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sábado, 13 de julio de 2019


ESPECIAL - ENCUENTRO DE  MURGA JOVEN 


EX MURGUISTAS JÓVENES

Arriba a la izquierda: Martín Souza
Abajo a la izquierda: Daniel Zieleniec
A la derecha: Ignacio Alonso


Si nos ponemos a pensar un poco en el Encuentro de Murga Joven, hablamos de un fenómeno artístico que comenzó a gestarse a fines del siglo pasado y que ha hecho mella en nuestra cultura carnavalera. Por allí han pasado numerosos artistas, muchos de los cuales hoy por hoy pisan tanto los tablados como el escenario del Ramón Collazo cada febrero. Este encuentro representó “las primeras armas” de cada uno de ellos y ellas en el género murguero, enfrentándose por primera vez a la experiencia de compartir su pasión y las ganas que se desprenden de estar haciendo lo que aman frente a un público. Incluso hay un aliciente que  permanece, y es el hecho de mirar al costado y saber que tus compañeros y compañeras murguistas en muchos de los casos son nuevos amigos o amigas que te ha regalado la vida. Ese espíritu es el que tiene el protagonismo en el Encuentro de Murga Joven, del  que Martín Souza, arreglador coral de murga La Trasnochada, Daniel Zieleniec, integrante y letrista de murga Queso Magro, e Ignacio Alonso, integrante y letrista de murga La Mojigata, han formado parte ocupando distintos roles tanto arriba como abajo del escenario. Para descubrir sus sensaciones respecto a esta importante etapa en su vida artística es que surgió la posibilidad de realizar esta nota.

¿CÓMO RECORDÁS TU PASAJE POR EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

MARTÍN: “Arranqué a participar en el Encuentro de Murga Joven en el año 2001. Pasé por muchas etapas. En ese año era muy chico, tenía 16 años y las murgas no disponían de tantos espacios como ahora. De todas formas había una gran movida, y puntualmente se organizaban cosas en un boliche que se llamaba La Barraca. Participamos de varios encuentros ahí con La Esquina Peligrosa, Agarrate Catalina, Queso Magro, y otras murgas. Después en el 2004, el encuentro se transformó en algo distinto porque no hubo concurso y eso hizo que el nivel bajara y que las murgas no se vincularan tanto durante ese año. Ya en mi última etapa siendo partícipe del encuentro desde arriba del escenario, formé parte de La Trasnochada en los años 2007 y 2008. Éramos un grupo bastante establecido y cerrado, y no participábamos mucho de las movidas que se realizaban durante el encuentro. Mi último año como murguista joven fue el de 2010 con Nuay Chance. Recuerdo que la experiencia fue alucinante porque salíamos de un club desde el cual salían como 5 o 6 murgas más. Nos relacionamos con personas de otras murgas que artísticamente hacían algo totalmente distinto a lo que hacíamos nosotros, y disfrutábamos mucho eso. Desde el punto de vista del encuentro fue un año muy lindo”.

DANIEL: “Tengo muchísimos recuerdos, pero si tuviese que elegir alguno en particular me quedo con los festejos que se hacían luego de los últimos fallos de Murga Joven, cuando finalizaba la instancia del Teatro de Verano. Íbamos a una fuente que había ahí por el Parque Rodó y festejábamos entre varios integrantes de las distintas murgas que habían participado del Encuentro. Me acuerdo de festejar con gente de La Mojigata, Murgarrón, La Catonga, etc.  Nos quedábamos de cantarola hasta que amanecía y estaba buenísimo. No importaba quién había ganado y quién no. Todas las murgas cantaban arreglos de clásicos murgueros y los únicos que no sabíamos los arreglos éramos los de Queso Magro. Siempre tratábamos de copiarlos. De alguna forma nosotros los admirábamos porque en aquellos años éramos de las murgas que cantábamos peor (risas). Éramos amigos que habíamos formado una murga y no teníamos tanta facilidad. Aprendimos mucho tanto del encuentro como de esas instancias informales compartiendo con compañeros de otras murgas. Después recuerdo mucho los tablados que hacíamos durante Carnaval. Tal como sigue pasando ahora, las murgas jóvenes podíamos hacer tablados municipales en febrero. En aquella época, te estoy hablando de 1999 o 2000, éramos pocas las murgas jóvenes que hacíamos tablados. porque la mayoría se desarmaban o tenían integrantes que salían en Carnaval. En alguno de esos años prácticamente hacíamos tablados todos los días, porque éramos 2 o 3 murgas las que podíamos, nomás. En muchas ocasiones nos pasaba a buscar un ómnibus para hacer los tablados, el cual compartíamos con otras murgas como La Minga. Recuerdo con mucho cariño esos momentos porque eran muy divertidos. Surgían cantarolas y nos hacíamos amigos”.

IGNACIO: “Tengo los mejores  recuerdos del Encuentro e Murga Joven, pero siento que aún no he dejado de participar. Siento que estoy ligado a Murga joven para siempre. Si bien con La Mojigata participamos solo en 199 y 2000, a lo largo de lo que viene durando el Encuentro he sido tallerista, monitor, y en ese ambiente conocí a un montón de gente que hoy es mi referente en cuanto al género de murga. Recuerdo al Don Bosco lleno de gente, las primeras veces que nos subimos al Teatro de Verano y las cantarolas que se armaban en torno a la fuente que había en el Parque Rodó con las demás murgas. Recuerdo también muchos talleres que recibimos de Pitufo (Edú Lombardo), Gabriela Gómez, Guillermo Lamolle, etc, que nos servían también para integrarnos con gente de otras murgas y cada uno iba rumbeando para el palo que más le gustaba. Haciendo memoria recuerdo espectáculos de Queso Magro, Demimurga, Murgarrón y La Catonga que estaban buenísimos, con ideas muy ocurrentes”.  

¿CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE HABER SIDO MONITOR EN EL ENCUENTRO DE MURGA JÓVEN?

MARTÍN: “La experiencia de haber sido monitor fue increíble. Me devolvió las ganas de ver Murga Joven y encontrarme con la cantidad de cosas preciosas que tiene. Desde ese rol encontré un espacio para poder trabajar con grupos de gente de mi edad o un poco más chica, que eso siempre fue algo que me gustó. Aporté algunas herramientas para que distintas murgas pudieran destrabar algunas cosas, ya que las ideas corren por cuenta de las murgas. Los monitores hacen solo un seguimiento y un acompañamiento, y además brindan una ayuda artística o buscan fortalecer el vínculo dentro de un grupo. La verdad que haber trabajado como monitor me dio la posibilidad de conocer un montón de gente linda, y de ver un montón de movidas que se hacen ahora que están mortales”.

¿QUÉ TE GENERÓ HABER SIDO DEVOLVEDOR DE LOS ENSAYOS ABIERTOS DE LAS MURGAS JÓVENES?

DANIEL: “La experiencia de haber sido devolvedor de los ensayos abiertos de Murga Joven fue fantástica para mí. Primero que nada fue un honor que me hayan llamado, y después fue un aprendizaje en todo sentido. Tuve que ponerme a ver los espectáculos desde el lugar de disfrutarlos y rescatar siempre lo positivo. Y eso está bueno porque todos los espectáculos tienen algo positivo para resaltar, y aún más en Murga Joven, donde siempre se ven cosas muy auténticas y esa tarea resulta más fácil. De todas formas, siempre hacés alguna sugerencia de algo para corregir, pero está genial no ponerse a ver un espectáculo desde la comparación, y viendo qué murga canta mejor, etc. Desgraciadamente el público carnavalero tiene esa mirada bastante incorporada, entonces salirse de ese lugar es un ejercicio muy lindo. Por otro lado ver a grupos tan diversos con propuestas artísticas tan diferentes entre sí fue algo hermoso. Eso te abre un poco la cancha para descubrir las maneras en las que los jóvenes sienten la murga. Realmente vi cosas muy sorprendentes por su grado de creatividad y locura. Hay murgas de todo tipo, y en esa diversidad está la riqueza del Encuentro de Murga Joven.

TE TOCÓ SER JURADO DEL ENCUENTRO DE MURGA JÓVEN, ¿CÓMO TE SENTISTE EN ESE ROL?

IGNACIO: “No estuvo muy bueno haber sido jurado de Murga Joven. Para empezar es cuestionable tener que juzgar y analizar un espectáculo definiendo la suerte de murga. Ojalá no tenga que hacerlo más. Algo que quiero agregar es que al menos en el año que me tocó ejercer ese rol, el jurado era una especie de monigote, cosa que veo bien porque no debe tener tanta importancia, pero no me pareció justo que no pudiéramos tener voz y voto a la hora de suspender una etapa o cuando se toma la decisión de eliminar a un conjunto. Recuerdo que ese año quedó eliminada una murga y nos entramos por afuera. No estuvo bueno eso. Lo mejor fue que ese año fui el jurado electo por las propias murgas jóvenes, y eso fue un reconocimiento precioso. Pese a todo lo que dije haber sido jurado del encuentro me aportó mucho y siempre aprendés pila. Vi cosas que me partieron la cabeza, y también vi otras que empezaban a repetirse, con discursos trillados por las propias murgas jóvenes”.  


¿QUÉ COSAS CREÉS QUE LE HA APORTADO LA MURGA JOVEN AL CARNAVAL?


MARTÍN: “Las murgas jóvenes le aportaron un montón de frescura al carnaval en cuanto a las maneras de hacer humor. Creo que ahí hay una beta importante. La búsqueda del humor en el caso de las murgas jóvenes pasa por un lado totalmente distinto al que el carnaval venía acostumbrado. Musicalmente creo que carnaval todavía está en otro nivel con respecto a Murga Joven, pero en materia de libretos creo que la murga joven le ha aportado muchas cosas positivas al Carnaval. Otro aspecto a destacar es el de la autogestión de las murgas. Hoy hay un montón de murgas cooperativas que salen en Carnaval y se iniciaron en Murga Joven trabajando y gestionándose de esa manera, remando todos para el mismo lado. Esto es algo que no se menciona mucho, pero está bueno destacarlo”.

DANIEL: “La murga joven le ha impregnado muchas cosas al Carnaval. Pero el Carnaval debe aprender más cosas. El público carnavalero debería aprender a disfrutar más de los espectáculos de las murgas jóvenes y salirse de esa mirada propia del carnaval de febrero. Como no hay un único estilo de Murga Joven, es difícil ver qué ha tomado el Carnaval de ese encuentro, pero las murgas jóvenes tienen otra impronta para plantear sus textos a diferencia de la que se manejaba en carnaval antes de que se diera su llegada. La murga joven es más creativa en ese sentido y critica no solo desde el lugar político partidario, sino que también desde lo social. Además la murga joven ha permitido darle mayor integración a la mujer dentro del género, que a mi entender aún queda camino por recorrer en ese campo. Y lo más lindo es cuando un grupo se llena de experiencias en el Encuentro de Murga Joven y elige seguir su camino dando la prueba para salir en Carnaval. Eso está divino porque las murgas jóvenes crean su identidad dentro del encuentro y no la pierden cuando llegan al Concurso Oficial. Además esto pasa también a nivel individual. Hay pila de murguistas que arrancan en el Encuentro de Murga Joven y luego salen en Carnaval”.

IGNACIO: “Las murgas jóvenes le han aportado mucho al Carnaval, tanto en lo artístico como en el modo de organización. No recuerdo a muchas murgas que hicieran reír en la década del 90’, siempre hablando en términos generales obviamente, Y cuando llegaron las murgas jóvenes, el humor en el género se empezó a potenciar. Con la murga joven la crítica empezó a tocar otros temas que no eran los más comunes y la puesta en escena también varió mucho. No estoy diciendo que todas estas características no existieran en los espectáculos murgueros anteriormente, pero con la llegada de la murga joven cambiaron algunos códigos. Por otro lado, las murgas jóvenes llegaron con un encare interno del grupo que era muy distinto al manejo grupal que tenían la mayoría de las murgas en el Carnaval. Para mí la murga joven no llegó a rechazar estilos, sino que lo que sucedió fue que muchas murgas “grandes” comenzaron a tomar elementos de la murga joven para plantear sus espectáculos, y a trabajar con técnicos que eran ex integrantes de murgas que provenían de la movida joven.  Además creo que la gente de la murga joven le dio a los murguistas “grandes” un status que hasta ese momento no tenía, porque era gente que consumía mucha murga y seguía las “carreras” de cada una de las murgas mayores. Ese status se generó tanto para bien como para mal”.

jueves, 26 de enero de 2017

ENTRE BAMBALINAS




LA MOJIGATA



Uno de los retornos aguardados con mayor expectativa por parte del público en la fiesta de momo. Después de cuatro carnavales estando ausente desde su última aparición en 2012, la murga que comenzara a transitar su recorrido allá por 1998, en un taller del TUMP brindado por Edú “Pitufo” Lombardo, se instaló nuevamente en la escena carnavalera planteando un espectáculo en el que el decir toma la posta. La idea de la propuesta es sacar a relucir una foto de la sociedad actual, y la diversidad de opiniones que en ella conviven frente a distintos temas. A modo ilustrativo, el conjunto gestado dentro de la órbita de la movida joven, no se encierra en una determinada idea o mensaje para el entendimiento de su espectáculo, si no que abre un abanico de posibilidades que quedan merodeando en la cabeza del espectador. Ignacio Alonso, redoblante, y uno de los letristas del conjunto, se refirió tanto al proceso de trabajo que inició a mediados de 2016, como a la participación del conjunto en la Primera Rueda del Concurso Oficial el pasado lunes, entre otros temas.

¿CÓMO SE VIVIÓ EL PROCESO DE CARA A UNA NUEVA PRUEBA DE ADMISIÓN DESPUÉS DE ALGUNOS AÑOS?

“El proceso por un lado estuvo bueno, y por otro lado fue difícil porque tratamos de no cargarnos de horarios con los ensayos. Algunos estábamos en “Pocas Nueces”, y era un trabajo diario. Eso hizo que faltáramos a muchos ensayos, y para escribir fue todo bastante lento. Arrancamos cantando tres, o cuatro cosas, que no fueron al final, y terminamos el bloque de la prueba faltando una semana para la actuación. Hicimos pila de talleres, generando contenido para el espectáculo, y eso unió al grupo. La respuesta en la prueba de admisión fue mucho más de lo que esperábamos. Nunca sabés qué es lo que puede pasar, porque no hay mucho público que te vaya a ver a los ensayos previos. En el espectáculo que presentamos en la prueba tuvimos un bache que casi nos paralizamos todos, y zafamos. En un momento dado, uno de los compañeros tiró una encuesta que no iba, entonces la pregunta que yo tenía que tirar después, quedó trunca, y el compañero que remataba la encuesta que se había tirado mal, no entró nunca. Esos segundos fueron eternos. Cuando lo comentamos, más de una persona pensó que no era un error; “Esto es bien cosa de La Mojigata”, decían (risas)”.

¿CÓMO SE HACE PARA NO REPETIRSE A LA HORA DE ESCRIBIR, TENIENDO EN CUENTA EL TRABAJO QUE ALGUNOS DE LOS INTEGRANTES LLEVABAN A CABO DIARIAMENTE EN “POCAS NUECES”?

“Las ideas son las que están en la vuelta, el tema es cómo las abordás. Hubo cosas que si no hubiese estado “Pocas Nueces”, hubiesen ido para La Mojigata. Hubo mucha discusión y momentos tensos, como en cualquier proceso colectivo. Por momentos se hizo difícil, porque cada uno quiere dar lo mejor, y hay que negociar con los compañeros. Los últimos días fueron bastante caóticos de cara a carnaval, porque algunas cosas llegaron apelotonadas. Hasta la  parte de “La Educación” está como bastante pulido todo, y de ahí para adelante hay menos revisada de letra. La retirada no tuvo mucho retoque porque llegó bien sobre la hora. Por lo general escribimos la idea con una música. Este año, la canción que usamos en la presentación, es de Facundo (García), y el estribillo también: “Este año el pueblo despertó…”. La llegamos a ensayar en el 2005, y nunca fue. A partir de esa canción se empezó a hilvanar la idea del espectáculo con las encuestas”.

LA FIESTA Y LOS TIEMPOS

 “Con el desfile me pasa que hay una parte que me gusta, y otra que no. Porque estás ensayando cinco meses, armando un espectáculo de carnaval, y el último día, cuando ya lo tenés pronto, con unas ganas bárbaras de mostrarlo; hay un desfile. Cortás todo ese proceso, y ese día no tenés ninguna actuación. Estaría bueno que los desfiles terminaran con actuaciones. Que vos desfiles un poquito, y en determinada esquina hagas un escenario. Ningún grupo se prepara para un desfile. En los países en los que el carnaval es más de desfile, los conjuntos ensayan esas instancias. Así y todo está bueno porque llegás a la Plaza Independencia, te encontrás con tus amigos, la gente que te va a ver, etc. Lo malo es que cada vez hay menos interacción con la gente, por el tema de las vallas. Los tablados estuvieron bastante bien. Solo el primer velódromo estuvo más complicado, porque fue a primera hora, y había cosas que teníamos muy verdes aún. Pero con el rodaje todos los tablados han estado divinos. Hicimos cosas que después sacamos para el Teatro de Verano. En un momento pensamos en acortar la retirada, porque era lo que estaba menos ensayado, y estábamos pasados de tiempo, pero luego resolvimos sacar una canción final sobre los valores”.

¿QUÉ SIGNIFICÓ PARA USTEDES EL FOLKLORE DE VOLVER A CONCURSAR EN EL TEATRO DE VERANO?

“Fue emocionante. Más allá del concurso que para mí está mal hecho en muchos aspectos, el lugar está buenísimo y tiene esa mística inexplicable. Durante todo el día estuvimos rodeados de amigos y allegados. Lllegué re tranquilo al club, y después empezaron a venir los nervios, porque había mucha expectativa, y si no la colmás es una cagada. Más allá de todo eso el ambiente estuvo muy tranquilo en lo previo a la actuación. Se arrimó gente que siempre la vimos estando en La Mojigata, y que hacía cinco años que no la veíamos. Hay un montón de gente alrededor de la murga, que siempre está. Fue como un gran cumpleaños  porque hay personas que te saludan, te vienen a ver, y juntás a los familiares de todos lados (risas). En cuanto a la actuación, lo hablamos después con los gurises, y hace pila que no vivíamos una instancia así con tanto disfrute. Fue como que estábamos en un ensayo, y varios compañeros me dijeron lo mismo. Con esa distensión y desprolijidad bien entendida. No pesó la expectativa tampoco. Antes de los primeros aplausos, la murga estaba colocadísima. Antes de subir al escenario, algunos compañeros pedían preguntas en la platea. El método es que se le dan las preguntas a Fede (Silva) que las reúne, y las pasa en limpio para utilizarlas en la despedida”.

LOS COMENTARIOS

“El espectáculo nos permitió llegar a otro público, y ampliar un poco el espectro. Hay temas que son complejos, y se logró que llegaran a la gente. Recibimos comentarios de un montón de gente, y vos te das cuenta cuando la persona te elogia solo por darte para adelante, y cuando te elogia poniéndose detallista en lo que te dice; ahí te das cuenta que realmente le gustó. Al bajar nunca pregunto cómo estuvo. Te saludo, y si me decís algo bien, y si no también”.

¿CON QUÉ SE VA A ENCONTRAR LA GENTE QUE NO VIO AÚN A LA MOJIGATA?


“La gente se encuentra con una murga que está haciendo encuestas en la platea, porque considera que es la voz del pueblo, y de esas preguntas se van desprendiendo las diferentes partes del espectáculo. El enfrentamiento entre lo público y lo privado, la pérdida de valores, la ideología y la gestión, etc. Siempre hay puntos opuestos pero que también son complementarios. Tomamos un poco para la broma a la necesidad de los medios de comunicación de confrontar dos cosas para que la gente opine. Se trata de que cada uno saque su propia conclusión, sin transmitir un mensaje final”.

DISFRUTÁ DE LA ACTUACIÓN DE LA MOJIGATA EN LA PRIMERA INSTANCIA DEL CONCURSO OFICIAL:







lunes, 20 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - IGNACIO ALONSO





Luego de algunos años en los que la base de sus integrantes tuvo “experiencias por otros lados”, vinculándose y saliendo con otros conjuntos en la fiesta de momo, La Mojigata retornará para participar de la Prueba de Admisión de cara al Carnaval 2017. Es maravilloso lo que el arte es capaz de generar en las personas, e Ignacio Alonso es una muestra de ello. La murga que se originara en el año 1998 a través de un taller del TUMP brindado por Edú Lombardo, es su casa. “No hay un día en el que no haya pensado en La Mojigata”, manifestó off the record, para luego retractarse “En realidad, el día en el que nació mi hija probablemente no haya pensado en la murga”, confesó entre risas. La charla referente a la vuelta de un conjunto influyente a la hora de plantear sus espectáculos, y que forma parte de una movida que revolucionó las formas de decir dentro del carnaval montevideano, merodeó por varios momentos y lugares. Pero el principio es el principio, y todo tiene un por qué.



¿A QUÉ SE DEBE LA VUELTA DE LA MOJIGATA A DAR LA PRUEBA DE ADMISIÓN? ¿QUÉ FUE LO QUE MOTIVÓ LA DECISIÓN?

“Desde el último año que salimos, varios compañeros quedamos vinculados. Habíamos intentado volver el año pasado, pero no se dio, y quedamos para intentarlo este año. Hasta hace un par de semanas no se sabía nada sobre el tema porque estábamos buscando gente, pero ahora está más definido. El género está buenísimo para expresarse y decir cosas, más allá de que intentamos ir por otros caminos. Algunos de nosotros tuvimos experiencias por otros lados, y llega un momento en el que decís “quiero volver a ahí, soy eso”. Cada vez es más difícil la autogestión, pero acá hay que estar en todos los detalles, porque es nuestra murga, y te motiva. Ahora estamos todos con hijos, y son todos chicos. Son de 5, 4 o 3 años, y los más grandes tienen 8 o 9, y la mayoría de ellos no tiene recuerdos de la murga. Que nuestros hijos nos vean, y vayan a los ensayos, está buenísimo. Además es un lugar de encuentro para ellos mismos. Hay un montón de motivos para la vuelta”.

LA EXPERIENCIA DEL PROCESO CREATIVO

“Antes arrancábamos en mayo o junio, por ahí, y hacíamos comidas donde cada uno hacía catarsis, y puteaba lo que tenía que putear, o se cagaba de risa de lo que se quería cagar de risa, y ahí surgían las ideas, y los “¡Pah, estaría bueno hablar de esto!”. Eso después se va encuadrando en lo que termina siendo el espectáculo. Con el paso de los años se fueron definiendo algunos roles, y quedamos como más estáticos. Se confiaba en algunos compañeros puntuales, aunque siempre la murga funcionó en colectivo. Este año armamos como una especie de comisión que está tratando de convocar al resto para salir. Hace poco convocamos e hicimos un guiso en casa, y manejamos disparadores, tiramos ideas, y de ahí quedaron cosas, que ahora un grupo más pequeño está bajando a tierra, y laburando con eso. No se da que arranquemos con una idea general, o título, siempre surge el “Yo quiero hablar de esto, que es lo que me moviliza”, pero el hilo conductor puede venir, nosotros si no teníamos le inventábamos uno de los pelos. Ahora nosotros estamos hablando de determinadas cosas, y nos dimos cuenta que un tema recurrente es el equilibrio. Se da en las redes sociales más que nada, el que alguien opine algo, y todos vayan para ese lado, pero salta otro diciendo otra cosa, y enseguida cambiamos de opinión. No hay un término medio, sino extremos. En breve llamaremos al resto de la barra para definir ideas”.

¿LA MOJIGATA TIENE SU PROPIO ESTILO MURGUERO?

“Para un artista es el mejor elogio. Que te diga “Esto es La Mojigata”, incluso gente a la que no le gusta la murga, quiere decir que hiciste algo propio, genuino. Para mí así tiene que ser el arte. Ser lo que sos vos. En otros años nos decían “A esta letra cantada por otro coro, le iría mejor en el concurso”. Pero vos le das esa letra a otro coro, y va a ser otra cosa. Hay un 50% que es la interpretación que le pongas arriba del escenario. Llamás a 17 cantores que interpreten ese libreto, y no es lo mismo. Siempre fue una preocupación de nosotros hacer algo genuino, respetando al género, y no. Quienes salimos en La Mojigata desde hace años, conocemos los códigos del género, y miramos carnaval desde chicos, así que no planteamos nuestros espectáculos desde la ignorancia, sino que es una búsqueda, y como toda búsqueda hay años que están divinos, y hay años que los sufrís, muy herméticos, y con espectáculos que no se entendían. Si ser genuino, implica que te diferencies del resto, mucho mejor. Tratamos de asumir ese riesgo. Hemos tenido años muy buenos en cuanto a la comunicación con la gente, y otros años que no. Nosotros jodemos que los años pares han sido los más disfrutables para el público, aunque en 2006 y 2012 no tanto, y los años más rígidos han sido los impares. Ahora se viene un año impar (risas). Incluso hemos identificado algún año par pero con modalidad impar- El 2012 es un ejemplo. Tenemos que tratar de que eso de que la murga sea referente para otras, no nos pese. Si salís con la de “La Mojigata tiene que ser esto”, estás frito. Ya en los últimos años nos pasaba de decir “Hay cosas que no podemos hacer”, y no está bueno. ¿Por qué no podemos hacer un cuplé que haga todo el mundo? Entrás en una pelea contigo mismo. Lo que estamos tratando de mantener es el ser libres a la hora de crear”.

¿QUÉ COSAS SE MANTIENEN EN EL GRUPO DESDE 1998, Y QUÉ CAMBIOS IMPORTANTES SE HAN DADO?

“Permanece mucha gente del grupo, y hay un núcleo que sigue en la vuelta. Se mantiene una cuestión horizontal a la hora de armar un colectivo. Y lo que cambió es que pedíamos la participación constante de todo el mundo, y nos dimos cuenta de que eso no se da en los hechos, y hay gente que tiene otras expectativas y prioridades. Entonces si yo puedo dedicarle más tiempo, y vos no, entonces aceptá que voy a tener más derechos a la hora de decidir, pero contigo está todo bien. Eso se fue dando, y es sano. Ha habido un cambio en lo artístico también, tratando de que los espectáculos se entiendan. Queremos ir más a lo simple, y que haya una claridad en el mensaje. Hay murgas a las que admiro por cómo logran que se comprenda lo que quieren transmitir, como La Gran Muñeca, Cayó la Cabra, Queso Magro, etc. Después del 2009 tratamos de iniciarnos en esa búsqueda como prioridad. Este año queremos arrimarnos al género, pero por otro lado queremos alejarnos, va a ser una mezcla”.

¿CUÁL HA SIDO EL CARNAVAL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

“Disfruté muchísimo toda la primera etapa de la murga. Desde 1999, que hicimos el taller con Pitufo (Edú Lombardo), hasta el 2002. También los dos primeros años que hicimos carnaval. Un día abrimos los ojos y teníamos a nuestra murga concursando, y haciendo tablados, cuando ninguno de nosotros había hecho carnaval antes. Además en esos años fuimos reconocidos por un montón de gente, y la murga gustó pila. Aparte decíamos cosas que queríamos decir, entonces era como “el sueño del pibe”, con el agregado de que la murga había sido armada por nosotros. Artísticamente me han gustado algunas cosas más que otras. El espectáculo que hicimos en 2002 fue muy bueno, pero el del 2004 me parece el más disfrutable. Ese año el nivel que tenía la propuesta de la murga era contundente. Aparte en el 2001 y el 2002, éramos como la murga mimada, ya en el 2003, nos empezaban a mirar de reojo, pero el 2004 estuvo buenísimo. De un tiempo a esta parte yo ya no lo podía disfrutar, porque es como todo, un grupo que viene trabajando desde hace años, y se conoce mucho, en donde pasan cosas. En los últimos años me tendría que haber ido, y no pude tomar distancia. De hecho una vez planteé, y después me arrepentí, no salí tocando, pero estaba con los gurises todos los días. En el espectáculo del año 2010 me gustó mucho la forma en la que decíamos algunas cosas, y tenía su punto de contacto con el de 2004 porque era muy lúdico. Además ese año teníamos como prioridad mantener la murga, porque en el 2009 sufrimos muchos cambios a nivel de integrantes, y encima fue premiado el texto, cuando nunca antes habíamos recibido una distinción”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA MOJIGATA PARA TU VIDA?


“Queda chico decir que es una parte importante en mi vida. Ha sido una escuela para desempeñarme en lo que hago, y un lugar que me abrió pila de puertas. Por eso estamos enroscados en salir de vuelta. Si me lo hubiese imaginado antes, no sé si lo hubiese imaginado también. Es una barra de gente que termina haciendo un producto artístico, que se juntó de rebote, y ha generado un espacio a lo largo de los años. Además me ha permitido incursionar en otras cosas, “Pocas Nueces” surge de La Mojigata, porque nos conocimos ahí o en esa vuelta. Pila de gente lo adoptó como mi apellido “Nacho de La Mojigata” (Risas). Es increíble. Me hubiese gustado cuidar a la murga más en algún momento. Si me pongo a pensar un poco más, me emociono mucho. Aprendo todo el tiempo, y este proceso me obliga a pensar en cosas que van más allá del carnaval, en cómo pararme frente a la vida, tratando de ser mejor persona. Saber que este sentimiento es compartido por más gente le da sentido a todo”.