Mostrando entradas con la etiqueta Queso Magro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Queso Magro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de marzo de 2017

SIN SU DISFRAZ

DANIEL ZIELENIEC







Ha cumplido la mayoría de edad vinculado al arte murguero desde un rol protagónico. De aquel un tanto lejano 1999, aún perduran la voluntad y las ganas de afrontar procesos creativos. Él mismo considera ser uno de los “enfermitos” que siempre hay en un grupo artístico, debido a su notoria inquietud por aportar ideas, y estar al tanto de todo. Es uno de los miembros fundadores de “la murga láctea”, que comenzara a ofrecer su arte en los primeros encuentros de la Movida Joven. Su entusiasmo es ampliamente perceptible al escucharlo hablar, es que Queso Magro está afrontando un nuevo desafío, pero esta vez reemplazando el calor de febrero por el frío de julio, y a la diversidad del público carnavalero por la frescura del público infantil. Sobre este proyecto venidero, y su experiencia en la fiesta de momo trata esta nota con Daniel "Toto" Zieleniec.

¿QUÉ VÍNCULO MANTUVISTE CON EL CARNAVAL DESDE PEQUEÑO?

“Mi familia no era carnavalera. A mi hermano le gustaban las murgas. Se escuchaba mucho canto popular. Fue por mi hermano que empecé a escuchar algo de La Reina de La Teja. Me sabía de memoria el repertorio de La Reina de 1987, y me acuerdo que fui al tablado al año siguiente, pensando que iba a escuchar el mismo espectáculo, y cuando me enteré que era algo nuevo me dio tremenda decepción (risas). Cuando tuve la edad para ir al tablado solo, empecé a ir con amigos y lo disfrutaba mucho. Era fanático de la BCG, y la iba a ver mucho al Defensor Sporting. Esa murga rompía con todo. Hoy viendo espectáculos de Murga Joven te das cuenta lo adelantada que estaba la BCG en su momento. Desde chico iba a un club recreativo y cultural de la colectividad judía (Jaime Zhitlovsky), y participaba de campamentos, compartiendo vivencias. A varios de los que estábamos ahí, nos gustaba el carnaval y la murga en particular. Entonces un día quisimos hacer un taller de murga, y le pedimos al director de  coro de la institución, Carlos Correa, que nos ayudara. Nos ayudó, y nos avisó que había un encuentro de murgas, correspondiente a la Movida Joven Nos pusimos el nombre de “Queso Magro”, nos anotamos, y sin saber muchas cosas sobre el encuentro, participamos. Armamos un espectáculo en tres meses y fue tremenda experiencia. Arrancamos en 1999, y desde ahí hemos seguido”.

¿QUIÉNES SON TUS REFERENTES A LA HORA DE HACER MURGA?

“Ver a (Jorge) Esmoris arriba del escenario era impactante. Bueno, ahora justamente estamos ensayando con Queso Magro. Una vez que terminó carnaval, empezamos a ensayar tres veces por semana. Estamos preparando una obra de murga para niños. Curiosamente estamos trabajando con Esmoris. Ya lo habíamos llamado para trabajar con nosotros anteriormente, pero no quería saber nada con el carnaval. Pero para esta ocasión, se prendió, y es una fiesta para mí poder laburar con alguien que fue un referente total en mi adolescencia. También me gustaban mucho las murgas tradicionales, y Contrafarsa”.

¿ERA ALGO QUE ESTABA EN EL TINTERO?

“Hace tiempo teníamos la idea de hacer un espectáculos para niños. Salir en carnaval y hacer este espectáculo era algo impensado, porque no pueden convivir. Reflotamos la idea para este año, y vamos a estar en la sala Nelly Goitinho durante las vacaciones de julio”.

¿QUÉ CARNAVAL FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE?

“Todos los carnavales fueron disfrutables. Tratamos de estar con la cabeza de que cada momento que vivís en carnaval puede no repetirse, entonces hay que disfrutar al máximo de cada actuación. No entro en esa de “¡Hoy tenemos dos tablados, y el primero es tarde, recién a las once de la noche!”, sino que lo valoro igual. Solamente el hecho de poder mostrar lo que uno hace es una bendición. El año 2009 fue muy especial. Tengo recuerdos de momentos en el Velódromo durante ese año, que estuvieron buenísimos. Las ocasiones se prestaban mucho para irse del libreto. El 2012 fue muy lindo. Siempre cuando el espectáculo le gusta mucho a la gente, y se levanta y te aplaude cuando bajás, es muy reconfortante. Pero ¡ojo!, que hubo otros años en los que la murga no entró ni siquiera a la liguilla, y fueron muy disfrutables también. Disfrutamos mucho del Carnaval 2016, por ejemplo, que fue el último año en el que salimos”. 

¿QUÉ SENTÍS CUANDO VES CARNAVAL DESDE DEBAJO DE LOS ESCENARIOS?

“Nos pasó que con Queso Magro salimos ininterrumpidamente desde 1999 hasta 2010 inclusive. Recién ahí paramos. En el 2011 no salimos, y volvimos a salir en 2012. Hubo pocos años en los que no salimos. Disfruté de las veces que no he salido, y me pasaba de decir “¡Qué bueno que estaba irse quince días para la playa!”. También cuando no salgo, me encanta mirar espectáculos de carnaval. Un año trabajé con Cayó la Cabra. Esa posibilidad estuvo muy buena, y fue muy lindo que el grupo haya confiado en mí. Siempre me gustó trabajar la puesta en escena, y pude hacerlo con ellos. Además ese año fue muy bueno, y la murga trabajó bastante. Siempre he estado vinculado al carnaval por una cosa o por otra. También he sido jurado en concursos del interior del país. No me veo mirando a la murga desde abajo del escenario, sin salir. Será porque siempre he salido, y participo del proceso creativo porque soy uno de los que escribe, entonces estoy muy involucrado, y me sumerjo en ese mundo por unos meses. No sé llevarlo de esa manera. Soy de esos enfermitos de la murga que siempre hay en todos los grupos (risas). Una vez me tocó ver a la murga desde abajo, durante la época que participábamos del Encuentro de Murga Joven, y hacíamos tablados en febrero, designados por la Intendencia de Montevideo. Me acuerdo que año a año siempre hacíamos esos tablados, que eran como 30, porque en ese momento muchas murgas jóvenes no participaban de esa instancia, entonces hacíamos muchos escenarios. Hubo un febrero que no hice los tablados con la murga porque me fui de luna de miel a Europa, y cuando volví vi a la murga desde abajo justo en una actuación que tenía en la ciudad de Sn Carlos. En lugar de sentirme apenado por la situación, la murga me fascinó. No soy muy objetivo, igual (risas)”.

¿HA CAMBIADO TU FORMA DE CREAR LUEGO DE TANTOS AÑOS?

“Tengo más experiencia, pero no sé si hay cambiado. La forma de escribir en Queso Magro es bastante caótica. Hacemos todo en equipo, y revisamos todo palabra a palabra, y verso a verso. Nos conocemos mucho a la hora de crear, y nos guía mucho la intuición. Hay años en los que conocés más al espectáculo desde el principio, y hay otros en los que entendés bien a la estructura del espectáculo cuando lo terminás, porque antes no tenías claro si había un hilo conductor. Casi siempre el proceso tuvo esas características, salvo algún año particular en el que contábamos una historia y la idea estaba un poco más clara. Tanto en Murga Joven como en Carnaval hemos trabajado de la misma manera”.

A RAÍZ DE TU EXPERIENCIA DE HABER SIDO DEVOLVEDOR DE LOS ENSAYOS ABIERTOS EN VARIAS OPORTUNIDADES, ¿CUÁL ES TU VISIÓN RESPECTO AL 
ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

“Hay gente que dice que antes tenía más características de encuentro. Lo sigo encontrando igual de fabuloso. Es asombroso ver la cantidad de jóvenes que hacen murga, teniendo en cuenta todas las dificultades que implica el hecho de crear un espectáculo. Ver eso tiene un valor educativo sin precedentes en muchos lugares del mundo. La cantidad de gente que toca batería de murga, canta, hace arreglos, escribe, y que es muy talentosa. Es un espacio para poder expresar todo eso mediante un género autóctono. Hay murgas de distintos tipos, y son diferentes entre sí en cuanto a los estilos. Algunas son tradicionales, y otras tienen un estilo que no me atrevería a encasillarlo en ningún lugar. Cuando sos devolvedor, ves a los espectáculos con ojos distintos a los que comúnmente se usan para ver el carnaval de febrero. Siempre hay cosas positivas para rescatar en cada espectáculo.  Cuando la gente dice “Los jóvenes están perdidos”,  está muy equivocada.

“EN UN CONCURSO NO EXISTE LA OBJETIVIDAD”

“El carnaval tiene esa cosa media futbolera, del ¿quién ganó?. Si uno sabe que el éxito o el fracaso de un conjunto no pasa por qué lugar ocupó en el concurso, si no que por otro lugares, hasta podemos divertirnos con ese folklore de los comentarios. Pero si nos enroscamos, y entramos en esa, se complica. Tengo la postura de que en un concurso no existe la objetividad. Cuando uno quiere ponerle  puntos a un espectáculo, la cosa no funciona. ¿Cuál sería la objetividad?. ¿Cuánto más voces hay, mejor es el arreglo?, ¿Cuánto mejor acentuadas están las palabras, y perfectas están las rimas, es mejor el texto?. Seguro que no es así. Lo que importa es la creatividad, y si pasa o no por lugares comunes. Pesa mucho cómo recibís lo que estás viendo, entonces indudablemente hay una carga emocional que es subjetiva e inevitable. Ver las cosas rubro a rubro implica darle objetividad a algo que no lo tiene. ¿Qué puntúa más? ¿Una murga que se cambia muchas veces de vestuario con mucho volumen y brillo, o una murga que utiliza un vestuario más funcional para su propuesta artística?. Hoy en día el carnaval se ha ido para el lado de lo que llena el ojo, como si un hecho artístico fuera objetvo y juzgable. Prefiero que haya un jurado deliberativo que despierte admiración y confianza en los participantes del concurso. En muchas ocasiones el mejor texto de murgas o de carnaval ocupa el séptimo u octavo lugar en el concurso. Entonces, ¿Qué lugar ocupan los contenidos de las propuestas?. Creo que escudándose en el  argumento de que hay distintos estilos de murgas, a determinados conjuntos se les valora más determinadas cosas que a otros no”.

¿QUÉ CONSIDERÁS QUE EL CARNAVAL HA PERDIDO, Y GANADO CON EL TIEMPO?

“No llegué a vivirlo. Pero perdió esa esencia de la participación como fenómeno cultural y válvula de escape de la sociedad. Se ha profesionalizado tanto, que se perdió la manifestación popular, y el hecho de que todos podemos ser parte del carnaval. Ha ganado distintas cosas a lo largo de la historia. Hoy por hoy ha ganado propuestas diferentes. La murga joven ha aportado mucho, y se acerca un poco más a esa esencia de la participación, aunque también se ha profesionalizado. Está compuesta por gente que de repente no es la mejor a nivel técnico, pero que reivindica el hecho de juntarse y crear por encima de todo”.





lunes, 20 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - IGNACIO ALONSO





Luego de algunos años en los que la base de sus integrantes tuvo “experiencias por otros lados”, vinculándose y saliendo con otros conjuntos en la fiesta de momo, La Mojigata retornará para participar de la Prueba de Admisión de cara al Carnaval 2017. Es maravilloso lo que el arte es capaz de generar en las personas, e Ignacio Alonso es una muestra de ello. La murga que se originara en el año 1998 a través de un taller del TUMP brindado por Edú Lombardo, es su casa. “No hay un día en el que no haya pensado en La Mojigata”, manifestó off the record, para luego retractarse “En realidad, el día en el que nació mi hija probablemente no haya pensado en la murga”, confesó entre risas. La charla referente a la vuelta de un conjunto influyente a la hora de plantear sus espectáculos, y que forma parte de una movida que revolucionó las formas de decir dentro del carnaval montevideano, merodeó por varios momentos y lugares. Pero el principio es el principio, y todo tiene un por qué.



¿A QUÉ SE DEBE LA VUELTA DE LA MOJIGATA A DAR LA PRUEBA DE ADMISIÓN? ¿QUÉ FUE LO QUE MOTIVÓ LA DECISIÓN?

“Desde el último año que salimos, varios compañeros quedamos vinculados. Habíamos intentado volver el año pasado, pero no se dio, y quedamos para intentarlo este año. Hasta hace un par de semanas no se sabía nada sobre el tema porque estábamos buscando gente, pero ahora está más definido. El género está buenísimo para expresarse y decir cosas, más allá de que intentamos ir por otros caminos. Algunos de nosotros tuvimos experiencias por otros lados, y llega un momento en el que decís “quiero volver a ahí, soy eso”. Cada vez es más difícil la autogestión, pero acá hay que estar en todos los detalles, porque es nuestra murga, y te motiva. Ahora estamos todos con hijos, y son todos chicos. Son de 5, 4 o 3 años, y los más grandes tienen 8 o 9, y la mayoría de ellos no tiene recuerdos de la murga. Que nuestros hijos nos vean, y vayan a los ensayos, está buenísimo. Además es un lugar de encuentro para ellos mismos. Hay un montón de motivos para la vuelta”.

LA EXPERIENCIA DEL PROCESO CREATIVO

“Antes arrancábamos en mayo o junio, por ahí, y hacíamos comidas donde cada uno hacía catarsis, y puteaba lo que tenía que putear, o se cagaba de risa de lo que se quería cagar de risa, y ahí surgían las ideas, y los “¡Pah, estaría bueno hablar de esto!”. Eso después se va encuadrando en lo que termina siendo el espectáculo. Con el paso de los años se fueron definiendo algunos roles, y quedamos como más estáticos. Se confiaba en algunos compañeros puntuales, aunque siempre la murga funcionó en colectivo. Este año armamos como una especie de comisión que está tratando de convocar al resto para salir. Hace poco convocamos e hicimos un guiso en casa, y manejamos disparadores, tiramos ideas, y de ahí quedaron cosas, que ahora un grupo más pequeño está bajando a tierra, y laburando con eso. No se da que arranquemos con una idea general, o título, siempre surge el “Yo quiero hablar de esto, que es lo que me moviliza”, pero el hilo conductor puede venir, nosotros si no teníamos le inventábamos uno de los pelos. Ahora nosotros estamos hablando de determinadas cosas, y nos dimos cuenta que un tema recurrente es el equilibrio. Se da en las redes sociales más que nada, el que alguien opine algo, y todos vayan para ese lado, pero salta otro diciendo otra cosa, y enseguida cambiamos de opinión. No hay un término medio, sino extremos. En breve llamaremos al resto de la barra para definir ideas”.

¿LA MOJIGATA TIENE SU PROPIO ESTILO MURGUERO?

“Para un artista es el mejor elogio. Que te diga “Esto es La Mojigata”, incluso gente a la que no le gusta la murga, quiere decir que hiciste algo propio, genuino. Para mí así tiene que ser el arte. Ser lo que sos vos. En otros años nos decían “A esta letra cantada por otro coro, le iría mejor en el concurso”. Pero vos le das esa letra a otro coro, y va a ser otra cosa. Hay un 50% que es la interpretación que le pongas arriba del escenario. Llamás a 17 cantores que interpreten ese libreto, y no es lo mismo. Siempre fue una preocupación de nosotros hacer algo genuino, respetando al género, y no. Quienes salimos en La Mojigata desde hace años, conocemos los códigos del género, y miramos carnaval desde chicos, así que no planteamos nuestros espectáculos desde la ignorancia, sino que es una búsqueda, y como toda búsqueda hay años que están divinos, y hay años que los sufrís, muy herméticos, y con espectáculos que no se entendían. Si ser genuino, implica que te diferencies del resto, mucho mejor. Tratamos de asumir ese riesgo. Hemos tenido años muy buenos en cuanto a la comunicación con la gente, y otros años que no. Nosotros jodemos que los años pares han sido los más disfrutables para el público, aunque en 2006 y 2012 no tanto, y los años más rígidos han sido los impares. Ahora se viene un año impar (risas). Incluso hemos identificado algún año par pero con modalidad impar- El 2012 es un ejemplo. Tenemos que tratar de que eso de que la murga sea referente para otras, no nos pese. Si salís con la de “La Mojigata tiene que ser esto”, estás frito. Ya en los últimos años nos pasaba de decir “Hay cosas que no podemos hacer”, y no está bueno. ¿Por qué no podemos hacer un cuplé que haga todo el mundo? Entrás en una pelea contigo mismo. Lo que estamos tratando de mantener es el ser libres a la hora de crear”.

¿QUÉ COSAS SE MANTIENEN EN EL GRUPO DESDE 1998, Y QUÉ CAMBIOS IMPORTANTES SE HAN DADO?

“Permanece mucha gente del grupo, y hay un núcleo que sigue en la vuelta. Se mantiene una cuestión horizontal a la hora de armar un colectivo. Y lo que cambió es que pedíamos la participación constante de todo el mundo, y nos dimos cuenta de que eso no se da en los hechos, y hay gente que tiene otras expectativas y prioridades. Entonces si yo puedo dedicarle más tiempo, y vos no, entonces aceptá que voy a tener más derechos a la hora de decidir, pero contigo está todo bien. Eso se fue dando, y es sano. Ha habido un cambio en lo artístico también, tratando de que los espectáculos se entiendan. Queremos ir más a lo simple, y que haya una claridad en el mensaje. Hay murgas a las que admiro por cómo logran que se comprenda lo que quieren transmitir, como La Gran Muñeca, Cayó la Cabra, Queso Magro, etc. Después del 2009 tratamos de iniciarnos en esa búsqueda como prioridad. Este año queremos arrimarnos al género, pero por otro lado queremos alejarnos, va a ser una mezcla”.

¿CUÁL HA SIDO EL CARNAVAL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

“Disfruté muchísimo toda la primera etapa de la murga. Desde 1999, que hicimos el taller con Pitufo (Edú Lombardo), hasta el 2002. También los dos primeros años que hicimos carnaval. Un día abrimos los ojos y teníamos a nuestra murga concursando, y haciendo tablados, cuando ninguno de nosotros había hecho carnaval antes. Además en esos años fuimos reconocidos por un montón de gente, y la murga gustó pila. Aparte decíamos cosas que queríamos decir, entonces era como “el sueño del pibe”, con el agregado de que la murga había sido armada por nosotros. Artísticamente me han gustado algunas cosas más que otras. El espectáculo que hicimos en 2002 fue muy bueno, pero el del 2004 me parece el más disfrutable. Ese año el nivel que tenía la propuesta de la murga era contundente. Aparte en el 2001 y el 2002, éramos como la murga mimada, ya en el 2003, nos empezaban a mirar de reojo, pero el 2004 estuvo buenísimo. De un tiempo a esta parte yo ya no lo podía disfrutar, porque es como todo, un grupo que viene trabajando desde hace años, y se conoce mucho, en donde pasan cosas. En los últimos años me tendría que haber ido, y no pude tomar distancia. De hecho una vez planteé, y después me arrepentí, no salí tocando, pero estaba con los gurises todos los días. En el espectáculo del año 2010 me gustó mucho la forma en la que decíamos algunas cosas, y tenía su punto de contacto con el de 2004 porque era muy lúdico. Además ese año teníamos como prioridad mantener la murga, porque en el 2009 sufrimos muchos cambios a nivel de integrantes, y encima fue premiado el texto, cuando nunca antes habíamos recibido una distinción”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA MOJIGATA PARA TU VIDA?


“Queda chico decir que es una parte importante en mi vida. Ha sido una escuela para desempeñarme en lo que hago, y un lugar que me abrió pila de puertas. Por eso estamos enroscados en salir de vuelta. Si me lo hubiese imaginado antes, no sé si lo hubiese imaginado también. Es una barra de gente que termina haciendo un producto artístico, que se juntó de rebote, y ha generado un espacio a lo largo de los años. Además me ha permitido incursionar en otras cosas, “Pocas Nueces” surge de La Mojigata, porque nos conocimos ahí o en esa vuelta. Pila de gente lo adoptó como mi apellido “Nacho de La Mojigata” (Risas). Es increíble. Me hubiese gustado cuidar a la murga más en algún momento. Si me pongo a pensar un poco más, me emociono mucho. Aprendo todo el tiempo, y este proceso me obliga a pensar en cosas que van más allá del carnaval, en cómo pararme frente a la vida, tratando de ser mejor persona. Saber que este sentimiento es compartido por más gente le da sentido a todo”. 

lunes, 4 de abril de 2016

DESPACITO Y POR LAS PIEDRAS - SEGUNDA PARTE - 

EL LIMÓN FRATERNO

Ensayo - El Limón Fraterno


Un punto más de encuentro con lo que nos identifica en la ciudad de Las Piedras. El Centro Cultural “Carlitos”, ubicado frente a la Plaza Principal, recibe la propuesta de varios jóvenes que tienen la iniciativa de expresar sus inquietudes a través del género de murga. Los hermanos Gabriel, y Bruno Berrutti, y Rodrigo Roncio, son tres exponentes de lo que el amor al arte es capaz de generar. Lo que inició como un proyecto de murga joven pedrense, hoy es una realidad. Noche de sábado con acidez y buen humor. Ensaya "El Limón Fraterno".

PROYECTO DESDE CERO

BRUNO: “Hace como dos o tres años con Gabi teníamos ganas de hacer algo. Estaba la idea, pero no se había podido concretar porque no teníamos experiencia, ni había mucha gente como para encarar el proyecto. El año pasado empezamos a pensar en eso, a raíz de conocer la inquietud de gente del grupo de coro del liceo “Manuel Rosé”, que tenía muchas ganas de hacer murga. Veíamos que había una murga en Abayubá, otra en Las Piedras, pero murga joven no había, y entonces nos pareció que era un hueco que había que llenarlo. Empezamos a hablar con gente, y lo hicimos real”.

“ES COMO UN PAC – MAN, QUE SE VA COMIENDO A SI MISMO”

GABRIEL: “El espectáculo que estamos preparando trata de la ansiedad, y del trastorno obsesivo compulsivo, que es una enfermedad de la cual hablamos específica y metafóricamente, dejando clara la idea de que todos la padecemos. También tratamos de buscar en el espectáculo los por qué acerca de sufrir la ansiedad. Musicalmente tenemos las puntas resueltas, y hay un montón de músicas ordenadas para cuplé. Después en cuanto a lo cantado ya tenemos gran parte de la presentación. Está todo bastante avanzado para el poquito tiempo que hace que estamos ensayando”.

RODRIGO: “Está planteado como una especie de cadáver exquisito, en donde termina una cosa y enraba con la otra, y cada parte no llega a terminar, porque la ansiedad de la parte que viene se termina comiendo a la parte que se venía dando. Es la crítica hacia uno mismo, que piensa lo que va a hacer, antes de hacer lo que está haciendo. El espectáculo es como un Pac – Man que se va comiendo a sí  mismo, y de repente te encontrás en la retirada”. 

¿POR QUÉ EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

RODRIGO: “Yo elijo esta murga preciosa para salir. Después lo del concurso es una consecuencia casual. Cada vez tengo más ganas de salir en murga con esta gente que voy conociendo. Se viene dando una cosa tan linda que es que todo el mundo se mira a los ojos, se ríe, y todo es desde el afecto”.
“La murga joven es muy importante para este país. Está bueno tener un encuentro de murgas con un perfil joven, teniendo en cuenta que este es un país de viejos, donde el adulto es el centro. En el único lugar donde el Uruguay habla de juventud en serio, por más de que se haga desde el humor, es en las letras de la murga joven. Siempre se ha visto a la juventud como a una etapa de transición a ser adulto, y cuando uno piensa de esa manera, piensa en un fracaso. Porque no está viviendo lo que es, si no lo que va a ser, y ahí termina estando más triste que alegre. Sin embargo en la murga joven, son jóvenes hablando por jóvenes, cosas de jóvenes, y eso hace que tome el triple de importancia. Es el espacio más grande en donde se enmarca a la juventud en sus dimensiones diversas, y se plasman opiniones de jóvenes de todo el país, porque no es igual la realidad de un joven que integra una murga y es de Tala, con respecto a la del que está en una murga joven de Las Piedras, o  a la del que sale desde un barrio montevideano. Es un espacio histórico para nuestro país. Si agarramos varios libretos de Murga Joven, podemos hacer un buen libro de marco teórico sobre políticas públicas para la juventud (risas)”.

BRUNO: “Primero que nada queríamos juntarnos a hacer murga. Después surgió que teníamos que ponernos una meta como para concretar el trabajo, y tener alguna fechas para presentarlo, y optamos por el encuentro de Murga Joven”. 

GABRIEL: “Creo que la inquietud de varias murgas es expresar algo mediante un lienzo, y ese lienzo es el concurso. Luego si uno va con la intención de ganar algo, creo que eso puede surgir después de que pasan unos años. Por ahora para nosotros es solamente un espacio para poder expresar nuestro arte, y compartirlo con otras personas que están en la misma situación. Murga Joven tiene una diferencia con el carnaval mayor, porque es por amor al arte y hay otras libertades. Por eso lo elegimos, porque más allá de conformidades o disconformidades, es un lindo lugar para mostrar algo”.

¿CÓMO SE ORGANIZAN PARA TRABAJAR?

BRUNO: “Gabriel y yo estamos con el armado de la música y los arreglos, aunque recién nos estamos juntando, y la idea es que se sume más gente. A la hora de escribir nos ganó la ansiedad y empezamos a escribir la presentación y la retirada, pero cuando nos encontramos con Rodrigo empezamos a cambiar muchas cosas. Tenemos ganas de que más gente se sume, y de que sea toda la murga defendiendo los distintos aspectos técnicos en forma colectiva”. 

GABRIEL: “Tenemos muchos amigos que plantean la inquietud de dar una mano, con mucha experiencia o inexperientes, pero con ganas de aprender y hacer cosas lindas. En cuanto a la puesta, estamos tratando de incluir a Lucía, una amiga, que siempre va a estar en la vuelta con nosotros, y sabe de danza. También tenemos la suerte de tener el apoyo y la guía de gente de murga La Macana, que siempre va a estar vichando los ensayos, y aportando lo que pueda desde su laburo que ya viene desde hace años. Con Bruno, la única experiencia que tuvimos ha sido haber participado en La Macana, y da gusto que en la medida de lo que puedan, colaboren con nosotros, y nosotros con ellos. También Lorena, una amiga, está pensando sobre la parte estética de la murga”.

LAS INFLUENCIAS 

RODRIGO: “Me originé en la murga yendo a ver a La Santa, murga de Santa Lucía, acompañando a mi tío, con cinco años, y tengo a la historia de la murga vieja  en alguna parte de mi cuerpo. Pero después la que me sacudió fue Contrafarsa. El segundo sacudón fue con La Mojigata. Fueron esos los mojones. Contrafarsa fue la que hizo que el género de murga de alguna forma me empezara a gustar, y La Mojigata me dio una cachetada de la que aún no puedo salir”.

GABRIEL: “Estamos en la misma sintonía. Son referencias muy grandes. Para cualquier murguista Contrafarsa es referente. Con Bruno fue lo primero que escuchamos de chicos. Nos vemos influidos por ella en el caso de musicalizar el espectáculo, y por La Mojigata en cuanto a lo teatral, y a los textos”.
“Somos hijos del género de murga joven, más que del género de murga, porque fue lo que nos cautivó. En esta era lo que ha primado es la velocidad que tiene la murga joven, y cómo te mantiene alerta todo el tiempo solo con la risa, y eso es vital. Nosotros nos dimos cuenta de que cada vez que empezábamos a escribir algo, lo hacíamos apuntando a algo nuevo, siguiendo la forma de la murga joven, pero sin despojarnos de las raíces, y de la intención murguera. Queso Magro, Cayó la Cabra, por dar unos ejemplos, son murgas nuevas que utilizan un humor ingenioso, y creo que por ahí va la búsqueda de lo que queremos hacer, sumándole el humor absurdo de La Mojigata. Seguramente lo que plasmemos tenga un montón de factores diferentes que son inevitables por nuestras influencias de raíz”. 

¿CUÁLES SON LAS EXPECTATIVAS DEL GRUPO?

BRUNO: “Lo primero que tuvimos en cuenta cada vez que invitamos a alguien a sumarse, fue la intención de armar un grupo muy bueno en lo humano, que haya gente con ganas de aprender, y que con el tiempo intentemos hacer algo más prolijo en cuanto a lo artístico. Pero sobre todo hay que cuidar el grupo, y que crezca como tal. Lo que queremos es transmitir algo que sentimos, y llevar algo que nos preocupa a un escenario, como en este caso es el tema de la ansiedad, con el fin de mostrarlo a la gente”.

GABRIEL “La única expectativa que tenemos desde que empezamos es lograr que esto se culmine sin que nada quede en el tintero. Que todos podamos participar de un proyecto artístico, aprender, superarnos, haciendo el máximo esfuerzo, pero sin dejar de lado lo lindo de compartir”. 

RODRIGO: “Desde lo que queremos decir, sería discutir las costumbres. El hecho de nunca preguntar, y hacer las cosas por repetición. Cuestionarlas, nos abre caminos diferentes”. 


jueves, 17 de marzo de 2016

ENTREVISTA REALIZADA A JOSÉ ALANÍS "PEPE VENENO" - AÑO 2012





“La calle Yupes raya al medio encuentra Belvedere”, ilustra Fernando Cabrera en una de sus canciones más pintorescas. Postal montevideana que fue el marco de una entrevista totalmente disfrutable. Entre mate y mate transcurrió una mañana invernal muy amena, dentro de la calidez de su hogar. Imposible olvidar su bonhomía, su tono agradable al hablar, y la riqueza de su lenguaje. Un verdadero poeta que siempre estará ligado a nuestra máxima fiesta popular como una página emblemática. 

SUS COMIENZOS EN LA ESCRITURA 

“En mis épocas de estudiante ya escribí algunas rimas y consonancias. Ni por asomo imaginaba que luego esa tarea me iba a tomar la vida. Pinto, actúo, dibujo, pero desde hace muchísimos años a la fecha, la tarea que desarrollo de manera cotidiana es el quehacer poético. Incursioné escribiendo para Carnaval por primera vez en la década del 60, concretamente para la murga “La Nueva Ola” del Paso Molino. Fue la primera vez que seriamente me preocupé por escribir textos murgueros. También escribí para Jardineros de Harlem (Humoristas), y algún tema para Comparsas de Negros y Lubolos”.

LAS RAÍCES JAMÁS SE OLVIDAN

“La murga que más me marcó fue sin dudas, Araca la Cana. Con Catusa (José María Silva) íbamos a la escuela juntos, y nuestras madres eran amigas en común. Él ni siquiera soñaba que alguna vez iba a estar al frente de “La Bruta”. Acostumbré visitar sus ensayos siendo un gurí, ya que salían desde mi barrio, Belvedere, y llegué a ser amigo de “Pianito” (Ricardo Castro), director de directores. En 1950, cuando tenía once años de edad, recuerdo que Araca cantaba como nunca, y me fui enamorando de esa murga. Una afinidad que me fue atando a este amor, era lo anarcoide de las concepciones de la murga, sobre todo teniendo en cuenta que mis primeras lecturas ideológicas fueron anarquistas.  Siempre destaco que cuando se reglamentó demasiado al carnaval en Montevideo, allá por los años 40, se comenzaron a otorgar premios en dinero, por lo que muchas murgas fueron dejando de lado el compromiso para con el pueblo, y ofrecían un espectáculo de pan y circo, de divertimento, para asegurarse puestos que les adjudicaran los premios. Pero Araca nunca perdió su identidad, cantándole a las formas opresoras de la época. Posteriormente, en 1964 logramos alquilar el título, y junto con Oscar de Agustini, sacamos a  Araca la Cana, y le devolvimos el sitial de privilegio que había perdido en esos años en el Concurso Oficial de Agrupaciones, ubicándola en el quinto lugar. Fue un sueño cumplido para nosotros”. 

EL ARTE DE ESCRIBIR

“Aquel  que escribe en murga, toma las vivencias del pueblo, los aconteceres, los hechos notorios,  les da una forma estética,  adapta una música conocida que favorezca el entendimiento, y se los  devuelve al pueblo. A veces se te agradece por lo que das, pero no es más que la devolución de lo que el pueblo te prodiga. A la hora de escribir es importante saber de la retórica, gramática, simbolismos, juegos metafóricos, y todo lo que el mismo idioma te está ofreciendo. Cuanto más conocimientos se capitalicen, y más autores se lean, mejor calidad tendrá el producto final”.

EL AMOR DE SU VIDA

“La Soberana es una novia hermosa, debe ser la más hermosa de las “mujeres” que he tenido en mi vida. Para ella escribí, y desde mi rol de poeta, recibía críticas de mis compañeros ideológicos y militantes, que me decían que escribía de una manera  frente a la cual el pueblo no lo iba a entender, y yo les contestaba que estaban subestimando el entendimiento de nuestro pueblo. Tanto es así que en el año 1972, entre líneas, porque nos censuraban todo opté por escribir:
“Hay vientos de tragedia que nos llegan, huracanados, grises, tempestuosos. Ah, oráculo fatal! El hombre brega por elevar el mundo quejumbroso. Ni antígona tendría tal destino, ni Edipo soportara tal tormento. La humanidad deambula en los caminos bajo un bosque de ayes y lamentos. Encadenando al hombre ruge el viento, que de nefasta altura se descarga, no obstante, el hombre sigue en movimiento, buscando en las estrellas, la más clara”.
“Luego de esto el público se ponía de pie. Estaba entendiendo que le estábamos hablando de algo nefasto. Y cuando decíamos, “No obstante el hombre sigue en movimiento, buscando en las estrellas, la más clara”, asociaban de inmediato con el MLN (Tupamaros). Cuando mencionábamos la estrella, que era el logo del MLN, la gente se paraba, aplaudía, y gritaba consignas. Cada espectáculo de la murga se convertía en un fenómeno político, flameaban banderas del Frente (Amplio), y del Che. Claro, llegó un momento que lo hablé con mis hermanos, y entendíamos que los militares eran coherentes, tenían que prohibirnos, incluso en la soledad de mi celda llegué a pensar que sí, que eso tenía que acontecer. La Soberana se había transformado en un fenómeno social, estético, cantable, murguero, que nunca más se volvió a dar.  En aquella época los tablados comenzaban almediodía, y terminábamos la jornada a las 5 de la mañana, y a cada escenario nos seguía una extensa caravana de autos, camiones, y motos. Todo este público veía 15 o 18 veces a la murga en la misma noche, y nosotros lo  entendíamos como un reconocimiento, porque en alguna medida estos sectores del pueblo nos demostraban de que estábamos en un camino aceptado por la gente”. 

LA IMPORTANCIA DE LA MUJER EN EL GÉNERO  DE MURGA

“Hay gente que todavía sigue pensando que la murga debe ser integrada exclusivamente por hombres. Seguramente esa gente no sabe, puesto que no se ha informado, que en el año 1940, una piba de 14 años dirigió a “Don Bochinche y Compañía”. En la década del 60, Pochola Silva, saca “Rumbo al Infierno”, la primera murga femenina, solo la batería estaba conformada por hombres. En 1975, la Flaca, Mary Da Cunha salió en Diablos Verdes. Ese mismo año en La Soberana salían dos mujeres, que no pudieron hacerlo porque la murga fue prohibida. En ese entonces ensayábamos en el Club Arbolito, medio tiempo con La Soberana, y medio tiempo con Núcleo Murga Femenino, una murga totalmente femenina a la que le escribía, y el Peladito Díaz arreglaba las voces. Por el hecho de que yo le escribía, fue prohibida al igual que La Soberana, y la despojaron de la posibilidad de salir en Carnaval. En algún momento los historiadores de aquí a un siglo, van a decir: “Y hubo una época aquí en Uruguay en la que la murga era solamente integrada por hombres, y lo van a contar como una rareza”. 

LA MURGA COMO FENÓMENO CULTURAL

“Siempre está en el aire la frase que dice que “Todo tiempo pasado fue mejor”, y no creo que sea tan así. Si bien desde los inicios de la murga han existido grandes títulos, brindando espectáculos de corte tradicional, como La Gaditana que se va, pasando por Asaltantes (Con Patente), Curtidores (De Hongos), Los Diablos (Verdes), Patos Cabreros, etc; hoy por hoy hay tremendas murgas. La movida Joven ha enriquecido a nuestro carnaval. Existen murgas que tienen una magia muy especial como Agarrate Catalina, Queso Magro, La Mojigata, transgresoras, atrevidas, arriesgadas, que tocan a quien tienen que tocar sin tapujos ni prejuicios. En sí no hay una receta de que la murga sea de una determinada forma, y tenga que tener tal o cual cosa. Cada murga se va alimentando de las generaciones de murgas anteriores. Mucha gente teme que la murga pierda su esencia, y yo me pregunto, ¿Cuál es su esencia? Las circunstancias sociales han contribuido para que no haya una forma de hacer murga. A través de la vida uno se va dando cuenta de eso”.

EL LEGADO DEL CARNAVAL

“El Carnaval me dejó amigos, sueños, cárcel (ríe). Es parte de mi vida. Me dio muchos amores, noviazgos, eran hermosas las gurisas de los barrios que te veían pintado y querían abrazarte y tocarte. Me brindó enamoramientos múltiples, amistades. En cada murga, en cada tablado, en cada lugar, iba cosechando amistades que van a ser para toda mi vida. Carnaval es una escuela de amistades. A través de él vas granjeándote amistades que no se rompen nunca más. Pero lo mejor que me dejó fue la comunicación con tu pueblo, la respuesta que ese pueblo le fue dando a todo lo que vos pretendiste darle. Esa comunión con tu propia gente es de lo más hermoso que te puede prodigar carnaval. Estas entrevistas también son un legado del Carnaval para mí, porque fomentan la preservación de la memoria histórica de nuestra identidad, y eso es algo que el pueblo exige, y a lo que tiene derecho. Es muy bueno trasladar la verdad, historia y vida de un entrevistado, para luego continuar proyectándola a través de un afán periodístico”.