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sábado, 20 de julio de 2019


PÁGINAS DE MOMO

MAXIMILIANO TUALA


Maximiliano Tuala en el espectáculo "El Club de los Malos Modales" con Cayó la Cabra



De repente aun siendo chiquito, te encontrás con que no sabés ni cómo ni cuándo, pero en algún momento de tu vida querés estar disfrutando del carnaval pero desde arriba del escenario, con el público enfrente y dando rienda suelta a esa pasión que comenzó a gestarse en tu corazón desde tus primeros años. ¿A cuántos artistas carnavaleros les habrá pasado eso en su infancia? Sin lugar a dudas que a muchos. El caso de Maximiliano Tuala no es una excepción. Su apellido es sinónimo de humorismo y también parodismo, y cuenta con un legado familiar vinculado a estas dos categorías. Sin embargo, se ha consagrado como una de las nuevas figuras de la categoría de murgas a partir de las tantas actuaciones desopilantes que ha tenido la oportunidad de ofrecer en Cayó la Cabra. Su aparición en escena es sinónimo de carcajada, y tan especial es el código que maneja con el público, que en su caso algunos silencios pueden resultar tan graciosos como el mejor remate para un chiste. La entrevista que nos convoca hoy recorre toda su carrera dentro de la fiesta de momo, pero también sus inicios y distintas características que ayudarán a conocer un poquito más a la figura máxima de este último carnaval.

¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS VINCULADOS CON EL CARNAVAL?

“La primera imagen es la de mis abuelos. Conocí al carnaval gracias a ellos que eran los que me llevaban al tablado. Me acuerdo que íbamos al tablado del Jardín de la Mutual que era el que nos quedaba más cerca de casa porque vivíamos en La Unión. Mis tíos era utilero de los humoristas Los Buby’s,  y a veces iba con ellos en el camión. Era un gurí bastante pesado porque me encantaba ir. A veces no entendía nada del espectáculo, pero me encantaba ver a esas personas arriba del escenario, con esos trajes puestos. Gracias a Los Buby’s empecé a enamorarme del carnaval. Me acuerdo que no veía otra cosa que no fuera ese conjunto. A veces veía otra cosa pero cuando llegaba a algún tablado con ellos, como por ejemplo a Contrafarsa en 1998 y a Araca la Cana un año antes, cuando estaba (Luís Alberto) Carballo. Me acuerdo de ponerme a corretear por los tablados pila de veces porque no era de darle mucha bolilla a los demás conjuntos, Para mí estaban Los Buby’s  y nada más (risas). Después empecé a arrimarme un poco a compartir con Los Jokers, que era el conjunto de mi familia”.

¿EN ESE MOMENTO YA TE VEÌAS SALIENDO EN CARNAVAL CUANDO FUERAS GRANDE?

“No. Ni en pedo. No se me pasaba por la cabeza (risas). Sí sabía que me gustaba porque salir en carnaval era como un sueño. Quería hacer lo que esos tipos hacían arriba del escenario del tablado. Me preguntaba si algún día podría hacerlo. Con Fabricio (Speranza) nos criamos juntos y vivíamos en la misma cuadra. Él empezó a ir al tablado junto conmigo y mis abuelos, y conoció al Carnaval también gracias a esas idas al tablado y a Los Buby`s, tal como me pasó a mí. Ambos soñábamos con salir en carnaval, aunque de niño no proyectás mucho”.

¿CUÁLES FUERON TUS PRIMEROS PASOS ACTORALES? ¿RECIBISTE ALGUNA FORMACIÓN?

“Nunca estudié nada. Me arrepiento un poco de no haber estudiado, porque hoy en día tendría más herramientas. Lo que hago es lo que me sale, lo que me dicen, y lo que voy aprendiendo en el camino. Me hubiese gustado estudiar teatro o clown, ya que te aporta una identidad diferente. Hoy en día estudiar se me complica más siendo papá, aunque sé que lo podría hacer. Pasa que soy muy boludo y soy de posponer algunas cosas. Me acuerdo que de chicos con Fabri agarrábamos una humorada de Los Buby’s y la ensayábamos un par de veces. Luego hacíamos la humorada a 3 o 4 vecinos. Me acuerdo que nos maquillábamos y nos vestíamos con ropa vieja. Nos encantaba hacer eso y no sabíamos dónde hacerlo, porque tampoco estábamos muy enterados sobre el Carnaval de las Promesas. Cuando me enteré que existía ya tenía 18 años (risas). Luego ya cuando éramos más grandes nos juntamos con amigos y sacamos una Murga Joven que se llamó Nació de Nalga. Que en parte sigue presente hasta el día de hoy, porque la base del grupo que salía en esa murga, integra hoy Un Título Viejo. Ya después de esa experiencia en el Encuentro de Murga Joven, me invitaron a salir en Los Choby’s en 2012 y no paré”.

¿HAY ALGÚN ARTISTA CARNAVALERO QUE SEA TU REFERENTE?

“Para mí el Pitufo (Edú Lombardo) es el 1 en todo lo que hace. Por más de que no soy músico, reconozco que es un salado. Marcel (Keoroglián) también es otro referente. Freddy González me parece que es otro car, tanto actuando como cantando porque es tremendo bajo. Después Los Buby’s también me marcaron mucho porque todos actuaban y todos remataban los chistes. Recuerdo que otro referente para mí fue Rodolfo Rognone. Era amigo de la familia y venía a comer a casa. Lo que me hacía reír ese tipo era inexplicable. Me empezó a gustar pila el tema de la actuación a raíz de verlo en los Adam’s y otros conjuntos en los que ha salido. La verdad que era un crá”.

¿CÓMO TE TOMÁS LA TAREA DE CONSTRUIR UN PERONAJE? ¿SOS DE SUGERIR COSAS?

“Siempre me han invitado a formar parte de los grupos creativos, y es algo que no me gusta mucho. Soy tímido para tirar alguna idea. Puedo llegar a tirar algo en los ensayos. A veces naturalmente mecho cosas en los tablados y algunas quedan, y otras no. No soy de laburar los personajes porque siento que hago siempre lo mismo. No creo un personaje. Si bien en Las Cabras hemos hecho talleres para crear personajes, el traje te ayuda mucho. Cuando sabés cómo vas a estar vestido, y de qué te vas a valer estéticamente, podés buscar algún movimiento particular. Pero elaborando personajes soy un queso. Me gusta que me planteen todo, y me sugieran cosas para hacer”.

¿CÓMO TE LLEVÁS CON EL ROL PROTAGÓNICO QUE HAS TENIDO QUE TOMAR EN LOS ESPECTÁCULOS?

 “Todavía tengo un grado de timidez. Cuando me subo con la murga sé que tengo a 16 personas más al lado, más el traje y el maquillaje. Todo eso es un escudo que está divino. Pero me acuerdo que en el espectáculo de Madurar tenía que hacer un monólogo final previo a la retirada. Me acuerdo que sufrí mucho a la canción final que iba antes de ese monólogo. Es que al estar en el escenario del Teatro de Verano con todo el público abajo, la mente se te queda en blanco. Por suerte iban apareciendo las palabras de a poquito. Después de ahí me dije “¿Pa’ qué  hago carnaval si lo voy a sufrir?”. Y ahí empecé a disfrutarlo un poco más. Esa era la primera vez que sostenía la escena solo. Después te das cuenta de que la gente está ahí para disfrutar el espectáculo y no está pensando si le vas a errar o no. El que está todo nervioso sos vos”.

¿QUÉ DIFERENCIAS HAY ENTRE EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN Y EL CONCURSO DE CARNAVAL?

“El Encuentro de Murga Joven es divino, y el espacio que te dan es maravilloso. Sobre todo porque no está esa competencia en la que entrás saliendo en carnaval, que hace que te pongas medio bicho, aunque obviamente que hay excepciones. Con las Cabras me acostumbré al hecho de hacer un espectáculo que nos guste a nosotros y luego al público también. Pero lógicamente que cuanto más arriba termines en el concurso, mejor, por el tema del premio, la entrada económica para el año siguiente, y el hecho de no tener que dar prueba de admisión tampoco. Pero Murga Joven tiene un espíritu más amigable. Además podés  sacar la murga sin un mango y metiendo ingenio. Hacés varias jornadas de trajes en las que metés muchas horas y que hacen que tengas otros sentido de pertenencia con el espectáculo. El gustito de que lo que tenés puesto lo hiciste vos, es divino. Incluso varias murgas jóvenes que son cooperativas y han llegado a Salir en carnaval, mantienen ese espíritu y se autogestionan a pulmón. Por más que aparecen algunos sponsors, sabés que tenés que organizar eventos como bailes. En Las Cabras, por ejemplo,  los bailes son el mejor sponsor que la murga tiene. Pero ese sacrificio que se hace, sabés que se va a ver recompensado en el producto artístico que vas a presentar durante todo el año”.

¿CÓMO SE DA TU LLEGADA A LOS CHOBY’S Y QUÉ RECUERDOS TENÉS DEL CONJUNTO?

“Fabricio, (Leonardo) Pacella y el Bicho (Julio Yuane), me invitaron a salir en el conjunto. En ese momento era muy tímido, inseguro, un cagón bárbaro (risas). Se ve que era muy jodón pero entre mis amigos. Ellos me decían “Vos tendrías que hacer estas mismas cosas arriba de un escenario”, y yo les respondía que “ni en pedo”. Por más que de niño lo soñaba, de grande me cuestionaba y decía “Yo no puedo hacer esto delante de mucha gente”. Probé saliendo en Los Choby`s. De a poquito en los ensayos me fueron dando cositas y se me empezó a ir esa timidez. Debutar en la categoría de humoristas habiendo crecido viendo a Los Buby’s, fue algo muy loco. Ese año con Los Choby’s fue bastante particular. Si bien a mí me gusta ensayar bastante y que las cosas salgan bien, no me gusta cuando el tema del compromiso con el ensayo es tan grande que no hay distracciones o momentos para descontracturar un poco. Con Los Choby’s pasaba que la mayoría de las veces arrancábamos con el ensayo, y al rato como ensayábamos en un club que tenía una canchita, si nos pintaba para ir a jugar al fútbol, jugábamos. De repente cortábamos el ensayo por eso. A veces iba algún canal de televisión  o algún medio radial a cubrir el ensayo o hacer alguna nota, y nos encontraban jugando al fútbol (risas). Esas cosas igual hacen que la gente los quiera mucho. Los Choby’s tienen una llegad con la gente que es hermosa”.

LUEGO DE ESA EXPERIENCIA, ¿CÓMO SE TE PRESENTÓ LA OPORTUNIDAD DE FORMAR PARTE DE CAYÓ LA CABRA?

“Siempre me gustó la murga. De chiquito seguía a Contrafarsa y fue lo mejor que me pasó. Me compraba todos los discos. Aparecía una canción de la murga en la radio y la grababa por más que ya estaba en algún disco que tenía. Estaba enfermo (risas). Cuando terminó ese carnaval  con Los Choby’s estaba dispuesto a seguís saliendo en carnaval. Si seguía saliendo en Los Choby’s me iba a encantar, pero en ese momento, Maira (Sepúlveda) que en ese carnaval había salido en Cayó la Cabra me invitó a salir en la murga porque faltaba gente. Un tiempo antes le había dicho a ellas que quería salir en murga y que si había un lugar disponible, me avisara. Ahí me arrimé a la murga y no me fui hasta este año. Me acuerdo que cuando dimos la prueba de admisión con el espectáculo de Madurar, compartimos la etapa con Asaltantes con Patente que era una selección de murguistas, y había tremenda expectativa que en realidad la generaban ellos. La gente piró con nosotros en esa prueba y fue una experiencia divina. Me acuerdo que usamos narices de payaso en la prueba, porque los personajes de ese espectáculo éramos payasos. La gente se preguntaría “¿En qué andará esta gente?” (risas). No me olvido más de esa prueba de admisión”.

DE TODOS LOS ESPECTÀCULOS DE CAYÒ LA CABRA DE LOS QUE HAS FORMADO PARTE, ¿CUÁL RECORDÁS CON MÁS CARIÑO?

 “Es una pregunta difícil porque me gustan todos. Capaz que lo elijo porque fue el primer espectáculo del que formé parte con la murga, pero Madurar fue muy especial. Porque ese año se festejó todo, desde la entrada al carnaval hasta la entrada a la liguilla. Las liguillas siguientes también se festejaron, pero te vas acostumbrando porque sabés que lo que hacés gusta y estás en boca de la gente. Pero ese espectáculo fue el que disfruté más porque me encantaban todos los cuplés y la canción final sigue siendo hermosa, por más que yo no la disfrutaba en el Teatro (risas)”.

¿QUÉ SIGNIFICÓ TU PASAJE POR CAYÓ LA CABRA?

“Significó muchísimo. Me costó pila irme. La Cabras siguen significando mucho para mí porque no me quiero ir. Quiero que sigan las actuaciones de este último espectáculo. Me encanta el grupo y la forma en la que siempre se laburó. Hoy en día soy quien soy gracias a Cayó la Cabra. A mí cuando me saludan en la calle, enseguida me gritan “Vamo’ las Cabras”. Todo eso  se lo debo a la murga. Tengo que sentirme agradecido de que haya gente que escriba cosas para que yo las interprete y que encima a la gente le gustan. Todo es una cadena. Cayó la Cabra es un lugar maravilloso que creo que a cualquiera que le guste el género de murga, le gustaría estar. Es un grupo divino que artísticamente está despegado y encima sabés que vas a hacer tablados y que vas a laburar el espectáculo que ensayes durante todo el año siguiente. Las Cabras siguen siendo parte de mi vida porque esto no se termina acá. Si bien tengo otro laburo, siento que las Cabras tienen mucho más importancia que ese trabajo. Siento que era mi lugar. Me recontra copaba cuando organizábamos los bailes porque me quedaba desde las 9 de la noche hasta las 7 de la mañana metiéndole. Sentía que era mi espacio. Lo sigue siendo pero desde otro lugar”.

¿CÓMO SURGE EL PROYECTO DE UN TÍTULO VIEJO Y CÓMO VIENE EL PROCESO DE ENSAYOS?

“Desde que sacábamos a la murga Nació de Nalga, y habíamos ganado varias veces el Encuentro de Murga Joven, ya se nos pasaba por la cabeza el hecho de dar el paso y salir en carnaval. En ese momento veíamos que un montón de murgas habían podido dar ese salto, y nos preguntábamos por qué no podíamos hacerlo nosotros. Luego esa idea se pinchó. Yo me fui para Los Choby’s y luego empecé a salir en Cayó la Cabra. Fabricio (Speranza) también hizo su camino, encontró su lugar en La Gran Muñeca y pasó por otros conjuntos como Zíngaros. En esos momentos veíamos a la idea de sacar a la murga en Carnaval medio que de costado. Pero hace unos años la idea empezó a tomar más fuerza. En 2018 nos dijimos, “¿por qué no la sacamos para el carnaval 2020?”. Ahí empezamos a hablar más en serio. Esperamos a que pasara en Carnaval y cada uno siguió saliendo en su conjunto, para no enloquecernos y respetar los espacios. Luego de este último carnaval nos polenteamos, y con el grupito que quedaba de Nació de Nalga decidimos darle para adelante. No nos podíamos llamar Nació de Nalga porque no éramos esa murga, sino que solo estábamos algunos de los ex integrantes. Así se fue armando todo y hoy en día ya estamos anotados para dar la prueba de admisión. El proceso de ensayos está siendo hermoso. Es un grupo que si bien hacemos varios que nos conocemos por haber salido juntos, y otros no llegamos a salir juntos pero nos conocemos de la vuelta, nos tenemos que integrar mucho más y seguir conociéndonos. Por eso ya hemos hecho pila de comidas. Ya nos hemos quedado después de varios ensayos a comer un guiso o un asado ahí en el club Repecho que es donde ensayamos. Es necesario que la barra se junte no solo para ensayar sino que también para charlar de la vida. Esas instancias son fundamentales. Estamos ensayando una vez por semana y estamos encarando la preparación de la prueba”.

¿TENÈS ALGUNA CUENTA PENDIENTE EN EL CARNAVAL?

“Si bien en las Cabras hice un montón de amigos, mi cuenta pendiente era salir en carnaval con mis amigos de la infancia. La verdad que salir con la gente con la que yo me crié y que desde chicos íbamos a ver conjuntos de carnaval al tablado, es divino. Hoy en día por suerte se está cumpliendo”.

¿SALDRÍAS DE NUEVO EN LA CATEGORÍA DE HUMORISTAS? ¿EXPERIMENTARÍAS SALIENDO EN ALGUNA CATEGORÍA EN LA QUE NO HAYAS ESTADO?

“Yo creo que sí. No estoy cerrado a ninguna posibilidad. La categoría de parodistas me gusta, y los conjuntos que me llaman más la atención son los del estilo de Momosapiens y Aristophanes. Si bien los otros conjuntos de parodistas también están buenísimos y me encantan, iría más por ese lado. También saldría de nuevo en Los Choby’s, sería algo que me gustaría”.

UNA FRASE PARA COMPLETAR: GRACIAS AL CARNAVAL YO…

“Gracias al Carnaval yo conocí un montón de gente querida. En las Cabras casi que todos son mis amigos. También he tenido beneficios gracias al hecho de salir en carnaval que no hubiese tenido si no saliera. Por ejemplo, hace poquito hicimos una gira con las Cabras por Argentina. Dejé la billetera con todos los documentos en Buenos Aires, y tuve que ir al consulado. Se armó un quilombo bárbaro y estuve metido ahí 2 horas. En la Aduana me reclamaban que no había presentado una foto mía en el papel que me habían solicitado y me derivaron con otra funcionaria. Ya estaba pensando que iba a tener que quedarme ahí a vivir (risas). La funcionaria me dijo “Voy a hacer de cuenta que trajiste la cédula”, porque de lo contrario tenía que llamar a no sé quién para que confirmara mi identidad, y al final dijo “Por favor te pido que no te vayas de las Cabras”. Ahí enseguida pensé “¡Muchas gracias, carnaval! ¡Muchas gracias, Cayó la Cabra!”. Enseguida le di un abrazo, le agradecí y me subí pal’ bondi de nuevo a seguir la ruta con la murga”.

sábado, 13 de abril de 2019

PÁGINAS DE MOMO



MAXIMILIANO MÉNDEZ 






Si hay algo que el Carnaval siempre despierta es la pasión. La misma que puede hacer que un niño de 4 años que visita un ensayo de murga, decida en ese momento que quiere ser murguista. La misma que explica que un artista encuentre su lugar en el Carnaval de las Promesas, el Encuentro de Murga Joven y el Concurso Oficial del Carnaval, y casi sin darse cuenta entre en una rosca de la cual es prácticamente imposible salir sin irse “a vivir a Copenhague”. Esa llama continúa encendida en el corazón de Maximiliano “Pulpa” Méndez y todo parece indicar que tiene para rato. Desde el bar De Vida, abajo del viaducto del Paso Molino, lugar emblemático para él y su familia, confiesa que no está acostumbrado a hablar de sí mismo y la idea no le gusta mucho. De todas maneras la hora que prácticamente duró la charla echó por tierra totalmente esas palabras. Hoy integra la cuerda de sobreprimos en la murga Cayó la Cabra, pero para entender cuándo se produjo su enamoramiento con nuestra máxima fiesta popular, hay que remontarse a principios de la década del 90’.



¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS CARNAVALEROS?

“Mis primeros recuerdos carnavaleros tienen que ver con el barrio Paso Molino. En ese barrio ensayaba Araca la Cana. Mi padre fue cantinero de la murga desde que yo nací hasta que tuve 4 o 5 años. Junto con mi madre y mi tía manejaban la cantina en el predio del club Universal. Me acuerdo que íbamos mucho a comer al bar De Vida después de los ensayos. Así que mis primeros recuerdos carnavaleros transcurrieron en ese barrio pese a que soy del Cerro. Me acuerdo de escuchar en los ensayos a Julio Pérez. El primer sonido que recuerdo de una murga es la voz de Julio. Me acuerdo que salían el Memo Cortés, Mónica Santos, el negro Víctor, y dirigía Julio Julián. Pero recuerdo que la voz de Julio siempre sobresalía". 

¿TUVISTE O TENÉS ALGÚN ARTISTA DEL CARNAVAL COMO REFERENTE?

“En un principio mi referente fue Julio Pérez porque me crié escuchándolo. Después fui descubriendo más cantores que se terminaron convirtiendo en ídolos míos, y algunos hoy por hoy son amigos. Eso es espectacular. Te estoy hablando de Villalba, el Chato Ambrosio, el zurdo Bessio, el canario Pereira, etc. Siempre me maravillaron las voces agudas. Justo dio la casualidad de que es el rol que termino ocupando en las murgas. De chico jugaba a ser sobreprimo. Apretar la garganta y cantar pa’ arriba. Cada vez que veía a un sobreprimo cantando un solo me pasaban cosas. Luego entre que se terminó dando y un poco yo lo busqué, he tenido la posibilidad de siempre estar parado ahí en el medio de la murga”.

DESDE CHIQUITO, ¿SABÍAS QUE QUERÍAS SER MURGUISTA?

“Sí, claro. Siempre quise ser murguista. Me acuerdo que tenía mi traje de chico. Araca se vestía de cierta manera, y yo tenía un traje más chiquito. Cuando la murga iba al Teatro de Verano, yo iba con mi traje y maquillado de la misma forma. Yo quería estar ahí arriba parado con ellos. Después se fue dando de a poco lo de salir en Carnaval, tampoco lo busqué con desesperación. Arranqué a salir en el Carnaval de las Promesas, y luego tuve la suerte de caer en Arteatro que fue un lugar que me formó muchísimo cuando salí en Buby’s Bis. Cuando quise acordar ya estaba en Gurrumines, luego en Nazarenos, y de repente caí en Curtidores de Hongos. Se fue dando todo muy de a poco y muy rápido también porque con 19 años ya estaba cantando en Curtidores. Fue muy de golpe, pero muy de a poco si pienso que desde los 2 años siempre quise ser murguista. Fueron 17 años de espera (risas)”.

¿CÓMO FUE HABER PARTICIPADO EN EL CARNAVAL DE LAS PROMESAS?

“Al principio no entendía mucho qué era lo que pasaba porque arranqué en el Carnaval de las Promesas en 1996, con apenas 7 años. Sentía que estaba jugando a ser un artista carnavalero. Después estuve unos años sin salir porque me dediqué al Baby Fútbol, y cuando volví a salir lo hice en Villanos que era un conjunto de parodistas del Cerro. A los 13 o 14 años ya sabía que quería cantar, bailar y actuar, y dedicarme a eso en mi vida. Luego caí en parodistas Buby’s Bis y más que nada en Arteatro en donde aprendí muchísimas cosas. Era muy rico porque pasaba mucha gente talentosa por ahí, y yo trataba de sacarle lo mejor que podía a todos. Los años más lindos que viví fueron esos. Porque al salir en Carnaval mayor empezás a vivir otra presión, y otras responsabilidades. Pero en Carnaval de las Promesas tenías la chance de seguir jugando y divertirte. Hoy por hoy veo las cosas de otra manera, y de repente me caliento más”.

ME HAS HABLADO MUCHO SOBRE CONJUNTOS DE PARODISTAS, ¿TE GUSTA EL PARODISMO?

“Sí. Y me sigue gustando muchísimo. Me parece que es una categoría riquísima en cuanto a todo lo que se puede hacer. Podés cantar, bailar, actuar, etc. Me gusta muchísimo actuar y tanto en Gurrumines como en Nazarenos he tenido la chance de hacer alguna cosita. Disfruté muchísimo esos dos años en los que salí en parodistas ya estando en Carnaval. Ahora me pasa que no suelto la murga ni loco. Me gustaría volver a la categoría, pero no lo podría hacer. No aguantaría los ensayos bailando 3 horas sin parar. Aparte a mí me gusta el parodista completo. El que canta, baila y actúa”.

¿CÓMO LLEGÓ LA OPORTUNIDAD DE SALIR POR PRIMERA VEZ EN CARNAVAL CON PARODISTAS GURRUMINES?

“La oportunidad llega a través de Maxi Orta y de Martín Souza. Ellos formaron parte de Buby’s Bis durante muchos años, y el año que yo entro a los Buby’s Bis ellos deciden sacar a Gurrumines en Carnaval. Con los Buby’s Bis siempre actuábamos bastante durante el año en distintos períodos como las vacaciones de julio, me acuerdo. Siempre teníamos talleres de teatro y de canto, por lo que Arteatro era como nuestra casa. Un día Maxi y Martín fueron a verme actuar junto con Mario Orta que era el director responsable de Gurrumines. Mario es amigo de mi padre desde hace muchos años, pero a mí no me conocía en ese momento.  Al otro día me llamaron para ver si quería salir en el conjunto e inmediatamente dije que sí. Ese fue mi primer Carnaval. Me acuerdo clarito del primer desfile, el primer tablado y el primer Teatro de Verano con los Gurrumines. De primera ya salí con Pendota (Miguel Meneses), Fernando Serra, Nino Ibáñez, Luis Casalás, Fernando Vannet, etc. Después éramos todos gurises que estábamos dando nuestros primeros pasos en Carnaval. Algunos como Maxi, Martín y Marcos Lacaze ya habían salido en Carnaval algunos años. Pero casi todos estábamos arrancando. Hasta hoy el 80 o 90 % de ese grupo sigue saliendo en Carnaval. Algunos salen en La Trasnochada, y otros salen en otros conjuntos. Los Gurrumines fueron como una linda escuelita”.

SU PASAJE POR PARODISTAS NAZARENOS

“Al siguiente año Gurrumines no sale. Muchos quedamos sin conjunto. La gran mayoría se fue para Zíngaros. Muchos de ese grupo estábamos saliendo en La Trasnochada en Murga Joven. Damián Luzardo estaba en la murga y en Carnaval iba a salir en Zíngaros. Él fue el que me contactó con Miguel Villalba, y los que habíamos quedado medio en banda fuimos para un casting en Nazarenos. Uno de los encargados del casting era Carlos Viana a quien ya conocía desde mi etapa en Buby’s Bis, así que pasar esa prueba fue un poco más fácil (risas). A la semana ya estábamos saliendo en el conjunto. Salir con Aldo Martínez, Miguel Villalba, Fabián Villalba, el Colo (Ricardo) Aulet, fue tremendo. El resto de los compañeros éramos todos más o menos de la misma generación, y la mayoría de ellos sigue saliendo en algún conjunto de parodistas. Fue un carnaval re lindo. Me acuerdo que los ensayos de baile duraban 4 horas, igual. Porque buscaban la perfección. Después los resultados se terminaban viendo en el espectáculo. De las cosas más graciosas que recuerdo de ese año es que hacía de Bart Simpson y no hablaba en toda la parodia (risas). La otra parodia era Delmira Agustini. Me acuerdo que hacía de algún escritor que en algún momento le preguntaba algo a Delmira. Decía 2 o 3 bobadas, pero estaba buenísimo salir con toda esa gente. Así que lo que tuviera que hacer, lo hacía. Estaba compartiendo con tipos que estaban haciendo Carnaval y eran figuras desde antes de que naciera. Siempre me trataron de manera espectacular, y hasta el día de hoy nos seguimos saludando cuando nos cruzamos en los tablados”.

“ME MORÍA DE GANAS DE ENTRAR A LA MURGA”

“Seguía estando en Nazarenos porque al finalizar Carnaval el grupo se mantenía. Yo siempre me arrimaba a Curtidores con Gonzalo Imbert porque allí salía Álvaro, su hermano, y además estaba Martín Angiolini, que yo lo conocía de Arteatro. Yo me moría de ganas de entrar a la murga pero no había chance. En un momento con Gonzalo nos estábamos yendo para La Paloma en turismo, y me llega un mensaje de Álvaro que decía algo así como que me cuidara la garganta en la playa porque me iban a llamar de Curtidores. Me acuerdo que en su momento me lo tomé como un chiste, porque él sabía que yo tenía ganas de entrar en la murga. Pero al volver de las vacaciones me mandó otro mensaje que confirmó que era verdad, y tenía que ir al lugar de ensayo de la murga en esa semana. Me avisó que el Rafa Bruzzone se iba para Venezuela y que habían tirado mi nombre. Solo tenía que ir y cantar. Fui con tremendo cagazo. Tenía que estar a las 21:00 hs, y llegué como a las 18:30 hs al club. Pasa que siempre me gusta llegar antes a los ensayos, pero ese día se me fue un poco la mano (risas). Llegué y me puse a cantar la presentación del espectáculo 2008 llamado “Caos”. De repente me encontraba cantando con Fernando Ponce de un lado y con Roque Pérez del otro. No lo podía creer. Tenía 19 años y estaba cumpliendo mi sueño. Me acuerdo que ensayábamos para una actuación en el Moviecenter, donde la murga iba a presentar el disco de ese espectáculo. Esa fue mi primera actuación. Me dieron para cantar el tema de la botella que hacía el Zurdo en el 2006. Ahora te lo cuento y me erizo, porque no entendía nada de lo que estaba pasando. Luego giramos por Argentina presentando ese espectáculo, y retomamos los ensayos preparando el espectáculo 2009 llamado “Los Desilusionistas”. Ese Carnaval 2009 fue en el que hice más tablados, unos 140 y algo más o menos. Salimos terceros en el Concurso.  Me acuerdo que al año siguiente salí en Carnaval con La Trasnochada y luego volví a Curtidores. Eso habla de cómo era el grupo. Durante esos años casi siempre salían los mismos integrantes en la murga, y eso hizo que se formara un vínculo muy fuerte. Los pocos que entraron en esos años fueron muy bien recibidos”.

¿CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE SALIR EN MURGA LA TRASNOCHADA?

“Tomé la decisión en un cumpleaños de un amigo mío, Santiago Duarte, me acuerdo. La murga fue a cantar en su cumpleaños, la vi y pensé “quiero salir con ellos”. Justo se había bajado el Diente (Damián Luzardo) y quedaba un lugar. Me acuerdo que cuando le comuniqué a los Curtidores que me iba, Freddy González me dijo: “En abril del año que viene,  ¿volvés a la murga?”, y yo le dije que sí. Siempre supe que me iba pero volvía. En el momento lo tomé como un chiste, pero luego cuando se iba acercando la fecha él me mandaba mensajes. Incluso cuando volví a la murga no tuve ni siquiera que hablar con (Daniel) Carluccio. Con La Trasnochada pasamos un carnaval hermoso, y fue divino haberme dado el gustito de salir con mis amigos”.  

LA LLEGADA A ASALTANTES CON PATENTE

“La gente con la que fui para Asaltantes con Patente fue con la que más me relacionaba no solo dentro de Curtidores de Hongos, sino que también fuera de la murga. En Asaltantes salí con mucha gente con la que ya tenía una muy buena relación. Me acuerdo que si bien tomé la decisión de irme de Curtidores para Asaltantes, la noche posterior a tomar la decisión lloré antes de dormir. Hoy por hoy ya no me pasaría eso si me voy de un conjunto. Me dolería, pero no llegaría a ese punto luego de tomar una decisión. Con Asaltantes se armó un grupo divino, y tuve la oportunidad de arrimar gente como Gonzalito (Imbert). El proceso se coronó con el primer premio que fue algo soñado. El que te diga que no le importa ganar, te miente. Porque que te den la copa y te digan que ganaste te pone muy feliz. Igual eso te dura 3 o 4 días, nomás, porque al quinto día ya estás en tu casa viendo qué hay para ver en la tele, o colgando la ropa en el fondo. Hicimos un espectáculo precioso y conocí a Carlos Tanco, una de las personas más inteligentes que he conocido en mi vida. Me acuerdo de la claridad con la que nos explicaba cada uno de los cuplés. Escucharlo era como escuchar a Hemingway.   Tanbién conocí a Diego Bello con el que hasta el día de hoy somos amigos, A Rafa Cotelo, El Alemán (Gerardo Dorado), Riquelme (Álvaro Denino), Ronald Arismendi, el Rafa Perrone, Susana, su mujer, el Chino (Álvaro) Recoba, etc. Fue el título al que menos cariño  le tomé porque no me generaba nada salir en Asaltantes con Patente, aunque quizás no llegué a tomarle mucho cariño porque salimos solo un año con ese título”.

¿QUÉ REPRESENTÓ PARA VOS EL AÑO 2014 CON DON TIMOTEO?

“Fue un año divino. Fue todo muy raro por el tema del nombre, y las complicaciones que hubo con el título. Tuvimos que ensayar un espectáculo en dos semanas para dar la prueba de admisión viniendo de ganar. Luego de girar con el espectáculo de Asaltantes tuvimos que juntarnos a ensayar todos los días para volver a entrar en el Carnaval. Fue como arrancar de vuelta. La murga se reinventó y entró Pablito Aguirrezabal que le dio un aire fresco a la murga que estaba tremendo. Para mí ese es el mejor espectáculo de murga en el que participé, y está lejos de cualquier otro. Ese espectáculo tenía todo: el vestuario, el maquillaje, la musicalidad, la letra, la crítica, la risa, la emoción. Me acuerdo que Pinocho (Routin) terminó incluyendo una frase de Marcelo Pallarés en la letra de la retirada. Pinocho le preguntó luego de un ensayo a Marcelo qué edad tenia, y Marcelo le respondió diciéndole cuántos carnavales tenía. Por eso la letra decía “…y contamos nuestros años, en años de Carnaval…”. La retirada a nivel musical explotaba por todos lados. Para mí no ha habido un primer premio como ese. Me pasó de ver el espectáculo hace poco por YouTube y decir “¡Qué bueno que estaba esto!”. No me acordaba de la mayoría de las cosas. En la vorágine durante ese mismo Carnaval no te dabas cuenta. Hubo muchas cosas que canté ese año que las entendí después. El murguista por lo general se preocupa por aprender y reproducir todo. Veía a esa Don Timoteo 2014 como una murga grande”.

¿HUBO ALGUNA MURGA EN ESPECIAL EN LA QUE TE SENTISTE MÁS CÓMODO CANTANDO?

“Me he sentido cómodo en todas las murgas. Siempre tuve buenos compañeros al lado y he aprendido a cantar con todos ellos. Me acuerdo que llegar a Cayó la Cabra en ese sentido fue todo un desafío, porque era la primera vez que iba a compartir la cuerda de sobreprimos con una mujer. Ahí aprendí mucho a preocuparme más por el empaste, y el hecho de buscar un sonido. Además Maira (Sepúlveda) es tremenda compañera. He estado mancado en varias actuaciones y ella nunca me dejó tirado, siempre siguió cantando. Es una compañera tremenda. Pero siempre he disfrutado de cantar con todos los compañeros con los que he compartido algún Carnaval”.

¿ES VERDAD QUE ERAS UN POCO HINCHA DE CAYÓ LA CABRA DESDE ANTES DE INTEGRAR LA MURGA?

“Sí (Risas). El primer contacto que tuve con Cayó la Cabra fue en la prueba de admisión rumbo al Carnaval 2013 en el tablado del Defensor Sporting. Yo iba a dar la prueba con Asaltantes con Patente, y Cayó la Cabra actuaba antes que nosotros. La murga la rompió. El tablado estaba lleno porque nos querían ver a nosotros. A las Cabras no las esperaba nadie e hicieron reír mucho. Me acuerdo de escuchar a Carlitos Tanco mientras la murga actuaba, diciendo “¡Nos están matando!”. Cuando subimos a dar la prueba con Asaltantes no se reía nadie. Ya desde la primera vez que vi a Cayó la Cabra me sorprendió la forma que tenía de hacer reír. Después de algún Teatro de Verano de las Cabras iba a veces por el club Industria, que era el lugar donde la murga paraba. Un día me compré una remera de la murga, y le compré otra al Gonza Imbert. Él todavía la sigue teniendo. Siempre las Cabras me hicieron reír mucho. Aparte a mí siempre me pasa que me cuesta reírme, y no me río con cualquier cosa. Pero con la murga me revolcaba por el piso de la risa. Con Camilo Fernández siempre hablábamos y él me tiraba: “Estaría bueno que algún año te sumaras a la murga”. En un momento estando en Don Timoteo ya me sentía que quería probar salir con otra gente. Hacía varios años que estaba saliendo con el mismo grupo. Para mí estar en Timoteo en ese momento era como jugar en el Real Madrid y en el Barcelona al mismo tiempo, pero necesitaba un cambio. Un día me escribió Camilo y me dijo que se había bajado un sobreprimo de la murga. Lo pensé una noche y al otro día le contesté que sí. La murga luego me votó para que me sumara. Le gané a Matías Bravo por 2 votos. ¡Cómo le erraron! (risas). Siempre lo jodo al Mati con eso. Aparte él es un botija precioso de ojos claros, que se canta todo (risas). Hasta el día de hoy me siento agradecido de estar en esta murga. Encontré un lugar donde quiero proyectarme, y me encantaría vivir de Cayo la Cabra, y poder viajar por el mundo haciendo murga. Me acuerdo que entré a la murga pensando en que iba a salir en Carnaval y no sabía cuándo me iba a ir. Y ahora estoy seguro de que no me voy a ir más. Se disfruta mucho estando en Cayó la Cabra, y se pasa muy bien. La gente que la integra es la que explica todo eso. Hay gente que está desde los inicios de la murga y cuidan el proyecto con uñas y dientes. Acá sentí que me dieron la oportunidad de mostrarme de otra manera, y tengo cierto protagonismo que me encanta. Están buenísimos tanto los espectáculos que da la murga como la repercusión que tiene con la gente y el cariño que se recibe”.

LUEGO DE ESTA RECORRIDA, ¿CUÁLES HAN SIDO LOS CARNAVALES QUE MÁS DISFRUTASTE?

“Disfruté mucho el Carnaval 2007 con Gurrumines porque fue el primero. Mi primer año en Curtidores también fue muy hermoso. Después en 2012 cuando festejamos los 100 años de los Hongos fue algo tremendo. El año 2015 con Timoteo fue muy especial, porque el Rafa Perrone y el Chino Recoba deciden no sacar la murga, y Digo Bello toma la posta para sacar el título porque el grupo no quería separarse. Ahí arrimamos a varios amigos: Fernando Laforia, Pablo Cubiella, Alvarito Imbert, el negro Darío Píriz, el Canario Villalba, etc. Pasamos un carnaval precioso. Luego estos últimos 2 años de Cayó la Cabra fueron increíbles, sobre todo por lo que generó la murga en los tablados, con la gente, y en el concurso”.

¿EN QUÉ MEDIDA EL CARNAVAL SE HA ENRIQUECIDO Y QUÉ LE CAMBIARÍAS?

“El Carnaval se ha enriquecido técnicamente y se profesionalizó. Se cuida mucho lo estético de los espectáculos. Hoy por hoy es mucho más difícil escuchar a una murga desafinar, y eso es un mérito increíble del crecimiento que ha tenido el Carnaval. Por otro lado, creo que debería cambiar todo lo que quedó a la vista este año. Todas esas cosas chanchas y turbias de viejos gordos. La plata, la ambición y el poder hacen mierda al Carnaval, y le sacan credibilidad al arte. Para mí tiene que haber un cambio generacional en la gente que gestiona el Carnaval, tal como está sucediendo con los artistas de los conjuntos. La juventud tiene que empezar a tomar la posta en DAECPU y en la Intendencia. Otro tema importante a cambiar es el tema de la cantidad de tablados que hay. Que de lunes a jueves haya solo 5 tablados abiertos, hace que te den ganas de tirarte debajo de un auto. De todas formas veo que las cosas van cambiando de a poquito. Pero cuando cambien las cabecitas, van a haber transformaciones reales. Y ojalá que si entra gente joven no se maree con los papelitos”.

¿QUÉ ESTÁ PENDIENTE AÚN EN TU CARRERA ARTÍSTICA?

“No lo he pensado mucho. Lo próximo que espero es la vuelta de Jaime (Roos). Quiero volver a cantar en el coro de Jaime. El año pasado tuvimos una reunión en la casa de él, y supuestamente este año o el otro él iba a volver a tocar y a grabar. Dentro de mi carrera artística ha sido el punto máximo. Que te toque cantar Amor Profundo en el Teatro Solís o en el Gran Rex es maravilloso. Lo que sí me gustaría hacer pero dentro de mucho tiempo sería sacar Araca la Cana. Lo haría más que nada por mi padre y porque si no hubiera escuchado a Araca la Cana de chico, hoy no sería murguista. Así que un año sacaría a La Bruta con amigos. O sacaría a la murga joven La Perica en Carnaval en algún momento. Pienso que eso se va a dar porque los que la integramos somos jóvenes. Pero no hay apuro”.

GRACIAS AL CARNAVAL YO…

“Gracias al carnaval yo soy yo. No me imagino sin el Carnaval, No me imagino un solo año sin subirme al Teatro de Verano. Si no saliera en Carnaval, apagaría la tele y me iría a vivir a Copenhague (risas)”.


  
   



martes, 26 de febrero de 2019

ENTRE BAMBALINAS


CAYÓ LA CABRA



Teniendo como contexto al trajín que siempre supone salir en Carnaval y al disfrute que lo acompaña, tocó visitar una vez más la casa de Lucas Pintos, director escénico de murga Cayó la Cabra. Dialogamos sobre el presente de una murga que año a año pone en juego la creatividad encima del escenario, y nos regala propuestas artísticas que dan que hablar. En este Carnaval, nos da la oportunidad de conocer al Club de los Malos Modales, y nos pasea por historias que tienen como común denominador a lo mal visto y lo prohibido.  A partir de allí se disparan un montón de situaciones con el humor como sello, pero también hay espacio para la crítica, la ironía y la poesía; encontrándose esta última sobre todo en la canción final y en la retirada. Con la misma gentileza de siempre, Lucas se prestó para charlar sobre distintos temas.

¿CÓMO FUE LA EXPERIENCIA DE CONTINUAR PRESENTANDO LAS AVENTURAS DEL ESCUADRÓN REBELDE DURANTE TODO EL AÑO PASADO?

“Nos enfrentamos a la situación de que había laburo, y a su vez un acompañamiento por parte de la gente, porque si no, no podés hacerlo. Si tirás una fecha y no te acompañan, no seguís armando cosas. La murga visitó lugares del interior del país que no conocía y al menos a mí me resultó una linda sensación el hecho de poder actuar todos los fines de semana. Fuimos a Argentina, ya en pleno carnaval el año pasado habíamos ido a Brasil; y para cerrar lo que fue el espectáculo “Las Aventuras del Escuadrón Rebelde” nos pusimos como meta esas 2 actuaciones en La Trastienda de Montevideo. Este año se tienen el mismo deseo y las mismas ganas de poder seguir trabajando luego de Carnaval”.

¿CÓMO AFRONTARON EL PROCESO CREATIVO PARA ESTE NUEVO ESPECTÁCULO?

“El proceso creativo de este espectáculo fue distinto al de otros porque cambiaron los actores que lo componen. En su momento en la cocina de los espectáculos estaba Camilo (Fernández), luego (Martín Mazella), entonces había que encontrar esa figura del redactor. Hubo que reunirse con esa persona y trasladarle distintas inquietudes y los códigos que maneja la murga al momento de decir las cosas. Por más que Maxi (Xicart) y el Pollo (Martín Perrone), conocían a la murga, no sabían cómo se trabajaba desde adentro. Mathías (Iguini) y Nacho (Salgado) sí, porque ya habían formado parte del grupo creativo otros años. Hubo que acomodarse. Yo tenía ganas de que se hablara de un grupo de personas, pero que el protagonista fuera el lugar. El año pasado eran “Las Aventuras del Escuadrón Rebelde” y estaba toda esa cosa de la movilidad y de rebelarse contra tal cosa o tal otra. Este año quería dejar a la historia quieta en un lugar. Al tiempo escuché una canción que es la que canta Andrés (Oroño) enseguida después de que termina la presentación, y me di cuenta que era para él porque el cantante original de esa canción tiene casi el mismo timbre de voz. Entonces me pasó de pronto de no tener nada, a ya tener eso. Sobrevolaban ideas como “Un lugar para portarse mal”, “un lugar donde no hay reglas”, pero todavía no estaba la idea del Club de los Malos Modales. Incluso en un momento hablábamos de este lugar como “La Casa de Shishí”, sabiendo que el espectáculo no se iba a llamar de esa forma. Sentíamos que esa idea iba a servir como disparador de más cosas. Hasta que apareció lo del Club de los Malos Modales, y ahí enseguida me junté con Pablito (Porciúncula), y lo primero que apareció fue la presenta, que hace referencia a lo que dice la gente de los que se juntan en ese club. Queríamos reflejar ese qué dirán que siempre sucede".

EL CONTENIDO

“Después empezamos a ver de qué cosas podíamos hablar. El sexo nos resultó un tema interesante, sobre todo por el hecho de hacer referencia a todo lo sensual, luego referirnos a que está en todos lados y por último reflexionar usando un tema de Moral Distraída, una banda chilena que es muy amiga de la murga. Luego en el cuplé sobre la derecha nos guastaba eso de poder ponernos en otra piel, y a la vez tener una postura. Por otro lado, el cuplé de la mudanza es de esos bloques que siempre nos encantan hacer en nuestros espectáculos, para que el espectador se sienta identificado. Ahí cada uno trajo una historia de su casa como “Bo, en mi casa la heladera siempre está vacía”, y ahí veíamos qué chiste le podíamos encontrar a cada situación. Así surgió lo de guardar la ropa ahí y usarla fría en verano. También se escribió un salpicón que finalmente no quedó en el espectáculo por un tema de tiempo.  La despedida fue escrita por Álvaro García y es una belleza poder cantar una vez más algo escrito por él. Además le ofrecimos escribir la canción final y al principio decía que no. Luego le mandé un audio de la canción con una letra cualquiera, y al otro día ya estaba escrita. Después cuando Pablito la cantó en el ensayo la disfrutamos mucho porque la letra atravesaba el presente de muchos compañeros. Justo habla de soltar las cosas y ser libre. Así que sentimos finalmente la satisfacción de logar algo bueno con todo el laburo que eso conlleva. De una hoja en blanco terminó saliendo esta criatura con la que hoy suceden lindas cosas en los tablados. Y eso se agradece”.

¿HAY ALGUNA PARTE DEL ESPECTÁCULO QUE HAYA DESPERTADO MÁS REACCIONES POSITIVAS QUE LAS QUE CREÍAN?

“Este año la murga necesitó la confirmación del afuera. Más que el año pasado. Para eso fueron vitales algunos festivales previos a Carnaval, o algunos ensayos puntuales. Una vez que salimos a la calle con el espectáculo hubo un montón de hallazgos. Ahí es cuando el murguista se siente más aliviado, porque siempre está ese miedo a no lograr el ida y vuelta. En ese recorrido, por ejemplo, descubrimos que el cuplé de la derecha es algo que nos gusta cantar porque tiene una preciosa respuesta, y de repente en los ensayos era a veces lo que dejábamos de lado, o no lo laburábamos tanto”.

“LO RÁPIDO QUE SE PASA”

“Una cosa que siempre hablamos con los gurises es de lo rápido que se pasa el espectáculo. Llega el momento de la canción final que es cuando tenés un minuto para aflojar y te das cuenta de que ya no queda nada. Eso habla de que el espectáculo es muy dinámico, pero que es lindo de hacer y entretenido. Está bueno que eso suceda”.

¿CUÁNTO PESA CREAR UN NUEVO ESPECTÁCULO LUEGO DE UN AÑO MUY BUENO PARA LA MURGA A NIVEL DE CONCURSO?

“En la primera parte de la creación del espectáculo no pesa. Ahí juega mucho más la necesidad de generar algo nuevo. No creo algo pensando en que tiene que ser más zarpado que lo que se hizo el año anterior. Empezás a crear planteándote hacer algo distinto. A veces siento que no tengo más ideas, y después me doy cuenta de que no es así. Y eso es lo lindo del vértigo de armar un espectáculo en 3 meses. Ya cuando lo vas armando ahí empieza a pesar la mochila de saber que el año anterior hiciste un espectáculo de excelencia, y sentís esa presión porque sabés que la gente está esperando algo aún mejor”.

¿QUÉ SENSACIONES TE GENERA QUE CADA VEZ MÁS GENTE DEMUESTRE SU CARIÑO POR LA MURGA?

“Está salado. Siempre digo que es lo que más hay que cuidar. No tiene una explicación, o al menos nosotros no la encontramos. Es algo sagrado y toda una ganancia. Estoy en la murga desde la etapa en la que solo nos iban a ver nuestra familia y nuestros amigos. Y hoy nos pasa que en cada tablado nos esperan un montón de adultos y niños. Para mí eso es lo más valioso que tiene la murga, el haber logrado ser querida y respetada. Ahí es cuando decís “¿Qué más querés?”. Capaz que en la rosca no te das cuenta a veces, pero después cuando lo reflexionás y lo visualizás es divino. En algún punto es lo que siempre quisiste: que guste lo que hacés. Aparte hoy la gente gusta tuyo y mañana gusta de otro. Entonces hay que disfrutarlo. Esto está atado a la primera pregunta que me hiciste. La gente es la que posibilita que vos sigas creando y soñando. Porque si deja de quererte o seguirte, lo tuyo se va apagando. En definitiva lo que hacemos es para la gente”.

LA MURGA YA TIENE 12 AÑOS, ¿TE VES 12 AÑOS MÁS EN CAYÓ LA CABRA? ¿CUÁLES SON LOS PROYECTOS A FUTURO?

“Últimamente estamos pensando más en lo cercano. Viendo en qué anda el colectivo. Yo no sé si estaría 12 años más haciendo murga, porque me dan ganas de hacer otras cosas. Pero hoy por hoy estamos metidos en lo que estamos viviendo. Tenemos unos objetivos cercanos, pero el próximo febrero aún lo vemos lejano. Aunque cuando queramos acordar ya está ahí. Hoy tenemos la cabeza en Carnaval, aunque estamos analizando una posible gira por Europa a mitad de año. El tiempo te da la posibilidad de elegir bien los pasos. Estamos viendo bien cómo usar nuestras energías, porque hay veces que querés hacerlo todo, pero no es lo mejor. Además todo es producido por nosotros, y eso es cansador.  Por eso celebro cada vez más el armado de un espectáculo, porque no solo estás mostrando otro espectáculo, sino que es un año más de convivencia, aprendizaje y momentos compartidos por el grupo. Fijate que aún sigue en la murga gente que ha sido fundadora en 2007 como Martincito (Alaníz), Vicky (Gervasio) y Christian (Tróccoli). Ya al año siguiente nos sumamos Emi (Belmudes), Nacho (Urruty), Gastón (Tróccoli) y yo. Después hay integrantes como Maira (Sepúlveda) que está desde 2012 y Maxi (Tuala) que está desde 2013. Pero cada integrante que se suma parece que estuviera desde el principio, y tiene el mismo peso, la misma voz y el mismo voto que el que está desde el inicio”.

¿CUÁNTO TE HA TRANSFORMADO CAYÓ LA CABRA TANTO EN LO ARTÍSTICO COMO EN LO HUMANO?

“La murga me fue tallando y moldeando. Es un lugar en donde puedo sacar mi creatividad. Además ocupo un rol importante dentro del grupo y eso ha hecho que me descubra todo el tiempo. Le erré pila de veces, y acerté mucho también. Me sirvió para darme cuenta de que en otros lugares no tengo que ser líder. Laburás el ego también. Porque estás en un escenario y 7.000 personas te aplauden, pero al rato se apagan las luces y estás solo en tu casa. Todo es aprendizaje. La gente me reconoce gracias a la murga. El crecimiento de la murga se ha dado porque hay un grupo de personas que estamos pensando continuamente en ella. No podría haberse dado si no le hubiésemos dedicado mucho tiempo. Tenés la chance de compartir con otros músicos y establecer un vínculo con ellos. Y vivir experiencias preciosas. Por ejemplo, la primera vez que me subí a un avión fue con la murga. Todos los días la murga te deja algo de enseñanza. Principalmente por formar parte de un grupo tan numeroso y que todos tengamos un proyecto en común. Son 12 años que parecen pocos, pero son un montón. Entré con 20. Es una gran escuela”.    

jueves, 9 de noviembre de 2017

DESDE LA GESTIÓN

20º ENCUENTRO DE MURGA JOVEN

MARCEL GARCÍA




Año tras año el arte de miles de jóvenes convive con un gran espíritu colectivo. El Encuentro de Murga Joven se sostiene desde hace 19 años con el sólido argumento de generar un espacio para que la juventud se manifieste a través del género murguero. El rol que asume la murga joven desde su “voz generacional”  ha trastocado las formas de comunicar desde arriba del escenario, logrando una empatía con el público que se popularizó y estableció en el Concurso Oficial del Carnaval. “La Mojigata”, “Agarrate Catalina”, “Queso Magro”, “Demimurga”, “La Buchaca”, “Metele que son Pasteles”, “Cero Bola” y “Cayó la Cabra” son solo algunos títulos que dieron sus primeros pasos en esta importante movida cultural y dejaron su huella en nuestra máxima fiesta popular.  En este 2017, la etapa de muestra tendrá lugar de forma íntegra en el escenario Monte de la Francesa (Lanús esq. Iturbe - Colón), entre el sábado 11 y el martes 21 de noviembre. Cincuenta murgas brindarán su espectáculo y 20 de ellas accederán a la instancia final en el Teatro de Verano que se desarrollará entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre.  Las 5 mejores propuestas serán premiadas con la mención  al espectáculo. Marcel García, coordinador de Murga Joven perteneciente al TUMP (Taller Uruguayo de Música Popular), reveló todos los detalles referentes a una nueva edición de este evento con entrada gratuita que se ha transformado en un sello característico de la escena carnavalera.

¿CÓMO SE HA DADO EL PROCESO DE CARA A LA ETAPA DE MUESTRA DEL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN 2017?

“El proceso que venimos llevando a cabo quienes formamos parte del TUMP dentro del Encuentro de Murga Joven tiene que ver con el trabajo de los grupos y el monitoreo de los mismos durante el año. Este año hay varias murgas del interior del país, y son de lugares más lejanos a la Costa de Oro o la ciudad de La Paz como solía suceder en otros encuentros. Por primera vez los ensayos abiertos tuvieron lugar en el Centro Salesiano (Sayago), y la etapa de muestra va a darse íntegramente en el escenario Monte de la Francesa. De repente hay alguna deserción de murgas como todos los años, pero en los 10 años que hace que estoy coordinando  eso ha pasado siempre”.

¿A QUÉ SE DEBE QUE HAYA MÁS MURGAS DEL INTERIOR INTERESADAS EN EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

“El Encuentro de Murga Joven es atractivo porque tiene parámetros de participación que son diferentes a los de otros lugares en donde puede cantar una murga, ya sea el Concurso Oficial en febrero o los concursos de carnaval en el interior. En estos casos los conjuntos tienen que dar prueba de admisión y el jurado se maneja con rubros y puntaje. En Murga Joven promovemos que eso no ocurra y al fin y al cabo es un espacio muy libre con pocas restricciones, salvo el tema de la edad porque es una política de juventud. Es un encuentro mucho más horizontal. Además hay una movida festivalera que se da durante todo el invierno en la previa. Es un lugar amigable que te da la bienvenida y no existe una calificación ni una tabla de posiciones. Uno se encuentra de otra manera con gente que también tiene intereses murgueros. Hay un concurso pero ganar no es lo fundamental, sino que el premio es pasar a la instancia final del Teatro de Verano. Casi todas las murgas dicen eso año a año. Los jóvenes del interior podrán tener sus propios carnavales en sus respectivos departamentos pero ninguno plantea la integración desde el mismo lugar que lo hace el Encuentro de Murga Joven”.

¿QUÉ CONSIDERÁS QUE LE HA APORTADO LA MURGA JOVEN AL CARNAVAL URUGUAYO?

“Le aportó la voz generacional que es muy dinámica, va cambiando con el paso de los años y a la vez nutre la tradición. Es un medio de expresión juvenil en un país de viejos. Esa expresión no solo queda en un muro graffiteado de manera anónima si no que en una obra escénica de arte. Eso es fundamental. Ninguno de los jóvenes de ahora vivió lo que era la dictadura, pero venimos de un país en el que no se podía hablar; luego sí se pudo pero con restricciones, y más adelante se pudo hablar pero los jóvenes seguían sin tener un lugar donde hacerlo. Así que contar con este espacio es muy importante”.

DESDE LA ÓPTICA DEL TUMP ¿EN QUÉ ASPECTOS HA EVOLUCIONADO EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN Y  QUÉ COSAS SE DEBEN MEJORAR?

“Fuimos pasando por diferentes etapas. Concursamos cada año para estar trabajando en Murga Joven, más allá de que cofundamos el Encuentro junto con la IM en la segunda mitad de la década del 90’. A principios de la década del 2000, cuando desempeñaba el rol de lo que hoy es un monitor, me encontraba con que a las murgas les faltaba el ABC técnico. En ese momento por parte de los integrantes de las murgas había mucho interés por formarse en cuanto a la elaboración de arreglos, percusión,  textos. Hoy por hoy pasa que muchas murgas manifiestan su interés por talleres en las asambleas, pero después cuando estos se organizan son muy pocas las que asisten. Más adelante los mismos murguistas jóvenes fueron traspasándose conocimientos y esto generó que ya no fuera tan importante la formación técnica. El TUMP parte de la educación por el arte que es considerar que cada ser humano puede educarse en todos los sentidos a través de lo artístico. Siempre quisimos generar el empoderamiento técnico artístico, es decir,  el hecho de que los murguistas jóvenes se enseñen entre sí. Se avanzó mucho en eso y empezaron a haber otras problemáticas como el compromiso con el grupo, la convivencia creativa, el individualismo, etc.; que son problemas que sufre la sociedad también y no solo los grupos artísticos. En un momento nos dedicamos enteramente a que los grupos no se disuelvan y que se comuniquen entre sí  sin ahogarse en un vaso con agua por un problema creativo, valorizando la compañía,  conjugar los saberes individuales en un saber colectivo, la puntualidad, convivencia, visibilidad de roles  y el proceso por encima del resultado. Hoy por hoy se da que muchos estamos haciendo muchas cosas a la vez, nos cuesta mucho poder lograr las cosas y una vez que están resueltas es difícil mantenerlas en el tiempo.”

PROBLEMAS A RESOLVER

 “Un problema que hoy tienen las murgas son sus medios de producción. Está pasando que se clausuran lugares donde realizan sus festivales para financiarse. Hay población extra murga joven fuera de los locales que genera otras problemáticas. Lo mejor no es echar a esas personas si no integrarlas a la movida pero para eso tiene que haber una conciencia en todos los que formamos parte del colectivo de Murga Joven. Estaría bueno generar algunos foros para el año que viene donde nos podamos mirar al espejo respecto a estas cosas. ¿Es sólo con un festival que una murga puede financiarse? ¿Hay otras maneras? Y no solo financiarse para producir el espectáculo, también puede ser para viajar o pagarse cursos o talleres, porque no se trata solo de producir un espectáculo sino que también un grupo. Después otra cosa que se podría encarar es el hecho de ver cómo se puede ir ganando espacios en un lugar en donde la cultura es considerada un ruido molesto. Estuve en el Carnaval De Cádiz, cuyo concurso dura un mes y medio igual que acá. Pero después está el carnaval ilegal que es el más lindo y se da en la calle. Toda la gente está disfrazada durante todo el día, y remite a lo que nuestros abuelos nos contaban sobre los carnavales de antaño. ¿Cómo podemos buscar zonas donde eso no esté restringido en la ciudad?, o ¿Cómo podemos hacer para determinar unos días específicos en los que se pueda invadir la calle? Y trabajar eso con las comisiones de los vecinos. La participación de las murgas jóvenes en los tablados durante febrero es otro tema que tenemos que dialogar. Ver cómo se participa en febrero,  ¿es solo ir a actuar o hay que hacer otro trabajo?, ¿Cómo nos ve la gente que está por fuera de lo que es Murga Joven?, ¿Somos unos bichos raros? Desde la identidad que tiene el TUMP de trabajar con las manifestaciones artísticas tenemos que ir encarando eso para que Murga Joven no entre en una inercia. Siempre estamos abiertos a las sugerencias, ya sean por mail, al muro de Facebook o personalmente, porque es todo muy chiquito y nos conocemos. A través de esta nota me gustaría invitar a la gente a plasmar sus inquietudes”.

¿QUÉ SIGNIFICA EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN PARA VOS?

“Teatro Joven y Murga Joven son mis dos raíces. Siempre quise ser actor y me formé como músico desde muy niño. Le tengo mucho cariño a los dos lugares. En Teatro Joven estuve en los 90’ hasta principios de los 2000. En Murga Joven sigo desde diferentes roles. Fui murguista, tallerista, monitor y hace 10 años que soy coordinador. Murga Joven es muy importante por todas las capas que tiene; lo social, lo cultural, la política de juventud, etc. Me gusta ver las levaduras, es decir, los crecimientos grupales. La gente que permanece junta, crece. Ves grupos que es la tercera vez que salen y el primer año cantaban “mal” o la letra no era muy sólida, y después van evolucionando. Lo que más placer te da es ver un montón de gente joven creciendo. Dirijo y escribo en teatro y es un lugar mucho más difícil. Las temporadas son cada vez más cortas, y se terminan haciendo obras para dos actores porque nos complica menos para hacer una gira. En la murga son 20 integrantes, y es un lugar importante con mucha diversidad y un público distinto. La murga tiene el condimento de que la compartís con gente con la que no te juntarías en ningún otro ámbito. Eso me emociona. Conviven personas de clases socioeconómicas diferentes en una misma murga.  Uno es amante del  género de murga desde que era chico. Grababa repertorios enteros con cassettes y me los sabía de memoria. Hacía los diálogos de todos los personajes. Hasta el día de hoy no niego corrientes ni estilos de hacer murga. Siempre hay una que más me gusta de cada estilo y disfruto mucho de todas”. 



sábado, 28 de enero de 2017

ENTRE BAMBALINAS



CAYÓ LA CABRA





“Lo barato sale caro”, dice el dicho, y bien podría aplicarse a la exigencia que supone para Cayó la Cabra concebir un espectáculo desde cero, abriéndose a la posibilidad de aportarle dotes distintos a su producto artístico  a través de la experiencia de trabajar con gente nueva año tras año. “Barato” es la propuesta a la que dan vida en este Carnaval 2017, recorriendo en su libreto a los entretelones de la economía y el sistema capitalista como su referente, con un salpicón que contempla a los prejuicios como un razonamiento barato, y un cuplé que desnuda el hecho de cómo se ha abaratado el lenguaje que utilizamos. Se plantean estímulos novedosos en cuanto a lo visual y musical, los cuales terminan por revelar que el concepto del contenido está latente a lo largo de los 45 minutos. Para dialogar sobre diversos temas, Emiliano Belmudes, uno de los letristas e integrante de la cuerda de primos, tomó el protagonismo en una charla muy amena.


¿CÓMO SE VIVIÓ EL PROCESO CREATIVO DE “BARATO”?

“Barato era un nombre que ya estaba de otros años. El año pasado estuvo, y el anterior también, perdió con Relajo y Natural. Este año al querer tocar temas como la economía, por ejemplo, ese nombre le sentaba bien al contenido que teníamos. Luego empezamos a desarrollar todos los contenidos. Los gurises se juntaron con un economista en Julio para poder entender un poco el concepto de “Barato”, y para poder hacer el cuplé de la economía que es el último antes de la canción final. Él nos orientó mucho, y capaz que de lo que nos dijo, no apareció casi nada en el libreto, pero detrás de lo que decimos en escena están todos sus conceptos. Para el salpicón tomamos en cuenta cosas que él escribió en el semanario Brecha también. Hubo un momento de investigación que estuvo bueno. Luego el proceso tuvo una parte bastante importante que fue en la que se sumaron Nacho (Ignacio Salgado), Mathías (Iguini) y Joaquín (De León), de la murga Háganse Cargo. Aportaron mucho desde su lugar. Escribieron un montón de cosas, que nosotros se las destruimos, y las construimos de vuelta, y ellos construyeron otras cosas. En definitiva, formaron parte del trabajo de crear. Eso surgió porque algunos integrantes de la murga fuimos a ver etapas del Encuentro de Murga Joven, y se nos ocurrió poder plantearle a alguien de la movida para participar del armado de los textos”.

LOS TEXTOS

“Nosotros trabajamos los textos con una comisión. En la última reunión que hicimos éramos como diez personas en la casa del Pelusa (Lucas Pintos). Camilo (Fernández) y Martín (Mazella), son los que llevan todo al papel. Después Lucas integra el grupo creativo junto con los hermanos Gastón y Christian Tróccoli, Andrés Etcheverry y yo. No tenemos una fórmula para escribir. Este año hay muchas músicas que son inéditas de Pablo Porciúncula, y después Camilo y Martín escribían arriba de eso. Tratamos de dar mucha información, y eso hace que a veces la métrica se modifique”.

¿QUÉ MOTIVA A LA MURGA A ABRIR LA CANCHA AÑO A AÑO, Y TRABAJAR CON GENTE DIFERENTE?

“Desde que entré a la murga, allá por el 2008, siempre fuimos de laburar mucho. Siempre estuvo la inquietud de que viniera alguien distinto a trabajar la puesta en escena. Al primer ensayo que fui, nos hicieron caminar como monos por todo el salón, porque ese año hacíamos “La Evolución”, participando del Encuentro de Murga Joven. Yo pensaba “¡Estos tipos están locos!”. En el 2010 trajimos a Tabaré Aguiar para que hiciera los arreglos. Ya estando en Carnaval intentamos hacer unos talleres de canto con Tití Percovich. No sé si existe un punto de inflexión, si no que todo esto tiene que ver con el proceso de la murga. Haber cantado con El Alemán (Gerardo Dorado), Alejandro Balbis, Pitufo (Edú Lombardo), que haya estado Pinocho (Pablo Routin), y el Toto (Daniel Zeleniec), Pablo Riquero, Pablo Porciúncula, Coco (Alberto) Rivero, es increíble. Es mucha gente a la que siempre íbamos a ver, y de repente los tuvimos o tenemos trabajando con nosotros. Laburando a la par, y en los festivales atendiendo la barra, como lo hizo el Coco este año (risas). Es tremendo premio, porque hay gente que puede salir o colaborar en otro lado, y ganar mucho más dinero, decide venir a compartir con la murga”.

LA EXIGENCIA

“La exigencia parte antes que nada desde nosotros, antes de empezar a ensayar. Volver a reinventarnos para disfrutar de un proceso que es muy largo. Intentamos hacer un espectáculo que nos permita disfrutar de todo ese camino. La exigencia de la gente está buenísima, porque no es más que cariño y empatía por la murga. No podemos renegar eso, hay que asumirlo y disfrutarlo”.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS DISFRUTAN DE LA FIESTA DE MOMO?

 “El jueves fue un día muy disfrutable, por ejemplo. Desde que arranca el día empiezan los mensajes. Siempre reniego el celular, pero cuando vienen estas fechas está bueno porque recibís saludos de todo el mundo. Todo es muy disfrutable, la noche en el Teatro, la actuación, y el después, juntarse en el club con un montón de gente, bailar, etc. Es todo una celebración. Esa noche el Boston River era un carnaval. Había bombitas de colores, banderines, una banda tocando en vivo, y la gente unida porque no había barandas. Carne cocinándose en el fuego y bebidas alcohólicas. Yo creo que si nos remontamos al concepto de carnaval, eso es lo más parecido. Disfrutamos mucho de los ensayos también, con esa especie de amor y odio que tiene el proceso, pero que en realidad es todo amor. Para mí no tiene nada que ver a lo que estoy acostumbrado que sea un trabajo. La vorágine de hacer tablados es divina. La bañadera, armar rápido, salir hacia otro lugar. Sobre todo es hermoso ir a los escenarios en donde el público no sabe si sos murga, revista o parodista, y lo disfruta igual. Eso es lo mejor”.

“EL PROYECTO MÁS LARGO”

“Ocupa gran parte de mi vida. Es el proyecto más largo en el cual me he encaminado. Más largo que la escuela y el liceo (risas). Es un lugar en donde estoy con mis amigos, y tuve la suerte de traer a la murga a un amigo como Andrés Etcheverry, que lo conozco desde que tengo memoria. En 2013 se sumó a la murga, y es muy especial porque nos criamos juntos. Además, no todo el mundo tiene 45 minutos para decir lo que quiere decir desde arriba de un escenario, y para un montón de gente. Es un privilegio. Siempre bromeamos con que todos los días nos tendríamos que levantar y agradecerle a Cayó la Cabra por lo que nos ha brindado. Conocimos a un montón de amigos, y hasta a nuestras parejas las conocimos haciendo murga, o en un festival, o en una gira. Básicamente es nuestra vida”.

DISFRUTÁ DE LA ACTUACIÓN DE CAYÓ LA CABRA EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL: 







viernes, 9 de septiembre de 2016

PASAN COSAS - CARNAVAL DE BARRIO





Un proyecto que tiene sus raíces en la antigua “Bolsa de Murgas”, y acunó sus primeras experiencias en los barrios de Ciudad Vieja y Abayubá . Como resultado del gran suceso que tuvieron estos escenarios, comenzó a sembrarse la semilla en más colectivos que querían integrarse a esta movida cultural, y hoy por hoy son ocho murgas las que portan la bandera de la autogestión. “Carnaval de Barrio”, un espacio que pretende emular a los tablados de antaño, con entrada libre, y llenando de color una esquina cualquiera, con espectáculos de todo tipo para que el vecino disfrute. Las murgas “Social y Deportiva Tate Quieto”, “La Macana”, “La Milanga Nacional”, “Háganse Cargo”, “Correla que va en Chancletas”, “Murgan Friman”, “Tute y Conga”, y “Cero Bola”, llevan a cabo esta iniciativa que va creciendo a pasos agigantados. Conocé la experiencia de cada murga tanto a nivel de gestión como de participación. 


MURGA “SOCIAL Y DEPORTIVA - TATE QUIETO”


GERMÁN BERNARDEZ: “Con Tate Quieto en 2006 enfrentamos la primera prueba de admisión de Murga Joven, y quedamos afuera. Quedaron como 30 murgas afuera, y la mayoría luego se separaron. Nosotros decidimos seguir. No nos quisimos quedar quietos, y le buscamos la vuelta a participar en donde se pueda; donde haya espacios que nos permitan participar, y donde no, gestar. Empezamos a actuar en clubes de niños, festivales de otras murgas, etc. Con la murga Matilda, surge la idea de armar la “Bolsa de Murgas” en diciembre de ese mismo año. Una experiencia divina de tres días que nucleó a 50 murgas en general (Murgas jóvenes, de carnaval mayor, de adultos mayores, etc). Hubo apoyo de un montón de instituciones que daban una mano con lo que podían. Cibor, una empresa privada, nos daba el audio. La Junta Departamental siempre se encargó de la impresión gráfica. La Intendencia nos ayudaba con los permisos y con el escenario. Pablo Grandal fue una ficha importantísima que nos facilitó muchas cosas generalmente a nivel de espacio.  La Bolsa se mantuvo hasta 2013 ininterrumpidamente en cada mes de diciembre. A mediados de 2014 se nos ocurre la idea de intentar hacer algo en febrero. Generar una movida que se diera durante carnaval, y llevar la fiesta al barrio. Ir a los barrios es la función primordial de una murga. Queríamos que sea como el carnaval de antaño. Que venga la vecina con su silla, y se arrime a ver espectáculos. Charlamos la idea con Pablo Grandal y Fernando González de la Intendencia, a quienes les encantó la idea. Siempre quisimos trabajar las cosas en red, y ahí fue que invitamos a la gente de murga “La Macana”. A partir de allí se laburó en la gestión de un tablado barrial en dos puntos distantes de Montevideo (Aduana y Abayubá), y se cumplió con el propósito de llevarle el carnaval gratis a la gente. Se implementó en 2015, y me acuerdo que con la murga teníamos tablados, y arrancábamos y terminábamos las jornadas en el Guruyú Waston, lugar en donde estaba funcionando el tablado gestionado por nosotros”.


MURGA “LA MACANA”


MIGUEL ESTÉVEZ: “En 2014, nos invitó  la murga “Tate Quieto” a participar de la movida. Quizás tuvieron ganas de que nos sumáramos por todo el trabajo social que ya veníamos haciendo con la murga. Comprobamos que la propuesta era excelente, y empezamos a participar de las reuniones. Logramos  lo más difícil a través de mushísimas gestiones con el municipio, y también a través de la Gerencia de Eventos de la Intendencia, que es tener la infraestructura suficiente para esos cuatro días de escenario. Hubo un hermsoso vínculo con todos los conjuntos que brindaron su actuación, que no eran de renombre, si no de gente que sale a pulmón, con mucho sacrificio. Fuera de lo profesional. El escenario recibió a bandas, murgas, y humoristas. Algunos vinieron desde Canelones, incluso. Se logró una comunión con muchos vecinos del barrio que vinieron a dar una mano, porque no hubiera sido posible llevar la propuesta adelante solo con el laburo de “La Macana”, ya que tuvo tablados en esos días. Hubo compromiso de mucha gente que quizás tenía poco que ver con el carnaval, pero hacía mucho por el barrio. Ellos fueron arte y parte de lo que se logró. Ayudaron en el armado del escenario,  se encargaron de la cantina, y de atender a los conjuntos. Muchísima gente se hizo presente, y vio espectáculos de carnaval totalmente gratis. Se cumplió con el cometido del proyecto. Me acuerdo de ver el predio del Centro Cultural Macanudos (Barrio Abayubá) totalmente lleno, como no lo veía desde hace muchos años. Fue un trabajo autogestionado, con una cabeza de compartir el laburo, y me alegra mucho haber sido parte de un proyecto impulsado por gurises que tienen ganas de hacer cosas. Creo que marcamos un precedente en materia cultural y de integración metropolitana, porque tanto la gente de La Paz, como de la Comuna Canaria, y el Municipio G, dieron una mano”.


MURGA "LA MILANGA NACIONAL"


FEDERICO LÓPEZ: "Arrancaron Tate Quieto y La Macana. Este año la movida se vio bien. Cuando se fue presentando la posibilidad de que cada murga pudiera gestionarlo, fue cada vez mejor. Está buenísimo darse cuenta de que no todo es Carnaval Oficial. Pensé que el barrio (La Comercial) no iba a acompañar tanto como acompañó. Cuando ves que existe esa respuesta por parte de la gente, te dan ganas de hacerlo de vuelta, y contagiar a más murgas. Una anécdota que quedó es que una  señora se metió para adentro del almacén que estaba situado en la esquina en la que cortamos la calle para hacer el tablado, y estaba llorando. El almacenero le preguntó “¿Por qué llora?”, y respondió “Es que esto me hace acordar al carnaval de antes”. Saber que se generó eso en una señora, para nosotros fue tarea cumplida”.


MURGA "HÁGANSE CARGO"


CAMILO LÓPEZ: “Nos planteamos la pregunta de ¿Qué tenemos que hacer para poder llevarlo a cabo? Cuando te das cuenta, no es tan complejo. El saldo y los beneficios terminan siendo gigantes. Siempre van a surgir mil trabas. Esto crecerá hasta que en un momento se va a trancar, o porque le tiran una piedra desde arriba, o por una cuestión natural. Pero lo importante es buscarle la vuelta para hacerlo crecer, y que tenga más peso. La idea es llegar a la cantidad de tablados que había antes. Alimentar la cultura desde otro lugar. No tenés por qué ser murguista para hacerlo, basta solo con las ganas. En definitiva se coloca otro tablado en el mapa de Montevideo, y está bueno que cada escenario genere su identidad”.

JOAQUÍN DE LEÓN : Las murgas jóvenes que este febrero hicimos escenarios, fuimos como 20. Ya con que hayan 10 tablados de barrio gestionados por murgas sería un éxito”.

IGNACIO SALGADO: “Generamos la movida para darle una mano al club (Millán y Raffo), donde ensayamos.  Por eso lo hicimos adentro del lugar. La idea era gestionar un tablado para el barrio. Las razones constan en darle un espacio a conjuntos que no tienen tantos lugares para actuar, y trabajan sus espectáculos de manera digna. No manejamos ninguna cantina. Nos encargamos de contactar a las murgas, y también dio una mano Walter “Cucuzú” Brilka que estaba en la órbita del club. Gestionamos el audio también”.


MURGA "CORRELA QUE VA EN CHANCLETAS"


DIEGO ZABALLA: “Siempre estuvimos presentes en la bolsa de murgas. Desde que nació la murga quisimos trascender lo artístico y generar espacios. Frente a la experiencia de dar la prueba, dijimos “el carnaval está buenísimo, pero es una fiesta selectiva en la que no te podés quedar”. Desde el 2011, gestionamos peñas y festivales en donde participan artistas que están en la misma que nosotros, y resultan una excusa para el encuentro. Nos preocupamos por ofrecer un espectáculo de calidad a la gente que asiste. Ya sabíamos que la movida del tablado de barrio había funcionado en febrero de 2015, y es una herramienta para seguir trabajando en ella. Si no pasás la prueba, te quedás sin lugares para cantar. Es frustrante atravesar un proceso creativo para nada. Si bien está bueno aprovechar espacios que te brindan otros, hay que creer en la capacidad de uno también. Lo lindo es poder decir “Más allá de que participe del concurso o no, sé que a este espectáculo lo voy a poder hacer”. El proyecto de “Carnaval de Barrio” trata de eso. Es hacer lo que muchos queremos hacer. Tener más actuaciones, cantar en lugares que están buenos, compartir con otra gente, o quedarte a disfrutar del tablado que organizó una murga amiga”.


MURGA "TUTE Y CONGA"


MARTINA FERRERÍA: “Somos una murga bastante joven. Desde que empezamos, recibimos el apoyo de muchas murgas que estaban hace tiempo. Asistimos al tablado del Guruyú Waston en la Ciudad Vieja (Febrero de 2015). Nos encanta el contacto con la gente, y si tenemos que ir a un lugar a brindar nuestro espectáculo, ni lo dudamos. Participar de ese tipo de tablados nos incentivó un montón. Nada artístico es para quedárselo puertas para adentro. Siento que intervenimos poco el espacio público. Nos falta esa cosa del “porque sí”,  de invadir los espacios porque queremos. Ese impulso de no necesitar la excusa, o el por qué. Me encantaría que las mismas murgas que van a los tablados comerciales y populares, se den la oportunidad de visitar estos escenarios. Si bien el carnaval es algo totalmente popular, se sigue resguardando en ciertos lugares”.   


MURGA "MURGAN FRIMAN"

FEDERICO RAPETTI: “Nosotros nos vinculamos al proyecto gracias a La Milanga Nacional. Empezamos a tener mucha relación con ellos, y a visitarnos en ensayos, porque ensayábamos en un comité del Barrio “La Comercial”. Ellos nos habían comentado la idea del proyecto. Nos invitaron a participar. Con La Milanga durante el año 2015 pensamos en armar algo para el barrio durante el Carnaval 2016. Por suerte pudimos hacer algo en conjunto. Realizamos las gestiones con el municipio. Sentíamos que le devolvíamos algo al barrio que nos había aguantado ensayando durante todo el año. La idea era poder ampliar el espectro de Murga Joven, y llegar a un público distinto. Muchas murgas solo pueden mostrar su espectáculo una vez, o a lo sumo dos veces en el Encuentro. Este año hubo muchas murgas que se sumaron a la movida, y con La Milanga organizamos un tablado en Inca y Martín García. Logramos consensuar con el municipio, porque justo esa esquina está en el límite de dos municipios. Todo se dio a raíz de la inquietud de un almacenero que estaba re copado con la idea, y tenía su comercio en esa esquina. El tema de electricidad era abastecido por él. Nosotros invitamos a las murgas a participar, y también se sumaron  conjuntos de salsa y de tango de la zona. Estuvo divino. Cuando organizás cualquier evento, los días previos son un caos. Al final hubo muchas murgas que participaron. Algunos arrancamos a las dos de la tarde yendo a buscar cosas, y armando. Al municipio solo le pedimos el corte de calle, y el audio lo conseguimos nosotros, pero tuvimos que ir a buscarlo caminando porque no teníamos vehículo. La gente de Cero Bola nos prestó su consola, y microfonía. Nosotros ese día teníamos un tablado en  Manga a las 20:30 hs, y la movida del tablado arrancaba a las 20 hs. Así que ni bien llegamos de actuar, nos repartimos tareas con la gente de La Milanga que se había quedado sola. Llegar de hacer ese tablado, y ver a la cuadra llena de gente fue algo espectacular. Luego cantamos y lo re disfrutamos, porque había un sentido de pertenencia con la movida. Cuando organizás algo, y ves sus frutos, te brindás de otra manera. La finalidad era demostrar que hay gente joven para hacer cosas buenas, divertidas, y sanas. Cuando terminó la jornada, dijimos: “El año que viene hay que hacerlo de vuelta”.

MURGA "CERO BOLA"

LUCÍA NÚÑEZ: "Nos enteramos de la movida gracias a un integrante de "La Macana", que nos invitó a participar de las reuniones con otras murgas. Desde que no pasamos la prueba de admisión para el Carnaval 2015, decidimos terminar el espectáculo, y hacerlo en todos los ámbitos en los que fuera posible. Fuimos a actuar al interior del país, y cuando nos juntamos con las demás murgas nos interesó mucho el proyecto. Resultó un trabajo más en equipo como todo lo que hacemos".

KARINA ABATE: "Nos motivó el poder hacer cosas para el barrio. Salimos a volantear para publicitar el tablado que organizamos en el Rincón del Reducto (San Fructuoso y Abayubá). Apuntamos a convocar a un público distinto, porque siempre que hacemos festivales, la gente que viene es del mismo ambiente. Está bueno no caer en los espacios comunes para presentar un espectáculo, y no estar atado a los períodos que esos espacios te marcan. 

MAGALÍ LIENDO: "Fue muy fácil sumarse, porque la propuesta era muy concreta. Acá en Rincón del Reducto participan otras organizaciones, que son los Scout, y el Baby Fútbol. Si ellos hacen algún evento, nosotros participamos. Queríamos que fuera un tablado de barrio, y si no venían los vecinos, no iba a tener mucho sentido. Me acuerdo que llovió, pero se hizo igual. La gente llegó con su reposera, se sentó, esperó a que llegaran los conjuntos, y compartió. Fue el único tablado del proyecto en el que participaron conjuntos del circuito de DAECPU. Actuaron las murgas "Cayó la Cabra", "Metele que son Pasteles", y "Falta y Resto". Nos gustaría volver a organizar jornadas de tablado".