sábado, 20 de julio de 2019


PÁGINAS DE MOMO

MAXIMILIANO TUALA


Maximiliano Tuala en el espectáculo "El Club de los Malos Modales" con Cayó la Cabra



De repente aun siendo chiquito, te encontrás con que no sabés ni cómo ni cuándo, pero en algún momento de tu vida querés estar disfrutando del carnaval pero desde arriba del escenario, con el público enfrente y dando rienda suelta a esa pasión que comenzó a gestarse en tu corazón desde tus primeros años. ¿A cuántos artistas carnavaleros les habrá pasado eso en su infancia? Sin lugar a dudas que a muchos. El caso de Maximiliano Tuala no es una excepción. Su apellido es sinónimo de humorismo y también parodismo, y cuenta con un legado familiar vinculado a estas dos categorías. Sin embargo, se ha consagrado como una de las nuevas figuras de la categoría de murgas a partir de las tantas actuaciones desopilantes que ha tenido la oportunidad de ofrecer en Cayó la Cabra. Su aparición en escena es sinónimo de carcajada, y tan especial es el código que maneja con el público, que en su caso algunos silencios pueden resultar tan graciosos como el mejor remate para un chiste. La entrevista que nos convoca hoy recorre toda su carrera dentro de la fiesta de momo, pero también sus inicios y distintas características que ayudarán a conocer un poquito más a la figura máxima de este último carnaval.

¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS VINCULADOS CON EL CARNAVAL?

“La primera imagen es la de mis abuelos. Conocí al carnaval gracias a ellos que eran los que me llevaban al tablado. Me acuerdo que íbamos al tablado del Jardín de la Mutual que era el que nos quedaba más cerca de casa porque vivíamos en La Unión. Mis tíos era utilero de los humoristas Los Buby’s,  y a veces iba con ellos en el camión. Era un gurí bastante pesado porque me encantaba ir. A veces no entendía nada del espectáculo, pero me encantaba ver a esas personas arriba del escenario, con esos trajes puestos. Gracias a Los Buby’s empecé a enamorarme del carnaval. Me acuerdo que no veía otra cosa que no fuera ese conjunto. A veces veía otra cosa pero cuando llegaba a algún tablado con ellos, como por ejemplo a Contrafarsa en 1998 y a Araca la Cana un año antes, cuando estaba (Luís Alberto) Carballo. Me acuerdo de ponerme a corretear por los tablados pila de veces porque no era de darle mucha bolilla a los demás conjuntos, Para mí estaban Los Buby’s  y nada más (risas). Después empecé a arrimarme un poco a compartir con Los Jokers, que era el conjunto de mi familia”.

¿EN ESE MOMENTO YA TE VEÌAS SALIENDO EN CARNAVAL CUANDO FUERAS GRANDE?

“No. Ni en pedo. No se me pasaba por la cabeza (risas). Sí sabía que me gustaba porque salir en carnaval era como un sueño. Quería hacer lo que esos tipos hacían arriba del escenario del tablado. Me preguntaba si algún día podría hacerlo. Con Fabricio (Speranza) nos criamos juntos y vivíamos en la misma cuadra. Él empezó a ir al tablado junto conmigo y mis abuelos, y conoció al Carnaval también gracias a esas idas al tablado y a Los Buby`s, tal como me pasó a mí. Ambos soñábamos con salir en carnaval, aunque de niño no proyectás mucho”.

¿CUÁLES FUERON TUS PRIMEROS PASOS ACTORALES? ¿RECIBISTE ALGUNA FORMACIÓN?

“Nunca estudié nada. Me arrepiento un poco de no haber estudiado, porque hoy en día tendría más herramientas. Lo que hago es lo que me sale, lo que me dicen, y lo que voy aprendiendo en el camino. Me hubiese gustado estudiar teatro o clown, ya que te aporta una identidad diferente. Hoy en día estudiar se me complica más siendo papá, aunque sé que lo podría hacer. Pasa que soy muy boludo y soy de posponer algunas cosas. Me acuerdo que de chicos con Fabri agarrábamos una humorada de Los Buby’s y la ensayábamos un par de veces. Luego hacíamos la humorada a 3 o 4 vecinos. Me acuerdo que nos maquillábamos y nos vestíamos con ropa vieja. Nos encantaba hacer eso y no sabíamos dónde hacerlo, porque tampoco estábamos muy enterados sobre el Carnaval de las Promesas. Cuando me enteré que existía ya tenía 18 años (risas). Luego ya cuando éramos más grandes nos juntamos con amigos y sacamos una Murga Joven que se llamó Nació de Nalga. Que en parte sigue presente hasta el día de hoy, porque la base del grupo que salía en esa murga, integra hoy Un Título Viejo. Ya después de esa experiencia en el Encuentro de Murga Joven, me invitaron a salir en Los Choby’s en 2012 y no paré”.

¿HAY ALGÚN ARTISTA CARNAVALERO QUE SEA TU REFERENTE?

“Para mí el Pitufo (Edú Lombardo) es el 1 en todo lo que hace. Por más de que no soy músico, reconozco que es un salado. Marcel (Keoroglián) también es otro referente. Freddy González me parece que es otro car, tanto actuando como cantando porque es tremendo bajo. Después Los Buby’s también me marcaron mucho porque todos actuaban y todos remataban los chistes. Recuerdo que otro referente para mí fue Rodolfo Rognone. Era amigo de la familia y venía a comer a casa. Lo que me hacía reír ese tipo era inexplicable. Me empezó a gustar pila el tema de la actuación a raíz de verlo en los Adam’s y otros conjuntos en los que ha salido. La verdad que era un crá”.

¿CÓMO TE TOMÁS LA TAREA DE CONSTRUIR UN PERONAJE? ¿SOS DE SUGERIR COSAS?

“Siempre me han invitado a formar parte de los grupos creativos, y es algo que no me gusta mucho. Soy tímido para tirar alguna idea. Puedo llegar a tirar algo en los ensayos. A veces naturalmente mecho cosas en los tablados y algunas quedan, y otras no. No soy de laburar los personajes porque siento que hago siempre lo mismo. No creo un personaje. Si bien en Las Cabras hemos hecho talleres para crear personajes, el traje te ayuda mucho. Cuando sabés cómo vas a estar vestido, y de qué te vas a valer estéticamente, podés buscar algún movimiento particular. Pero elaborando personajes soy un queso. Me gusta que me planteen todo, y me sugieran cosas para hacer”.

¿CÓMO TE LLEVÁS CON EL ROL PROTAGÓNICO QUE HAS TENIDO QUE TOMAR EN LOS ESPECTÁCULOS?

 “Todavía tengo un grado de timidez. Cuando me subo con la murga sé que tengo a 16 personas más al lado, más el traje y el maquillaje. Todo eso es un escudo que está divino. Pero me acuerdo que en el espectáculo de Madurar tenía que hacer un monólogo final previo a la retirada. Me acuerdo que sufrí mucho a la canción final que iba antes de ese monólogo. Es que al estar en el escenario del Teatro de Verano con todo el público abajo, la mente se te queda en blanco. Por suerte iban apareciendo las palabras de a poquito. Después de ahí me dije “¿Pa’ qué  hago carnaval si lo voy a sufrir?”. Y ahí empecé a disfrutarlo un poco más. Esa era la primera vez que sostenía la escena solo. Después te das cuenta de que la gente está ahí para disfrutar el espectáculo y no está pensando si le vas a errar o no. El que está todo nervioso sos vos”.

¿QUÉ DIFERENCIAS HAY ENTRE EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN Y EL CONCURSO DE CARNAVAL?

“El Encuentro de Murga Joven es divino, y el espacio que te dan es maravilloso. Sobre todo porque no está esa competencia en la que entrás saliendo en carnaval, que hace que te pongas medio bicho, aunque obviamente que hay excepciones. Con las Cabras me acostumbré al hecho de hacer un espectáculo que nos guste a nosotros y luego al público también. Pero lógicamente que cuanto más arriba termines en el concurso, mejor, por el tema del premio, la entrada económica para el año siguiente, y el hecho de no tener que dar prueba de admisión tampoco. Pero Murga Joven tiene un espíritu más amigable. Además podés  sacar la murga sin un mango y metiendo ingenio. Hacés varias jornadas de trajes en las que metés muchas horas y que hacen que tengas otros sentido de pertenencia con el espectáculo. El gustito de que lo que tenés puesto lo hiciste vos, es divino. Incluso varias murgas jóvenes que son cooperativas y han llegado a Salir en carnaval, mantienen ese espíritu y se autogestionan a pulmón. Por más que aparecen algunos sponsors, sabés que tenés que organizar eventos como bailes. En Las Cabras, por ejemplo,  los bailes son el mejor sponsor que la murga tiene. Pero ese sacrificio que se hace, sabés que se va a ver recompensado en el producto artístico que vas a presentar durante todo el año”.

¿CÓMO SE DA TU LLEGADA A LOS CHOBY’S Y QUÉ RECUERDOS TENÉS DEL CONJUNTO?

“Fabricio, (Leonardo) Pacella y el Bicho (Julio Yuane), me invitaron a salir en el conjunto. En ese momento era muy tímido, inseguro, un cagón bárbaro (risas). Se ve que era muy jodón pero entre mis amigos. Ellos me decían “Vos tendrías que hacer estas mismas cosas arriba de un escenario”, y yo les respondía que “ni en pedo”. Por más que de niño lo soñaba, de grande me cuestionaba y decía “Yo no puedo hacer esto delante de mucha gente”. Probé saliendo en Los Choby`s. De a poquito en los ensayos me fueron dando cositas y se me empezó a ir esa timidez. Debutar en la categoría de humoristas habiendo crecido viendo a Los Buby’s, fue algo muy loco. Ese año con Los Choby’s fue bastante particular. Si bien a mí me gusta ensayar bastante y que las cosas salgan bien, no me gusta cuando el tema del compromiso con el ensayo es tan grande que no hay distracciones o momentos para descontracturar un poco. Con Los Choby’s pasaba que la mayoría de las veces arrancábamos con el ensayo, y al rato como ensayábamos en un club que tenía una canchita, si nos pintaba para ir a jugar al fútbol, jugábamos. De repente cortábamos el ensayo por eso. A veces iba algún canal de televisión  o algún medio radial a cubrir el ensayo o hacer alguna nota, y nos encontraban jugando al fútbol (risas). Esas cosas igual hacen que la gente los quiera mucho. Los Choby’s tienen una llegad con la gente que es hermosa”.

LUEGO DE ESA EXPERIENCIA, ¿CÓMO SE TE PRESENTÓ LA OPORTUNIDAD DE FORMAR PARTE DE CAYÓ LA CABRA?

“Siempre me gustó la murga. De chiquito seguía a Contrafarsa y fue lo mejor que me pasó. Me compraba todos los discos. Aparecía una canción de la murga en la radio y la grababa por más que ya estaba en algún disco que tenía. Estaba enfermo (risas). Cuando terminó ese carnaval  con Los Choby’s estaba dispuesto a seguís saliendo en carnaval. Si seguía saliendo en Los Choby’s me iba a encantar, pero en ese momento, Maira (Sepúlveda) que en ese carnaval había salido en Cayó la Cabra me invitó a salir en la murga porque faltaba gente. Un tiempo antes le había dicho a ellas que quería salir en murga y que si había un lugar disponible, me avisara. Ahí me arrimé a la murga y no me fui hasta este año. Me acuerdo que cuando dimos la prueba de admisión con el espectáculo de Madurar, compartimos la etapa con Asaltantes con Patente que era una selección de murguistas, y había tremenda expectativa que en realidad la generaban ellos. La gente piró con nosotros en esa prueba y fue una experiencia divina. Me acuerdo que usamos narices de payaso en la prueba, porque los personajes de ese espectáculo éramos payasos. La gente se preguntaría “¿En qué andará esta gente?” (risas). No me olvido más de esa prueba de admisión”.

DE TODOS LOS ESPECTÀCULOS DE CAYÒ LA CABRA DE LOS QUE HAS FORMADO PARTE, ¿CUÁL RECORDÁS CON MÁS CARIÑO?

 “Es una pregunta difícil porque me gustan todos. Capaz que lo elijo porque fue el primer espectáculo del que formé parte con la murga, pero Madurar fue muy especial. Porque ese año se festejó todo, desde la entrada al carnaval hasta la entrada a la liguilla. Las liguillas siguientes también se festejaron, pero te vas acostumbrando porque sabés que lo que hacés gusta y estás en boca de la gente. Pero ese espectáculo fue el que disfruté más porque me encantaban todos los cuplés y la canción final sigue siendo hermosa, por más que yo no la disfrutaba en el Teatro (risas)”.

¿QUÉ SIGNIFICÓ TU PASAJE POR CAYÓ LA CABRA?

“Significó muchísimo. Me costó pila irme. La Cabras siguen significando mucho para mí porque no me quiero ir. Quiero que sigan las actuaciones de este último espectáculo. Me encanta el grupo y la forma en la que siempre se laburó. Hoy en día soy quien soy gracias a Cayó la Cabra. A mí cuando me saludan en la calle, enseguida me gritan “Vamo’ las Cabras”. Todo eso  se lo debo a la murga. Tengo que sentirme agradecido de que haya gente que escriba cosas para que yo las interprete y que encima a la gente le gustan. Todo es una cadena. Cayó la Cabra es un lugar maravilloso que creo que a cualquiera que le guste el género de murga, le gustaría estar. Es un grupo divino que artísticamente está despegado y encima sabés que vas a hacer tablados y que vas a laburar el espectáculo que ensayes durante todo el año siguiente. Las Cabras siguen siendo parte de mi vida porque esto no se termina acá. Si bien tengo otro laburo, siento que las Cabras tienen mucho más importancia que ese trabajo. Siento que era mi lugar. Me recontra copaba cuando organizábamos los bailes porque me quedaba desde las 9 de la noche hasta las 7 de la mañana metiéndole. Sentía que era mi espacio. Lo sigue siendo pero desde otro lugar”.

¿CÓMO SURGE EL PROYECTO DE UN TÍTULO VIEJO Y CÓMO VIENE EL PROCESO DE ENSAYOS?

“Desde que sacábamos a la murga Nació de Nalga, y habíamos ganado varias veces el Encuentro de Murga Joven, ya se nos pasaba por la cabeza el hecho de dar el paso y salir en carnaval. En ese momento veíamos que un montón de murgas habían podido dar ese salto, y nos preguntábamos por qué no podíamos hacerlo nosotros. Luego esa idea se pinchó. Yo me fui para Los Choby’s y luego empecé a salir en Cayó la Cabra. Fabricio (Speranza) también hizo su camino, encontró su lugar en La Gran Muñeca y pasó por otros conjuntos como Zíngaros. En esos momentos veíamos a la idea de sacar a la murga en Carnaval medio que de costado. Pero hace unos años la idea empezó a tomar más fuerza. En 2018 nos dijimos, “¿por qué no la sacamos para el carnaval 2020?”. Ahí empezamos a hablar más en serio. Esperamos a que pasara en Carnaval y cada uno siguió saliendo en su conjunto, para no enloquecernos y respetar los espacios. Luego de este último carnaval nos polenteamos, y con el grupito que quedaba de Nació de Nalga decidimos darle para adelante. No nos podíamos llamar Nació de Nalga porque no éramos esa murga, sino que solo estábamos algunos de los ex integrantes. Así se fue armando todo y hoy en día ya estamos anotados para dar la prueba de admisión. El proceso de ensayos está siendo hermoso. Es un grupo que si bien hacemos varios que nos conocemos por haber salido juntos, y otros no llegamos a salir juntos pero nos conocemos de la vuelta, nos tenemos que integrar mucho más y seguir conociéndonos. Por eso ya hemos hecho pila de comidas. Ya nos hemos quedado después de varios ensayos a comer un guiso o un asado ahí en el club Repecho que es donde ensayamos. Es necesario que la barra se junte no solo para ensayar sino que también para charlar de la vida. Esas instancias son fundamentales. Estamos ensayando una vez por semana y estamos encarando la preparación de la prueba”.

¿TENÈS ALGUNA CUENTA PENDIENTE EN EL CARNAVAL?

“Si bien en las Cabras hice un montón de amigos, mi cuenta pendiente era salir en carnaval con mis amigos de la infancia. La verdad que salir con la gente con la que yo me crié y que desde chicos íbamos a ver conjuntos de carnaval al tablado, es divino. Hoy en día por suerte se está cumpliendo”.

¿SALDRÍAS DE NUEVO EN LA CATEGORÍA DE HUMORISTAS? ¿EXPERIMENTARÍAS SALIENDO EN ALGUNA CATEGORÍA EN LA QUE NO HAYAS ESTADO?

“Yo creo que sí. No estoy cerrado a ninguna posibilidad. La categoría de parodistas me gusta, y los conjuntos que me llaman más la atención son los del estilo de Momosapiens y Aristophanes. Si bien los otros conjuntos de parodistas también están buenísimos y me encantan, iría más por ese lado. También saldría de nuevo en Los Choby’s, sería algo que me gustaría”.

UNA FRASE PARA COMPLETAR: GRACIAS AL CARNAVAL YO…

“Gracias al Carnaval yo conocí un montón de gente querida. En las Cabras casi que todos son mis amigos. También he tenido beneficios gracias al hecho de salir en carnaval que no hubiese tenido si no saliera. Por ejemplo, hace poquito hicimos una gira con las Cabras por Argentina. Dejé la billetera con todos los documentos en Buenos Aires, y tuve que ir al consulado. Se armó un quilombo bárbaro y estuve metido ahí 2 horas. En la Aduana me reclamaban que no había presentado una foto mía en el papel que me habían solicitado y me derivaron con otra funcionaria. Ya estaba pensando que iba a tener que quedarme ahí a vivir (risas). La funcionaria me dijo “Voy a hacer de cuenta que trajiste la cédula”, porque de lo contrario tenía que llamar a no sé quién para que confirmara mi identidad, y al final dijo “Por favor te pido que no te vayas de las Cabras”. Ahí enseguida pensé “¡Muchas gracias, carnaval! ¡Muchas gracias, Cayó la Cabra!”. Enseguida le di un abrazo, le agradecí y me subí pal’ bondi de nuevo a seguir la ruta con la murga”.

sábado, 13 de julio de 2019


ESPECIAL - ENCUENTRO DE  MURGA JOVEN 


EX MURGUISTAS JÓVENES

Arriba a la izquierda: Martín Souza
Abajo a la izquierda: Daniel Zieleniec
A la derecha: Ignacio Alonso


Si nos ponemos a pensar un poco en el Encuentro de Murga Joven, hablamos de un fenómeno artístico que comenzó a gestarse a fines del siglo pasado y que ha hecho mella en nuestra cultura carnavalera. Por allí han pasado numerosos artistas, muchos de los cuales hoy por hoy pisan tanto los tablados como el escenario del Ramón Collazo cada febrero. Este encuentro representó “las primeras armas” de cada uno de ellos y ellas en el género murguero, enfrentándose por primera vez a la experiencia de compartir su pasión y las ganas que se desprenden de estar haciendo lo que aman frente a un público. Incluso hay un aliciente que  permanece, y es el hecho de mirar al costado y saber que tus compañeros y compañeras murguistas en muchos de los casos son nuevos amigos o amigas que te ha regalado la vida. Ese espíritu es el que tiene el protagonismo en el Encuentro de Murga Joven, del  que Martín Souza, arreglador coral de murga La Trasnochada, Daniel Zieleniec, integrante y letrista de murga Queso Magro, e Ignacio Alonso, integrante y letrista de murga La Mojigata, han formado parte ocupando distintos roles tanto arriba como abajo del escenario. Para descubrir sus sensaciones respecto a esta importante etapa en su vida artística es que surgió la posibilidad de realizar esta nota.

¿CÓMO RECORDÁS TU PASAJE POR EL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

MARTÍN: “Arranqué a participar en el Encuentro de Murga Joven en el año 2001. Pasé por muchas etapas. En ese año era muy chico, tenía 16 años y las murgas no disponían de tantos espacios como ahora. De todas formas había una gran movida, y puntualmente se organizaban cosas en un boliche que se llamaba La Barraca. Participamos de varios encuentros ahí con La Esquina Peligrosa, Agarrate Catalina, Queso Magro, y otras murgas. Después en el 2004, el encuentro se transformó en algo distinto porque no hubo concurso y eso hizo que el nivel bajara y que las murgas no se vincularan tanto durante ese año. Ya en mi última etapa siendo partícipe del encuentro desde arriba del escenario, formé parte de La Trasnochada en los años 2007 y 2008. Éramos un grupo bastante establecido y cerrado, y no participábamos mucho de las movidas que se realizaban durante el encuentro. Mi último año como murguista joven fue el de 2010 con Nuay Chance. Recuerdo que la experiencia fue alucinante porque salíamos de un club desde el cual salían como 5 o 6 murgas más. Nos relacionamos con personas de otras murgas que artísticamente hacían algo totalmente distinto a lo que hacíamos nosotros, y disfrutábamos mucho eso. Desde el punto de vista del encuentro fue un año muy lindo”.

DANIEL: “Tengo muchísimos recuerdos, pero si tuviese que elegir alguno en particular me quedo con los festejos que se hacían luego de los últimos fallos de Murga Joven, cuando finalizaba la instancia del Teatro de Verano. Íbamos a una fuente que había ahí por el Parque Rodó y festejábamos entre varios integrantes de las distintas murgas que habían participado del Encuentro. Me acuerdo de festejar con gente de La Mojigata, Murgarrón, La Catonga, etc.  Nos quedábamos de cantarola hasta que amanecía y estaba buenísimo. No importaba quién había ganado y quién no. Todas las murgas cantaban arreglos de clásicos murgueros y los únicos que no sabíamos los arreglos éramos los de Queso Magro. Siempre tratábamos de copiarlos. De alguna forma nosotros los admirábamos porque en aquellos años éramos de las murgas que cantábamos peor (risas). Éramos amigos que habíamos formado una murga y no teníamos tanta facilidad. Aprendimos mucho tanto del encuentro como de esas instancias informales compartiendo con compañeros de otras murgas. Después recuerdo mucho los tablados que hacíamos durante Carnaval. Tal como sigue pasando ahora, las murgas jóvenes podíamos hacer tablados municipales en febrero. En aquella época, te estoy hablando de 1999 o 2000, éramos pocas las murgas jóvenes que hacíamos tablados. porque la mayoría se desarmaban o tenían integrantes que salían en Carnaval. En alguno de esos años prácticamente hacíamos tablados todos los días, porque éramos 2 o 3 murgas las que podíamos, nomás. En muchas ocasiones nos pasaba a buscar un ómnibus para hacer los tablados, el cual compartíamos con otras murgas como La Minga. Recuerdo con mucho cariño esos momentos porque eran muy divertidos. Surgían cantarolas y nos hacíamos amigos”.

IGNACIO: “Tengo los mejores  recuerdos del Encuentro e Murga Joven, pero siento que aún no he dejado de participar. Siento que estoy ligado a Murga joven para siempre. Si bien con La Mojigata participamos solo en 199 y 2000, a lo largo de lo que viene durando el Encuentro he sido tallerista, monitor, y en ese ambiente conocí a un montón de gente que hoy es mi referente en cuanto al género de murga. Recuerdo al Don Bosco lleno de gente, las primeras veces que nos subimos al Teatro de Verano y las cantarolas que se armaban en torno a la fuente que había en el Parque Rodó con las demás murgas. Recuerdo también muchos talleres que recibimos de Pitufo (Edú Lombardo), Gabriela Gómez, Guillermo Lamolle, etc, que nos servían también para integrarnos con gente de otras murgas y cada uno iba rumbeando para el palo que más le gustaba. Haciendo memoria recuerdo espectáculos de Queso Magro, Demimurga, Murgarrón y La Catonga que estaban buenísimos, con ideas muy ocurrentes”.  

¿CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE HABER SIDO MONITOR EN EL ENCUENTRO DE MURGA JÓVEN?

MARTÍN: “La experiencia de haber sido monitor fue increíble. Me devolvió las ganas de ver Murga Joven y encontrarme con la cantidad de cosas preciosas que tiene. Desde ese rol encontré un espacio para poder trabajar con grupos de gente de mi edad o un poco más chica, que eso siempre fue algo que me gustó. Aporté algunas herramientas para que distintas murgas pudieran destrabar algunas cosas, ya que las ideas corren por cuenta de las murgas. Los monitores hacen solo un seguimiento y un acompañamiento, y además brindan una ayuda artística o buscan fortalecer el vínculo dentro de un grupo. La verdad que haber trabajado como monitor me dio la posibilidad de conocer un montón de gente linda, y de ver un montón de movidas que se hacen ahora que están mortales”.

¿QUÉ TE GENERÓ HABER SIDO DEVOLVEDOR DE LOS ENSAYOS ABIERTOS DE LAS MURGAS JÓVENES?

DANIEL: “La experiencia de haber sido devolvedor de los ensayos abiertos de Murga Joven fue fantástica para mí. Primero que nada fue un honor que me hayan llamado, y después fue un aprendizaje en todo sentido. Tuve que ponerme a ver los espectáculos desde el lugar de disfrutarlos y rescatar siempre lo positivo. Y eso está bueno porque todos los espectáculos tienen algo positivo para resaltar, y aún más en Murga Joven, donde siempre se ven cosas muy auténticas y esa tarea resulta más fácil. De todas formas, siempre hacés alguna sugerencia de algo para corregir, pero está genial no ponerse a ver un espectáculo desde la comparación, y viendo qué murga canta mejor, etc. Desgraciadamente el público carnavalero tiene esa mirada bastante incorporada, entonces salirse de ese lugar es un ejercicio muy lindo. Por otro lado ver a grupos tan diversos con propuestas artísticas tan diferentes entre sí fue algo hermoso. Eso te abre un poco la cancha para descubrir las maneras en las que los jóvenes sienten la murga. Realmente vi cosas muy sorprendentes por su grado de creatividad y locura. Hay murgas de todo tipo, y en esa diversidad está la riqueza del Encuentro de Murga Joven.

TE TOCÓ SER JURADO DEL ENCUENTRO DE MURGA JÓVEN, ¿CÓMO TE SENTISTE EN ESE ROL?

IGNACIO: “No estuvo muy bueno haber sido jurado de Murga Joven. Para empezar es cuestionable tener que juzgar y analizar un espectáculo definiendo la suerte de murga. Ojalá no tenga que hacerlo más. Algo que quiero agregar es que al menos en el año que me tocó ejercer ese rol, el jurado era una especie de monigote, cosa que veo bien porque no debe tener tanta importancia, pero no me pareció justo que no pudiéramos tener voz y voto a la hora de suspender una etapa o cuando se toma la decisión de eliminar a un conjunto. Recuerdo que ese año quedó eliminada una murga y nos entramos por afuera. No estuvo bueno eso. Lo mejor fue que ese año fui el jurado electo por las propias murgas jóvenes, y eso fue un reconocimiento precioso. Pese a todo lo que dije haber sido jurado del encuentro me aportó mucho y siempre aprendés pila. Vi cosas que me partieron la cabeza, y también vi otras que empezaban a repetirse, con discursos trillados por las propias murgas jóvenes”.  


¿QUÉ COSAS CREÉS QUE LE HA APORTADO LA MURGA JOVEN AL CARNAVAL?


MARTÍN: “Las murgas jóvenes le aportaron un montón de frescura al carnaval en cuanto a las maneras de hacer humor. Creo que ahí hay una beta importante. La búsqueda del humor en el caso de las murgas jóvenes pasa por un lado totalmente distinto al que el carnaval venía acostumbrado. Musicalmente creo que carnaval todavía está en otro nivel con respecto a Murga Joven, pero en materia de libretos creo que la murga joven le ha aportado muchas cosas positivas al Carnaval. Otro aspecto a destacar es el de la autogestión de las murgas. Hoy hay un montón de murgas cooperativas que salen en Carnaval y se iniciaron en Murga Joven trabajando y gestionándose de esa manera, remando todos para el mismo lado. Esto es algo que no se menciona mucho, pero está bueno destacarlo”.

DANIEL: “La murga joven le ha impregnado muchas cosas al Carnaval. Pero el Carnaval debe aprender más cosas. El público carnavalero debería aprender a disfrutar más de los espectáculos de las murgas jóvenes y salirse de esa mirada propia del carnaval de febrero. Como no hay un único estilo de Murga Joven, es difícil ver qué ha tomado el Carnaval de ese encuentro, pero las murgas jóvenes tienen otra impronta para plantear sus textos a diferencia de la que se manejaba en carnaval antes de que se diera su llegada. La murga joven es más creativa en ese sentido y critica no solo desde el lugar político partidario, sino que también desde lo social. Además la murga joven ha permitido darle mayor integración a la mujer dentro del género, que a mi entender aún queda camino por recorrer en ese campo. Y lo más lindo es cuando un grupo se llena de experiencias en el Encuentro de Murga Joven y elige seguir su camino dando la prueba para salir en Carnaval. Eso está divino porque las murgas jóvenes crean su identidad dentro del encuentro y no la pierden cuando llegan al Concurso Oficial. Además esto pasa también a nivel individual. Hay pila de murguistas que arrancan en el Encuentro de Murga Joven y luego salen en Carnaval”.

IGNACIO: “Las murgas jóvenes le han aportado mucho al Carnaval, tanto en lo artístico como en el modo de organización. No recuerdo a muchas murgas que hicieran reír en la década del 90’, siempre hablando en términos generales obviamente, Y cuando llegaron las murgas jóvenes, el humor en el género se empezó a potenciar. Con la murga joven la crítica empezó a tocar otros temas que no eran los más comunes y la puesta en escena también varió mucho. No estoy diciendo que todas estas características no existieran en los espectáculos murgueros anteriormente, pero con la llegada de la murga joven cambiaron algunos códigos. Por otro lado, las murgas jóvenes llegaron con un encare interno del grupo que era muy distinto al manejo grupal que tenían la mayoría de las murgas en el Carnaval. Para mí la murga joven no llegó a rechazar estilos, sino que lo que sucedió fue que muchas murgas “grandes” comenzaron a tomar elementos de la murga joven para plantear sus espectáculos, y a trabajar con técnicos que eran ex integrantes de murgas que provenían de la movida joven.  Además creo que la gente de la murga joven le dio a los murguistas “grandes” un status que hasta ese momento no tenía, porque era gente que consumía mucha murga y seguía las “carreras” de cada una de las murgas mayores. Ese status se generó tanto para bien como para mal”.

viernes, 28 de junio de 2019

ENTRE BAMBALINAS




MAQUILLADORAS DEL CARNAVAL




A la izquierda: Mariela Gotuzzo
Arriba a la derecha: Analía Barboza
Abajo a la derecha: Fiorela Apelo


Cuando uno se sienta a ver un espectáculo carnavalero lo disfruta muchísimo. No solo porque el año parece que no pudiera transcurrir más lento por las ansias de que llegue la fiesta, sino que también por la diversidad de propuestas artísticas que conviven durante un mes en decenas de escenarios. Pero difícilmente en esos momentos uno repare en los detalles técnicos que hacen que el mensaje que brinda cada espectáculo que vemos, se nos sea transmitido de la manera que pretenden los artistas. Ni que hablar que en ese instante también nos cuesta imaginar cuánto trabajo supuso la elaboración de ese espectáculo, incluso para muchas personas que no suben al escenario. Dentro de este grupo de personas que son tan importantes como quienes nos deleitan en escena, se encuentran las maquilladoras y los maquilladores, los cuales han visto beneficiado a su trabajo a raíz del protagonismo que tiene la televisación de los conjuntos, que nos ofrece la posibilidad de contemplar la estética de cada show con todos sus detalles. A su vez esta labor ha tomado nuevos caminos, con diseños que se relacionan estrechamente con la historia que el conjunto está contando durante su actuación. Para conocer de forma profunda a todo lo que implica el diseño y la ejecución de un maquillaje artístico en Carnaval, vale la pena leer las palabras de Mariela Gotuzzo, maquilladora de la murga La Trasnochada, Analía Barboza, maquilladora de las murgas Agarrate Catalina y La Gran Muñeca, y Fiorela Apelo, quien desde hace años asume la tarea de maquillar a la murga Cayó la Cabra.



¿EN QUÉ MOMENTO COMENZASTE A MAQUILLAR Y CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA?

MARIELA: “Comencé a maquillar en 1993 a la murga Curtidores de Hongos e forma autodidacta. En ese momento Juan Mascheroni diseñaba el vestuario y me animó para que lo hiciera. Esas esxperiencias fueron increíbles porque si bien no fue un gran maquillaje, sí supe que era algo que quería hacer, investigar y fascinarme con cada forma y color”.

ANALÍA: “Empecé a maquillar a la Demimurga en el 2004 que salía desde el club Miramar. Hice el curso en 2003 con Evangelina Paolino. Hacía el curso junto con mi madre, y Eva luego nos agarró de equipo a mi madre y a mí. Luego en 2005 maquillamos a Momosapiens y a Cyranos, y en 2006 ya empezamos a trabajar con La Margarita, conjunto con el que estuvimos 12 años de corrido hasta 2018. Empezamos a trabajar en equipo y luego mi madre se abrió. Ahí fue cuando llamamos a dos personas más para el equipo. El trabajo siempre ha sido colectivo tanto en el diseño como en la realización. He aprendido un montonazo con la experiencia. Recuerdo que la vez que maquillamos a Demimurga en 2004 tenía terrible cagazo. Si bien conocía a mucha gente del ambiente carnavalero porque en esa época ya salía en Murga Joven, me daba vergüenza porque era chica y tenía 16 años. Además no me imaginaba que el maquillaje artístico iba a ser mi carrera en un futuro, sino que me gustaba explorar y aprender. Tampoco pensaba que iba a evolucionar todo lo que evolucioné y a surgir todo lo que ha surgido”.

FIORELA: “Empecé a maquillar en Carnaval en el año 2008. Hice el curso de maquillaje con José Dorta y en ese año empecé a maquillar con él a los conjuntos con los que él trabajaba en ese momento que eran El Gran Tuleque y Diablos Verdes. Fue una experiencia recontra linda. Yo había hecho el curso de maquillaje porque había tenido un semestre libre en la facultad, y lógicamente porque maquillar era algo que ya me encantaba. Si bien todo empezó como un hobby, luego se terminó transformando en un trabajo y eso estuvo bueno. Simultáneamente al hecho de maquillar en Carnaval, también siempre he maquillado a murgas jóvenes. Empecé a maquillar a Cayó la Cabra en el 2007 cuando empezó a participar en el Encuentro de Murga Joven. Con el paso del tiempo comencé a maquillar con el grupo que tenía junto con amigas pero de forma independiente, es decir, ya no maquillaba más con José. Nuestro primer carnaval fue el de 2011. Ese año maquillamos a La Trasnochada y a Los Carlitos, y la experiencia fue totalmente distinta porque empezamos a asumir un montón de responsabilidades que antes no teníamos. Tuvimos que empezar a hacernos cargo de la compra de materiales y de elaborar los diseños, por ejemplo”.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS ME GUSTA DE TU TRABAJO?

MARIELA: “Lo que más me gusta de trabajar en Carnaval es la posibilidad increíble de hacer lo que se te ocurra. No hay techo, y es el mejor canal para expresarse artísticamente”.

A
NALÍA: "Lo que más me gusta de este trabajo es la intensidad que se maneja tanto a nivel emocional como escénico y creativo. Es un mes y poquito al año, pero que implica que nosotras estemos laburando desde muchísimo antes. A veces esa intensidad es difícil de sostener, pero es lo que hace que uno pueda a sacar a flor de piel todas sus emociones y se valga de esa adrenalina para ponerle mayor creatividad al laburo”.

FIORELA: “Maquillar es algo muy cortito. Uno está mucho tiempo trabajando en el diseño y e otros aspectos del maquillaje, pero la ejecución se pasa volando. Es algo muy intenso. Hacer algo y ver el resultado rápidamente me da mucha satisfacción. Trabajo con amigas y compartir esos momentos con ellas es algo muy lindo. Me gusta mucho formar parte del Carnaval desde ese lugar”.

¿CÓMO TE TOMÁS EL TRABAJO DEDISEÑAR UN MAQUILLAJE?

MARIELA: "A la hora de diseñar tengo que ir de la mano con el vestuario. Vestuario y maquillaje son un todo que dialogan entre sí, y lo hacen también con las otras disciplinas. Ambos tienen que transmitir lo que se pretende para la creación de cada personaje. Para el actor carnavalero es una gran herramienta de construcción”.

ANALÍA: “Para diseñar un maquillaje apostamos al trabajo en equipo. Nos reunimos con vestuaristas, iluminadores, puestistas en escena, letristas , y charlamos con el conjunto para saber qué es lo que tiene ganas de presentar a nivel artístico. Entendemos que no somos una parte única que va y maquilla, sino que sabemos que somos parte de un espectáculo. Entonces intentamos que nuestro trabajo esté ensamblado con todas las otras partes y se vea reflejado de la mejor manera en el escenario”.
FIORELA: “Me gusta mucho diseñar el maquillaje poniéndome en el lugar del personaje. Saber quién es ese personaje, qué quiere decir, en qué mundo vive. Los personajes de ficción no viven en nuestro mundo, entonces me imagino en dónde viven y valerme de eso para construir el maquillaje. Otro aspecto importante es que el maquillaje tiene que quedar lindo con el vestuario, tiene que relacionarse con la puesta en escena, y todo es una conjunción. Pero en definitiva construyo los diseños partiendo desde lo conceptual, y me centro en el personaje, más allá de la paleta de colores que maneje el conjunto en escena. Concebir el trabajo de esa forma es lo que más me gusta”. 

¿QUÉ PERSPECTIVAS TENÉS COMO MAQUILLADORA DE ACÁ A 10 AÑOS?

MARIELA: “Es una pregunta muy difícil de responder porque en realidad para la vida no tengo una proyección de acá a 10 años. La vida es muy dinámica y solo me ha enseñado que las certezas no existen. Para mañana te puedo decir que siempre me interesa atravesar nuevos caminos, la búsqueda constante es una meta”.

ANALÍA: “De acá a 10 años lo que te puedo asegurar es que proyecto seguir aprendiendo y formándome. Siempre hay que refrescar conocimientos porque las técnicas avanzan y los materiales cambian. Todo evoluciona y la idea es no quedarme porque siempre hay cosas para aprender. Tengo intenciones de en algún momento poder vivir de esto. Hoy en día no puedo hacerlo. Vivo mi trabajo con mucha intensidad en época de Carnaval que es cuando hay más laburo, y en otros momentos particulares del año como cuando transcurre el Encuentro de Murga Joven, o el Encuentro de Bodypainters. No sé si Uruguay me permitirá poder vivir de esto, quizás tenga que darse en otro lado, pero estoy segura de que quiero seguir avanzando en esta carrera que amo y cumplir ese sueño de trabajar exclusivamente como maquilladora”.
FIORELA: “Mi historia de maquillar en Carnaval está muy asociada con Cayó la Cabra. Si bien he maquillado a otros conjuntos en los que he pasado divino, de aquí a 10 años si me preguntás me parece difícil no imaginarme continuando ahí. Seguramente siga en ese conjunto y quizás a la vez esté en otros conjuntos. Siempre voy a tratar de aprender cosas nuevas, eso sí”.

domingo, 16 de junio de 2019


ENTREVISTA ESPECIAL


COPA AMÉRICA 2019






El fútbol y el carnaval son dos grandes pasiones de los uruguayos. La agenda futbolística marca que la Copa América hoy está en boca de todos, y que la cita con nuestra máxima fiesta popular aún se encuentra lejos en el calendario. Pero el torneo más importante del continente a nivel de selecciones sirvió de excusa para reunir la palabra de tres ex jugadores de la selección uruguaya que ganaron la Copa América de 2011 en Argentina. Pero esta vez, quienes en aquella oportunidad nos hicieron festejar un nuevo título para la celeste hasta altas horas de la noche, hoy salen de su zona de confort para hablar sobre su vínculo con el evento artístico que nos convoca cada febrero. Andrés Scotti, Álvaro Tata González y Álvaro Palito Pereira, nos muestran una faceta que seguramente es desconocida por muchos, pero que no por eso es menos importante  que la pelota.


¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS VINCULADOS CON EL CARNAVAL?

ANDRÉS SCOTTI: “Comencé a vincularme con el Carnaval más que nada por mi madre. Vivíamos a la vuelta del Club Malvín,  y el tablado del club era mi tablado. Es más, no tengo recuerdos de haber ido al Teatro de Verano siquiera una vez. Viví carnavales enteros en el Club Malvín. Al ser socio del club, no solo lo aprovechaba por lo deportivo sino que muchas veces me quedaba adentro hasta la noche para ver los espectáculos carnavaleros. Se me fue impregnando el carnaval tanto en mi niñez como en mi adolescencia, siempre impulsado por mi familia que acompañaba. Luego al emigrar y estar en el exterior siempre fui de escuchar muchas retiradas murgueras que me hacían sentir como en casa”.

ÁLVARO GONZÁLEZ: “Me acuerdo de “El Mágico” de Lezica, la zona en la que me crié. Allí ví espectáculos de Carnaval por primera vez y recuerdo mucho a la murga Contrafarsa. En ese momento aún no existía el tablado del Monte de la Francesa. Me gustaba mucho el ambiente del tablado. El hecho de tener al tablado cerquita de casa ayudaba mucho. He ido rotando en cuanto a mis gustos carnavaleros, pero lo que me gusta más desde hace un tiempo es la murga. Hubo algunos momentos en los que me gustaba bastante la categoría de parodistas, y cuando surgió Zíngaros me acuerdo que me gustaba mucho ver sus espectáculos. No era un aficionado del parodismo, pero ese conjunto me gustaba por lo que generaba en el público. De Momosapiens tengo lindos recuerdos también, y recuerdo que el cuñado de un amigo mío salía ahí.  Ver  los desfiles de las comparsas estaba divino también, pero desde hace tiempo que cuando voy al tablado trato de ver más que nada a las murgas”.

ÁLVARO PEREIRA: “Mi papá está vinculado en el Carnaval desde que tengo uso de razón. Fue el vestuarista de Kanela y su Baracutanga durante mucho tiempo. También hacía trajes de fantasía para Esolas do Samba. En algún momento también confeccionó el vestuario para Candonga Africana, una comparsa de Las Piedras. Hasta los 14 o 15 años salí en la comparsa de Kanela, pero desde muy pequeño mi fanatismo pasa por la categoría de murgas. Siempre les tuve mucho cariño a las murgas”.

SUS GUSTOS

ANDRÉS SCOTTI: “El espectáculo de El Viaje de Agarrate Catalina ha sido el que más me marcó. Pero sobre todo me encantan las retiradas de murga. También me gustan mucho los espectáculos de parodistas y admiro el trabajo de artistas como Luís Alberto Carballo y el Rusito (Gastón) González. Últimamente me he alejado un poco del Carnaval, más que nada por dinámicas familiares y la carrera en sí, que te hace estar de pretemporada cuando se está en pleno Carnaval”.

ÁLVARO PEREIRA: “En mi infancia me crié en Punta de Rieles, y tengo lindos recuerdos de haber ido al tablado del barrio y ver a murgas como Antimurga BCG y Falta Y Resto. En la adolescencia me marcaron murgas como La Gran Muñeca, y también dos murgones como Contrafarsa y Diablos Verdes, en aquella época en la que se había armado como una especie de cásico entre esas dos murgas. Recuerdo mucho el espectáculo de Contrafarsa 1999. También seguía mucho a La Gran Muñeca que en esos tiempos estaba integrada por Tabaré Charlo, que fue un maestro que tuve en primaria. Luego el espectáculo que más me marcó teniendo 15 o 16 años fue El Desalmadero de Curtidores de Hongos en 2004. Respeto a todas las murgas y me encantan todos los estilos, pero si tengo que decir que soy hincha de una murga te nombro a Curtidores. De hecho su espectáculo en el año 2012 era redondito y mereció el primer premio.  Agarrate Catalina me gusta mucho también, aparte tengo a muchos amigos ahí por el acercamiento que siempre han tenido con la selección. Pero también me gusta bastante el estilo clásico, como lo que fue Saltimbanquis en 2018, o el espectáculo de Asaltantes con Patente en 2007”.

CUANDO TU CARRERA TRANSCURRÍA EN EL EXTERIOR, ¿ERAS DE SEGUIR EL CARNAVAL?

ÁLVARO GONZÁLEZ: “Cuando uno se va extraña todo. Hasta las cosas que incluso no hacía tanto estando en Uruguay. Me acuerdo que estando en Italia trasnochaba hasta las 3 de la mañana para ver un poco de Carnaval por Internet. Veía los espectáculos de Agarrate Catalina, por ejemplo, y recuerdo todo lo que generó el cuplé que hicieron ellos acerca del Mundial de 2010. Cuando pasé por Boca y estaba en Argentina, La Catalina iba a actuar mucho a La Trastienda y siempre los iba a ver, al igual que a las otras murgas que llegaban desde el país, porque uno como uruguayo cuando está en el exterior busca acercarse al lugar desde donde viene de alguna forma”.

ÁLVARO PEREIRA: “Sí. Siempre fui de seguir el Carnaval. Incluso cuando no llegaba a ver a los espectáculos a tiempo por internet, después me ponía a ver los espectáculos en el canal de YouTube del Croata (Gustavo Vodanovich). Él grababa lo que habían sido las actuaciones del día anterior en el Teatro de Verano y las veía a todas. Soy un carnavalero bastante enfermo (risas). Incluso durante mi paso por Cerro Porteño estando en Paraguay compartìa plantel con Nachito (Ignacio) Pallas que también es flor de carnavalero, y mirábamos y comentábamos todo juntos”.

¿CÓMO TE LLEVÁS CON LAS OTRAS CATEGORÍAS APARTE DE LA MURGA?

ÁLVARO PEREIRA: “Sigo el parodismo y me gusta. El tridente de Nazarenos, Momosapiens y Zíngaros ha marcado mucho en la categoría. De chico me crié mirando también a Adam’s  y a Valentinos también. En cuanto a la categoría de humoristas, más que nada recuerdo espectáculos de Los Buby’s y de Los Carlitos. Ni que hablar que cuando apareció Sociedad Anónima, rompió todo. Hasta el dìa de hoy me sigo riendo con los gauchos patones. En cuanto a las comparsas, me gusta más verlas desfilar que actuando arriba del escenario”.  

“DISFRUTO DEL CARNAVAL EN LOS TABLADOS”

ANDRÉS SCOTTI: “Algo que no me gusta para nada es ver al Carnaval por tele o por Internet. Siento que no me llega de la misma manera. Sí he visto cuplés o espectáculos enteros puntuales por alguna recomendación. Pero sentarme a ver un espectáculo carnavalero a través de una computadora  es algo que prefiero no hacer. Realmente disfruto del Carnaval en los tablados, porque implica todo el folclore de sentarte en la platea o en la silla, y vivir ese momento. Además allí los artistas suelen salirse del libreto, y se hace todo mucho más fresco. Aparte te identificás mucho al ver un espectáculo carnavalero porque de una manera u otra siempre se tocan los temas que han estado en el tapete durante el año, tanto a nivel político y social como también deportivo. El Carnaval te pone al día con todo lo que pasa”.

“¡ESTO NO SE PUEDE HACER!”

ÁLVARO GONZÁLEZ: “He hecho una linda amistad con muchos integrantes de Agarrate Catalina. Cuando fueron a Italia en plena gira mundial, los recibí en Roma y tuvimos la oportunidad de compartir bastante tiempo. Una vuelta fuimos a ver un partido de  Lazio, el equipo en el que jugaba. Yo justo estaba lesionado y por eso no jugué. Después del partido como había conseguido otro vehículo, fuimos en dos camionetas con más o menos 15 integrantes de la murga para recorrer un poco Roma, incluida la ciudad del Vaticano. Cuando íbamos pasando frente al Vaticano con todos esos monos en la parte de atrás de la camioneta, me pararon los milicos. Me dijeron que eso no se podía hacer, que era algo que yo sabía, pero me la jugué a que si me paraba un policía justo fuera hincha de Lazio. Tuvimos suerte porque uno de los que me paró era hincha de Lazio y me dijo: “¡Estás loco! ¡Esto no se puede hacer!” (risas). Pidió que los integrantes de la murga se bajaran y que de última se subieran de nuevo a la camioneta unas cuadras más adelante. Justo a Tabaré Cardozo cuando en esa misma gira habían estado en Egipto, lo picó un bicho en la pierna y no podía caminar mucho. Así que él fue el único que se quedó arriba de la camioneta, el resto se bajó”.

¿TE VES VINCULÁNDOTE AL CARNAVAL UNA VEZ QUE TERMINE TU CARRERA FUTBOLÍSTICA?

ÁLVARO PEREIRA: “Siempre dije que en algún momento de mi vida me gustaría sacar una murga. Es un sueño que tengo. Ojalá que lo pueda hacer. Tengo a muchos amigos que hoy por hoy salen en murgas. Diego Mutiuzabal jugò al Baby Fùtbol conmigo y nos criamos juntos. Pablo Riquero y Rodrigo Risotto también son conocidos del barrio. Despuès tengo amistad con el Zurdo (Besio), Los Cardozo (Tabaré, Yamandú y Martín),  con el Rafa Cotelo, el negro Claudio (Walter) Rojo, etc. Me gustaría que esa murga tuviera un estilo clásico con cupleteros bien definidos y un coro que sople. No reniego de otros estilos porque me rìo mucho con murgas como Agarrate Catalina Y Cayó la Cabra, por ejemplo, pero si me das a elegir prefiero que sea una murga con un estilo más clásico”.

¿QUÈ ES LO QUE MÀS DISFRUTÀS DEL CARNAVAL?


ÁLVARO PEREIRA: “La primera rueda es un poco ingrata con el tema de los nervios. La segunda rueda y la liguiila son las instancias del concurso que disfruto más. Lo que no me gusta es que se defina el calendario de una manera tal que un conjunto que actuó en la primera rueda, de repente a los tres días tiene que volver al Teatro de Verano para actuar en la segunda rueda. Hago una crítica constructiva porque me gustaría que eso se corrigiera. Este año le pasó algo parecido a Los Choby’s. Disfruto mucho del carnaval porque me despierta mucha pasión”.

¿HAS VISTO ALGÚN ESPECTÁCULO EN ESTE CARNAVAL 2019? 


ANDRÉS SCOTTI: “En este 2019 fui 3 veces al tablado del Club Malvín. Pese a que fui poco algo pude ver, y me encantó el espectáculo de Los Muchachos. También vi al espectáculo de Agarrate Catalina y me gustó mucho”.

ÁLVARO PEREIRA: “Seguí todo este Carnaval por tele por el tema de que estaba de pretemporada en esa época. Me encantó el espectáculo de Nazarenos y la actuación de Aldo Martínez haciendo de Omar Gutiérrez. Además las parodias quedaron muy bien enganchadas. Luego de que actuaron en la primerrueda era para terminar el concurso y darles la copa. Este año en la categoría de murgas la definición estaba entre 3 o 4 porque no hubo un nivel exuberante, ni ninguna que estuviera despegada del resto como pasó por ejemplo con Don Timoteo en 2017. Igual cuando vi a La Trasnochada dije que si seguía en ese nivel, ganaba. Pero igual no iba a ganar por robo. Las Cabras iban a estar peleando, y Agarrate Catalina También. La primera vuelta de La Catalina creo que fue muy floja, pero luego en la segunda rueda y en la liguilla estuvieron muy, pero muy bien. Otra que me sorprendió para bien y me gustò mucho fue La Clave. Después la categoría de humoristas estaba bastante pareja. Tanto Sociedad Anónima como Cyranos estaban muy bien. Inclusive el de los Choby’s fue un gran espectáculo”.


¿QUÉ EX COMPAÑERO DE LA SELECCIÓN PODRÍA HABER SIDO UN ARTISTA CARNAVALERO?

ANDRÉS SCOTTI: “Por caradura seguro ese artista sería el Loco. Pero recuerdo que Palito tenía lo suyo. Y por ahí creo que andamos, porque el resto del plantel no era tan desfachatado (risas)”.

ÁLVARO GONZÁLEZ: “El Palito es todo un personaje y te puede interpretar cualquier cosa. Yo creo que él es el que reúne todas las condiciones (risas)”.

ÁLVARO PEREIRA: “El Loco Abreu tenía todas las características para ser un artista carnavalero. Después había otro montòn de jugadores a los que les gustaba el Carnaval pero no sé si reunían esas condiciones como el Cebolla (Cristian Rodrìguez), El Popy (Rodrigo) Muñoz, el Mono (Maximiliano) Pereira, el Mota (Walter) Gargano, y el Tata (Álvaro González). Si yo integrara una murga creo que sería un segundo que acompaña cantando en la cuerda o si no un cupletero. Porque el cupletero no tiene por qué cantar del todo bien (risas)”.






miércoles, 12 de junio de 2019

DESDE LA GESTIÓN

ENCUENTRO DE MURGA JOVEN 2019





Quienes entendemos al arte como a una herramienta transformadora de la sociedad, consideramos que hay ciertos espacios que jamás deben perderse. El Encuentro de Murga Joven es uno de ellos. Cuando una voz generacional aprovecha la oportunidad de plasmar sus formas de decir, pasan cosas increíbles. Y el agregado de valerse de una expresión artística tan hermosa como lo es la murga es lo que hace todo más encantador. Y esa oportunidad está allí, cada año, como viene sucediendo ininterrumpidamente desde 1998 hasta la fecha. Murguistas de entre 12 y 35 años disfrutan de la libertad de interpretar el género que aman por el inmenso placer que ello provoca. Para adentrarse en los detalles que rodean a este fenómeno cultural en vistas a una nueva edición, es que hubo que hablar con Alejandro Méndez, uno de los coordinadores del Encuentro de Murga Joven, quien cumple ese rol desde hace ya 11 años.



¿CÓMO SE VIVIÓ LA ETAPA DE INSCRIPCIONES DE CARA AL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN 2019?

"Hubo un plazo de inscripción de 15 días, así que las murgas tuvieron el tiempo de enterarse, aprontar las cosas y hacer la parte más formal. Se inscribieron 54 murgas, y ahora empieza toda la parte de armado con las asambleas, y la confirmación del equipo de monitores, entre otras cosas".

¿CUÁNDO SE ESTIMA QUE LAS MURGAS VAN A CONTAR CON SUS RESPECTIVOS MONITORES?

"Ahora estamos en la etapa del llamado. La última palabra acerca de qué monitor va a ingresar la tiene el TUMP (Taller Uruguayo de Música Popular). Es la institución idónea para eso. Seguramente en 15 o 20 días ya tengamos delineado al grupo de monitores que va a empezar a trabajar en julio". 

LAS FECHAS


"La primera etapa formal que son los ensayos abiertos, se va a desarrollar desde el 28 de setiembre hasta el 13 de octubre. La etapa de muestra va a ir desde el 4 de noviembre, y la duración de la misma va a depender de cuántas murgas lleguen a esa etapa. La etapa de concurso en el Teatro de Verano va a ser desde el 28 de noviembre hasta el 1ero de diciembre inclusive. Previo a esas instancias comienza la etapa de autogestión con las asambleas. Seguramente la primera asamblea sea a finales de junio. En esa asamblea se suele repasar el reglamento del encuentro, se escuchan propuestas de los gurises, y se ve qué instancias se pueden autogestionar como los encuentros de referentes, por ejemplo. Ya hemos tenido algún acercamiento con el TUMP para ir adelantando distintas cuestiones".


¿QUÉ GESTIONES SE ESTÁN REALIZANDO PARA ESTE AÑO?

"Por suerte todos los años son diferentes. Eso es lo que nos seduce de nuestro trabajo porque continuamente aparecen puntas y aristas nuevas. Por ejemplo, el año pasado se organizó el primer foro de Murga Joven, el cual recibió apoyo de la Intendencia de Montevideo, pero sobre todo fue organizado por el TUMP, y la etapa de muestra se desarrolló en el marco de la Bienal de la Juventud. De hecho fue la primer experiencia que tuvimos organizando la etapa de muestra en un escenario ubicado en plena calle, y no en uno barrial como veníamos haciendo. Se hizo un balance, y se está trabajando para ver qué se hace este año, ya que al no haber bienal tenemos que resolver qué escenario nos cobija. Está la idea de poder llevar la muestra al Anfiteatro Canario Luna que está renovado y tiene muy buena capacidad, por ejemplo. Pero Murga Joven va a ir loca de la vida al barrio que le toque como siempre sucede".


¿SE ESTÁ PREVIENDO ALGÚN LUGAR PARA EL DESARROLLO DE LOS ENSAYOS ABIERTOS?


"El problema que tenemos con los ensayos abiertos es más que nada de agenda. Participan siempre alrededor de 50 murgas, y como máximo pueden ensayar 4 murgas por día por un tema de tiempos, porque cada murga ensaya durante una hora y 15 minutos. Si metiéramos más murgas por día sería contraproducente porque los devolvedores se cansarían, y su juicio sobre los ensayos no sería el mejor. Siempre la instancia de ensayos abiertos abarca entre 12 y 16 días, y es difícil encontrar lugares cerrados con tanta cantidad de días de agenda libre. El año que organizamos los ensayos en la Sala Experimental de Malvín, duraron tres semanas porque la sala tenía muchos días ocupados. En estos últimos años los hemos llevado al Centro Salesiano de Sayago, que si bien tiene algunas dificultades técnicas se trata de un lugar cerrado que siempre tiene la agenda libre. En el debe en este caso queda el tema del escenario que no es muy profundo, pero a los efectos de un ensayo abierto con devolvedores es muy buen lugar para laburar. Todos los años manejamos varias opciones de lugares para los ensayos abiertos, pero primero que nada comunicamos a las murgas de cuáles se tratan".

¿POR QUÉ CREÉS QUE HAY GENTE QUE OPINA QUE MURGA JOVEN ES UN CONCURSO Y NO UN ENCUENTRO?

"La opinión se da porque el ser humano es competitivo por naturaleza. La competencia tiene esa adrenalina que a uno lo llama a querer superarse. Pero la competencia bien entendida puede ser la competencia con uno mismo. Murga Joven tiene un componente de certamen porque hay un jurado que elige a una determinada cantidad de murgas que son las que pasan a la instancia del Teatro de Verano. Pero no se trata de un certamen totalmente rígido, porque de lo contrario los y las murguistas no podrían salir en más de una murga, o se pediría la cédula para verificar la edad de los y las participantes, en fín, un montón de requisitos que tienen que ver con un concurso propiamente dicho. Lo llamamos Encuentro de Murga Joven porque hay gurises y gurisas que salen en 3 o 4 murgas. Las baterías ilustran esto, porque no hay 50 baterías de murga, sino que hay 20 o 30 que se reparten entre las 50 murgas. Sí o sí con la excusa del certamen que Murga Joven tiene dentro, los y las murguistas se encuentran. Además en la instancia de muestra hay murgas que van a hinchar por otras murgas amigas y celebran su pasaje al Teatro de Verano. Esas cosas son las que nos dejan contentos a nivel de la organización. De todas maneras está bueno que siga existiendo esa opinión polémica porque hace a la cosa". 


¿QUÉ SIGNIFICADO TIENE MURGA JOVEN PARA VOS?

"Para mí tiene mucho significado. A mí me invitó Pablo Grandal a sumarme a la organización de Murga Joven. Entré en 2008 y hasta la fecha he estado al firme durante todos estos años. Me mantiene fresco estar trabajando al lado de la juventud que siempre tiene las neuronas inquietas y plasma cosas maravillosas arriba del escenario, desde las más disparatadas hasta las más inverosímiles. Una vuelta en un programa clásico de Carnaval me preguntaron qué era lo que me seguía sorprendiendo de Murga Joven después de tantos años. Y yo les dije que lo que me sorprendía de Murga Joven es que no se tomaba de ejemplo en otros ámbitos. Porque Murga Joven está asentado sobre unas bases que no le dan tanta importancia al componente que existe de concurso, si no que el Encuentro está centrado en la integración y cohesión de todos los y las que participan. Esto lo digo sin menospreciar a las otras actividades carnavaleras porque todas son válidas".



miércoles, 5 de junio de 2019


PÁGINAS DE MOMO

LEDYS "PANCHITO" ARAUJO

FOTO: Mundo Carnaval

Al mirarlo mientras habla te da la sensación de estar recorriendo cada momento de su carrera artística con él. Es que al final de cuentas entendés que estás hablando con aquella persona que no se animaba a salir en Carnaval hasta que lo recomendó un amigo porque vio sus dotes para hacer reír,  pero al mismo tiempo estás escuchando al Panchito que todo el micro mundo carnavalero conoce porque más allá o más acá, no hay nadie que no haya soltado una carcajada al disfrutarlo en escena. Todos esos condimentos son los que hacen que Ledys Araujo sea quien es dentro de nuestra máxima fiesta popular; una persona que además de regalar su desfachatez arriba del escenario, se hace querer por la gente gracias a su personalidad tan humilde como admirable. Una hora de charla no alcanza para reconocer la grandeza de su figura sobre las tablas, pero sí para ilustrar los pasos de una trayectoria que promete seguirse escribiendo en la memoria de Momo.   

¿CUÁLES SON TUS PRIMEROS RECUERDOS CARNAVALEROS?

“De chiquito vivía en la Ciudad Vieja y mi madre me llevaba a los corsos. También cuando empezamos a vivir en Capurro me llevaba al tablado del Club Fénix. Cuando vivía en ese barrio, frente a casa ensayaba La Escuelita del Crimen, y siempre iba a ver los ensayos con mis hermanas. En casa éramos todos carnavaleros. Después cuando me mudé para el barrio Lavalleja iba siempre al tablado de allí, y es más, hasta me colaba con unos amigos (risas). Siempre me encantó el carnaval desde chico. Mi vieja hacía carnaval en Salto con mi abuelo materno, y ambos salían a cantar por los tablados. Se ve que eso quedó en los genes. De todas formas, el único artista carnavalero en la familia soy yo”.

¿QUÉ CONJUNTOS DEL CARNAVAL MARCARON TU INFANCIA Y ADOLESCENCIA?

“Siempre me acuerdo de La Escuelita del Crimen. Otro conjunto que me marcó fue Diablos Verdes. También tengo recuerdo de Los Klapper's, Los Gaby’s y Los Walker's. Me gustaba mirar más a los humoristas y a los parodistas. No era muy murguero. Pero La Escuelita del Crimen era algo tremendo. Recuerdo que siempre le decía a mi vieja que me llevara a los tablados en donde actuaba ese conjunto. Ya teniendo 10 años me acuerdo que vi a los Carlitos y a la recordada humorada del vampiro. Quien iba a decir que iba a terminar compartiendo escenario con Cachito (De León) un tiempo después. Eso me pasó con muchos artistas entre los que están Aldo Martínez, Luís Alberto Carballo, y Pinocho (Ariel) Sosa. A todos ellos los veía en la década de los 90 en distintos conjuntos, y ni me imaginaba que iba a terminar saliendo con ellos". 

“¿VOS SOS PANCHITO?”

“Yo trabajaba en el Tienda Inglesa del Parque Posadas y acostumbraba visitar seguido al tablado del Albatros. Salía a las 10 de la noche y veía a los últimos 3 conjuntos, igual. Tenía un compañero de trabajo que había salido en carnaval. Como vio que era muy gracioso y siempre hacía reír al resto de los compañeros, un día me preguntó si quería salir en Carnaval y le dije que me encantaría. Luego de que pasó un tiempo y renunció al trabajo, no lo vi más, pero unos meses después al salir de Tienda Inglesa veo que me estaba esperando en la esquina. Me dijo que tenía que ir tal día a La Teja, a Ameghino y Dionisio Coronel, porque desde ahí salían los Espantapájaros de Medianoche. Me dijo que ya había hablado con el Tano (Eduardo) Di Lorenzo, que era el dueño del conjunto. Me acuerdo que al llegar ni me probaron. Cuando llegué, el Tano me dijo “¿Vos sos Panchito?”. Le contesté que sí y me dijo que ya tenía un personaje para mí. Justo en ese carnaval no terminé saliendo porque me cambiaron el horario en el laburo. Ensayé, pero en diciembre tuve que decir que no podía salir por ese motivo. Pero para el año siguiente sí pude salir y terminé debutando en Carnaval con ese conjunto en 1996. Terminé saliendo en Espantapájaros hasta 2003. Me acuerdo que la gente siempre se mataba de la risa con nuestras parodias. Tuve la oportunidad de hacer una dupla cómica con el Oveja (Ricardo Buzón). Me acuerdo que el primer reconocimiento en Carnaval lo logré estando en ese conjunto, ya que recibí mi primera nominación como figura de parodistas. Perdí, pero estaba nominado con monstruos como Pendota (Miguel Meneses), (Luís Alberto) Carballo y Aldo (Martínez).  La verdad que fue tremenda experiencia y es un conjunto al que quiero mucho, y del que me hice hincha. Aprendí muchas cosas estando ahí, como por ejemplo cómo tenía que pararme y moverme en el escenario. También aprendí mucho sobre los códigos del carnaval. Había mucho compañerismo en Los Espantapájaros. Yo sentía que en ese momento en los conjuntos de parodistas grandes había mucha rivalidad y mucho ego. Agradezco pila a Gilda (Gutiérrez) y al Tano porque en el conjunto siempre hubo un grupo muy unido. De hecho yo actué siempre para el conjunto. Hoy por hoy muchos conjuntos de parodistas hacen lo que empezó haciendo Espantapájaros de Medianoche en ese momento. Nosotros hacíamos siempre alguna parodia sobre una historia uruguaya cuando los demás conjuntos siempre se basaban en historias internacionales. Hoy por hoy, todos los conjuntos de parodistas cuentan historias de acá. Además en mis 4 primeros años en el conjunto hicimos siempre 3 parodias, y era como un sello. Espantapájaros fue mi base para seguir creciendo en el Carnaval”.

“EL ÚNICO PROBLEMA ES QUE…”

“En Los Carlitos en realidad iba a salir para el Carnaval 1999. Te voy a contar esto porque no lo sabe nadie. Cuando salía en Espantapájaros de Medianoche, en 1998 nos maquilló la esposa del Colorado (Ricardo) Aulet. Ahí fue cuando conocí al Colo. Unos meses luego de ese Carnaval lo veo actuando al Colo con Cachito De León en la Rural del Prado. Cuando terminaron de actuar, el Colo me saludó y me presentó a Cachito. El Cacho me saludó y me dijo que me conocía. Diez minutos después el Colo me preguntó si quería que él hablara con Cachito para que yo saliera en Los Carlitos, y le dije que sí. Ahí hablamos con Cacho y le dije que iba a hablar con el Tanto Di Lorenzo para avisarle que me habían hecho una propuesta desde Los Carlitos y que la iba a aceptar. Luego de unos días Cachito me llamó para decirme que el conjunto se reunía tal día, y al llegar ese día Cachito nunca me llamó. Unos días después lo llamé y me atendió su señora. Le comenté que Cacho nunca me había llamado y ella me dijo que él ya tenía el cuadro armado. Luego, en el año 2000, un día Héctor Siete Bove me dijo “¿Sabés por qué no fuiste para Los Carlitos?”. Y ahí me contó que el Tano Di Lorenzo y Cachito De León se habían juntado en el club Honda, ahí en Agraciada y Suárez, que era un lugar frecuentado por directores de conjuntos de Carnaval. Ahí  Cachito le comentó al Tano que yo me iba a sumar a Los Carlitos y quería unas referencias mías. El Tano le dijo que era tremendo muchacho, un pibe de la planta, y que se llevaba tremendo valor, pero que el único problema era que yo era gay (risas). Por ese motivo al final Cachito no me terminó llevando en ese momento a Los Carlitos, cuando era todo una joda del Tano para retenerme en Espantapájaros de Medianoche.  Después el Tano me lo confirmó y me dijo “sos la figura de Los Espantapájaros, le encajé esa para que no te fueras” (risas). Aparte cuando no se dio mi llegada a Los Carlitos, justo dio la casualidad que ellos ganaron 2 años seguidos en la categoría de humoristas. Quién sabe cómo podría haber sido la historia si el Tano no mentía”.

SU PASAJE POR LOS CARLITOS

“Mi último Carnaval con Los Espantapájaros fue el de 2003. Ese año le dije al Tano que hasta ahí había llegado y que de corazón quería probar en otro lado. En ese momento iba a hablar con Horacio Rubino porque quería salir en Momosapiens. Pero un día yo ya me había mudado y vivía independientemente. Ya no estaba más con  mi vieja. Pero una vuelta me llama mi vieja para avisarme que Cachito había ido hasta la casa de ella. Me había ido a buscar para invitarme a salir en Los Carlitos. Así fue como empecé y le dije a Cachito “Pensar que hace 5 años que podría estar saliendo contigo en Carnaval”. No quiero menospreciar a ningún conjunto en el que haya salido, pero Los Carlitos era un grupo de amigos con mucho compañerismo. Yo me divertía. Todos los días deseaba ensayar, e iba al ensayo re feliz. Había tremendo feeling entre todos. La pasé bomba durante esos 4 años en los que salí en el conjunto. Con el Cacho hoy por hoy tengo tremenda amistad, y lo quiero pila. El Carnaval 2004 en el que debuté en el conjunto, fue espectacular, y ni que hablar que el Carnaval 2006 en el que ganamos el primer premio, fue fantástico. En 2004 habíamos quedado terceros en el concurso, que para mí nos mataron ese año porque teníamos a la mejor humorada de la historia del Carnaval que era “El Velorio de Momo”. Y te lo digo así porque realmente estaba muy buena esa humorada. Al volver al conjunto en 2006 luego de mi paso por La Reina de La Teja, Cachito me dijo que en el carnaval anterior había tenido pila de ideas que no había podido llevar adelante porque no estaba yo. Una de las cosas que había querido hacer era el regreso de la humorada del vampiro con el hijo que era gay. También ese año hicimos la humorada del pesebre y la de la escuelita que eran muy buenas. Luego de ese Carnaval viajamos por Estados Unidos. Nos fue de novela. Estaba lleno siempre en todos a los que íbamos. Nuestro primer show fue en New Jersey. Era una cena show para 200 personas, y tuvieron que sacar las mesas porque si no quedaba gente afuera. Terminamos actuando para más de 600 personas. Actuamos también en Atlanta, Miami, Tampa, Boston, Nueva York, Washington, etc. En Los Carlitos salí en 2008”.

“A LA REINA FUI A APRENDER”

“A La Reina de La Teja llegué para el Carnaval 2005 porque me hicieron una muy buena propuesta económica y además me seducía el hecho de que eras un gran título murguero. Pero me di cuenta que la murga no era lo mío. A La Reina fui a aprender porque no tenía noción de lo que era interpretar un cuplé. No es una tarea fácil, sino que es dificilísima. Yo admiro al Negro Claudio (Walter Rojo), y a un montón de cupleteros que la rompen.  Compartía la tarea de cupletear con el oso (Eduardo) Lioi, el flaco José Pintos y Freddy Techera. Yo aprendí mucho del Freddy ese año. Siempre me guiaba a la hora de actuar. El negro Roberto Romero era el que hacía la puesta en escena y también me ayudó mucho. El manejo arriba del escenario es muy distinto al salir en murga, y hacer reír cantando no es para cualquiera. No nos fue bien a nivel de concurso, pero en la calle laburamos pila. La gente se reía mucho en la calle. Con La Reina tuve la posibilidad de viajar a Buenos Aires y a La Plata, y de vivir experiencias hermosas. Vi gente llorando emocionada luego de ver nuestra actuación. Muchos uruguayos que vivían allá nos iban a ver y cantaban clásicos murgueros con nosotros. Fue algo muy emocionante. Haber salido allí fue espectacular. Sin embargo no me sentí cómodo en la categoría de murgas, porque sobre todo me gusta la actuación y el teatro, y tanto los conjuntos de parodistas como los de humoristas me dan esa comodidad. Y después lo otro que tiene la murga es que tenés que estar cantando siempre, y me acuerdo que yo le dije al gato (José Morgade), que dos por tres iba a hacer bulla, porque si cantaba todo el tiempo como lo hacían esos tigres, me quedaba sin voz y no iba a poder hablar (risas)”.

“SOY UN TIPO AL QUE LE GUSTA QUEDARSE EN LOS LUGARES”

“Luego de haber salido en Los Carlitos, varios integrantes nos abrimos y armamos un conjunto nuevo. Me acuerdo que eso a Cachito no le gustó mucho, pero yo entiendo a los dueños de los conjuntos de Carnaval. Así y todo yo soy un tipo al que le gusta quedarse en los lugares y vivir los procesos. En más de 20 años de Carnaval he salido solamente en 5 conjuntos, cuando de repente hay mucha gente que sale esa misma cantidad de años y va de conjunto en conjunto. A veces se cumple un ciclo, como me pasó ahora con Zíngaros. En ese momento con esos compañeros de Los Carlitos dimos la prueba con un nuevo conjunto de humoristas llamado IRPF, y no la pasamos. Finalmente, pese a eso, cuando parecía que no iba a poder salir en Carnaval, termino saliendo en Feelings, la revista de la esposa de Cachito”.

LA LLEGADA A ZÍNGAROS

“Para el Carnaval 2010 iba a salir en De Todas Partes como fuera de concurso. Pero un día, a fines de 2009, cuando laburaba en la tienda Decreto Natural en Fernández Crespo y Uruguay, Gabriel Ramírez, un amigo que también había salido en Carnaval me dijo “¿Por qué no vas a hablar con Pinocho (Sosa)?”. Me averiguó que estaban ensayando en el club Larre Borges y al salir del laburo me llevó en la moto. Al llegar vi que estaban ensayando la parodia de Pinocho. En ese momento alía Jorge Velázquez, que en paz descanse, junto con Claudio Melcon, el Rusito (Gastón) González, etc. Cuando salió el Pinocho lo saludé y le pregunté si había lugar en el conjunto. Me dijo que estaba que ya estaba el cuadro completo. Ahí me confesó que me había estado buscando para invitarme a salir en el conjunto el año anterior pero no me pudo hallar. Como a los 20 días me llama el Huguito, un amigo, y me dice “¿querés salir en carnaval?. Le dije “¿A dónde? ¿A esta altura?”, porque ya era como el 20 de diciembre, por ahí. Me acuerdo que accedí y me llevó en su camioneta sin decirme a qué conjunto me estaba llevando. De repente veo que agarramos Propios (José Batlle y Ordoñez), y luego Avenida Italia. Llegamos al club Miramar y vi que ensayaban los Zíngaros. El Hugo me dijo “¡Mirá a dónde te traje!”. Ahí Pinocho me invitó a salir en el conjunto. Jorge Velázquez se había ido y quedó un lugar para mí. Capaz que si ese día no me arrimaba a ese ensayo, Pinocho no me invitaba”.

¿QUÉ SIGNIFICADO TIENE PARA VOS HABER SALIDO EN ZÍNGAROS?

“Zíngaros es un conjunto grande y taquillero del carnaval. No cualquiera sale ahí. Hay que tener huevos para salir en el conjunto, porque Pinocho es un tipo avasallante y tenés que ir para adelante con él. Si no le seguís la cabeza, no podés salir. Los Zíngaros me dieron prestigio. Yo ya tenía un nombre en el Carnaval, pero ese conjunto me dio más popularidad. Gané 5 primeros premios en Zíngaros, y era algo que soñaba. Deseaba ganar alguna vez el primer premio con un conjunto de parodistas. Cuando salía en Los Espantapájaros veía que los conjuntos de parodistas pesados siempre ganaban el primer premio. Ganaron Valentinos, Momosapiens, Nazarenos, Zíngaros, y pensaba “¿Cuándo voy a ganar un primer premio con un conjunto de parodistas?”. Ahora voy por la calle y hay gente que me saluda, o también en el bondi, en el súper, en la feria. Incluso el año pasado estaba con mi esposa en un hotel de Orlando en Estados Unidos, y alguien me toca la espalda y me saluda. Era un uruguayo que vivía en el interior del país y estaba vacacionando con su familia. Siempre voy a estar agradecido con todos los conjuntos en los que he salido porque para mí el carnaval es lo más grande que hay. Cuando me preguntan qué oficio tengo, les contesto que lo único que sé hacer es actuar. Ganar 5 primeros premios en 10 años dentro de un conjunto, es tremendo. Más cuando te ponés a pensar que hay gente que ha salido en Carnaval y jamás ha ganado el concurso”.

¿QUÉ CARNAVALES FUERON LOS QUE MÁS DISFRUTASTE EN EL CONJUNTO?

“Los carnavales de 2010 y 2014 son los que más destaco de mi paso por Zíngaros. El de 2010 sobre todo porque fue cuando debuté en el conjunto. Ese año hicimos las parodias de Pinocho y Forrest Gump, que eran tremendas. El Carnaval de 2014 fue muy especial porque a Aldo siempre lo admiré, y lo seguí desde que estaba en Los Walker’s. Hasta me encantaba verlo en Sonora Palacio. Ese año lo conocí personalmente y ahora tengo una amistad bárbara con él. Esos fueron los dos años que más me gustaron”.

¿CON QUÉ COMPAÑEROS HAS TENIDO MÁS QUÍMICA ACTUANDO ARRIBA DEL ESCENARIO?

“Me pasó de tener tremenda química con Aldo, porque siempre me levantó los centros y ha sido un fenómeno en escena conmigo. También recuerdo con mucho cariño el tridente que armamos en 2018 con Fabricio Speranza y con Leonardo Pacella. Nos respetábamos entre los 3 y ninguno quería sobresalir en nada. En Carnaval pasa mucho que hay competencia arriba del escenario, y eso es lo que menos se dice. Hay mucho ego que hace que uno quiera resaltar más que otro. A mí eso no me pasó ni con Pacella ni con Fabricio”.  

“SALIR EN NAZARENOS VA A SER DIFERENTE”

“Con Nazarenos voy a tener la chance de trabajar de otra manera. También se trata de un conjunto grande del Carnaval. Últimamente integrando Zíngaros no me ponía a mirar mucho los otros espectáculos de parodistas, pero en 2017 cuando ganó Nazarenos vi la primera rueda de ellos luego de una noche de tablados con Zíngaros en la que terminamos medianamente temprano de actuar. En ese momento no comenté nada a nadie porque soy de guardarme esas cosas, pero al ver su espectáculo me di cuenta de que ganaban bien el concurso. Siempre fui muy objetivo en ese sentido.  Salir en Nazarenos va a ser diferente. Seguro muestre alguna faceta que la gente no ha visto. A veces uno no explota otras virtudes que tiene porque está desarrollando un estilo y se siente cómodo ahí. El desafío está muy bueno. Siempre hay algo nuevo para aprender y para hacer”.

GRACIAS AL CARNAVAL YO…

“Gracias al Carnaval yo soy Panchito, el que conoce la gente. He hecho muchos amigos gracias a él, y he viajado bastante. Pude cumplir el sueño de subirme a un escenario. Me siento feliz cada vez que escucho los aplausos o la ovación de la gente”.