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domingo, 16 de junio de 2019


ENTREVISTA ESPECIAL


COPA AMÉRICA 2019






El fútbol y el carnaval son dos grandes pasiones de los uruguayos. La agenda futbolística marca que la Copa América hoy está en boca de todos, y que la cita con nuestra máxima fiesta popular aún se encuentra lejos en el calendario. Pero el torneo más importante del continente a nivel de selecciones sirvió de excusa para reunir la palabra de tres ex jugadores de la selección uruguaya que ganaron la Copa América de 2011 en Argentina. Pero esta vez, quienes en aquella oportunidad nos hicieron festejar un nuevo título para la celeste hasta altas horas de la noche, hoy salen de su zona de confort para hablar sobre su vínculo con el evento artístico que nos convoca cada febrero. Andrés Scotti, Álvaro Tata González y Álvaro Palito Pereira, nos muestran una faceta que seguramente es desconocida por muchos, pero que no por eso es menos importante  que la pelota.


¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS VINCULADOS CON EL CARNAVAL?

ANDRÉS SCOTTI: “Comencé a vincularme con el Carnaval más que nada por mi madre. Vivíamos a la vuelta del Club Malvín,  y el tablado del club era mi tablado. Es más, no tengo recuerdos de haber ido al Teatro de Verano siquiera una vez. Viví carnavales enteros en el Club Malvín. Al ser socio del club, no solo lo aprovechaba por lo deportivo sino que muchas veces me quedaba adentro hasta la noche para ver los espectáculos carnavaleros. Se me fue impregnando el carnaval tanto en mi niñez como en mi adolescencia, siempre impulsado por mi familia que acompañaba. Luego al emigrar y estar en el exterior siempre fui de escuchar muchas retiradas murgueras que me hacían sentir como en casa”.

ÁLVARO GONZÁLEZ: “Me acuerdo de “El Mágico” de Lezica, la zona en la que me crié. Allí ví espectáculos de Carnaval por primera vez y recuerdo mucho a la murga Contrafarsa. En ese momento aún no existía el tablado del Monte de la Francesa. Me gustaba mucho el ambiente del tablado. El hecho de tener al tablado cerquita de casa ayudaba mucho. He ido rotando en cuanto a mis gustos carnavaleros, pero lo que me gusta más desde hace un tiempo es la murga. Hubo algunos momentos en los que me gustaba bastante la categoría de parodistas, y cuando surgió Zíngaros me acuerdo que me gustaba mucho ver sus espectáculos. No era un aficionado del parodismo, pero ese conjunto me gustaba por lo que generaba en el público. De Momosapiens tengo lindos recuerdos también, y recuerdo que el cuñado de un amigo mío salía ahí.  Ver  los desfiles de las comparsas estaba divino también, pero desde hace tiempo que cuando voy al tablado trato de ver más que nada a las murgas”.

ÁLVARO PEREIRA: “Mi papá está vinculado en el Carnaval desde que tengo uso de razón. Fue el vestuarista de Kanela y su Baracutanga durante mucho tiempo. También hacía trajes de fantasía para Esolas do Samba. En algún momento también confeccionó el vestuario para Candonga Africana, una comparsa de Las Piedras. Hasta los 14 o 15 años salí en la comparsa de Kanela, pero desde muy pequeño mi fanatismo pasa por la categoría de murgas. Siempre les tuve mucho cariño a las murgas”.

SUS GUSTOS

ANDRÉS SCOTTI: “El espectáculo de El Viaje de Agarrate Catalina ha sido el que más me marcó. Pero sobre todo me encantan las retiradas de murga. También me gustan mucho los espectáculos de parodistas y admiro el trabajo de artistas como Luís Alberto Carballo y el Rusito (Gastón) González. Últimamente me he alejado un poco del Carnaval, más que nada por dinámicas familiares y la carrera en sí, que te hace estar de pretemporada cuando se está en pleno Carnaval”.

ÁLVARO PEREIRA: “En mi infancia me crié en Punta de Rieles, y tengo lindos recuerdos de haber ido al tablado del barrio y ver a murgas como Antimurga BCG y Falta Y Resto. En la adolescencia me marcaron murgas como La Gran Muñeca, y también dos murgones como Contrafarsa y Diablos Verdes, en aquella época en la que se había armado como una especie de cásico entre esas dos murgas. Recuerdo mucho el espectáculo de Contrafarsa 1999. También seguía mucho a La Gran Muñeca que en esos tiempos estaba integrada por Tabaré Charlo, que fue un maestro que tuve en primaria. Luego el espectáculo que más me marcó teniendo 15 o 16 años fue El Desalmadero de Curtidores de Hongos en 2004. Respeto a todas las murgas y me encantan todos los estilos, pero si tengo que decir que soy hincha de una murga te nombro a Curtidores. De hecho su espectáculo en el año 2012 era redondito y mereció el primer premio.  Agarrate Catalina me gusta mucho también, aparte tengo a muchos amigos ahí por el acercamiento que siempre han tenido con la selección. Pero también me gusta bastante el estilo clásico, como lo que fue Saltimbanquis en 2018, o el espectáculo de Asaltantes con Patente en 2007”.

CUANDO TU CARRERA TRANSCURRÍA EN EL EXTERIOR, ¿ERAS DE SEGUIR EL CARNAVAL?

ÁLVARO GONZÁLEZ: “Cuando uno se va extraña todo. Hasta las cosas que incluso no hacía tanto estando en Uruguay. Me acuerdo que estando en Italia trasnochaba hasta las 3 de la mañana para ver un poco de Carnaval por Internet. Veía los espectáculos de Agarrate Catalina, por ejemplo, y recuerdo todo lo que generó el cuplé que hicieron ellos acerca del Mundial de 2010. Cuando pasé por Boca y estaba en Argentina, La Catalina iba a actuar mucho a La Trastienda y siempre los iba a ver, al igual que a las otras murgas que llegaban desde el país, porque uno como uruguayo cuando está en el exterior busca acercarse al lugar desde donde viene de alguna forma”.

ÁLVARO PEREIRA: “Sí. Siempre fui de seguir el Carnaval. Incluso cuando no llegaba a ver a los espectáculos a tiempo por internet, después me ponía a ver los espectáculos en el canal de YouTube del Croata (Gustavo Vodanovich). Él grababa lo que habían sido las actuaciones del día anterior en el Teatro de Verano y las veía a todas. Soy un carnavalero bastante enfermo (risas). Incluso durante mi paso por Cerro Porteño estando en Paraguay compartìa plantel con Nachito (Ignacio) Pallas que también es flor de carnavalero, y mirábamos y comentábamos todo juntos”.

¿CÓMO TE LLEVÁS CON LAS OTRAS CATEGORÍAS APARTE DE LA MURGA?

ÁLVARO PEREIRA: “Sigo el parodismo y me gusta. El tridente de Nazarenos, Momosapiens y Zíngaros ha marcado mucho en la categoría. De chico me crié mirando también a Adam’s  y a Valentinos también. En cuanto a la categoría de humoristas, más que nada recuerdo espectáculos de Los Buby’s y de Los Carlitos. Ni que hablar que cuando apareció Sociedad Anónima, rompió todo. Hasta el dìa de hoy me sigo riendo con los gauchos patones. En cuanto a las comparsas, me gusta más verlas desfilar que actuando arriba del escenario”.  

“DISFRUTO DEL CARNAVAL EN LOS TABLADOS”

ANDRÉS SCOTTI: “Algo que no me gusta para nada es ver al Carnaval por tele o por Internet. Siento que no me llega de la misma manera. Sí he visto cuplés o espectáculos enteros puntuales por alguna recomendación. Pero sentarme a ver un espectáculo carnavalero a través de una computadora  es algo que prefiero no hacer. Realmente disfruto del Carnaval en los tablados, porque implica todo el folclore de sentarte en la platea o en la silla, y vivir ese momento. Además allí los artistas suelen salirse del libreto, y se hace todo mucho más fresco. Aparte te identificás mucho al ver un espectáculo carnavalero porque de una manera u otra siempre se tocan los temas que han estado en el tapete durante el año, tanto a nivel político y social como también deportivo. El Carnaval te pone al día con todo lo que pasa”.

“¡ESTO NO SE PUEDE HACER!”

ÁLVARO GONZÁLEZ: “He hecho una linda amistad con muchos integrantes de Agarrate Catalina. Cuando fueron a Italia en plena gira mundial, los recibí en Roma y tuvimos la oportunidad de compartir bastante tiempo. Una vuelta fuimos a ver un partido de  Lazio, el equipo en el que jugaba. Yo justo estaba lesionado y por eso no jugué. Después del partido como había conseguido otro vehículo, fuimos en dos camionetas con más o menos 15 integrantes de la murga para recorrer un poco Roma, incluida la ciudad del Vaticano. Cuando íbamos pasando frente al Vaticano con todos esos monos en la parte de atrás de la camioneta, me pararon los milicos. Me dijeron que eso no se podía hacer, que era algo que yo sabía, pero me la jugué a que si me paraba un policía justo fuera hincha de Lazio. Tuvimos suerte porque uno de los que me paró era hincha de Lazio y me dijo: “¡Estás loco! ¡Esto no se puede hacer!” (risas). Pidió que los integrantes de la murga se bajaran y que de última se subieran de nuevo a la camioneta unas cuadras más adelante. Justo a Tabaré Cardozo cuando en esa misma gira habían estado en Egipto, lo picó un bicho en la pierna y no podía caminar mucho. Así que él fue el único que se quedó arriba de la camioneta, el resto se bajó”.

¿TE VES VINCULÁNDOTE AL CARNAVAL UNA VEZ QUE TERMINE TU CARRERA FUTBOLÍSTICA?

ÁLVARO PEREIRA: “Siempre dije que en algún momento de mi vida me gustaría sacar una murga. Es un sueño que tengo. Ojalá que lo pueda hacer. Tengo a muchos amigos que hoy por hoy salen en murgas. Diego Mutiuzabal jugò al Baby Fùtbol conmigo y nos criamos juntos. Pablo Riquero y Rodrigo Risotto también son conocidos del barrio. Despuès tengo amistad con el Zurdo (Besio), Los Cardozo (Tabaré, Yamandú y Martín),  con el Rafa Cotelo, el negro Claudio (Walter) Rojo, etc. Me gustaría que esa murga tuviera un estilo clásico con cupleteros bien definidos y un coro que sople. No reniego de otros estilos porque me rìo mucho con murgas como Agarrate Catalina Y Cayó la Cabra, por ejemplo, pero si me das a elegir prefiero que sea una murga con un estilo más clásico”.

¿QUÈ ES LO QUE MÀS DISFRUTÀS DEL CARNAVAL?


ÁLVARO PEREIRA: “La primera rueda es un poco ingrata con el tema de los nervios. La segunda rueda y la liguiila son las instancias del concurso que disfruto más. Lo que no me gusta es que se defina el calendario de una manera tal que un conjunto que actuó en la primera rueda, de repente a los tres días tiene que volver al Teatro de Verano para actuar en la segunda rueda. Hago una crítica constructiva porque me gustaría que eso se corrigiera. Este año le pasó algo parecido a Los Choby’s. Disfruto mucho del carnaval porque me despierta mucha pasión”.

¿HAS VISTO ALGÚN ESPECTÁCULO EN ESTE CARNAVAL 2019? 


ANDRÉS SCOTTI: “En este 2019 fui 3 veces al tablado del Club Malvín. Pese a que fui poco algo pude ver, y me encantó el espectáculo de Los Muchachos. También vi al espectáculo de Agarrate Catalina y me gustó mucho”.

ÁLVARO PEREIRA: “Seguí todo este Carnaval por tele por el tema de que estaba de pretemporada en esa época. Me encantó el espectáculo de Nazarenos y la actuación de Aldo Martínez haciendo de Omar Gutiérrez. Además las parodias quedaron muy bien enganchadas. Luego de que actuaron en la primerrueda era para terminar el concurso y darles la copa. Este año en la categoría de murgas la definición estaba entre 3 o 4 porque no hubo un nivel exuberante, ni ninguna que estuviera despegada del resto como pasó por ejemplo con Don Timoteo en 2017. Igual cuando vi a La Trasnochada dije que si seguía en ese nivel, ganaba. Pero igual no iba a ganar por robo. Las Cabras iban a estar peleando, y Agarrate Catalina También. La primera vuelta de La Catalina creo que fue muy floja, pero luego en la segunda rueda y en la liguilla estuvieron muy, pero muy bien. Otra que me sorprendió para bien y me gustò mucho fue La Clave. Después la categoría de humoristas estaba bastante pareja. Tanto Sociedad Anónima como Cyranos estaban muy bien. Inclusive el de los Choby’s fue un gran espectáculo”.


¿QUÉ EX COMPAÑERO DE LA SELECCIÓN PODRÍA HABER SIDO UN ARTISTA CARNAVALERO?

ANDRÉS SCOTTI: “Por caradura seguro ese artista sería el Loco. Pero recuerdo que Palito tenía lo suyo. Y por ahí creo que andamos, porque el resto del plantel no era tan desfachatado (risas)”.

ÁLVARO GONZÁLEZ: “El Palito es todo un personaje y te puede interpretar cualquier cosa. Yo creo que él es el que reúne todas las condiciones (risas)”.

ÁLVARO PEREIRA: “El Loco Abreu tenía todas las características para ser un artista carnavalero. Después había otro montòn de jugadores a los que les gustaba el Carnaval pero no sé si reunían esas condiciones como el Cebolla (Cristian Rodrìguez), El Popy (Rodrigo) Muñoz, el Mono (Maximiliano) Pereira, el Mota (Walter) Gargano, y el Tata (Álvaro González). Si yo integrara una murga creo que sería un segundo que acompaña cantando en la cuerda o si no un cupletero. Porque el cupletero no tiene por qué cantar del todo bien (risas)”.






miércoles, 17 de agosto de 2016

ESPECIAL NOSTALGIA - CONTRAFARSA 2000 - "EL TREN DE LOS SUEÑOS"




Uno de los espectáculos más emblemáticos, no solo de la murga que se acunó en el barrio de Sayago, si no del carnaval uruguayo. Muchos recuerdan las distintas estaciones por las que ese tren transitó. Ni que hablar de la retirada dedicada a “El loco de la Estación”. Luego de 16 años, el espectáculo se mantiene vigente y ha servido de influencia para las nuevas generaciones que vuelcan su arte dentro del género murguero. Marcel Keoroglián, ex integrante de “Contrafarsa”, y actual componente de murga “Don Timoteo”, se refirió a varios detalles y entretelones que fueron tejiendo la magia de un mojón que forma parte de la historia de nuestra máxima fiesta popular. Súbanse al Tren de los Sueños.

¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DEL ESPECTÁCULO?

“No es como la mayoría debe imaginarse. Incluso nosotros mirándolo de afuera podríamos pensar que esa idea surgió, y después se desarrolló todo el resto del espectáculo. Pero fue al revés en realidad, no teníamos una idea y lo que había escrito independientemente era la presentación de la murga. En un momento, por cuestiones fortuitas pero que también no lo son, decía “Vamos que se está yendo, dame la mano y subite al tren”. Era una imagen de la presentación que había escrito Álvaro (García). No sé si fue él o quién fue, que supo observar que ahí había algo más que solo una frase. Ahí fue cuando se empezó a desarrollar la idea de venir en tren, que se llamaba “El Tren de los Sueños”, y de ahí sacamos que cada cuplé era una estación a la que llegamos. Nadie propuso el gran tema y se desarrolló, si no que no teníamos tema. Era un caos tremendo en lo creativo porque venían cosas de distintos lados, y no le encontrábamos la vuelta para poder conjugarlas. El espectáculo fue agarrando cada vez más espíritu. Al principio en carnaval no pasaba nada con la gente, pero después nos acomodamos”.

EL EQUIPO CREATIVO

“En aquel año escribía el Gallego Vidal, y Fernando Toja estaba en la dirección del espectáculo. Álvaro García seguía escribiendo las puntas, y también empezamos a trabajar desde adentro, y escribíamos con Carlitos Melgarejo. Con él acomodamos lo que nos mandaban los otros letristas, y le dábamos un ordenamiento. También Pitufo aportó algo. El título del espectáculo apareció el último mes”.

DURANTE SU PREPARACIÓN, ¿RECONOCÍAN EL POTENCIAL QUE PODÍA LLEGAR A TENER EL ESPECTÁCULO?

“Empezamos el carnaval, y el espectáculo no funcionaba. En los primeros días de tablado, decíamos “Algo pasa, que no está caminando esto y aquello”. El cuplé del consumidor, que lo hacía yo, al principio no caminaba. Tuvimos que redoblar esfuerzos durante carnaval porque no estaba madura la cosa en realidad. Nunca nos dimos cuenta de que podía tener la repercusión que tuvo. Sí sabíamos que estábamos haciendo las cosas bien, y entendíamos que estábamos pasando por un momento en el que hacíamos punta, y marcábamos tendencia. Era como el momento de nosotros”.

¿DISFRUTABAS MÁS DE ALGUNA PARTE EN ESPECIAL?

“Era un gran espectáculo, pero la retirada era espectacular. Me gustaba mucho hacer el “Cuplé  del Consumidor”, y después la parte de “El Tunel” era un momento importantísimo, y que al principio no lo supimos ver. Pitufo (Edú Lombardo) trajo esa música de “The  Beatles”, y a la mayoría no le gustaba. No sabíamos cómo pararnos para cantar lo que estábamos cantando, y nos parecía todo muy lento. Terminó siendo uno de los bloques más fuertes, y que más marcaron. Muchas veces pasa que el autor ve la cosa, y el otro no lo ve todavía. Fue un año muy especial”.

 ¿QUÉ LO DIFERENCIÓ DE OTROS ESPECTÁCULOS DE “CONTRAFARSA”?

“Tenía mucha alma. Más que emoción, lograba una conmoción en el público. Era algo que no sabías en qué punto te tocaba, pero te tocaba. Creo que la gente se iba para su casa con el pecho inflado después de ver el espectáculo, y no se iba igual que como había llegado al tablado. Todo se dio como para que confluyera un espectáculo de ese nivel. Hubo un grado de acierto en la elección de las músicas. Pitufo le emboca al 99% de las músicas, pero ese año fue más todavía. Cada sucesión musical era intocable. La dirección de Fernando Toja fue una mano importante. A nivel estético se marcó algo importantísimo con el vestuario a cargo de Hugo Millán y Soledad Capurro. Me acuerdo que vinieron a hacer la prueba de los trajes, que estaban casi por terminarse. Varios nos quejamos, y nos parecían espantosos. Si eras gordo, te acentuaba la panza, y no te la disimulaba. Solo teníamos una chaqueta cortita. Entonces los gordos decíamos “¡Bo, esto me hace una panza bárbara!”. Hasta mi madre le dijo a Hugo Millán: “¿A usted le parece el traje que le hizo a mi hijo?” (Risas). Se trabajó bien por más que hubo discrepancias, sin embargo la vestimenta era espectacular”.

PERSONALMENTE, ¿CÓMO VIVISTE ESE AÑO DE LA MURGA?

“Lo viví como una reafirmación de muchos años anteriores, y como haber llegado a una síntesis importante de lo que habíamos aprendido al inventar y crear juntos. Hubo otros años, como el 2003 por ejemplo, en los que estuvimos rozando el mismo nivel, pero no tuvimos la suerte de ganar. Me acuerdo que fuimos a grabar el disco en vivo de “El Tren de los sueños” al tablado del Defensor Sporting. Luego Pitufo lo esuchó, y dijo “Ta. Esto es el disco”. No había nada que tocar. Se dio una perfección técnica increíble pese a la emoción. Fue un momento grupal muy lindo para la murga también”.

“MÁS QUE UN PESO, UNA APLANADORA”


“Antes de empezar el Carnaval 2001 nos dimos cuenta de que “El tren de los Sueños” era  más que un peso, una aplanadora. El espectáculo en su totalidad no llegaba a lo del año anterior. Ese año costó, sobre todo por la comparación inevitable de haber tenido un año tan redondo. Luego, en el 2002 volvió a fluir la cosa”.

DISFRUTÁ DEL ESPECTÁCULO COMPLETO:



martes, 12 de abril de 2016

PASAN COSAS - PARTE 1
MURGAS JOVENES EN ROSARIO

"La Milanga Nacional" y "Háganse Cargo" actuando en el carnaval rosarino.


Si hay algo que caracteriza al carnaval es que es una excusa más de encuentro, donde se comparten no solo expresiones culturales, si no momentos que permanecen guardados en el alma, y hacen a la esencia de la fiesta. En Rosario, Argentina, varios grupos de personas, seducidos por la magia del género de murga uruguaya, volcaron sus intereses artísticos hacia ese lugar, y hoy por hoy han conformado un colectivo que se mueve de una forma muy fuerte, lejos de la competencia, y generando instancias donde lo importante es el contacto y la comunión con el barrio, que vive al carnaval como una fiesta inclusiva e integradora. Bajo ese marco, e invitados a uno de los “carnavales” organizado por la murga rosarina, Mal Ejemplo, dos colectivos como La “Milanga Nacional” y “Háganse Cargo”, que han tejido su historia dentro del Encuentro de Murga Joven, organizado año a año por la Intendencia de Montevideo, entre otras cosas, consagrándose ambos como dos de las cinco murgas ganadoras de dicho certamen en los últimos tres años, fueron partícipes de un carnaval diferente, con el aditivo de que se trataba de una movida arraigada a un bastión de la cultura uruguaya, interpretado en la vecina orilla.
Un ambiente relajado en la casa de Camilo López, uno de los integrantes de Háganse Cargo que participó de la entrevista, al igual que sus compañeros Joaquín De León, e Ignacio Salgado. Por su parte, Federico López, representó a “La Milanga Nacional”, en una reunión muy amena. Toda gestión tiene su punto de partida, y fue este último quien rompió el hielo hablando sobre el origen de tan importante ligazón.


FEDERICO: El vínculo surgió en un festival de Carnaval. Nos conocimos con gente del colectivo de allá que vinieron a vivir carnaval acá, y entre copas surgió la idea. Al otro día, más sobrios, se concretó la idea en un ensayo de La Gran Siete. Porque ellos lo que hacían era ir a todo lo que fuera de carnaval; ensayos, festivales, etc. Empezamos a coordinarlo con el Chivi (Marcos Soto – Integrante de Háganse Cargo en ese momento), que éramos representantes de las dos murgas, y después los grupos gestión de cada murga encararon la movida”.

LA GESTIÓN

CAMLO: “Era un proyecto medio en el aire irse a Rosario, y siempre estaba la idea latente de poder mostrar el espectáculo no solo la cantidad numérica de veces posibles, si no a diferentes públicos, y en distintos escenarios, y de esa manera tratar de fomentar el intercambio con el que está abajo del escenario, que muchas veces es alguien que hace al que está arriba. Era algo muy interesante de poder explorar, y dijimos ¿por qué no?, tratamos de bajarlo a tierra también, porque era un tema de dinero, y de coordinar un fin de semana. Lo que tienen las murgas es ganas y cantidad de gente, entonces lo que armamos fue un plan de distribuir los costos entre todos. Hicimos festibailes el primer año que fuimos (2015), y una rifa, y este año también. La idea era que nadie tuviera que poner plata de su bolsillo para ir a Rosario. El ómnibus nos salía $64.000. Calculamos viáticos y fondo de imprevistos. Siempre estaba la chance para el murguista de laburar, y transmitir su compromiso y sus ganas de viajar saliendo a vender puerta por puerta a conocidos, o simplemente pagar el viaje; y además sabías que de esa plata algo te volvía como forma de viático para comer, por ejemplo. Salimos un viernes, y volvimos el domingo de noche, así fue las dos veces”.
“Allá está el colectivo de murgas rosarinas que los dos años nos gestionaron un lugar donde quedarnos. El año pasado fue en la casa uruguaya, y nos quedamos para dormir una noche. El sábado llegábamos de mañana, dormíamos de ese día para el domingo y volvíamos, así que era un lugar donde tirábamos los sobres, nomás. La idea era ir de vacaciones pero dale contenido. Íbamos en el marco de uno de los carnavales de una murga. Allá cada murga tiene su propio carnaval, que se hace un día puntual y en un determinado lugar. Fuimos invitados al carnaval de la “Mal Ejemplo”, y  fue una instancia de intercambio muy rica ambas veces. Conocimos un poco más la movida de allá desde otro lugar, y además al resto del colectivo de murgas rosarinas estilo uruguayo”.

¿CUÁL ES LA POSTURA QUE TOMAN LAS MURGAS ROSARINAS ESTILO URUGUAYO PARA ORGANIZAR SU CARNAVAL?

CAMILO: “Ellos tienen una especie de bases y reglamento, pero no quieren saber nada con la competencia. Tienen la chance de tomar lo que quieren, de donde quieren.  Por ejemplo, en lo que respecta a la murga estilo uruguayo, tienen a toda la historia nuestra para ver, toman determinadas cosas, lo utilizan como vehículo de expresión artística, y también desde otro lugar diferente. Tienen un manifiesto, y utilizan muchas cosas de lo que son las bases de Murga Joven, sobre todo el objetivo principal, y después le agregan cosas. Hacen murga al estilo uruguayo pero desde un lugar bastante más sano”.

UNIÓN Y DIVERSIDAD

JOAQUÍN: “Los grupos tenemos muchos puntos de contacto humano y social. A veces es como la misma gente pero en un universo paralelo. Compartimos pila de cosas, y la murga se hace diferente. Lo más valorable de ellos es el colectivo, y cómo funciona. La última vez que fuimos por nuestra cuenta con Cami, estuvimos en la Marcha de la Memoria. Desfilaron todos juntos como el Colectivo de murgas estilo uruguayo de Rosario. El nivel de organización que tienen involucrado más a lo social está buenísimo. Fue una marcha super diferente a la de acá que es más solemne. Estaban todas las agrupaciones políticas, y ellos iban con bombos haciendo ruido. Hay mucha conexión con la cultura uruguaya, ya que hay muchos grupos que tocan candombe también. Tienen muy buena relación con las murgas argentinas, y se complementan muchísimo”.

DOS CIRCUITOS BIEN DISTINTOS

CAMILO: Dentro de Rosario hay otra rama de murgas que está más afín con la competencia. La Cotorra (murga que participó en el Concurso Oficial de Carnaval Uruguayo en 2012) es una de las murgas abanderadas de esa rama, que recibe apoyo institucional. Estas dos ramas coexisten. Tienen poco vínculo entre sí, se conocen, pero no es tanta la relación”.
JOAQUÍN: “Rosario es una ciudad de dimensiones montevideanas. Son un millón y pico, y el contacto entre ellos es constante. Han de conocerse por ser “amigos de”, pero como murga no comparten el mismo estilo”.

UN CARNAVAL QUE DICE

CAMILO: “El formato de los carnavales que hacen allá, se asemeja mucho, haciendo una especie de nexo, a los carnavales de barrio que se están planteando en los barrios de Montevideo, con entrada gratuita. Es algo que está apuntado para el barrio. Las murgas tienen un gran componente en sus espectáculos y en su forma de vida de participación y rebeldía. El lenguaje es mucho más político, cargado, emotivo, y eso los agrupa, y es lo que en definitiva los termina embanderando, y marchan todos por una misma causa. La murga toma un lugar importante en lo que es la escena política, y la lucha social”.

EL NIVEL DE CREACIÓN

CAMILO: “Al no haber tanta competencia, eso ha sido el motor a que cada año se genere un espectáculo nuevo, y lo muestran cuando pueden. Muchas veces ocurre un ciclo de dos años entre que se arma un espectáculo y lo presentan varias veces. El proceso creativo funciona diferente. La identidad, impronta, y forma de trabajar de cada murga es distinta. La “Mal Ejemplo” se divide todo el proceso de elaboración del espectáculo todo entre todos. Tienen un nivel de creación que no he visto en ninguna murga joven acá. Es un plenario en el cual se arma el texto, y de esa manera se apropian de lo que hacen, y lo defienden”.

¿QUÉ COSAS LES GUSTARÍA TOMAR DEL CARNAVAL ROSARINO PARA QUE SE LLEVEN A CABO EN EL NUESTRO?

JOAQUÍN: “La esencia del escenario de barrio estaba divina. Ojalá acá se pudiera recuperar eso. El tema de la murga fuera de la competencia es mortal. Nos cuesta mucho imaginarnos a la murga fuera de un concurso, eso tendríamos que reverlo”.
CAMILO: “Lo otro es que estaría bueno es que se formara una especie de colectivo entre murgas funcional y permanente. Que realmente las murgas trabajen entre ellas, y no solo la murga para adentro, y lo hagan por un bien mucho mayor, pensando en función de todos. Que es un poco lo que hace Murga Joven, pero bastante más lejos, porque está coordinado, y de ahí se desprenden todas las murgas con hilitos, y solo algunas tiran hilitos entre ellas.  Eso sería interesante traerlo para acá. Que las murgas jóvenes dejen de pelearse y destruir, y empiecen a construir. Es lo que hemos tratado de hacer con los gurises de Háganse Cargo; visitar ensayos de otras murgas, tender puentes, y generar una conciencia colectiva. Si ellos pueden gestionarse todo eso solos, sin el apoyo de nadie, deberíamos poder hacer mucho más de lo que creemos que podemos hacer, y todos nos merecemos poner eso en nuestro tintero”.

EL PÚBLICO ROSARINO

JOAQUÍN: “A la gente le re gustó nuestro espectáculo. El público mira con otras ganas, y con otras ansias de ver, y con mucho menos prejuicios. Por suerte fluyó la energía con la gente todas las veces. Está recontra dispuesto a la carcajada, y ese ida y vuelta es muy lindo. Hay un respeto por la murga más que nada, por el hecho de hacer, juntarse, y poder compartir ese momento”.
CAMILO: “Para ellos era un honor que estuviéramos cantando en su carnaval, y para nosotros era un honor estar cantando ahí. Estábamos todos en una situación ideal, muy contentos”.
IGNACIO: “Ese tipo de movidas no están dispuestas todos los días en veinte y pico de lugares. Hay uno por fin de semana, entonces la gente no tiene la chance de ir a comerse un chorizo porque sabe que a esa murga la va a poder ver en otro momento. La oportunidad es esa. La gente está para ver”.

LOS FRUTOS DEL TRABAJO

FEDERICO: “A  La Milanga Nacional le tocó estar dos años seguidos en el carnaval de la Mal Ejemplo, y en el primer año hubo más conflictos porque nos tocó vivir cómo vecinos llamaban a la policía porque estaban haciendo ruidos molestos, cortando la calle, y armando relajo,  y ellos tenían que presentar todos los papeles, y los permisos que habían conseguido. Sin embargo este año habían logrado todo lo contrario, no hubo ningún problema, y pudimos ver la evolución que tuvo el trabajo de ellos”.

¿HAN HECHO LAS GESTIONES PARA QUE EL INTERCAMBIO SE DE AL REVÉS?

CAMILO: “El interés de las murgas rosarinas estilo uruguayo para venir, está. A mediados del año pasado estuvimos haciendo las gestiones, pero hay un tema muy difícil que es el de los costos. Para una murga uruguaya es mucho más fácil recaudar los fondos necesarios para viajar a Rosario, y no así a la inversa. Al final, no salió”.
JOAQUÍN: “Como su carnaval es autogestionado, ellos utilizan el dinero que tienen invirtiéndolo totalmente en eso”.
IGNACIO: “Las murgas sabían que venir para acá significaba resignar la posibilidad de hacer su propio carnaval”.

¿QUÉ LE DEJÓ LA EXPERIENCIA A AMBOS COLECTIVOS?


JOAQUÍN: “Quedó el contacto con esa gente. Siempre han sido más que cariñosos con nosotros. Siempre nos esperaron con comida, y planearon cosas para hacer de noche todos juntos. Lo que más nos llevamos es esa forma de vivir la murga. Si bien nos gusta compartir con otras murgas de acá, y visitar ensayos, observando cómo otros grupos construyen la murga, verlo en el exterior es algo totalmente enriquecedor”.

Disfrutá del registro hecho por los colegas de Planeta Cabezón TV, acerca del carnaval rosarino, y la participación de estas murgas uruguayas. 



lunes, 4 de abril de 2016

DESPACITO Y POR LAS PIEDRAS - SEGUNDA PARTE - 

EL LIMÓN FRATERNO

Ensayo - El Limón Fraterno


Un punto más de encuentro con lo que nos identifica en la ciudad de Las Piedras. El Centro Cultural “Carlitos”, ubicado frente a la Plaza Principal, recibe la propuesta de varios jóvenes que tienen la iniciativa de expresar sus inquietudes a través del género de murga. Los hermanos Gabriel, y Bruno Berrutti, y Rodrigo Roncio, son tres exponentes de lo que el amor al arte es capaz de generar. Lo que inició como un proyecto de murga joven pedrense, hoy es una realidad. Noche de sábado con acidez y buen humor. Ensaya "El Limón Fraterno".

PROYECTO DESDE CERO

BRUNO: “Hace como dos o tres años con Gabi teníamos ganas de hacer algo. Estaba la idea, pero no se había podido concretar porque no teníamos experiencia, ni había mucha gente como para encarar el proyecto. El año pasado empezamos a pensar en eso, a raíz de conocer la inquietud de gente del grupo de coro del liceo “Manuel Rosé”, que tenía muchas ganas de hacer murga. Veíamos que había una murga en Abayubá, otra en Las Piedras, pero murga joven no había, y entonces nos pareció que era un hueco que había que llenarlo. Empezamos a hablar con gente, y lo hicimos real”.

“ES COMO UN PAC – MAN, QUE SE VA COMIENDO A SI MISMO”

GABRIEL: “El espectáculo que estamos preparando trata de la ansiedad, y del trastorno obsesivo compulsivo, que es una enfermedad de la cual hablamos específica y metafóricamente, dejando clara la idea de que todos la padecemos. También tratamos de buscar en el espectáculo los por qué acerca de sufrir la ansiedad. Musicalmente tenemos las puntas resueltas, y hay un montón de músicas ordenadas para cuplé. Después en cuanto a lo cantado ya tenemos gran parte de la presentación. Está todo bastante avanzado para el poquito tiempo que hace que estamos ensayando”.

RODRIGO: “Está planteado como una especie de cadáver exquisito, en donde termina una cosa y enraba con la otra, y cada parte no llega a terminar, porque la ansiedad de la parte que viene se termina comiendo a la parte que se venía dando. Es la crítica hacia uno mismo, que piensa lo que va a hacer, antes de hacer lo que está haciendo. El espectáculo es como un Pac – Man que se va comiendo a sí  mismo, y de repente te encontrás en la retirada”. 

¿POR QUÉ EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

RODRIGO: “Yo elijo esta murga preciosa para salir. Después lo del concurso es una consecuencia casual. Cada vez tengo más ganas de salir en murga con esta gente que voy conociendo. Se viene dando una cosa tan linda que es que todo el mundo se mira a los ojos, se ríe, y todo es desde el afecto”.
“La murga joven es muy importante para este país. Está bueno tener un encuentro de murgas con un perfil joven, teniendo en cuenta que este es un país de viejos, donde el adulto es el centro. En el único lugar donde el Uruguay habla de juventud en serio, por más de que se haga desde el humor, es en las letras de la murga joven. Siempre se ha visto a la juventud como a una etapa de transición a ser adulto, y cuando uno piensa de esa manera, piensa en un fracaso. Porque no está viviendo lo que es, si no lo que va a ser, y ahí termina estando más triste que alegre. Sin embargo en la murga joven, son jóvenes hablando por jóvenes, cosas de jóvenes, y eso hace que tome el triple de importancia. Es el espacio más grande en donde se enmarca a la juventud en sus dimensiones diversas, y se plasman opiniones de jóvenes de todo el país, porque no es igual la realidad de un joven que integra una murga y es de Tala, con respecto a la del que está en una murga joven de Las Piedras, o  a la del que sale desde un barrio montevideano. Es un espacio histórico para nuestro país. Si agarramos varios libretos de Murga Joven, podemos hacer un buen libro de marco teórico sobre políticas públicas para la juventud (risas)”.

BRUNO: “Primero que nada queríamos juntarnos a hacer murga. Después surgió que teníamos que ponernos una meta como para concretar el trabajo, y tener alguna fechas para presentarlo, y optamos por el encuentro de Murga Joven”. 

GABRIEL: “Creo que la inquietud de varias murgas es expresar algo mediante un lienzo, y ese lienzo es el concurso. Luego si uno va con la intención de ganar algo, creo que eso puede surgir después de que pasan unos años. Por ahora para nosotros es solamente un espacio para poder expresar nuestro arte, y compartirlo con otras personas que están en la misma situación. Murga Joven tiene una diferencia con el carnaval mayor, porque es por amor al arte y hay otras libertades. Por eso lo elegimos, porque más allá de conformidades o disconformidades, es un lindo lugar para mostrar algo”.

¿CÓMO SE ORGANIZAN PARA TRABAJAR?

BRUNO: “Gabriel y yo estamos con el armado de la música y los arreglos, aunque recién nos estamos juntando, y la idea es que se sume más gente. A la hora de escribir nos ganó la ansiedad y empezamos a escribir la presentación y la retirada, pero cuando nos encontramos con Rodrigo empezamos a cambiar muchas cosas. Tenemos ganas de que más gente se sume, y de que sea toda la murga defendiendo los distintos aspectos técnicos en forma colectiva”. 

GABRIEL: “Tenemos muchos amigos que plantean la inquietud de dar una mano, con mucha experiencia o inexperientes, pero con ganas de aprender y hacer cosas lindas. En cuanto a la puesta, estamos tratando de incluir a Lucía, una amiga, que siempre va a estar en la vuelta con nosotros, y sabe de danza. También tenemos la suerte de tener el apoyo y la guía de gente de murga La Macana, que siempre va a estar vichando los ensayos, y aportando lo que pueda desde su laburo que ya viene desde hace años. Con Bruno, la única experiencia que tuvimos ha sido haber participado en La Macana, y da gusto que en la medida de lo que puedan, colaboren con nosotros, y nosotros con ellos. También Lorena, una amiga, está pensando sobre la parte estética de la murga”.

LAS INFLUENCIAS 

RODRIGO: “Me originé en la murga yendo a ver a La Santa, murga de Santa Lucía, acompañando a mi tío, con cinco años, y tengo a la historia de la murga vieja  en alguna parte de mi cuerpo. Pero después la que me sacudió fue Contrafarsa. El segundo sacudón fue con La Mojigata. Fueron esos los mojones. Contrafarsa fue la que hizo que el género de murga de alguna forma me empezara a gustar, y La Mojigata me dio una cachetada de la que aún no puedo salir”.

GABRIEL: “Estamos en la misma sintonía. Son referencias muy grandes. Para cualquier murguista Contrafarsa es referente. Con Bruno fue lo primero que escuchamos de chicos. Nos vemos influidos por ella en el caso de musicalizar el espectáculo, y por La Mojigata en cuanto a lo teatral, y a los textos”.
“Somos hijos del género de murga joven, más que del género de murga, porque fue lo que nos cautivó. En esta era lo que ha primado es la velocidad que tiene la murga joven, y cómo te mantiene alerta todo el tiempo solo con la risa, y eso es vital. Nosotros nos dimos cuenta de que cada vez que empezábamos a escribir algo, lo hacíamos apuntando a algo nuevo, siguiendo la forma de la murga joven, pero sin despojarnos de las raíces, y de la intención murguera. Queso Magro, Cayó la Cabra, por dar unos ejemplos, son murgas nuevas que utilizan un humor ingenioso, y creo que por ahí va la búsqueda de lo que queremos hacer, sumándole el humor absurdo de La Mojigata. Seguramente lo que plasmemos tenga un montón de factores diferentes que son inevitables por nuestras influencias de raíz”. 

¿CUÁLES SON LAS EXPECTATIVAS DEL GRUPO?

BRUNO: “Lo primero que tuvimos en cuenta cada vez que invitamos a alguien a sumarse, fue la intención de armar un grupo muy bueno en lo humano, que haya gente con ganas de aprender, y que con el tiempo intentemos hacer algo más prolijo en cuanto a lo artístico. Pero sobre todo hay que cuidar el grupo, y que crezca como tal. Lo que queremos es transmitir algo que sentimos, y llevar algo que nos preocupa a un escenario, como en este caso es el tema de la ansiedad, con el fin de mostrarlo a la gente”.

GABRIEL “La única expectativa que tenemos desde que empezamos es lograr que esto se culmine sin que nada quede en el tintero. Que todos podamos participar de un proyecto artístico, aprender, superarnos, haciendo el máximo esfuerzo, pero sin dejar de lado lo lindo de compartir”. 

RODRIGO: “Desde lo que queremos decir, sería discutir las costumbres. El hecho de nunca preguntar, y hacer las cosas por repetición. Cuestionarlas, nos abre caminos diferentes”. 


domingo, 20 de marzo de 2016

PÁGINAS DE MOMO - CARLOS SOTO

PÁGINAS DE MOMO - CARLOS SOTO



Letrista laureado, si los hay. Forma parte de la historia rica de nuestra máxima fiesta popular. Ganador en las cinco categorías. Dueño una búsqueda muy atractiva a nivel de textos, con mucha calidad, y una ironía que siempre desprendía un mensaje. Asimismo se desempeñó como periodista, por lo que la escritura fue una de las tareas fundamentales en su vida.
“Gorrión que abriendo sus alas deja su nido de sombra, porque la tímida alondra ya, desde el azul lo reclama. Trayendo al pico una rama, el hornero es artesano,. Y es un poeta el zorzal, oyendo algún cardenal que de gorjeo se inflama, calandria, mixto, y saviá, que alumbran en la ciudad con su trinar la alborada”.
Fragmento de una de las retiradas más emblemáticas que tuvo a su pluma como protagonista, creada para la murga “Asaltantes con Patente” en el año 1961.  Su legado está ahí, en cada reunión, en cada cantarola, y en cada carnaval.



LA PLUMA DESDE CHIQUITO

“Se nace con virtudes y defectos. Después el entorno va formando a la gente. Ya en la escuela tenía preferencia por escribir. En un momento dado, en quinto de escuela, mis compañeros creían que me escribían las cosas en casa. Mi mamá era española, y le enseñé a leer y a firmar. Siempre tuve la vocación de escribir, pero en carnaval se dio casi por casualidad. En 1952, era componente de La Milonga Nacional, salíamos desde Maciel y Buenos Aires, en la esquina del Café “Hacha”. El “Hueso” Pérez iba a escribir, pero se enfermó. Entonces todos me pidieron que escribiera. Ahí debuté como letrista, y ya no paré más. Desde chico estuve ligado a gente carnavalera, tenía vecinos como Ramón Collazo, por ejemplo. Uno se va contagiando, y formando de tal manera que desarrolla algo que tiene adentro. La murga pasó a ser algo primordial para mí”. 





“¡NO! ¡MURGA, NO!”

“La única vez que no escribí para murgas, estuve con los Parodistas del Chocolate. Curiosamente, recuerdo que ese año vino gente  de Buenos Aires, perteneciente a  la Revista “Rico Tipo”, de la cual Cachela (Antonio Casaravilla), director de Asaltantes con Patente, era el despachante. Querían poner publicidad durante el carnaval de 1953. En la charla con esta gente, Cachela les dice “No se preocupen que la murga va a salir bien”, a lo que respondieron “No, murga no! No sabemos cómo es acá, ni siquiera los nombres de los conjuntos, pero nos dijeron que murga, no!”. La murga no tenía prestigio en ese momento, no era bien vista.  El tema es que estaban ofreciendo $5000, y el primer premio de murgas eran $2500. Ofrecían dos primeros premios. Entonces yo les dije “No se preocupen que vamos a sacar un conjunto de parodistas”. Se fueron contentos. Y apenas cruzan la puerta, Cachela me dice: “Y qué vamos a hacer?”, y le digo “Sacamos a los dos conjuntos. Vos sacá a los Asaltantes, y yo a los Parodistas del Chocolate”. ¡No íbamos a perder ese dinero!”.



ORGULLO CARNAVALERO

 “El carnaval se ha jerarquizado en todo este tiempo. Lo único que ha perdido, y es natural que se pierda, es la cantidad de tablados. De haber 300 tablados en un determinado momento, hoy por hoy hay muy pocos. Pero en cuanto a lo artístico, la creatividad que ha tenido el Carnaval Uruguayo es casi imposible de creer. Hoy en día un parodista hace maravillas en cualquier país de habla hispana. De repente está parodiando “Los Molinos de Viento” de Miguel de Cervantes, y lo hace en forma impecable, con un alto nivel en canto,  vestimenta, y en la forma en que se escribe y se plantea todo eso. En la murga es más difícil porque habla de situaciones y necesidades nuestras, muy arraigadas a la cultura de nuestro país. Felizmente, uno está en una edad que mira para atrás, y está orgulloso de haber participado, solo tiene que aplaudir. Lo que viene, va a ser mejor todavía”. 



LA MAGIA  DEL DOBLE SENTIDO

“El doble sentido es algo que se ha perdido. En 1942, en plena presidencia de Amézaga. Cachela salió disfrazado de Presidente de la República. Peinado con raya al medio, la banda presidencial, desfilando en una carroza de Martinelli, blanca con caballos blancos. La gente lo miraba y, ¡era Amézaga! Primero subía uno que hacía de locutor, luego subía Cachela, y la murga quedaba abajo del tablado, en la escalera, que se suponía que era la barra del senado. La murga decía desde abajo: “Los huevos escasean, y están subiendo”. Y  Cachela respondía “Ustedes los tendrán, porque yo no tengo”. ¡Era el presidente que estaba hablando! La gracia estaba en reflejar la realidad con ingenio, sin ofender a nadie".




PARA QUIÉN ESCRIBIR

“Mañana escribo para una murga en la que sale el mejor actor cómico del mundo. Pero yo sé cómo trabaja. Si tengo alguna idea, tengo que pensar en el componente que la debe hacer, y hacerla bien interpretando lo que se le ha escrito. Y de repente él  se enferma, o se enoja y se va, y capaz que otro componente es cinco veces mejor que el  crack que se fue, pero no lo manifiesta, o recién empezó. Entonces si yo no lo veo, no veo su capacidad, pero si ese componente la tiene, va a ser mejor que el otro. En la murga ocurre que estás escribiendo algo pensando en un intérprete, y al final resulta que otro se destaca mucho más”.



LA CENSURA

Llega un momento en el que uno se da cuenta de ciertas cosas. Y en el caso de los milicos, ellos tachaban lo que les tocaba a ellos. Lo otro lo dejaban. Hay quienes creen que la censura empezó con la dictadura, pero la censura estuvo siempre. El Consejo del Niño y el Ministerio del Interior, siempre estuvieron censurando en forma severa. Hubo un año que dos empleados de la Intendencia, cayeron con el coche en la puerta mientras estaba ensayando, y me dijeron “La censura te mandó a buscar”. “Bárbaro”, les dije. “Porque encima me llevan en auto, y yo vivo a dos cuadras de su oficina”. Vivía en Florida y Maldonado.  Al llegar, estos tipos entran, y le dicen “El Sr. Soto”, al único milico que estaba ahí, que era el presidente de la censura, los demás eran todos civiles. Cuando entré, dije “Buenas noches”, y no me contestó nadie. Eran once individuos, diez civiles y el milico. “Siéntese ahí”, me dijo el milico. A lo que contesté “Perdón”. Volví a salir, cerré la puerta, la abrí y dije “Buenas noches”. Volaba de calentura el milico, pero no dijo nada. “Siéntense ahí”, me dijo de nuevo. Me acuerdo que teníamos que mandar diez copias de los textos. El milico empezó a leer el libreto, y tachaba. “Esto no va”, decía. Pero yo me daba cuenta que lo que tachaba no tenía nada que ver con nada. Tachaba y chau. Yo pensaba que cuando llegara a una determinada parte del libreto, que era más brava, seguro iba a marchar para algún cuartel. Sin embargo cuando llegó a esa parte, siguió de largo. Y ahí le dije “Perdón. ¿Esto va?”. Me dice “Sí”. Era un momento del libreto en el que se hacía una comparación entre la mujer y el hombre con respecto al pantalón. Se hablaba de las polleras minifalda, maxifalda, pollera poncho, todas las polleras. Y una era la pollera con botones. Entonces le llamé la atención al milico, diciéndole “Acá dice pollera con botones”. Y respondió “Sí, eso v…no! Pollera con botones, no!”. Recuerdo que todo lo que él aceptó y firmó en ese momento, después lo censuró antes de subir a cantar en el Teatro de Verano". 



LA MURGA Y SU CONCEPTO

“La murga es un vocero natural. Toma las situaciones que se han producido en el país, y las canta, y satiriza. No es de mi agrado la puesta en escena en este género. En mi opinión le corresponde a los parodistas, los humoristas, y las revistas, e incluso a las comparas lubolas, pero no a las murgas. Los murguistas son palladores, pero con la letra aprendida. El escritor de murga tiene que recoger lo que el pueblo clama, y plasmarlo, pero sin provocar. Se puede buscar una crítica dura, equivocada o no, pero sin lastimar. También se deben cantar los temas que han estado en boga, haciendo reír. La gente no va a ver la murga para llorar, o presenciar un espectáculo netamente de crítica. Hay que buscar la manera de que la gente se ría. Lejos del intelectualismo. Pienso que todos los cambios que se den en la murga deben ser paulatinos, y moderados”.

DEUDA ETERNA

“A la gente le estoy devolviendo el 1% de todo lo que me dio. Me ha reconocido muchas cosas, ha cantado mis versos, me ha hecho mil regalos, homenajes, y eso genera un cúmulo de detalles y de satisfacciones que hacen que uno siempre esté en deuda. Cuando uno debe dinero, vive preocupado por esa deuda. En este caso es al revés, porque jamás voy a poder devolver lo que el carnaval me ha dado. He sido un privilegiado”.