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sábado, 30 de diciembre de 2017

"SIEMPRE MANTUVIMOS LA ILUSIÓN"




El carnaval es uno de los rasgos culturales que más nos identifica, y dentro del mismo la murga se roba el protagonismo como género artístico popular capaz de generar un sinfín de sensaciones y emociones. Tal es así que el arte murguero se transmite generación tras generación y no es casualidad que una misma familia esté compuesta por varios murguistas tanto adultos como jóvenes. Varios de estos casos tienen lugar al norte de Montevideo, concretamente en los barrios de Sayago y Colón. Varios hijos de los componentes históricos de la recordada murga “Contrafarsa” forman o formaron parte de la murga “La Zafada”, ganadora del 1er premio de la categoría en los últimos 3 años en el Carnaval de las Promesas. Precisamente esta murga afronta un nuevo año en el que presentará su espectáculo “La Zafada TV” el próximo 5 de enero en el Teatro de Verano “Ramón Collazo”, pero al día siguiente organizará un festival a beneficio propio en el escenario Asociación Civil Monte de la Francesa, ubicado en Lanús esq. Iturbe (Colón). Con el afán de poder cumplir un sueño, 3 integrantes de la murga han gestionado la vuelta de Contrafarsa a los escenarios para participar en el mencionado evento. La tarea no fue para nada fácil, pero poco a poco lo que parecía “inalcanzable”, terminó “haciéndose realidad”. La murga oriunda de Sayago , ganadora de 4 primeros premios en el Concurso Oficial del Carnaval, volverá a cantar luego de casi 7 años, y lo hará gracias al inmenso cariño y dedicación de varios componentes de murga “La Zafada” que crecieron compartiendo una tradición heredada por la “Contra” desde un vínculo tan cercano como es el del seno familiar. Gonzalo Melgarejo, Lucas Bueno y Nicolás García, integrantes de murga “La Zafada”, se expresaron a propósito de este tema y otros que tienen que ver con la murga de la cual forman parte. 

¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DE REUNIR A CONTRAFARSA PARA EL FESTIVAL DE LA ZAFADA?

GONZALO: “Estábamos armando la grilla del festival y buscando la forma de publicitarlo. Entre todos los grupos invitados teníamos a La Sayago Murga Band, esa partecita de lo que había sido Contrafarsa. Justo estábamos reunidos con Lucas (Bueno) y Nico (García), amigos y compañeros de murga La Zafada, y les dije: “¿Y si mejor llamamos a Contrafarsa?”. Enseguida llamamos a Cristina, la mamá de Lucas, y nos dijo más o menos lo mismo, que “estábamos locos”, pero que lo planteáramos porque la idea estaba buenísima”. Se me ocurrió la idea pensando en que nosotros tuviéramos la oportunidad de ver a la murga de nuestros amores. Después surgió toda esta ola de repercusiones en la gente. Llamamos a mi papá Gabriel (Melgarejo) al toque, que justo en esos días estaba decaído porque mi abuelo estaba muy jodido. Cuando se lo planteé buscó la vuelta para no decirme que no, pero me dijo que era casi imposible. Luego hablando con él en casa me dijo que era “terrible idea” pero que era difícil porque la murga se había querido juntar pila de veces y no se había podido dar. Entonces me contacté con el Lolo (Marcelo Iribarne) que es el que está más empecinado con la idea de volver a sacar la murga. Le grabé un audio de Whatsapp y me respondió que iba a hacer todo lo posible. Me dijo “Mañana llamo a Pitufo y a Marcel y después le consulto a los demás”. Cuando hizo las llamadas, Pitufo le planteó que tenía un toque en el este del país pero que estaba de acuerdo con el show, y que si era por él le encantaría cantar para La Zafada. Marcel también dijo que sí, y luego el Lolo planteó el tema en la Sayago Murga Band y accedieron”.

LUCAS: “Él (Gonzalo) nos dijo al principio: “Van a decir que estoy loco”. Y ahí nos miramos con Nico como diciendo “¿Qué va a decir?”. Y ahí fue cuando dijo eso".

NICOLÁS: “Sabíamos que iba a ser difícil, igual. Pero siempre mantuvimos la ilusión. Al final se terminó haciendo realidad todo ese sueño que veíamos como inalcanzable.  

GONZALO: “Luego el problema era establecer qué plantel de la Contrafarsa se iba a presentar. Nosotros planteamos que fuera el de 2003 porque ahí estaban todos los actuales integrantes de la Sayago Murga Band. Si elegíamos el de otro año, no iban a poder estar algunos integrantes como Edén (Iturrioz) o Diego (Berardi). Pero  algunos componentes históricos tenían que estar presentes como Raviol (Eduardo Rabelino), por ejemplo. También se invitó a Daniel Morán, Fabricio Cauteruccio, Luis Ortiz, Marcelo Pallarés, Fernando Iraola, etc”.

¿CUÁNTO TUVO QUE VER CONTRAFARSA EN SU FORMACIÓN COMO MURGUISTAS?

NICOLÁS: “En mi caso de niño me ponía a ver los videos de las actuaciones e iba cambiando de traje y de instrumento. Tocaba cantaba, hacía de todo. Hacía el espectáculo de la murga con los juguetes. Hoy por hoy podemos ver a los espectáculos de Contrafarsa y los interpretamos, entendiendo su sentido y lo que la murga estaba diciendo en esos momentos".

LUCAS: “Hice mil veces al espectáculo del 2003. Incluso tenía un kiosquito para hacer el cuplé de “Juan, el kiosquero”, de aquel año. Usaba el mismo mueble que tenía para mis títeres como kiosquito. Tenía un farol también para hacer el cuplé del presidente. Mis padres siempre fueron hinchas de Contrafarsa y me hacían escuchar a la murga. El año de la murga que más me gustó fue el 2003. Que tenía un salpicón y 2 cuplés que te partían la mente”. 

GONZALO: “Significa mucho porque nosotros nacimos ahí adentro. Recibimos todo lo que nos transmitieron nuestros viejos y nuestros tíos. No tenemos muchos recuerdos de Contrafarsa por nuestra edad, pero gracias a los videos que hay en YouTube tenemos la posibilidad de verlos actualmente. Tengo un podio con los espectáculos de la murga que más me gustaron: 2002, 2003, 1998 y 2000. En 1998 quizás el estilo de la “Contra” era más de murga vieja y luego en los años siguientes ya tuvo su estilo bien marcado”. El año 2002 tuvo el condimento de la despedida dedicada a Schubert (Gioscia), donde la música y la letra se complementaban”.

¿CUÁLES SON LOS CONJUNTOS QUE EL PÚBLICO PODRÁ VEREN EL FESTIVAL DEL PRÓXIMO 6 DE ENERO?

GONZALO: “Sí. Van actuar 3 murgas del Carnaval de las Promesas que son La Descocada, Mano a Mano y Los Pepinitos. También van a estar Andrés Oroño, La Trasnochada, Los Saltimbanquis, La Bohemia, nosotros (La Zafada), Falta y Resto, Senda 7 y el cierre con Contrafarsa”.

¿DE QUÉ VA A TRATAR EL ESPECTÁCULO DE LA ZAFADA 2018?

NICOLÁS: “El espectáculo va a ser “La Zafada TV”. Es con doble sentido, porque nosotros te vemos pero aparte es un programa de televisión. Entonces cada uno interpreta un rol. Hay camarógrafos, conductores iluminadores, etc. El espectáculo ya está ahí. Faltan los últimos ajustes”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA ZAFADA PARA USTEDES?

LUCAS: “La Zafada es la escuela en la que aprendimos todo. Me crié en esta murga desde antes de salir, incluso. Me escapaba de casa siendo muy chico, y me salían a buscar por todos lados en la cooperativa donde vivo. Luego me encontraban en el salón donde ensayaba La Zafada hasta en los días en los que no había ensayo. Pensaba que la murga ensayaba todos los días. Tengo que ser agradecido con Edén (Iturrioz)  que artísticamente me ha enseñado todo. Es la murga de mis amores”. 

GONZALO: “Nos criamos con la murga gracias a nuestros hermanos mayores que fueron fundadores de La Zafada. Aprendimos mucho tanto de La Zafada como de Contrafarsa. Esas son las murgas que nos marcaron y nos siguen marcando. A la murga la tomo como un hobby porque tengo otras prioridades y el día de mañana no pienso seguir haciendo murga, pero de todas formas me encanta y La Zafada es todo”.

NICOLÁS: “En realidad yo soy el más nuevo de los 3 y cuando entré no me llevaba con nadie (risas). De chico era muy tímido y ya me habían querido tentar para que me sumara. Me dejaban el redoblante y todo, me acuerdo de la imagen exacta, pero yo siempre decía que “no”. Hasta que varios años después en un ensayo de Momolandia al que faltó Batata (Gerardo Cánepa), me puse a tocar los platillos y apareció Martín (Rodríguez), integrante de La Zafada que ese año se iba de la murga y tocaba el bombo y los platillos, que me invitó a sumarme. Es mi primera murga, en la que soy lo que quiero ser. Hice muchas amistades y perdí esa timidez que tenía. La murga es realmente una familia. Todos los padres y los componentes siempre te saludan con una sonrisa. Y así es como disfrutás de los ensayos y es como jugar a hacer murga".

miércoles, 15 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - EDÚ LOMBARDO





Un largo camino ha transitado aquel gurí que formara parte, y fundara la murga “El Firulete” en el Barrio montevideano de Sayago, y luego debutara en Carnaval con dos platillos en sus manos en la murga de las cuatro estaciones, Falta y Resto, para después comenzar a consolidar su  marca registrada en el antiguo Firulete, ya devenido en Contrafarsa, donde cosechó la mayor cantidad de éxitos. También ha integrado otros títulos como La Gran Muñeca, La Matinée,  Asaltantes con Patente, y el próximo carnaval lo verá desde arriba de las tablas en otro como Don Timoteo, murga a la que “hace muchos años atrás le había dicho que no”. A sus 50 años de edad, Edú “Pitufo” Lombardo, no quiere “cargar con ninguna mochila”, y escapa a la parafernalia que lo rodea en torno a su regreso. Tanto la fiesta de momo, como su experiencia en solitario como músico, fueron protagonistas de una charla sumamente agradable.  

¿QUÉ TE LLEVA A VOLVER A SALIR EN CARNAVAL, Y QUÉ EXPECTATIVAS TENÉS CON “DON TIMOTEO”?

“Lo que me lleva a salir en carnaval es haber tenido tiempo de descanso, por suerte, haciendo otras cosas, y dedicándole tiempo a mi familia. Tengo muchas ganas hace ya un par de años. Cumplí 50 años este marzo, y quiero festejarlos todos los días, y saliendo en carnaval también con dos de mis compinches queridos que  son Marcel Keoroglián y Pinocho (Pablo) Routin, y con toda la barra de Don Timoteo que son divinos, y generaciones más jóvenes con las que quiero compartir. Además, hace muchos años atrás me habían invitado a salir en Don Timoteo, y había dicho que no. Por otro lado hay una parte que es la que nunca se habla, pero la remuneración está buena, y todo eso suma para poder salir. No hay ningún motivo más importante que otro, si no que se complementan. Conozco a la barra, y a muchos gurises que están, porque algunos fueron alumnos de talleres míos, a otros los admiro de verlos en Carnaval, y con Ronald (Arismendi) ya había salido”.

¿CÓMO HAS VISTO AL CARNAVAL DURANTE ESTE TIEMPO EN EL QUE NO HAS SALIDO?

“Todos los años hay murgas que están buenas, otras que más o menos, y otras que no. Es importante tener en cuenta la fiesta, y no solamente el concurso. Disfrutar de los tablados, y de la fiesta popular que creo que es lo más importante. El concurso está bueno porque le da una cuota folclórica que es interesante, sobre todo si te reís. Si lo padecés, no. Quiero salir y divertirme, ya tengo 50 años, y no soy un gurí. Siempre me tomé en serio lo que he hecho artísticamente. No quiero cargar con ninguna mochila. Sé que soy un nombre, aunque es horrible la palabra, importante en el carnaval, pero quiero salir a disfrutar y a pasarla bien. Si a la gente le gusta el espectáculo, tarea cumplida, y si encima llegás a colocarte en la tabla lo mejor que puedas, bárbaro, pero no es el fin”.

¿CÓMO SE ENCARA EL PROCESO CREATIVO A LA HORA DE ARMAR UN ESPECTÁCULO?

“El proceso creativo se encara trabajando a muerte. Siempre muta un poco, pero algunas cosas quedan, y las sigo trabajando igual. Los equipos técnicos son diferentes, y por eso hay que trabajar de distinta manera. También hay que ayornarse, y aprendés mucho en ese camino. Este año salgo con gente con la que ya había trabajado, y otra que no. Eso está bueno, porque ya hay un camino andado con algunos, pero otros son nuevos”.

¿CUÁL ES EL CARNAVAL QUE MÁS HAS DISFRUTADO?

“He disfrutado de todos los carnavales. Esto lo hago porque me gusta. Cuando uno está más por fuera de la cuestión competitiva, lo disfruta más. Cuando me puse el traje por primera vez en 1984 con Falta y Resto, fue lo más maravilloso. Desde el lugar artístico, el año 2000 con Contrafarsa fue muy bueno también”.

“QUE NO SE PIERDA EL ALMA”

“El Carnaval se ha enriquecido en que los espectáculos tienen muy buen nivel de luces, vestuario, y sonido. Lo que está bueno es que no se pierda el alma, y que no sea una cuestión de apariencia. Hay que pensar en el arte y no en la competencia. El arte está primero y es lo único que perdura, lo otro no”.

SU VÍNCULO CON OTROS ARTISTAS E INFLUENCIAS

“Me siento muy feliz. Desde la década del 80 pasé por “Los que iban cantando”, con (Jorge) Lazzaroff, (Jorge) Bonaldi, y (Luis) Trochón. También he trabajado con Mariana Ingold, Ruben Olivera, Mauricio Ubal, Jorge Drexler, Fernando Cabrera, Larbanois - Carrero, Jaime Roos, Ruben Rada. No puedo pedir más nada. Hago mis canciones, y shows. Muchas veces me invitan a compartir, ahora mismo estoy como invitado en el espectáculo de Fernando Cabrera donde hacemos canciones de (Eduardo) Darnauchans y Eduardo Mateo. Me siento privilegiado. He tenido la oportunidad de telonear a grandes artistas como (Joaquín) Sabina y (Joan Manuel) Serrat, Mercedes Sosa, y Lenine, con quien compartí escenario también. Para mí es todo aprendizaje, y no me lo tomo como una  carrera, si no como un camino, el que le toca recorrer a cada uno. Hago lo que me gusta, y tengo el privilegio y la suerte de poder hacerlo. Mis padres me dieron esa libertad, y desde niño me lo tomé en serio. Hay que esforzarse, estudiar, y tener disciplina, siendo persistente. Las influencias evidentemente están. He conocido grandes artistas desde que era un gurí, y tenía once años. He tenido la suerte de estudiar con muchos de ellos, y compartir escenario con muchos otros. Forman parte de mi música, por supuesto”.

¿HAY ALGO QUE AÚN TENGAS EN EL TINTERO?


“Poder disfrutar mucho más de lo que hago. Porque a veces uno está en la máquina de que tiene que trabajar y hacer muchas cosas. Estamos en una época en la que todo el mundo está al palo, y el poder tomármelo con otra soda es lo que me falta”. 

miércoles, 18 de mayo de 2016

PÁGINAS DE MOMO - PABLO RIQUERO



Hace un par de años que al llegar febrero no se lo ve arriba de los escenarios. Director y arreglador coral de vasta trayectoria en nuestra fiesta máxima, pese a su corta edad (32 años). Su peculiar forma de dirigir, y su trabajo a nivel de arreglos lo han transformado en un artista influyente para las nuevas generaciones dentro del género murguero. Un enamorado del estilo de murga de Sayago, y su laureada Contrafarsa, murga a la cual supo integrar en 2006. Su trajín en el reino de momo abarca también títulos como Metele que son Pasteles, Falta y Resto, La Gran Muñeca, La Cofradía, Curtidores de Hongos, y Don Timoteo, donde obtuvo el primer premio de la categoría (2014). Hoy, vinculado al carnaval desde el rol de colaborador, y viéndolo desde la platea, se encuentra abocado al lanzamiento de su primer disco, el cual será el fruto de una carrera musical paralela a su trabajo en las carnestolendas. La grabación del álbum está realizándose en Buenos Aires, por lo que hoy por hoy alterna su lugar de estadía “cruzando el charco”, como se dice habitualmente. Pese al trabajo y dedicación que supone la tarea en la que se halla inmerso en estos momentos, Pablo Riquero, tuvo la amabilidad de charlar sobre su experiencia en carnaval y los proyectos venideros.

¿A RAÍZ DE QUÉ TOMASTE LA DECISIÓN DE NO SALIR, Y CÓMO ESTÁS VIVIENDO EL CARNAVAL SIN ESTAR ARRIBA DE LAS TABLAS?

“La decisión de no salir fue principalmente por un proyecto que estoy haciendo que es la grabación de un disco solista. Lo estoy grabando en Buenos Aires, así que eso implica tener que estar allá, dedicarle tiempo, viajar, y prepararlo. Mi ausencia en los dos últimos carnavales fue por eso, para concentrar la energía y la focalización en el disco, y no tanto en carnaval, que es un lugar muy bonito donde uno disfruta, y aprende, pero a la vez lleva mucho tiempo, tenés que juntarte muchos meses; y la tarea del director, de arreglar y dirigir lleva tiempo no solo en el ensayo, si no que en su casa, pensando las músicas, y los arreglos. Toda esa energía que requería salir, la quería destinar  para el disco. También quise descansar un poco. Hacía quince años, contando cuando participé del Encuentro de Murga Joven, que no paraba, y todos los años salía. Me sentí bien no saliendo, porque uno desde afuera puede aportar, y ver cosas que desde adentro, cuando se está saliendo en carnaval, no las ve. En primer término, los espectáculos. Uno cuando está saliendo no puede ver a los colegas, y estos últimos dos años pude ver muchos, pude trabajar desde afuera con Cayó la Cabra y Metele que son Pasteles, haciendo arreglos y participando de alguna cosa de los textos, y eso también está bueno, porque uno se vincula a carnaval pero no directamente”.

¿HA MUTADO EL TRABAJO A NIVEL DE ARREGLOS, EN QUÉ ASPECTOS CONSIDERÁS QUE HAS CRECIDO EN ESE ASPECTO?

“Lo que pudo haber mutado con respecto a los arreglos y la musicalidad es la efectividad, y la funcionalidad para con el texto. Ahora se trata de reducir la complejidad de arreglos, y que la música sea funcional, se acerque más a la gente, y tenga un efecto de conexión con el público. Entonces la música a veces suele ser un poco banal y sencilla, se pierde el gusto sobre algunas cosas, y el mensaje musical se vuelve muy panfleto. Es un estilo, y está bueno que pase, porque genera mayor comunicación a veces. Las murgas que buscan un equilibrio entre estas dos cosas, me gustan más. El laburo con Cayó la Cabra y Metele que son Pasteles siempre es muy lindo, porque son murgas que me gustan mucho, y tienen un equilibrio con respecto a esto que te estoy hablando. Creo que las Cabras son un poquito más funcionales, es su estilo,  generan mucha risa, y captan mucho público. Eso no es fácil, muchas murgas lo tratan de hacer y se les complica. Paralelamente a la murga he ido tocando, componiendo, arreglando no solo murga, sino que también otros grupos, tocando en bandas, y como solista, entonces todo lo que eso me puede enriquecer, trato de volcarlo a la murga. Si he aprendido, ha sido muy poquito, y me falta aprender un montón, tratando de desarrollar todas las cosas que he ido agarrando de mi experiencia musical. Es muy difícil sorprender con arreglos ahora, porque se han hecho cosas muy buenas. Entonces ¿Cómo uno llega a arreglar y hacer algo distinto?, eso me lo cuestiono cada vez que empiezo a arreglar”.

LA IMPORTANCIA DEL GRUPO TÉCNICO

“Hay murgas que son tradicionales en su concepción, y hay algo importante que son los grupos técnicos. Antes las murgas contrataban a un solo letrista, o dos. Cuando hay un buen grupo técnico, las ideas se potencian, y la funcionalidad se aplica muy equilibrada. En el caso de Don Timoteo había un tremendo grupo técnico, por eso particularmente el espectáculo me gustaba, y rindió. Las Cabras y los Pasteles también tienen un buen grupo técnico. Después Curtidores es más tradicional, y tuvo su etapa de más comunicación cuando el grupo técnico estaba conformado por Freddy González, y otros compañeros. Me parece que cuando eso se pierde, se nota en el espectáculo. Lo fundamental es mantenerlo, o ir hacia la búsqueda de conformar un grupo para que la murga esté realmente abrochada en textos, musicalidad, y todo lo que implica el género”.

¿TENÉS ALGÚN DIRECTOR ESCÉNICO REFERENTE?

“Hay muchos directores que me gustan. Creo que hay uno que ha trascendido y tiene una vigencia hasta ahora porque generó algo distinto. Creo que estaba totalmente adelantado en la época que dirigía por el aspecto de ser músico. Ha dirigido y arreglado pero paralelamente ha hecho una carrera como músico acompañando a muchos artistas, bandas, y grupos de la música popular muy conocidos, y además es percusionista, claramente me refiero a Pitufo (Edú Lombardo). Armó cosas muy interesantes con respecto a lo coral y a lo musical en la murga, y abrió todo un abanico de aprendizaje para los que venimos después. Las cosas que ha hecho el último año que salió, siguen estando vigentes, y me parece que la riqueza que el tipo plantea al momento de arreglar es muy influyente, y me gusta mucho”.

¿Y ALGUNA MURGA QUE TE HAYA MARCADO?

“Por los años 1998, y 1999, la primer murga que conocí fue Diablos Verdes, porque los talleristas salían ahí, Charly Álvarez, Marcos Suárez, y Albino Almirón. Medio que me hice hincha de la murga, y la seguí en el 2000. Hasta que después conocí a Contrafarsa, y me enamoré de ella. La empecé a seguir, y me maravillé con los arreglos, y quedé como conectado a ese estilo de murga, al de Sayago. Después estuve en La Cofradía dos años, que era un guiño a todo eso, sabiendo claramente que no éramos Contrafarsa, ni pretendíamos serlo”.

EL FORMATO DE LA MURGA

“Es muy rico el género murguero. Cantar en coro, con compañeros al lado, y sentir la armonía, el decir cosas con humor, armar un espectáculo mediante un colectivo, eso ya es muy lindo y atrapa. Por ejemplo en Argentina hay mucha gente que se siente seducida por el género por lo que es. Un colectivo cantando, una batería sonando atrás, alguien que dirige. Todo ese formato es muy bonito, y  me gusta mucho. Como arreglador  y como director, trabajar sobre el coro, escuchando las armonías, y plasmar en un ensayo lo que uno trabaja en su casa y que suene, es una de las cosas que más me gustan cuando salgo. Después está la conexión con la gente en los tablados. Estar frente a la murga, o cantando y sentir el coro. No solo se tienen que dar las cosas desde lo técnico, sino que más que nada desdelo humano. Cuando uno sale con un grupo y está contento, lo disfruta mucho más”.

¿QUÉ LE HA APORTADO EL CARNAVAL TANTO A TU VIDA COMO A TU CARRERA MUSICAL?

“Humanamente me aportó muchísimo, porque tengo muchos amigos que conocí en carnaval. Aprendí muchísimo de ellos artísticamente también. A nivel musical también me aportó. Compongo desde antes de salir en carnaval, desde los doce años que toco guitarra, y el género murguero, el cantar de esa forma, impostar, escuchar murga, trabajar en arreglos, todo eso uno lo va aprendiendo, y lo va volcando a lo musical. Desde ahí salen aires murgueros en algunos temas. No hago temas murgueros específicamente, pero aires de eso vienen. He aprendido de escuchar y ver a muchos amigos con los que he salido, y otros que los he visto en escenarios. El perseguir cada cosa, cada arreglo que hace tal o cual director y a mí me gusta,  uno lo vuelca al acto de componer y también le rinde”.

¿EN QUÉ MOMENTO EMPEZÓ A TOMAR FUERZA EN TU CABEZA EL HECHO DE SACAR TU PRIMER DISCO?

“Empecé a componer, y siempre mi tarea fue en aquel momento, a los catorce o quince años, registrar en un disco lo que hacía. Me iba a un estudio, pagaba dos horas, e iba con trece temas que había compuesto y los grababa con la guitarra y algún arreglito. Ahí fui generando demos que los fui registrando en AGADU. Desde ese momento siempre tuve el interés de grabar un disco. Se me fueron acumulando muchas canciones, entonces al momento de elegir hoy una lista definitiva para el primer disco con calidad profesional, me cuesta muchísimo porque tengo que elegir temas de toda una época. Nunca lo había hecho hasta ahora porque no me sentía maduro para poder hacerlo, por inseguridades, y dudas, o porque no se dio el proyecto. No creo que ahora me sienta maduro para grabar, pero llegó  un momento en el que  sentí que algunos más viejos, y otros que he hecho últimamente tienen que estar en un disco”.

EL PROCESO DE GRABACIÓN

“Las dudas no se van, y permanecen siempre. A veces se van a dar una vuelta manzana y yo me alivio un poco, y concreto algunas cosas. Está buenísimo grabar un disco. Lo estoy grabando en Buenos Aires porque hace diez años que voy a tocar ahí. Tengo amigos, como el percusionista que graba conmigo, Agustín Lumerman, que es un joven talento que ha grabado muchos discos, y tiene mucha experiencia. Con él estamos armando todo el disco a dúo, percusión y guitarra. Algún otro amigo grabó también guitarra y contrabajo, y tuvimos el honor de que venga Pitufo a grabar un tema, que ya lo habíamos cantado con él en 2009, en ese momento lo invité, y ahora la grabamos. Estoy muy agradecido de que pueda participar del disco, es muy gentil y generoso, justo coincidió que él iba a tocar allá, y grabó. Disfruto mucho. Es difícil a veces porque escucharse es complicado, y aceptarse como uno es, en los aciertos y errores. Jaime (Roos) decía que en el momento de escuchar y decidir una canción hay que ser como un niño, te tiene que gustar, y generar algo. Ir a lo simple y sencillo. Estamos en el proceso de mezcla, que es un poco difícil porque hay temas que uno compuso hace muchos años que quiere que vayan al disco, pero como lo grabamos en un estudio en vivo, se hicieron muchas tomas, y algunas capaz que no quedaron del todo bien, entonces hay temas que están peligrando no ir al disco. Escuché una vez decir a (Jorge) Drexler que las canciones antes de ser grabadas tienen infinitas posibilidades en sus formas, en cómo hacerlas, metiéndole tantos instrumentos, tal estructura, cantándolas de una forma, etc. Pero cuando llega el momento de grabarlas, y elegirlas para el disco, las infinitas posibilidades se van, y queda solo una que es la que tiene que ir al disco. Uno siente cierta angustia sobre eso también, y alegría al mismo tiempo, es una mezcla. Pero bueno, en general es positivo, estamos contentos porque va a salir el disco ahora en noviembre seguramente”.

SUS INFLUENCIAS

“He escuchado de todo un poco. Me gusta mucho la música uruguaya. Buscar información, aprende, y conocer un poco de adentro todo lo que es nuestro, lo que nació de acá, la música folclórica, criolla. Tengo muchos autores que me gustan; (Alfredo) Zitarrosa, (Eduardo) Mateo, Fernando Cabrera, Jaime, Pitufo, Drexler, Jorge Galemire, Ruben Olivera, (Rubén) Rada. Eso evidentemente genera cierta influencia en el momento de componer. Uno va queriendo no imitar, pero tomar preferencia sobre ese estilo de música. Es imposible ser igual a otro, y querer ser, no se lo recomiendo a nadie. En esa búsqueda de querer acercarse  a la música que a uno le gusta, vas generando tu propio estilo. Estoy en ese proceso, tratando de generar mi propio estilo musical de canciones. Toda esta gente también ha hecho lo mismo, cuando arrancaron se veían influenciados por otros músicos de otra generación. Así es como funciona la cosa”.

¿CON QUÉ SE VA A ENCONTRAR LA GENTE AL OIR EL DISCO?

“Mientras no se asuste la gente ni huya rompiendo el disco y el grabador (risas). No, se va a encontrar con canciones viejas, y algunas canciones nuevas. Cuando digo canciones viejas, me refiero a la época mía de 20 y poco de años, ahora tengo 32. Canciones desde hace 10 años, o un poquito más. Tienen diferentes estilos. No es un disco murguero, ni hay canciones de ese estilo, a pesar de mi pasaje por carnaval. Solo hay alguna que puede tener una pancada como un guiño al candombe. Es un estilo de música uruguaya, rioplatense, canciones urbanas. Me considero más cancionista que cantautor, me gusta mucho hacer canciones. Eso es lo que voy a tratar de plasmar en este disco. Canciones de distintos estilos, y de diversas épocas”.