. Se presentaron 18 proyectos por parte de los distintos Centros Comunales, y el nuestro fue electo dentro de los primeros 10. Formamos la Asociación Civil. Se hicieron jornadas de limpieza, y de apuntalamiento abajo del escenario. Se trabajó tanto con un arquitecto como con un ingeniero civil, que luego de hacer varios estudios, determinaron que haciéndole determinadas reparaciones, el lugar no representaba ningún peligro de derrumbe. La zona sintió como propia a la construcción, porque anhelaba un lugar de encuentro para generar cultura. Por eso entendimos que ha funcionado, porque en aquel momento la situación del país estaba bastante complicada y había una efervescencia de trabajo comunitario, y participación vecinal. Había que reivindicar al Monte de la Francesa, y terminar con la historia negra del lugar a través del apoyo de la gente. Concretando la Asociación Civil, y a través de la firma del convenio de gestión con la IM, y el Presupuesto Participativo que era una forma de participación nueva, se pudieron cumplir varios objetivos. Se logró parquizar el predio, tener los baños para discapacitados, una buena iluminación, etc”.


LA HISTORIA DEL LUGAR

JUAN: “Hace 35 0 40 años se hacían algunas cosas esporádicas en el Monte de la Francesa. Trabajaron Leones y Rotarios. Se obsequiaban juguetes en el día de reyes, durante toda la tarde. Venía gente de todos los barrios. A veces había espectáculos también. El Centro Comercial colaboró económicamente, no había tejido, había pasto muy alto. Durante muchos años en la época de la dictadura se realizó el pesebre viviente de Colón. Además se eligieron Reinas de la Primavera, y Reinas de la Vendimia. Las actividades se realizaban con entrada libre, y la disposición de las luces se preparaba para esos días puntuales porque el lugar no contaba con red lumínica. Recuerdo estas cosas porque las animé, y he estado ayudando. Nunca hubo una base o un cimiento tan importante a nivel organizativo como ahora. En aquel momento era todo más informal, y era más como usar un predio de los tantos que había en la zona. Hoy por hoy, no sé si en todo Colón o adyacencias alguna vez hubo una comisión que haya trabajado así, y encima desinteresadamente. Esto es un trabajo en equipo, donde todos somos importantes, y ya hay una base que hace que no pare. Cambiará de caras, pero no la estructura. Es un lugar conocido por todo Colón y alrededores, y no hay quien no lo valore. Es un teatro al aire libre con mucha trascendencia, y si vas por otros barrios quieren imitar lo que se hizo acá, y han venido a entrevistarse para saber cómo se trabaja para llegar a esto. Al barrio Colón le gusta todo lo que es el movimiento y el espectáculo, ya desde la época en la que el único tablado era el del Club Olimpia. El Monte de la Francesa tiene un futuro muy grande, y quedan más cosas por hacer todavía”.

UN PROYECTO QUE NO PARA

MARIANA: “El proyecto desde un principio fue más grande que lo que hoy abarca. Abarcaba todo lo que tiene que ver con el teatro, el Centro Cultural, y la recuperación de los parques. En aquel convenio que se hizo con la IM, ellos decidieron que lo que se pretendía hacer en los parques no podía estar contemplado dentro de él, y en ese momento fue lo mejor porque quizás era demasiado. De todas maneras hemos estado trabajando en este tema a través de los Presupuestos Participativos, con proyectos presentados por la Asociación y apoyados por los vecinos”.

SHIRLEY: “Todos los que estamos acá creemos mucho en el proyecto, y eso hace que personas muy diferentes tengamos ganas de trabajar con un mismo fin. La idea es vincularse con la gente, que sabe que acá se va a hacer lo mejor para el barrio, y se apropia del lugar, cuidándolo. Porque sabe que acá recibe beneficios. Todos los años se cambian las metas y nunca se terminan, porque hay que hacer cosas, y siempre hay algo más para mejorar. Ahora necesitamos un depósito, rampas para discapacitados, más gradas, iluminación, etc. El barrio apoya porque se siente respetado, y esto funciona gracias a él. El proyecto participativo que tenemos ahora es terminar las caminerías y la iluminación, que ya no son lo que eran antes, porque hay caminería para correr y luz, hay un guardaparque, juegos interactivos, unos murales muy bonitos que puso la Facultad de Bellas Artes, y todo el entorno cambió. También en un futuro queremos agrandar el escenario y la cantina, con dos hornos. Queremos bituminizar adelante del escenario para que cuando llueve pueda ser transitable esa parte, techar la platea, y muchas otras cosas. Acá se juntan como 60 personas que trabajan durante febrero solidariamente, no hay concesionados, y el dinero que se hace durante Carnaval se invierte en el teatro. La idea es que dentro de los recursos que tenemos, trabajemos cómodos, y con la seguridad que corresponde. Si bien a partir de este año la Red de Escenarios Populares en convenio con el Ministerio del Interior, contó con cierta guardia policial para el exterior de los tablados, nosotros nos encargamos de la seguridad dentro del lugar. No hemos tenido grandes problemas. No vendemos, ni dejamos consumir bebidas alcohólicas. El barrio se ha apropiado tanto del lugar, que la propia gente lo cuida, y te avisa “Se están subiendo arriba de la reja”, “Se pararon arriba del banco”, se genera el “Esto es mío. Vengo y disfruto,  entonces lo cuido”.

LUIS: “El proyecto nos pareció demasiado pretencioso desde un comienzo, y algunos objetivos creíamos que eran difíciles de alcanzar. Sin embargo se han cumplido muchos que tiene que ver con la limpieza y la seguridad. Cuando tenés claro a dónde querés llegar, no importa quién esté. Nos consideramos un hormiguero, donde cada uno cumple una función en pos de una tarea en común. En el grupo a veces pasa que nos confundimos, y pensamos que somos el rol que cumplimos,  pero es algo normal que se da en todos lados. La metodología de trabajo es la inclusión. Siempre se abre la cancha. Se discute lo que se va a hacer, y luego nos comprometemos a cumplir con eso que se discutió. La gente adquirió un sentido de identidad con la zona. Antes eras del Monte de la Francesa y era algo raro, y ahora sos del Monte de la Francesa, aunque todavía quedan vecinos que se quedaron con la historia negra del lugar. Es un espacio de encuentro y de inclusión para la familia. Desde el escenario avisamos que no vendemos alcohol, ni permitimos su ingreso, y es increíble el respeto con el que el vecino se lo toma, y te dice: “Mirá que el de al lado está tomando”. A nuestro entender no se necesita más nada que estar con el otro para pasarlo bien. Tampoco hacemos publicidades de alcohol y cigarros. Ha pasado que hemos encontrado a algún vecino fumando porro, y lo invitamos a que vaya a fumarlo afuera para que el vecino que no fuma haga uso de la libertad de respirar aire puro. Y quienes fuman no se sienten excluidos, y vuelven a entrar. Viene gente de todas las clases sociales, y respeta las normas de conducta. No se  precisa represión, sino inclusión y educación. El camino no es la imposición, si no el convencimiento. Esto es un proyecto autogestionado, nos vinculamos con otras instituciones pero tenemos la libertad de hacer uso de la última palabra, y no nos importa quedarnos sin carnaval si tenemos que enfrentamos a DAECPU o a la Intendencia, porque inventaremos otra cosa para que la gente pueda participar. No somos rehenes de presiones externas”.

“El proyecto abarca un Centro Cultural, y para serlo nos falta mucho todavía. Porque brindamos talleres de expresión, pintura, guitarra. Algunos son llevados a cabo por la Asociación (Civil), otros por el Programa Esquinas, y otros son totalmente honorarios, brindados por vecinos que destinan parte de su tiempo a transmitir su conocimiento, como los son el taller de fotografía y de gimnasia. Hay una tradición de participación vecinal. Esto es mucho más importante que quienes participemos. Pasaremos nosotros, y mañana vendrán  otros”.

JUAN: “Si existieran organizaciones como esta en todos los barrios no se necesitaría del gobierno para hacer cosas, para la vigilancia, y se prevendrían fenómenos sociales como la violencia. Nos hemos familiarizado con más de 3000 personas, y eso es un logro muy importante”.

LA TENDENCIA QUE ESTÁ CRECIENDO

LUIS: “Los escenarios populares funcionan en carnaval, pero trabajan durante todo el año, mediante el voluntariado y el trabajo honorario, y existe una adhesión a la sociedad multiplicada en horas de trabajo, y en obras que la comunidad necesita. La comisión del Tablado de Flor de Maroñas trabaja con la policlínica del barrio, el tablado del Parque de los Fogones tiene una organización social. Se ha sumado el plan piloto del Oriental de La Paz y La Macana sumándose a la Red de Escenarios Populares en este último carnaval. Nos hemos reunido con la gente de La Macana, y hemos intercambiado con ellos que tienen una cabeza nueva, y a su vez el Oriental es un club que quiere vincularse con lo social, y me parece un desafío que se ha cumplido. Cuando la gente se empodera termina siendo una amenaza para quienes ostentan el poder momentáneo, administrando Montevideo o el país”.

¿QUÉ SIGNIFICA EL MONTE DE LA FRANCESA PARA USTEDES?

SHIRLEY: “O te enamoraste del proyecto, o no estás. Acá venís a trabajar. Para todos nosotros es parte de nuestra vida cotidiana. Te da muchas satisfacciones. En el día del niño, le das un juguete a un chiquilín y no te importa si estás hace doce horas trabajando, y no has parado haciendo cosas durante el año. Ese tipos de caricias recibís. No hay una lógica, o creés en esto, o no. Hay gente que nos pregunta: “¿Vos vas a trabajar todas esas horas sin que te paguen?”. También tu familia tiene que creer contigo, porque en trabajo, reuniones, en venir a un taller, porque se invierte mucho tiempo en el que no estás con ella. Todos los días alguno de nosotros pasa un momentito por el Monte de la Francesa. El que se suma es porque cree. La gente se va diciendo “Que descansen, que pasen bien. Me encantó lo que hicieron allá (y te viene la crítica), hay que poner tal cosa ahí porque falta”. Entonces es más que gestionar un escenario de carnaval, porque el que se va, lo hace como cuando se va alguien a quien invitaste a tu casa. Cuando termina carnaval estamos muertos, porque son 16 jornadas de laburo que empezamos a trabajar desde diciembre, y además cada uno tiene su trabajo particular. Pero cuando recibís esas satisfacciones se te va todo el cansancio. Porque cumpliste la meta de que venga el vecino, disfrute, y sea tratado de igual a igual. Que pase una buena noche junto a su familia, y vea un buen espectáculo. Trabajamos para que el artista pueda brindar su mejor espectáculo, y para que el vecino pueda disfrutar del mejor espectáculo que ese artista puede dar. Defendemos que el artista tenga las mejores condiciones para actuar, pro también nos preocupamos por el vecino que pagó una entrada, y tiene derecho a que el artista haga bien su trabajo arriba del escenario”.


LUIS: “Hay una frase que dice “El que solo tiene aspiraciones personales, no comprende el sueño colectivo”. A esa frase la tenemos en una camiseta. Somos porque estamos acá, si no estuviéramos acá, no existiríamos. También hay otra con una leyenda “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. Eso es un sentimiento. Hay que pelear con los egos personales y las necesidades de reconocimiento. Nosotros terminamos carnaval y festejamos por la satisfacción que da la culminación de todo un trabajo que se realizó correctamente. Cuando eso ocurre sabemos que vamos a subsistir un año más”. 

lunes, 30 de mayo de 2016

PASAN COSAS - PARTE 2  - 
19º ENCUENTRO DE MURGA JOVEN




Un colectivo de más de mil jóvenes que se expresa mediante el arte murguero tiene su lugar año a año. El decimonoveno Encuentro de Murga Joven, gestionado por la Intendencia de Montevideo, ha dado inicio con el cierre de inscripciones. Un espacio que es de referencia para el género, teniendo en cuenta que varios títulos que hoy forman parte del Concurso Oficial del Carnaval, han participado de esta movida cultural. Luego de consumadas varias instancias durante el año como ser asambleas, encuentros de referentes, talleres, y ensayos abiertos, un total de 70 murgas dirán presente en un escenario barrial (a definir lugar y mes), de las cuales 20 accederán a la Ronda Final en el Teatro de Verano, que habitualmente se desarrolla en los últimos días de noviembre y primeros de diciembre, otorgándose cinco menciones al espectáculo. Vale precisar que la coronación del camino anual por el que transitan las murgas jóvenes, es su participación en la red de Escenarios Populares durante el mes de febrero. Lucas Pintos, director escénico de Cayó la Cabra, Pablo Riquero, reconocido director escénico y arreglador, y Yamandú Cardozo, director responsable, y letrista de Agarrate Catalina son murguistas que han tenido la oportunidad de participar de este evento desde diferentes roles. Hablaron sobre su paso por el encuentro, y dieron a conocer un poco su óptica referente al desarrollo y devenir de tan importante suceso.

LUCAS: “Estuve más metido adentro de la movida luego de que dejamos de participar con Cayó la Cabra, sobre todo cuando fui monitor dos años. Ahí descubrí que estaba mortal. Había abundante gente haciendo murga y juntándose, brotando como grupo. Hoy
Lucas Pintos
en día siguen apareciendo murgas nuevas, y eso está buenazo. Aparecen otros colectivos con otros fines que no son solamente artísticos, con proyectos más ambiciosos y utópicos. No he estado tanto como espectador. En este último año he ido a ver cosas puntuales, pero es maravilloso que el encuentro continúe”.

PABLO: “Arranqué en el Encuentro de  Murga Joven, me inicié ahí, y todo lo que tengo son agradecimientos. Conocí muchos amigos, me vinculé con el género desde un lugar muy bonito, desde lo colectivo, haciendo cosas con amigos. Eso me parece que es lo fundamental, el eje de la Movida Joven,  y de todos los proyectos en general. Tratar de sentirse bien uno, y conocer amigos mediante los proyectos, y aprender. A los 15 años
Pablo Riquero
empecé con una murga del barrio, de Punta de Rieles, seguí unos años ahí, y después salí en otras murgas de la vuelta, pero siempre disfrutando y aprendiendo. Para mí es muy significativo que siga existiendo, que haya grupos jóvenes que se inicien y aprendan, empiecen a buscarle la vuelta para hacer espectáculos, tomen talleres, y que también que gente que sale en carnaval pueda guiarlos, y que los grupos se hagan de sus propias herramientas para decir cosas y crecer en lo humano y en lo artístico. Murga Joven es un espacio muy útil para crear y aprender. Me tocó ser devolvedor de los ensayos abiertos. Es un poco extraño creer que uno tiene la potestad, el talento, o el oficio para devolverle algo a alguien, pero lo tomé con mucho aprecio y respeto. Devolvía lo que creía que veía en el escenario, y lo que yo podía aportar para ayudar a mejorar ciertos aspectos. Pero lo fundamental que rescataba era que se divirtieran, y aprendieran con los compañeros. Cambió la cantidad y diversidad de murgas. Cuando arranqué éramos doce, y ahora hay sesenta, setenta murgas. Cambió la mediatización de la información y del género murguero. Antes no se conocía tanto a la Murga Joven como se conoce ahora. Mucha gente joven puede acceder al trabajo de las murgas por medio de videos en Youtube, y eso hace que se motive y quiera salir. Creció para bien. Está muy bueno que un montón de jóvenes estén vinculados a un género, como en este caso es el murguero, para querer expresarse y manifestarse”.

YAMANDÚ: “Me encanta Murga Joven como instancia. Me han encantado una cantidad de murgas, y las he disfrutado muchísimo. Me parece que es un poco peligroso para la salud del Encuentro que la crítica al aparente discurso oficial que es el carnaval, se haya vuelto un discurso oficial. La pelea con lo carnavalero no me gusta tanto, y  me parece que hay cosas mucho más lindas
Yamandú Cardozo
para proponer. A veces hay como un monocultivo, es decir, una manera de ser murga joven. Aparece el “Somos una murga joven, esta terrajada no se va a hacer, eso hacían las murgas de antes”. Hay por imitación y construcción colectiva una manera correcta de ser murga joven. Entonces de la misma manera que en carnaval se critica, diciendo “esto no es murga”, también se dice “esto no es murga joven”, y se comete el mismo error torpe. A mí me parecía impresionante cuando en Murga Joven estaba desde La Berreta hasta Rey Bufón, o Dios Momo. Murgas clásicas, y murgas súper locas que están buenísimas también y que plantean otra cosa. Lo que sí tendríamos que tomar los que participamos viendo, y los que participan haciendo y dirigiendo, es la pluralidad. No hay una manera de ser murga joven, deberían valer todas. Es innecesario eso de “Tengo que ser murga joven, tengo que ser rotulista, tengo que ser vanguardista”. La vanguardia siempre se pelea con su antecesor, y es parricida, mata al padre, y odia a lo que estaba antes. No tiene que ser así. Hay muchas cosas para ver, para adelante, para atrás y para los costados. Es un punto de encuentro maravilloso que hay que defender, incluso de nosotros mismos, los murguistas jóvenes, y también hay que potenciar. Me parece alucinante que haya murgas de todos los barrios y colores. Sería re inteligente y provechoso que la murga joven mirara y aprendiera sin prejuicios. Estaba esperanzado con que Murga Joven era un lugar libre de prejuicios, y no. Hay otros prejuicios, pintados distinto. Entonces existen las mismas mezquindades y miserias que en carnaval porque en definitiva somos la misma porquería, la misma maravilla, que es gente junta haciendo cosas, concursando, compitiendo, y encontrándose a la vez. Se repiten las cosas no tan lindas, y las maravillosas, porque también encontrás cosas alucinantes, que son divertidísimas, y sigue ganando la posibilidad de decir, y el hecho de trabajar en colectivo con el otro, valorar las manos del otro, y entender que vos sos el otro”. 

domingo, 15 de mayo de 2016

PÁGINAS DE MOMO - LUIS ALBERTO CARBALLO



Acostumbrado a las luminarias que se desprenden de su rol en los medios de comunicación desde un tiempo a esta parte, pero sin dejar de mostrarse “eternamente agradecido” con la fiesta que le abrió las puertas. Rodeado de tareas, pero dispuesto a sentarse un momento y charlar sobre el lugar que “le aportó todo”. Así es Luís Alberto Carballo, mencionado como Figura de Parodistas en el Carnaval 2016, y con un largo recorrido en las carnestolendas de nuestro país. Con mesura, como pensando en utilizar las palabras justas frente a cada respuesta, las mieles del éxito conseguido recientemente fueron las protagonistas en el inicio.

¿CÓMO VIVISTE ESTE CARNAVAL LAUREADO CON LOS MUCHACHOS?

“Divino. Los Muchachos nunca habían ganado, y entonces se vivió de otra manera. Como decía el buzo que teníamos puesto el día de los fallos “La primera vez nunca se olvida”. Era un conjunto que este año más que nunca se merecía ganarlo, y lo disfrutamos mucho. En los ensayos ya te das cuenta cuando puede funcionar, siempre tenés un relojito adentro que te va diciendo, y cuando empezás a hacer tablados vas afianzando la cosa. Fue un año particular porque empecé a ensayar muy tarde, Y cuando llegué estaba todo bastante armado, entonces tuve la suerte de verlo mejor. Se veía que el espectáculo estaba muy bueno, muy lindo, estaba muy bien escrito, y muy bien concebido y dirigido por Maxi (Xicart), y eso se confirmó después en los tablados y en el Teatro. Fue todo redondo”.

NO HAY UNA RECETA

“Son años que se dan. Así como un jugador está inspirado en un partido sí, y en otro no. Se da en la elección de los títulos de las parodias, en la elección de los temas y en el trabajo también. En el tiempo que tengas de trabajo como para medir bien cómo viene la cosa. A veces tenés que tener suerte, porque por más que elijas un tema que a vos te parece que va a explotar, no rinde tanto. Hay un porcentaje chiquito de suerte que tenés que tener. Creo que este año se dio todo redondito como para que el espectáculo fuese tan sólido como era”.

EL GRUPO

"Estoy mucho más maduro, más grande. Entonces veo las cosas de otra manera. En Los Muchachos encontré un grupo divino, donde me hice de amigos, y donde me siento muy cómodo trabajando, con las presiones justas que tiene que tener un conjunto. La experiencia te permite tener un poquito más de calma, y eso influye”.

LA CONSTRUCCIÓN DEL PERSONAJE

“Por lo general le pido al letrista que me lo diga con bastante anticipación. Lo veo, lo leo, si es de una película, trato de verlo, estudiarlo, traerlo al Uruguay, a lo que somos nosotros. No lo hago como un trabajo pesado, si no distendido. Por ejemplo en el caso del personaje de “Sam” (Parodia de la película “Yo soy Sam”- 2015), no vi la película para poder construir al personaje, si no que la disfruté, entendiendo al personaje. La vi más de una vez. Le fui encontrando otras cosas a Sam, que eran diferentes a las del personaje de Sean Penn. Se fueron dando esas cosas, mientras lo iba haciendo. Si yo hacía mucho humor con ese personaje, tenía que ser desde su inocencia, si no tiraba abajo todo el proceso que había pasado de cuidarlo. El humor de Sam, salía desde Sam, no desde Carballo. Los personajes de este año eran totalmente opuestos. El personaje más comprometido era el de Mauricio (Ripoll), que hacía de Nora. Los míos no tenían nada que ver uno con el otro. Uno estaba más volcado al humor, y el otro era más como jugar de número “5”, con Mauricio y los demás compañeros. Pero estuvo bueno eso. Desdoblarte en treinta segundos es una experiencia muy buena”.

CARNAVAL Y TEATRO

“En teatro hacés un personaje. A lo sumo dos, si te lo permite el libreto. Carnaval tiene eso que a veces nos cuesta reconocerlo. He visto grandes actores de carnaval desdoblarse. Y no es fácil de hacer. En carnaval hay valores increíbles. Está muy bueno que haya gente de teatro, así como hay mucha gente de carnaval en el teatro ahora. Se retroalimentan. La frescura de un actor de carnaval que por lo general es cien por ciento autodidacta, sin estudiar nada, aporta. Hay grandes cómicos que decían que no se preparaban con clase porque tenían miedo de perder esa frescura. Tenían miedo de perder la impronta por pensar en una técnica. Entonces preferían quedarse así como estaban”.

LOS REFERENTES

“En carnaval tuve la suerte de que en el primer año ya salí con monstruos. Con Mario Fossati, que ya no está entre nosotros. Si estaba él en el escenario al lado tuyo te sentías muy seguro. Aprendí mucho de él, de Carlos Viana, Massimo Tenuta. Yo soy un gran ladrón. Me gusta absorber y aprender de todos los que tengo al lado, sacarles cosas a todos. Así se va aprendiendo. Yo tomé a mis compañeros como libros. Tenía 17 años cuando empecé a salir en carnaval. También he aprendido de ver a otros componentes. Por ejemplo, con Pendota (Miguel Meneses) yo nunca salí, y he aprendido mucho de ver cómo maneja los tonos, y los tiempos. Está bueno ver a otros colegas”.

¿VOLVERÍAS A INCURSIONAR EN OTRA CATEGORÍA?

“Creo que hoy por hoy me siento cómodo en el parodismo. Es la categoría más completa. Salí en Araca la Cana un año (1997), y fue divino, un año único. Ganamos. Hacía 29 años que la murga no ganaba. Si se da que me convoquen para otra categoría, lo tendría que pensar muchísimo. No lo descarto, pero no creo que cambie”.

“NO HAY QUE PERDER LO QUE AÚN QUEDA”

“El carnaval ha perdido popularidad a pesar de la televisión. También en la calle. Antes, había cien tablados. Había en cada barrio, en un club, en donde sea. Se ha perdido parte de la esencia de lo que es carnaval, que es el barrio, la esquina donde venía el conjunto a cantar. Ahora quedan cuatro tablados privados, y unos diez o quince de la Intendencia que no abren todo el mes. Más allá de que se ha perdido trabajo, se ha perdido llegada. Está bueno mirarlo por televisión, pero para el que conoce carnaval no es lo mismo. No es lo mismo el Teatro de Verano que los barrios. Ha ganado en profesionalismo, cada vez se cuidan más detalles. Son espectáculos que te parten los ojos, mucho dinero, mucha ropa, y producción. A nivel de producción va a llegar un momento que no vamos a saber qué hacer, bajarnos de un helicóptero, no sé. A la vista del público tanto en el teatro de verano como en la televisión hay espectáculos dignos de presentar en cualquier teatro del mundo. No estoy diciendo que haya conjuntos que por falta de experiencia, o recién estén arrancando, no brinden ese tipo de espectáculos. Carnaval no tiene que perder ese porcentaje de amateur, porque si no deja de ser carnaval. El amateurismo de la improvisación, los “me olvidé de ponerme los zapatos”, terminan siendo anécdotas que hacen al carnaval. Es muy difícil que vuelvan los carnavales de antes, pero no hay que perder lo que aún queda”.

¿QUÉ LE APORTÓ EL CARNAVAL A TU VIDA?

“El carnaval me aportó todo. Es en donde yo me mostré, y por eso se me abrieron grandes puertas en otros lados. Me vinieron a buscar para hacer teatro y televisión, porque me vieron en carnaval. Es una puerta gigantesca donde hacés 120 castings durante un mes. Y siempre alguien te ve, o comenta. Por el carnaval me han surgido todas las cosas que me están sucediendo ahora. Fue mi gran impulso al espectáculo, y a los medios. No creo que le deba mucho al Carnaval, porque le devolví muchísimas cosas. Uno no le debe nada a nadie, uno agradece a la gente que lo ha impulsado, y estoy eternamente  agradecido”.

¿SALÍS EN LOS MUCHACHOS EN EL CARNAVAL 2017?

“Desde hace unos años tengo un chip que en marzo se me apaga, y por allá en setiembre u octubre se me prende, y me empieza a picar el bicho. Hoy no lo pienso al carnaval. Tengo mucho laburo, y no está en mi cabeza”.


viernes, 6 de mayo de 2016

PÁGINAS DE MOMO - CARLOS MELGAREJO






En un momento determinado, en el transcurso de una charla intensa y agradable, pasó el tren. Claro, estaba en Sayago. Barrio tan encantador como empapado de historia carnavalera construida a través de un grupo de amigos que tenía la idea clara de disfrutar compartiendo "el género más lindo del mundo", como describe el entrevistado. Es que Carlos Melgarejo, desde los nueve años ha dedicado su vida al quehacer murguero, y desde sus gestos y palabras se desprende la misma pasión hacia lo que lo enamoró desde niño. En su cuarto atesora entre otras cosas, el primer premio del carnaval 2000 obtenido con la murga "Contrafarsa" y su "Tren de los Sueños". El Carnaval 2016 lo encontró abajo del escenario, y la pregunta no se hizo esperar. 

¿QUÉ FUE LO QUE TE LLEVÓ A NO SALIR ESTE CARNAVAL? ¿FUE DURO TOMAR LA DECISIÓN?

“No sufrí en absoluto mi ausencia de las tablas. Fue una decisión que tomé en pleno carnaval 2015. Decidí que no tenía más ganas de salir, y a su vez no recibí ninguna propuesta que me sedujera. No me dolió tomar esa decisión en su momento, ni tampoco ahora viendo carnaval. Este año me transformé en un espectador, y lo viví desde ese lugar, disfruté de lo que tenía que disfrutar. Hubo cosas de las que no disfruté, y que no me convencieron. Tuve la posibilidad de ver la liguilla entera en el Teatro, y ver alguna cosita más. Algunas otras cosas las vi por televisión, pero disfrutando el hecho de no estar metido en la competencia, y de no tener ningún tipo de interés creado en algún conjunto, sumado a no tener que comerme la vianda de ensayar, ensayar, y ensayar, y perderme de otro montón de cosas que cuando no salís en carnaval te das cuenta que te venís perdiendo, hizo que viviera un carnaval disfrutable, desde otro lugar en el que me sentí cómodo”.

¿CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE SER JURADO EN EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN 2015?

“El tema de Murga Joven da para hablar muchísimo. Particularmente no soy un hincha a muerte de la Murga Joven, básicamente porque creo que surgen ideas muy interesantes, y que la mayoría las labura muy mal, sin prestarle importancia a rubros que para mí son preponderantes para hacer murga. Desde ese lugar medio negativo que yo tengo con Murga Joven, asumí la responsabilidad de ser jurado de un encuentro que es un concurso encubierto, y que me parece que en algún momento eso va a tener que dejar de ser así, porque hay un doble discurso maravilloso por parte de quienes hacen Murga Joven tanto a nivel estatal, como de los participantes. El que asume como jurado de Murga Joven se encuentra con esa dualidad, de que no le permiten mencionar a un mejor coro, o una mejor batería, o a un mejor espectáculo, porque la palabra “mejor” no puede existir, cuando en realidad claro que hay cosas mejores y cosas peores. Y a la vez te condiciona a la hora de fallar el hecho de no tener la posibilidad de puntuar, o buscarle la vuelta para ver las cosas que te seducen más y las que te seducen menos. Soy un tipo que podré ver un espectáculo de murga interesantísimo, pero si la murga canta mal ya lo miro desde un lugar incómodo, y no le voy a prestar la atención que le debo prestar. Me encontré con una realidad que era desconocida, porque históricamente fui espectador de Murga Joven, y colaborador en casos específicos con gente amiga, pero no soy un tipo que concurre asiduamente a ver las etapas enteras, y  tuve que mirar cincuenta y pico de espectáculos  concentradamente. Hubo un montón de interesantísimas propuestas que no las vi en el carnaval mayor unos meses después,  pero con desprolijidades que no las puedo entender. Entonces ahí empezás a preguntarte para qué sirven los monitores, que terminan siendo una figura decorativa. Vi espectáculos que un monitor debería decir “Muchachos le están errando al bizcochazo, aprolijen tal cosa, y métanle mano a esto”. También se vieron cosas muy buenas. Después de que ves, evalúas, hubimos tres tipos que teníamos que resolver cuáles eran las 20 murgas que pasaban al Teatro de Verano, y hubo 17 que se pincharon en esa segunda instancia. Eso nos hizo mirarnos, y preguntarnos en qué le erramos, o por qué vimos las cosas tan mal, cuando en realidad, uno termina sacando la conclusión de que el Teatro de Verano pesa y no es para cualquiera. Yo le daría mil vueltas a Murga Joven, cambiaría un montón de cosas, y legalizaría un Concurso de Murga Joven que es lo que en realidad es. En el afán de sentirnos compañeros, y ver  que tenemos la posibilidad de mostrarnos artísticamente le llamamos encuentro, pero cuando uno falla, o da las cinco murgas como mejor espectáculo, empiezan las recriminaciones, y recibís algún mensaje privado por Facebook, y te dicen algo en la calle. Esas son demostraciones de que en realidad interesa ganar, y estar en el Teatro. En los ensayos abiertos habría que empezar a evaluar a las murgas, porque no hay necesidad de ver espectáculos que están muy mal concursando. Me parece que tienen que cambiar las exigencias. La movida Joven es un fenómeno que está instalado desde hace muchos años, el fuerte de esa movida es la murga, pero me parece que hay que cuidar más un género que para mí es el más lindo del mundo. Se ha generado mucho degeneramiento del género, y vale todo a la hora de hacer Murga Joven, y yo creo que hay lineamientos que se deben respetar. Uno ha convivido con ellos, y ha visto muchos artistas de la ostia haciendo carnaval, y haciendo murga, y me parece que desde la existencia de Murga Joven cualquiera se dice murguista. Ser murguista es una carrera como cualquier otra que hay que transitarla. Pasa mucho que se confunde  lo que quiero llegar a ser,  con lo que estoy convencido que soy y me faltan kilómetros por recorrer. Está perfecto que se le abran las puertas a todo el mundo, pero tiene que haber una base mínima de la que sostenerse”.

LA CONCEPCIÓN DE LOS ESPECTÁCULOS

“En carnaval todo muta, a veces para bien, o a veces para mal. Pensando en el carnaval del que he participado, se han perdido ideas, y originalidad. Le ha jugado en contra el gobierno de izquierda. Hay mucha gente que no se anima a basar sus espectáculos en crítica, no en pegar por pegar, pero criticar. Entonces todo se estanca en la búsqueda del humor que en el 80% de los casos no se consigue. Han perdido consistencia los espectáculos en su globalidad. Hay propuestas generales que no me seducen. Ya no se ven espectáculos como los de hace diez años atrás, que te podían gustar o no pero eran consistentes, tenían una coherencia en la propuesta artística, y me parece que este año no se vio eso a nivel general. Quedó la costumbre de ponerle un título al espectáculo porque la historia viene por tal lado, y después voy enganchando como puedo las cosas que se me ocurrieron para intentarlas meter dentro de un contexto, y a veces no sale. O se buscan excusas específicas para decir “esto es referente al tema propuesto originalmente”, pero en realidad queda descolgado. Creo que hay muy buenos creativos, pero hay veces que las ideas no salen. Vos podés tener a García Márquez o a Benedetti escribiéndote que si no les sale, no les sale. Particularmente hay un estancamiento en materia de propuesta, y no pasa que digas “pan! me voy a acordar de este espectáculo de por vida”. El año pasado ganaron los Patos Cabreros, y ganaron bien, pero recordando casi todo el mundo te habla solo del cuplé de los tatuajes, y después te cuesta encontrar otros lugares que te hayan quedado grabados en la retina. No sé qué va a pasar con La Gran Muñeca, que también creo que ganó bien este año. Hoy por hoy hay una búsqueda muy facilista de hacer reír, o dar un manijazo buscando el aplauso”.

SU INQUIETUD POR ESCRIBIR

“El hecho de que haya escrito y creado cosas tiene que ver más con una casualidad de la vida que con algo que me propuse. En su momento estando en Contrafarsa se me dio por empezar a aportar cuartetitas y cosas. Cuando uno está trabajando en un espectáculo intenta aportar desde su capacidad. Empecé así, aportando alguna cuarteta o alguna bobada, o haciendo un planteo a los letristas sobre cosas que me parecía que se podían cambiar para mejorar. Te vas metiendo en un mundo que te atrapa, absorbe, y te hace evadir toda tu cotidianeidad. Escribir hace que te saques el chip de los problemas cotidianos. Te podrán salir cosas buenas o cosas siniestras, pero es un tiempo que estás contigo, y con tu cabeza funcionando desde otro lugar, y se hace muy disfrutable. Aprendí a laburar en equipo originalmente, porque cuando arranqué a aportar en Contrafarsa éramos una comisión técnica que nos tirábamos ideas, y compartíamos muchas cosas. Entonces eso te lleva a tener que mostrar, discutir, negociar, recortar y pegar. Me pasa que nunca estoy convencido de lo que escribo, no sé si es algo general o mío. Por suerte hay gente a la que sabés que le vas a mostrar y te va a decir la verdad, porque hay otros que te dicen “Ah, qué bueno que está”, y van zafando por ese lado. Es un ejercicio que está bueno para que lo haga cualquiera, no importa si es en verso, en prosa, pero escribir cosas. Largar a un papel lo que te sale de la cabeza y del corazón". En mi prontuario estaban aportes para Contrafarsa, y aportes en La Cofradía y no mucho más. Hace dos años que vengo escribiendo para carnaval de las promesas, y me gustó el desafío, porque creo que uno tiene cambiar en la forma de decir las cosas, y hacer un texto que sea creíble,  cantado e interpretado por niños y adolescentes, y le encontré la vuelta. Gustó. En los dos años fue premiado como mejor texto de murgas, y en uno de esos años como mejor del Carnaval de las Promesas. Uno no hace las cosas buscando premios, pero el ego existe, lo tenemos todos, y hay que saber manejarlo. Me atrapó el hecho de laburar con gurises, compartir con ellos, crear en materia de puesta, y dirigir un espectáculo hecho para ellos, y por ellos” .

¿HAY UN CARNAVAL QUE PUNTUALMENTE HAYAS DISFRUTADO MÁS?

“Mis primeros carnavales fueron los que más disfruté. Empecé a concursar con quince años, hago murga desde los nueve. Y cuando sos guacho te divierte muchísimo estar con tus amigos haciendo lo que te gusta, y no te importa i vas a ganar plata o no. Después el carnaval te va prostituyendo, y te convertís en una suerte de mercenario, donde a veces priorizás lo económico sobre tu gusto, o lo que querés decir arriba de un escenario. Tenés un patrón, o técnicos que definen, y vos no tenés la oportunidad de decir lo que te gusta, o lo que no te gusta. Terminás pensando “¿por qué no me habré quedado en mi casa?”, o “¿Por qué no me habré ido de vacaciones?” En los primeros años uno hacia las cosas por amor al arte, y por el disfrute de cantar, De repente no pudiste ser el jugador de fútbol que soñaste, y ahí te sentís el 5 que pasa la pelota, o el 9 que hace los goles, o el golero que se ataja todos los penales. Durante este carnaval dije que el grupo que más me seducía arriba del escenario, y me llegaba más al corazón era “Cayó La Cabra”, y hubo gente que me preguntó por qué, y es porque la murga me remite a mis primeros años. En esos momentos era todo más por amor a la camiseta, se disfrutaba desde otro lugar. El broche de oro fue el triunfo de 1991, que uno no encaraba el carnaval para salir a ganar un concurso, y cuando quisimos acordar nos encontramos con un primer premio  que no fue discutido. Además éramos unos guachos. Yo tenía 19 años, y el  promedio nuestro de edad era de veinte y poquito. Había muchos de mi edad, y otros más grandes. Fue esa caricia ganarle a títulos pesados, con un grupo de amigos que se conocía desde chico”.

VACÍOS QUE NO SE PUEDEN LLENAR

“Siento un vacío desde que dejó de salir Contrafarsa. Para mí el carnaval dejó de ser la fiesta que era, porque es mi cuadro, mi camiseta, con la que quiero jugar siempre. En otro cuadro paso a ser un contratado. Tal vez mi decisión de no salir en carnaval tiene que ver con que el vacío continúa, y que por más que hay una suma de dinero que genero, no la paso bien, no soy feliz, si puedo zafar, zafo, si puedo llegar unos minutos tarde a ensayar, llego. Me falta un grupo en donde yo me sienta feliz, y donde todo lo demás pase a ser secundario. Con La Cofradía me saqué las ganas de salir con dos de mis sobrinos, y con hijos de amigos, de crear, y sentí que fuimos muy felices. Cuando tuvimos que dejar de sacarla por problemas que sufrimos económicamente, empecé a salir en carnaval por dinero. Y desde ese instante pasé momentos buenos, y otros no tanto. Hoy prefiero disfrutar con la familia, y con los amigos. El vicio lo despunto con la Sayago Murga Band, o en algún lugar en el que me encuentro con gente que canta, y es un placer ponerse a cantar diez minutos aunque sea. Posiblemente disfruto más de una bañadera que de un espectáculo”.

¿EN QUÉ COSAS EL CARNAVAL SE HA ENRIQUECIDO, Y QUÉ COSAS HA PERDIDO?

“El carnaval se ha enriquecido en materia de artistas, técnicos, gente que aporta muy buenas ideas para los espectáculos. También ha crecido en cuanto a los arregladores corales. Hay personas que hacen arreglos interesantes. Antes habían coros potentes pero arreglísticamente había mucha cuadratura. Pasaban cosas maravillosas como que Pastrana o el Pelado Díaz arreglaran de oído, pero ahora hay una búsqueda más amplia en lo musical y en los arreglos. Hay gente del teatro que le aportado mucho al carnaval en la puesta en escena y actuación. Se revitalizó la categoría de lubolos, que antes la gente se paraba en el Teatro y se iba para el pedregullo. Hoy por hoy presentan planteos y propuestas que seducen. El carnaval ha perdido pueblo, fiesta, y espacio en los barrios. Ahí tenemos responsabilidad los que queremos ganar un montón de plata en cuarenta días, porque eso hace que los costos de las entradas sean más altos, y la gente no puede ir siempre al tablado en la esquina de su casa. O hay menos tablados, entre otras cosas porque los vecinos denuncian los ruidos molestos. Perdió un poco de barro, eso de que cada barrio tenía su murga. Hoy tenemos varios tablados comerciales con sillas cómodas, plaza de comidas, pero que descuidan a los artistas. Muchas veces te encontráis con tremendo escenario, pero con seis micrófonos, y un sonido que no es bueno. La Intendencia está bancando dentro de su presupuesto a varios tablados barriales que si no existiera el carnaval no sería nada. Se ha transformado en una especie de fiesta mucho más elitista”.

PASAR LA POSTA 

“Llega un momento de la vida en el que tiene que pasar la posta. Necesitamos recambio a nivel murguero. No puedo discutir al (Ricardo) "Canario" Villalba, Julio Pérez, y a un (Ángel) "Marquitos" Gómez. Pero a veces por venerar tanto a esos artistas maravillosos, nos estamos perdiendo de escuchar a un Agustín Pittaluga, a un (Maximiliano) "Pulpa" Méndez, a un Damián Dewailly, tipos jóvenes con una capacidad bárbara, y son unos cantorazos. En carnaval hice todo lo que tenía que hacer, lo disfrute muchísimo, capaz que lo voy a seguir disfrutando, pero hay que darle paso a gente con más ganas, con más fuerza y nuevas ideas a la hora de hacer murga. Estamos en un taller con Edén (Iturrioz), que es el fabricante de murguistas número uno en nuestro país, a los cuales les trasladó su sapiencia. Lo que quiero es dejarle a nuevas generaciones lo que yo aprendí, y por otro lado les chupo energía también. Los ves con ese entusiasmo de tocar cuanto instrumento ven, y lo vivís como un intercambio. Nosotros les trasladamos lo que nos gusta a nivel artístico, y ellos nos dan una energía que nos hace sentir mucho más vivos”.