miércoles, 15 de febrero de 2017

PÁGINAS DE MOMO

FELIPE CASTRO



Con su poética y crítica pluma, y la amabilidad que lo caracteriza, Felipe Castro, fue el protagonista en un momento sumamente disfrutable. Una hora de charla que recopiló sus inquietudes con respecto al carnaval y toda su parafernalia. Hoy transita febrero, y lo encuentra participando desde abajo de los escenarios; concretamente por haber sido parte de la construcción de un espectáculo como el de la murga “Momolandia”. Pese a los argumentos en los que se apoya para no formar parte de la fiesta de momo, se reconoce como un carnavalero apasionado, que lleva en su interior a la necesidad de participar directa o indirectamente de uno de los máximos exponentes culturales del país año tras año. Quizás eso tenga lugar porque lleva a dos colores como el rojo y el negro en su corazón, y resulta imposible dejar de lado un lugar que  ha forjado parte de su identidad como artista. Solo el tiempo dirá si vuelve a las tablas aquel gurí que creció con la cara pintada desde la cuna.

¿CÓMO VIVÍS LOS AÑOS EN LOS QUE NO SALÍS EN CARNAVAL?

“La primera vez que dejé de salir fue en el año 2004. Ahí  extrañé un poco, pero cada vez extraño menos. Disfruto mucho del verano, e irme para afuera. Las veces que he extrañado, al año siguiente volví a salir. Lo que más extraño es compartir con un grupo, y la bañadera. Siempre he participado del carnaval haciendo músicas, y escribiendo. Nunca me alejé del todo, porque soy carnavalero, y es así. Este año no he ido a ver carnaval tampoco por cuestiones que van en contra de la fiesta. Cuando voy. extraño un poco más. Extraño los tablados también, aunque sé que si salgo en carnaval también los voy a extrañar, porque no hay. Los lunes, martes y miércoles, hacés tablados que están a tres cuadras de la playa, salvo el Prado. Esa gente puede ir a cualquier espectáculo en cualquier momento. Me enamoré de una fiesta que no es esta. Tengo tres hijas, y nunca tuve un verano con mi papá. Entonces como he salido más de quince años en carnaval, siento que mis hijas merecen que esté con ellas”.

¿EN QUÉ MEDIDA EL CARNAVAL SE HA ENRIQUECIDO, Y QUÉ COSAS HA PERDIDO?

“Se ha enriquecido en el profesionalismo. Voy a hablar de las murgas, que es de lo único que sé. Me parece perfecto que los murguistas reciban dinero por su trabajo. No me parece tan bien cuando es a costa de una entrada que sale $200. La entrada debería costar como mucho $60. Si después en el Teatro de Verano querés cobrar $10000, está todo bien. Carnaval son los tablados, y no pagaría ese dinero para ver espectáculos. Al único tablado al que llevaría a mis hijas, que me queda cerca, y está precioso es el Molino de Galgo. Acá se hace una tergiversación de la palabra “profesionalización”, como algo que favorece al carnaval, y no necesariamente es así. Por ejemplo, la puesta en escena abarrota tanto a los espectáculos, que parece que los murguistas se olvidaron de bailar murga. Una cosa es el teatro, y otra cosa es la murga. Además quien rige todo eso es el concurso, y marca la estética de la obra que vas a ver. De por sí es ridículo el hecho de ponerle un puntaje a algo que nace desde el sentimiento. Eso sumado a que las personas que lo hacen, no sé quiénes son. ¿Alguien se ha puesto a pensar que la persona que te juzga, condiciona tu trabajo para el año siguiente?. ¿Está capacitada esa persona para hacerlo?.  ¿Le sirve al carnaval que esa persona haga ese trabajo?. Se está llevando el carnaval hacia la costa, alejándolo de las clases populares, y son muy pocos los escenarios en los barrios. Si la gente tiene que ver carnaval por televisión, estamos fritos, y encima no todos pueden verlo por ese medio. Capaz que todo pasa por algo, pero vamos a conversarlo. Fui a la intendencia y le presenté un proyecto a la señora Graciela Michelini, que implicaba cincuenta tablados para cincuenta conjuntos. Me dijo: “Esto no me sirve”, y también es válido, pero no creo que se esté jugando a favor del arte. ¿Las pruebas de admisión están a favor del arte?. Si están a favor del arte, entonces entiendo por “arte” algo que no tiene nada que ver. En otros tiempos se consideraba al concurso, pero La BCG sabía que no iba a ganar, e igual hacía lo que quería. Veías a Falta y Resto, Los Saltimbanquis, Patos Cabreros,  o Araca la Cana, y no tenían un punto en común, haciendo cosas totalmente diferentes. Hoy por hoy, hay una cantidad de fórmulas que se han ido dando, marcadas por el concurso. Te va metiendo en el embudo del “Hay que hacer esto, y esto otro”. ¿Quién dice lo que hay que hacer?. Estaría bueno conversarlo entre todos los carnavaleros, y ver si estamos a favor del arte o en contra. El artista en carnaval va al público, y no al revés. El carnaval invierte la relación, y eso es lo que tiene de maravilloso. Vas al tablado, y te enterás de qué artista viene cuando lo ves en el pizarrón. Esa fue la fiesta de la que me enamoré. Por la trascendencia que ha tomado el carnaval, el Ministerio de Cultura debería colaborar con él. Otra cosa que está mal es el hecho de que las murgas montevideanas hacen un circuito de tablados en San Carlos, pero las de allá no vienen a Montevideo. Se está dando por sentado de que lo que tiene que ver la gente es lo de Montevideo. Encima si querés hacer tablados en Montevideo, tenés que anotarte, y dar la prueba para el Concurso Oficial”.

EL CARNAVAL Y LA TELEVISIÓN

“La estética de lo que se quiere mostrar, y cómo se quiere mostrar, no puede ser decidida por los canales de televisión. Tiene que ser el propio carnaval el que lo decida. Esas cuestiones son decididas por un tipo que es el mismo que decide qué música y qué escenografía va en un programa deportivo como “Sin Límite”, por ejemplo. No tengo nada contra los que se encargan de eso, además los conozco y sé que son unos crá. Pero una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Le tenés que dar valor a tu producto. Mirás las transmisiones de carnaval desde el Teatro de Verano, y ves que después de que baja un conjunto aparece un cronista que dice: “Esta parte estuvo buena, pero no me gustó tal parte, etc”. Marcelo Fernández hace su trabajo, y está perfecto, no lo estoy cuestionando, sino que lo que cuestiono es la cabeza con la que eso tiene lugar. Porque sin querer, estás generando que determinados conjuntos hagan menos tablados después. La transmisión tiene que ser para que te enamores del carnaval. Si después querés hacer otro programa para analizar los espectáculos y opinar, está bien. Vos tenés que hacer que el artista trabaje, y venda entradas. El jugador de fútbol gane o pierda va a cobrar igual, pero el artista si no actúa, no gana. El porcentaje de murguistas que arreglan un dinero por carnaval es muy bajo. La mayoría cobra por escenario realizado. Si el carnaval es tan masivo gracias a los medios de comunicación, hay que tener cuidado con eso”.

¿CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE SER DEVOLVEDOR DE LOS ENSAYOS ABIERTOS DEL ENCUENTRO DE MURGA JOVEN?

“Cuando me tocó cumplir ese rol, pensé que iba a ver repeticiones de “Cayó la Cabra”. Al tercer día, volví para casa pensando: “Bo, Felipe, sos un banana. ¡Lo que te perdiste todos estos años!”. Cuando empezamos ha hacer las devoluciones, le decía al Toto (Zeleniec), que era el que trabajaba conmigo “¡Bo, esto es espectacular!”. Vi un montón de cosas nuevas que no sabía que existían. Con estilos absolutamente distintos, y gurises que se cantan todo. Muchachos que salen en carnaval con una postura y en Murga Joven los ves de forma distinta. La misma persona que sale en una murga, sale en otra, o en tres. Los integrantes de las propias murgas jóvenes son el público de la movida. Eso es riqueza, y arte. Hay gente que dice que es el semillero de carnaval. Si es el semillero, las semillas entonces están creciendo para otro lado que no es para el que tienen que crecer. Otra diferencia con el carnaval es la forma en la que se presenta a los espectáculos. En febrero ves que en el Teatro de Verano, sale Alvarito Recoba, que lo quiero muchísimo y siento mucho respeto por él, pero sale vestido de gris. Ponete un rojo o un amarillo, ¡no seas malo! Que te griten “pelotudo” tres veces, pero al cuarto día se van a acostumbrar. Salís para adelante y parece que fueras a dar las noticias fúnebres (risas). En la muestra de Murga Joven está Ivanna Amarillo de presentadora, y lo hace con mucha euforia. Es maravilloso. Todas las murgas que quieren participar, participan, y van a la muestra que se hace en Las Duranas. Murgas de mujeres, de hombres, de gurises con discapacidad, y capacidades diferentes. De ahí las veinte murgas más destacadas pasan a la siguiente instancia. Es decir, solamente la segunda etapa de Murga Joven tiene más murgas que el carnaval de febrero. De esas veinte, cinco son mencionadas como los mejores espectáculos, ni siquiera ganan. Eso lleva a que cada uno haga lo que sancocho quiera. Otro tema es el de los jurados. Este año entre otros, estuvo Nicolás Grandal, por ejemplo, que es tremendo murguista. Ojalá me tocara eso cuando subo al escenario a concursar en febrero. Hay personas que conozco que son monitores de Murga Joven, y esa experiencia les sirve para salirse de sus propios prejuicios en cuanto a la forma de hacer murga. A eso te lleva también, a aceptar la propuesta del otro”.

¿ESA EXPERIENCIA HIZO QUE TE REPLANTEARAS COSAS AL MOMENTO DE CREAR?

“Por un lado te cambia la cabeza. Por otro lado ves que cada uno es libre de escribir lo que escribe. Me sirvió hasta para darle más valor a lo que escribo. Me di cuenta de que hay cosas que no sé si me pondría a escribir. No estaría de acuerdo con escribir algo porque está de onda. Vi mucha libertad. Lo que me replanteé fue el hecho de ser complaciente con el público en carnaval. Le estaba errando en eso. Si a todos los gurises que forman parte de la movida de Murga Joven les sirvió el 10% de lo que me sirvió, entonces estuvo  buenísimo. El año que viene me parece que no tengo que ser yo el que lo haga. Me encantaría, y me salgo de la vaina por hacerlo, porque más allá de que fue un laburo, lo disfruté mucho. Pero lo que corresponde es decir que “no”, porque sería ir en contra de lo que estoy prodigando”.

¿CÓMO ATRAVESASTE EL PROCESO CREATIVO CON MOMOLANDIA?

Es la primera vez que en carnaval no cobro un dinero por tablado, y un porcentaje del premio obtenido. Se lo tenía que decir al grupo, porque si no me iba a sentir incómodo, y le fuera como le fuera a la murga en el concurso, iba a cobrar igual. Escribir para Momolandia fue una experiencia muy linda. Fui a muy pocos ensayos porque no me gusta joder, y sé que hay otra gente que está laburando. Pero siempre recibí un cariño impresionante. Hay un montón de tipos a los que admiro profundamente. Martín (Angiolini)  y Javier  (Carvalho) son amigos. Sergio Rivero, el negro Eduardo (Díaz), y Charly (Álvarez)  son tipos que uno admira. Uno conoce sus maravillosas capacidades, y su amor incondicional por el carnaval. Creo que trabajé con responsabilidad y cumplí. Este año lo que hice fue escribir, y dejar que los demás trabajen después, porque sentía que era lo que correspondía. En alguna oportunidad, durante la creación vi cosas que no las hubiese hecho así, pero ese ejercicio de salirse de uno mismo está bueno también, y ver qué sucede con lo que uno tira. Me permitieron crear y componer, y estoy recontra agradecido”.

¿EXTRAÑÁS A FALTA Y RESTO?

Estuvo buenísima esta experiencia con Momolandia. Pero me parece que si sale La Falta, escribiría ahí. Escribiendo para Momolandia, extrañaba un poco a la Falta. Sobre todo porque comprobé que un cuplé puesto en La Falta tiene una significancia, y puesto en otra murga tiene otra significancia. Extrañaba a mis compañeros en la creación, por una cuestión de concordancia de conocernos de años, y saber para dónde vamos a ir. Estoy acostumbrado a laburar con Leandro (Castro),  Dieguito (Bueno), y Lucas (Lessa)”.

¿CÓMO TE TOMÁS EL TRABAJO DE ESCRIBIR?

“Hay cosas que te das cuenta más rápido que están buenas, y van, Otras no. Me cuesta mucho escribir humor. Sí me sale escribir humor junto a la crítica en un salpicón, por ejemplo. Pero no sé hacerte reír a carcajadas. Cuando trato de hacer reír es cuando más corrijo. Cuando hay poesía, me suelto más, y confío más en lo que sale. Insisto mucho en la gramática y las acentuaciones, para que las cosas se entiendan al cantarlas. Componer una música ayuda para que el verso ya te quede bien dicho, y calce en la métrica, y si no tenés la ventaja de acomodar las cosas para que quede bien. El negro Eduardo (Díaz), me dijo “Las canciones que compusiste son nuestras. Nunca lo había vivido”. Es mágico que te digan eso. Al ser algo inédito no tenés que atarte a nada, entonces viene tu solo y lo llevás para el lado que querés”.

¿EN QUIÉN TE ENCONTRÁS AL MOMENTO DE COMPONER UNA CANCIÓN?

“Me encuentro en el Choncho (Lazaroff). También en Rubén Blades y en Los Redondos (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota). Calculo que me encuentro en “The Beatles” por decantación, porque todos los que nombré están recontra cargados con su música. Sobre todo los músicos populares uruguayos, como Jaime Roos, que es una influencia musical importante. Si me pusiera a tocar una canción ahora, la cabeza me iría para esos lugares, porque además es la música que más escucho”.

SI FALTA Y RESTO FUERA UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?


“Estaría mi familia indudablemente. Toda. Con ella estarían varios murguistas. Después habría una foto de The Beatles, una foto de (Carlos) Gardel, un cuadro de (José Gervasio) Artigas, un cuadro de (Liber) Seregni, y (Elena) la Tota Quinteros”.

domingo, 12 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

MOMOSAPIENS



Foto: Jimena Del Río Ocampo

“La parodia es el corazón del espectáculo”, dice Horacio Rubino, director responsable, letrista, y figura influyente del elenco de “Momosapiens”. Parodistas que se aferran a esta frase al momento de la concepción y elaboración de sus espectáculos, apostando al divertimento del público por encima de “adornos” que hacen al todo, pero “no forman parte de la esencia de la categoría”. Veintiséis años de historia ininterrumpida en el Concurso Oficial del Carnaval avalan una trayectoria que ha atravesado diferentes pasajes, pero portando un estilo inconfundible que desprenderá muchas opiniones, dentro de la subjetividad que acarrea el arte, pero que no deja de formar parte del folklore que reviste a nuestras carnestolendas año a año. Desde la comodidad de su hogar, el dueño del humor “Rubinesco”, como se lo denomina, recorrió un montón de momentos entrañables que refieren al trajinar de los “Momo”, así como también el presente que vive un conjunto que ya ha paseado a sus parodias por varios de los escenarios capitalinos.

¿CÓMO TUVO LUGAR EL PROCESO CREATIVO DE CARA AL ESPECTÁCULO QUE MOMOSAPIENS ESTÁ PRESENTANDO EN ESTE CARNAVAL?

“Lo difícil es no ser previsible. La dinámica del carnaval hace que termine uno, y ya estés pensando en el otro. Cuando empecé con esto, que tenía 20 años, terminaba un carnaval, y había como una licencia de varios meses. Recién en setiembre comenzabas a trabajar de nuevo, y en octubre arrancaban los ensayos. A veces ni siquiera terminó carnaval, y ya estás pensando: “Esto hay que hacerlo el año que viene”. Los espectáculos que creamos dependen de la inspiración; a veces las cosas se resuelven muy rápido, y a veces cuestan más. Este año con Enrique Vidal quisimos empezar a armar todo con tiempo, y sobre julio comenzamos a reunirnos para resolver las ideas y los textos del espectáculo. Del carnaval pasado ya tenía elegida la parodia de “Star Wars”. Luego cuando nos juntamos nos pusimos a pensar en cuál podía ser la otra. Elegimos la de Juan Antonio Lavalleja y los 33 Orientales que está acompañada de una curiosidad. En el año 2000, a Carlos Viana, Gervasio Pratis, y a mí, se nos ocurrió una locura. Al mismo tiempo que sacaba por mi cuenta a Momosapiens, con estas dos personas resolvimos sacar otro conjunto de parodistas al mismo tiempo, que se llamó “Casanovas”. Para ese conjunto, Enrique Vidal y yo escribimos la parodia de Juan Antonio Lavalleja. No fue un buen año para Casanovas pese a que tenía un muy buen plantel, y libreto. Hubo problemas con el orden de los ensayos, y a nivel de concurso ligó muy mal yendo el primer día, etc. Tal es así, que con Momosapiens gano el primer premio, y Casanovas sale último. Nos quedamos con mucha pena con Enrique porque esa parodia que habíamos escrito estaba muy bien. Entonces este año la escribimos de nuevo, y obviamente no tiene nada que ver a aquella que escribimos para Casanovas. Este año en Momosapiens, la parodia se llama “Juan Antonio, diga 33”, y la de Star Wars se llama “La Garra de las Galaxias”, y el episodio se llama “El regreso del que te jedi”. El 14 de setiembre empezamos a ensayar, teniendo pronta a la parodia de Lavalleja. Eso hizo que todo rodara mejor, y la primera rueda que hicimos en el Teatro de Verano fue muy buena gracias a ese esfuerzo”.

¿SOS MUY EXIGENTE A LA HORA DE ESCRIBIR?

“Uno va aprendiendo con el tiempo. Cuando tenía 20 años escribía muy rápido, y era menos exigente de lo que soy ahora. Hoy por hoy, con Enrique tratamos de que el humor sintonice con lo que venimos haciendo. A veces veo en libretistas jóvenes que sucede que tienen un chiste muy bueno, y lo meten cayendo en paracaídas en determinada escena. En nuestro caso, puede haber un muy buen chiste pero si no sintoniza con la escena, no lo ponemos. Descartamos mucha cosa, y reescribimos. A veces vemos lo que escribimos, y lo retocamos, etc. Somos exigentes. También hay una trayectoria que defender en ese sentido. Con Momosapiens, uno de nuestros varios records es tener la mayor cantidad de premios a la mejor parodia. Ya vamos como diez. Eso se da por el trabajo que nos tomamos a la hora de escribir. A veces los componentes agregan coass, o prueban cosas en los escenarios, y rinden. Pero en otras ocasiones meten chistes que están buenos, hacen reír, pero que caen como en paracaídas, y no tienen mucho que ver con lo que estamos haciendo. Tampoco queremos que sea como “el show del chiste”. El humor tiene que sintonizar con lo que está pasando”.

¿CÓMO DESCRIBIRÍAS AL ESTILO DE MOMOSAPIENS?

“Momosapiens apuesta principalmente al humor. Esto es entretenimiento, y la gente se quiere divertir. En el caso nuestro va a vernos porque sabe que se va a reír. A veces traemos de los pelos situaciones absurdas con las que se desdoblan las escenas de las parodias. Por ejemplo este año a Lavalleja le piden que toque algo autóctono, y toca una canción de AC/DC en la guitarra criolla, y los 33 orientales arman un pogo atrás. Eso es una situación absurda que nadie espera que surja. Es uno de nuestros sellos. La gente espera de mí a los chistes bobos. Algunos le dicen humor “Rubinesco”, y así se llama la media página que escribo en el Diario La República. De nosotros se espera el humor que puede salirte con la situación más descacharrante. Este año las dos parodias lograron mucha risa en el Teatro de Verano. Tal es así que la parodia de Star Wars, se estiró un minuto por risas y aplausos, y nos bajamos apretados a nivel de tiempo.

EL REGLAMENTO

“El reglamento te pide que hagas reír. Porque dice que una parodia es una sátira a un hecho real en tono jocoso. Este año hubo una variación en el reglamento expresamente para los parodistas, en donde se destaca que no debe primar el pasaje dramático. Buscan que la parodia sea sátira, ironía y risa. Es un poco lo que defiendo siempre. La diferencia con los humoristas es que ellos tienen que hacer reír con historias inventadas de la nada, mientras que los parodistas se basan en hechos reales como una película, un libro, un suceso histórico, etc”.

¿QUÉ COSAS HA PERDIDO LA CATEGORÍA, Y TE GUSTARÍA QUE RECUPERARA?

“Lo que se ha perdido es la esencia de la categoría. Las parodias son el corazón de un espectáculo de parodismo. Todo eso lo tenés que adornar con canto, baile, vestuario, y otras cosas. `Pero he visto que se ha deformado un poco eso. Hubo años que el peiodismo después de que se baja un conjunto de parodistas, se ha puesto a hablar de la producción, la apertura, y la despedida, por ejemplo., Y esos son adornos. Lo primero que se tiene que juzgar son las parodias, y después todo lo demás. La categoría se está yendo mucho para el lado del show. No me dejaría contento que baje Momosapiens del escenario, y hablen de los aspectos visuales, dejando de lado a las parodias. Si fuera jurado, lo primero que atendería de un parodista serían las parodias, después miraría los adornos, que son importantes, pero no la esencia de la categoría. A veces la visión global del espectáculo distrae de lo que es realmente importante. No hay que desvirtuar a la categoría, y tapar carencias de texto con superproducciones. Se ha involucionado en el baile, en lo que tiene que ver con que antes todos bailábamos y cantábamos, y las coreografías permitían que así fuera. Hoy se sofisticó tanto la coreografía, que quienes no pueden hacerla, quedan relegados a los dos costados del escenario haciendo coros. Entonces se partió la imagen en tres sobre el escenario. La coreografía debería tener menos relevancia en la categoría”.

¿EN QUÉ MEDIDA EL PARODISMO SE HA ENRIQUECIDO?

“El parodismo se ha enriquecido en el profesionalismo. Cuando empecé a salir en carnaval, no había nadie que marcara puesta en escena. En Gaby’s y Klapers, nosotros mismos éramos los que decidíamos todo. En determinado momento apareció el puestista, y hoy ves parodias con puestas más teatrales. Soy hincha de los músicos, que con la aparición de las pistas han desaparecido. Me gustaría poder contar con ambas cosas. Reconozco que las pistas han mejorado la sonoridad de las parodias. En una  determinada escena podés hacer que suene la Filarmónica de Londres, porque contás con la grabación. Antes los efectos de sonido se hacían con los instrumentos, y hoy los tenñes a todos como si fuera una película. Este año un buen ejemplo de ello es la parodia de “Star Wars” que cuenta con un montón de sonidos de apoyo”.

“EL TIEMPO CONSPIRA CONTRA EL ARTE”

 “Hace pocos años hubo una quita de cinco minutos con respecto al tiempo de actuación para todas las categorías, excepto para las murgas. Eso nos complica un poco. Porque realizar una parodia de una película, por ejemplo, en poco más de veinte minutos es muy difícil. Con los cinco minutos anteriores podíamos resolver las parodias en 25 minutos, y ahora las hacemos en 22. Vos dirás “Tres minutos, no es nada”, pero es mucho, en realidad. Porque implican una escena más o una canción más para redondear la idea. Tenés que tener muy buena capacidad de síntesis para que haya un comienzo, un desarrollo, un conflicto y un final, y a su vez se entienda todo. Siempre fui contrario al reloj maldito de carnaval. Se entiendfe porque es una competencia, pero cualquier obra de teatro, por ejemplo, se lleva a cabo con el tiempo que necesita. A veces en los tablados tenés que ir viendo qué cortás porque estás pasado dos minutos, y eso conspira contra el arte”.

¿QUÉ MOMENTOS RECORDÁS COMO LOS MÁS DISFRUTABLES CON MOMOSAPIENS?

“Son muchos. Otro de los records es que somos el conjunto que concursó más veces en la historia del parodismo (26). En todos esos años hay muchos momentos disfrutables. Sin lugar a dudas, los años en los que ganamos el primer premio tienen un gusto especial (1998, 2000, 2001, 2006 y 2012). Hubo parodias con las que la gente no paraba de reír de principio a fín como “Jesucristo”, “Billy the Kill”, etc. Hubo un año que hicimos la parodia de “La Lista de Schindler", y en un determinado momento se pedía un minuto de silencio como homenaje a todos los muertos en el holocausto. Fue lo más silencioso que viví en carnaval, no volaba una mosca”.

¿QUÉ ES LO QUE EL GRUPO DISFRUTA MÁS DE SALIR EN CARNAVAL?

“Lo resumiría a lo más simple y sencillo que es la risa sobre todo arriba del escenario. Porque abajo disfrutamos de la convivencia, los amigos, y las bromas. La risa es el aplauso al chiste. Cuando vos estás haciendo un espectáculo, y hay un ida y vuelta, con risa permanente, como pasó en la primera rueda del concurso; ese es el mejor premio. Se premian cada una de las situaciones que pensaste. Hasta el chiste más tonto tiene un trabajo detrás. A veces nos pasa que la gente se ríe del chiste y después lo aplaude. Eso es lo más lindo que te puede pasar”.

SI MOMOSAPIENS FUERA UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?

“Tendría que ser un collage. Podrían estar los Momosapiens del primer año que son los que dieron origen a todo esto. Porque no quería nombrar al conjunto como se estilaba en ese momento que era “Los tal cosa, o tal otra”. Entonces con Fernando Schmidt, que escribió conmigo los textos del primer año, y hoy es jurado, en un momento dijimos “En la escala zoológica,  ¿qué sería el habitante del carnaval?”, y Fernando dijo, el “Momosapiens”, y me encantó. Deberían estar algunos personajes entrañables como "Sacco y Vanzetti", "Billy The Kid", "La Madre Teresa", "El Hombre Elefante", algún soldado de la parodia de “Rescatando al soldado Ryan”, “Jesucristo”, “Charles Darwin”, el pastor que hice en la parodia de Jesucristo, que caminaba por la platea predicando, y me dio la satisfacción de ganar la mención a la Figura Màxima de Carnaval, “Los Hares”, “Moisés”, etc. Hay un local de ensayo que recordamos con mucho cariño que es APRI (Asociación Pro Recuperaciòn del Invàlido), y su fachada debería estar en la foto, al igual que componentes históricos del conjunto, que no los voy a nombrar porque me voy a olvidar de alguno”.

¿LE QUEDA ALGO PENDIENTE AL CONJUNTO?

“Siempre quiero apostar a más. Alguna vez se me ocurrió poder lanzar un programa de televisión de humor que se llamara 2Momosapiens”, aplicando el mismo estilo que hacemos en carnaval, y haciendo parodias, como ya lo hizo Cacho (Arturo) De La Cruz. Me encantaría hacer un viaje al exterior con el conjunto, ya sea a las colonias de Estados Unidos o Europa, y sería algo que está pendiente para lo que este grupo ha logrado en sus años en carnaval. Siempre podés ponerte un poco más lejos la meta, y el objetivo, tratando de conquistarlo”.

DISFRUTÁ DE LA ACTUACIÓN DE MOMOSAPIENS EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL:





viernes, 10 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

SOCIEDAD ANÓNIMA




Veintisiete años de humor y travesía datan desde su origen. Un camino extenso que ha cosechado distintos momentos y sensaciones. Con "Los Gauchos Patones" como estandarte, el departamento de San José ha dado vida a uno de los hitos del carnaval uruguayo que aún mantiene su vigencia. Manejando un código humorístico particular, y transmitiendo un mensaje detrás de la risa, “Sociedad Anónima” recorre los escenarios carnavaleros una vez más en este 2017. Carlos Barceló, director responsable, letrista, y parte fundamental del elenco, dispuso de unos minutos para hablar de diferentes temas que hacen a la actualidad y el recorrido de un conjunto que vive cada actuación como “una reunión familiar”.

¿CÓMO SE VIVIÓ EL PROCESO CREATIVO Y DE ENSAYOS DE CARA A ESTE ESPECTÁCULO?

“Más allá de que año a año es distinto, y esa es una de sus características, existen patrones generales que se mantienen. Cada año tiene sus peculiaridades, pero algunas etapas del proceso, a veces más largas, a veces más cortas, se dan con cierta generalidad. Eso nos permite llevar a cabo una dinámica que repetimos a lo largo del tiempo. La misma dinámica nos ofrece integrar gente nueva, incluso tomando protagonismo en la faceta creativa y actoral, pero sin perder nuestra esencia. Hay un tiempo de preparación de la idea que después se presenta al colectivo, y la realizamos o no dependiendo del entusiasmo y la identificación que despierte en el colectivo. Cuando esto pasa enseguida que termina carnaval o en invierno, hay más tiempo para trabajarlo. Luego ya en enero el proceso toma otro vértigo.  En los viajes conversamos, y en las actuaciones probamos. Hay cosas que surgen espontáneamente y sin mucha planificación. O hay cosas a las que no les tenemos mucha confianza, que luego empiezan a resonar en la gente y reclaman su lugar. La actuación es un acto de comunicación en esencia, y el período de preparación es la suma de muchos actos de comunicación”.

¿IMAGINASTE ALGUNA VEZ QUE EL CONJUNTO PODÍA TENER ESTE RECORRIDO EN CARNAVAL?

“Es como cuando vas caminando en la sierra, después de comer. Y te vas con tus compañeros para allá, y de repente alguno se cansa o mira para el costado. O vas avanzando y ves otro cerro al costado, y otra elevación que está más buena, o un camino que veías lindo, y resulta que estaba rodeado de arbolitos espinosos; entonces te das cuenta que para ahí no vas a ir. Vas cambiando el trajinar con el grupo. Cambia sobre todo porque cuando llegás a determinado punto del recorrido, ves otros lugares que antes no veías. Cosas que antes no te parecían importantes, pasan  a ser sustentos de planes posteriores o realizaciones grupales. Al principio compartir un hecho artístico con gente con la que uno lo pasa bien es algo natural, pero cuando va pasando el tiempo se trasforma en un objetivo. Es hermoso disfrutar de compartir el escenario con los compañeros, y sacarte fotos con el que hacía tiempo que no lo veías, y te estaba esperando en el tablado. Todas esas cosas van haciendo que el camino te vaya mostrando nuevos objetivos. Y hay otras cosas que nos han pasado que nunca las imaginamos, como tener un vehículo propio, por ejemplo. Eso nos permite poder cumplir con muchas actuaciones a lo largo y ancho del país, y no perder dinero, cuidando el presupuesto”.

¿QUÉ MOMENTOS PERDURAN EN TU RETINA COMO LOS MÁS DISFRUTABLES CON EL CONJUNTO?

“Lo bueno es que son muchos, y que ha habido mucha gente en este proceso. Encontrarme con mis hermanos primero, y con mis hijas después arriba del escenario. Esos fueron momentos preciosos. Estaba bueno pensar en hacerlo, y estuvo mucho mejor concretarlo. Terminó significando mucho a nivel artístico también. Por ejemplo, un día estoy explicando al grupo una idea del espectáculo, y veía las caras concentradas de ellos. Y en ese paneo que uno va haciendo cuando lo escuchan, de repente me encuentro con los ojos de Paula, y un poco después con los de Serrana. Y no eran mis hijas con las que estaba hablando de un tema familiar, si no que habían iniciado un camino para estar en otro lugar. Hubo un año que después del filtro en el desfile, hicimos un partido de fútbol en la calle. Estaban los mismos que seguían con los usos y costumbres de la dictadura, y habían provocado una represión muy violenta e incluso muertes. Hacía de juez, y me di el gusto de sacarles la tarjeta roja. Ese momento de comprensión por parte de la gente que estaba en el desfile, y mis compañeros,  fue maravilloso. Podría elegir 30 o 40 momentos, porque Sociedad Anónima es un lugar para decir cosas, y reencontrarse con amigos con los que no nos reencontraríamos. Es una herramienta para poder ayudar en causas importantes, como nos ha pasado miles de veces con cooperativas de vivienda, y visibilizando problemáticas que se exponen junto a una actuación nuestra, etc. Hemos apoyado a conuntos nuevos que se gestan en el interior también. Esos mismos conjuntos se apoyan en lo que hemos recorrido para cargar las pilas, y que el colectivo social empiece a mirar al proyecto con otros ojos de cara al futuro. También te pasa de que te llame un hincha del conjunto para que actúes en el cumpleaños de su mamà, y te dice: “Posiblemente sea el último cumpleaños de ella, y le encanta el grupo”. Entonces vas con otra responsabilidad a esa actuación, y empezás con un nudo en la garganta pero terminás con el corazón agradecido por poder brindarte. Son cosas que se van dando, y que te llenan la vida”.

¿CUÁNTO ESPACIO OCUPA EL CONCURSO EN SOCIEDAD ANÓNIMA?

“El concurso se dimensiona distinto, pero al mismo tiempo es tremendamente significativo. Nosotros fuimos invitados al Festival de Durazno, por ejemplo, por la relevancia y repercusión que hemos recibido a través del concurso. Concursar es parecido a ir a trabajar un día que no querés, pero con el sueldo de fin de mes bancás una casa, comés. La comparación es bien válida, porque el trabajo en general a todos nos gusta, pero tiene momentos en los que por diferentes cosas uno lo detesta. Cuando sentís injusto lo que cobrás, o cuando hay un día en el que en vez de trabajar, querrías estar haciendo otra cosa. En el concurso ves situaciones que te parece que no están buenas, y ves que hay gente a la que le resulta más fácil hacer algunas cosas y ser bien aceptada, y de repente sentís que te exigen mucho más. Podemos sentir que hay cosas que hacemos en el concurso que están buenísimas y las menosprecian. Eso nos pasa. Pero en ese concurso también hay un jurado que se prepara, y trabaja seriamente; que te va a dar una señal de por dónde podés mejorar tu espectáculo. De la mano de algo que te complica, hay un montón de bendiciones; hay que saberlas ver. Puteamos a veces con el concurso, no nos gustaría tenerlo en las características en las que se encuentra, pero si no estuviera lo extrañaríamos horriblemente”.

¿QUÉ ES LO QUE EL GRUPO DISFRUTA MÁS DE SALIR EN CARNAVAL?

“Disfrutamos mucho del momento en el que lo que armamos provoca rosa en la gente. Ese momento de alegría compartida. Que se parece a cuando eras gurí, y esuchabas como un tío contaba un chiste de Landriscina, del que ya sabías el final, pero lo esuchabas porque te encantaba cómo él lo contaba. No importaba si era la quinta vez que lo iba a contar, porque igual te arrimabas para compartir ese momento. O escuchar a la tía haciendo chistes a modo de rezongo con los más jóvenes. Esos momentos son mágicos, como un gran abrazo. Las actuaciones son como una reunión familiar”.

SI SOCIEDAD ANÓNIMA FUERA UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?


“Habría unas patas de polifón (risas). Mucha gente también, más allá de la que sale en escena. Serían unas 30 o 40 personas. Algunos de ellos serían gente que salió en otros años, y que ahora se arrima desde otro lugar. Siempre hay compañeros que hace dos, tres o diez años que no salen en el conjunto, y nos van a ver al Teatro de Verano. Sería una linda forma de que esa foto, que es un instante, tuviera una historia".

DISFRUTÁ DE LA ACTUACIÓN DE SOCIEDAD ANÓNIMA EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL: 




martes, 7 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

CYRANOS



El teatro y el carnaval cada vez están más emparentados. Manejando “códigos diferentes”, pero con un punto en común: la manifestación de un producto artístico y su contacto con el público. Florencia Infante es uno de los tantos ejemplos de artistas que han recorrido distintos escenarios teatrales, y recalaron en nuestra máxima fiesta popular. Integra el elenco de Humoristas “Cyranos”, que presenta su espectáculo “Samurai”, cuya propuesta no solo recorre el humor, que es la esencia de la categoría, sino que también ofreceun importante mensaje final. En términos de concurso, el conjunto viene de obtener el primer premio en las pasadas carnestolendas; en términos de disfrute, Florencia confiesa sentirse encantada de “llegar a los barrios”, y que en todos la reciban “con el mismo amor”. Además de desempeñarse como actriz, es docente y comunicadora. Tuvo el gesto de compartir una charla con “Las Máscaras Sueltas” en la que reveló los detalles de su primera experiencia en la fiesta de momo.

¿CUÁL ES TU VÍNCULO CON EL CARNAVAL DESDE PEQUEÑA?

“Mi vínculo con el carnaval desde pequeña no fue diferente al vínculo que tiene cualquier niño promedio. Íbamos al tablado, pero mi familia jamás fue fanática de algún conjunto. Era algo popular, económico y accesible, y estaba cerca de mi casa. Pero nunca fue relevante a nivel familiar”.

¿CÓMO SE DIO TU LLEGADA A “CYRANOS”?

“Mi llegada a Cyranos se da simplemente porque un día me suena el teléfono, y era Carlos Viana para invitarme. Nunca tuve vínculo alguno con este conjunto ni con otros. Tengo muchos amigos en un montón de lugares, pero nunca se me había presentado la posibilidad de salir”.

¿QUÉ DIFERENCIAS ENCONTRÁS ENTRE EL CÓDIGO TEATRAL Y EL CARNAVALERO?

“Son dos códigos diferentes. No tienen nada que ver uno con el otro, si bien parten desde un escenario y se cierra el círculo con el público. Me costó bastante entrar en el código de Cyranos, y creo que todavía estoy agarrándole la onda. Si bien son familiares, son dos cosas que no tienen nada que ver. Es tan difícil actuar en teatro como en carnaval”.

¿CÓMO TUVO LUGAR EL PROCESO DE “SAMURAI”?

“El proceso de “Samurai” fue maravilloso, porque el grupo es increíble y los ensayos son alucinantes. En cada ensayo se hacía hincapié en determinadas cosas, que de repente uno logra materializarlas o hacerlas tangibles cuando se enfrenta al público. Es un grupo que trabaja muy bien, y ensaya de una manera muy responsable. Ensayamos durante muchos meses. Fernando Toja es una persona muy trabajadora, y eso creo que se ve reflejado en el espectáculo”.

¿QUÉ CONSIDERÁS QUE CYRANOS LE ESTÁ APORTANDO A TU CARRERA ARTÍSTICA?

“Cyranos le está agregando información a mi carrera artística. Es un lenguaje y un código nuevo. Me está acercando a barrios y a gente a la que tal vez no hubiera llegado de otra manera. Me encanta todo lo que el carnaval le esta aportando a mi carrera”.

¿CÓMO LLEVÁS A CABO LA CONSTRUCCIÓN DEL PERSONAJE?

“La construcción parte de un código. Por más que uno proyecte, imagine o idealice cómo puede ser un personaje, después están los códigos y los tiempos que uno tiene que respetar del carnaval y de la categoría. En este proceso he construido el personaje 100% en base a lo que me dice la dirección. Por  supuesto que también tengo mucha libertad como actriz en cuanto a lo que quiero proponer. Pero la construcción del personaje acá pasa por otro carril”.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS DISFRUTÁS DE SALIR EN CARNAVAL?

“Lo que más disfruto es salir en carnaval con Cyranos. Es un grupo divino, súper familiar, y una barra de amigos. De gente noble y buena. Me encanta llegar a los barrios. De repente estás actuando en un tablado donde el vaso de refresco sale $100, y después te vas a otro donde el contexto es totalmente distinto. En todos te reciben con el mismo amor. Sin lugar a dudas es la máxima fiesta popular de nuestro país”.

¿CON QUÉ SE VA A ENCONTRAR LA GENTE QUE AÚN NO VIO EL ESPECTÁCULO?


“Se va a encontrar con tremendo espectáculo. Además de la calidad artística y humana, es un espectáculo súper ensayado. Entonces se pueden ver los hilos del espectáculo porque hay mucho trabajo detrás. La gente se va a divertir, identificar, y reconocer al de al lado en eso que está viendo. Los esperamos a todos en la segunda rueda del Teatro de Verano. Trataré de estar más con los pies en la tierra, porque disfruté tanto de la primera rueda que casi que no entendí lo que pasó. Cuando me bajé, todos los carnavaleros viejos me dijeron “Estuvo bien lo que te pasó” (risas). 

DISFRUTÁ LA ACTUACIÓN DE CYRANOS EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL:


domingo, 5 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

DON TIMOTEO




Mucha expectativa ha sido la generada por la murga “Don Timoteo” para este Carnaval 2017, a raíz de una renovación en su plantel, incorporando figuras emblemáticas del género murguero y la escena carnavalera. Edú “Pitufo” Lombardo, Marcel Keoroglián, Martín ”Laucha” Sacco, y el entrevistado, Pablo “Pinocho” Routin, forman parte del grupo creativo de la murga, aunque las decisiones artísticas siempre se colectivizaron. De este modo llega “Mamá yo quiero, mamá”, a los distintos escenarios de la fiesta de momo. Un espectáculo que atraviesa por distintos pasajes de humor, crítica y sátira, volcados en escena por las “madres” de los murguistas que luego de cantar el saludo dejan un bache en el escenario que debe ser cubierto. El diálogo con el ex integrante de “A Contramano”, y “Falta y Resto”, entre otros, paseó por los confines de este nuevo proyecto artístico que ve la luz en febrero, así como también por pensamientos y sentimientos  consecuentes con su trayectoria en carnaval.

¿CÓMO SE DIO TU LLEGADA A “DON TIMOTEO”?

“Tenía resuelto no salir. Estaba con intenciones de hacer la puesta en escena de Cayó la Cabra como el año pasado. Me llamó Pitufo (Edú Lombardo), y me planteó que estaría bueno que pudiéramos salir juntos. Me dijo “Es ahora o nunca”. Hace un par de años que andamos con la idea en la cabeza de volver a salir juntos. Él me había invitado para integrar “Asaltantes con Patente” en 2007, y en ese momento preferí quedarme en “A Contramano”. Conozco a la barra de Don Timoteo, que la quiero pila, y conozco cómo es el ambiente. Además está Marcel Keoroglián, por quien tengo una admiración bárbara. Me interesó que la creación iba a ser bastante colectiva, entonces resolví salir por un montón de factores”.

¿CÓMO FUE ATRAVESAR EL PROCESO CREATIVO?

 “El proceso fue largo y lindísimo. Empezamos en junio a definir ideas de por dónde podía ir el espectáculo. Una vez que se resolvió la idea central y el hilo argumental del asunto, comenzamos a escribir. Me gustan los procesos de creación de los espectáculos. Sobre todo cuando el ambiente está bueno, hay capacidad de laburo y ganas. Todo eso estuvo presente en Don Timoteo. Cuando se estrena y se muestra pasa a ser otra cosa, y es como una repetición de lo que fuiste creando. Pero el proceso inicial es súper lindo”.

EL MODO DE ESCRIBIR

 “Escribo varias versiones de una misma cosa. Me considero exigente, y no me quedo con lo primero. De todas maneras hay textos que vienen de una y los escribís, y quedan bien. También nada te garantiza que trabajando tres meses en el texto, después esté bueno. Me gusta atacar el mismo tema por diferentes lugares, para ver qué posibilidades me ofrecen la temática y la música. Las melodías ya de por sí te sugieren un tipo de texto. Luego uno toma la decisión de quedarse con una de las piezas”.

EL TRABAJO COLECTIVO

“No sé si eso se traslada hacia el público. No conozco otra forma de trabajo. En los lugares donde he trabajado, he sido abierto a las opiniones, y he estado dispuesto a cambiar lo que sea. El objetivo final siempre es crear un buen espectáculo. No soy de esas personas que cree que tiene la última palabra estética respecto a ese tipo de decisiones. Vos podés crear un texto súper elaborado, y en el ensayo a alguien se le ocurrió una idea brillante en un segundo, y hay que estar abierto; no solo con gente que forma parte del grupo de la murga, si no con algún vecino también. Me ha tocado recibir comentarios de vecinos que me han cambiado el rumbo de una cosa que había escrito. La murga tiene a eso dentro de su folklore; un mes y medio de ensayos abiertos donde la gente opina sobre lo que está viendo. Eso no pasa en el ámbito teatral, por ejemplo. Está bueno usar eso a favor, aunque también siento que alguien en algún momento tiene que tomar una decisión, y decir “Hasta acá llegamos, vamos a poner esto”. Cuando llega ese momento, trato de decidir con coherencia”.

¿QUÉ LE ESTÁ APORTANDO “DON TIMOTEO” A TU CARRERA ARTÍSTICA?

“Don Timoteo tiene una frescura impresionante en su plantel. Salvo los más veteranos que somos nosotros, Pitufo, Marcelo Pallarés, Marcel Keoroglián, Ronald Arismendi y yo. Después casi todos tienen poco más de veinte años. Está aportando esa energía joven, y ese amor por el carnaval desde otras generaciones. Es una inyección muy buena, porque a estos carnavales los vivo de manera muy intensa, porque son como los últimos. Cuando uno se plantea salir sabe que tiene que tener una dedicación de siete u ocho meses, y como está armada la vida de uno a veces no tenés la posibilidad de meter un carnaval en el medio, con la energía que necesita. El carnaval es para disfrutarlo, y no para padecerlo. Nunca había salido en un grupo con una generación tan joven, y personas que podrían ser mis hijos, por ejemplo. En “A Contramano” el promedio de edad estaba entre 45 y 50 años, y en otras murgas que he salido compartía con gente de mi generación”.

¿QUÉ MOMENTOS VIVIDOS EN CARNAVAL PERDURAN EN TU RETINA COMO LOS MÁS DISFRUTABLES?

“Equivocadamente uno se va quedando con lo que considera más cercano a la felicidad. Pero la vida también está construida con otras cosas. Cuando pienso en el carnaval también me gusta encontrarme con esos fracasos artísticos. Cosas que quise plasmar arriba de un escenario, y que no lograron convencer. Hubo años donde escribí cosas que no fueron bien recibidas, o no se entendieron, y me quedo con ellas también. Porque te podría decir: “Me quedo con el espectáculo “La Familia” de A contramano en 2009”, pero sería como contar las ganadas en el sentido de que fue un año de mucha felicidad y contacto con el público. Pero hay otros años en donde te va mal a nivel de concurso, hacés pocos tablados, y no se entiende la propuesta. Me quedo más con esos momentos, que con los momentos en los que todo rueda bien. Uno se va haciendo letrista, puestista, y artista de a poco, y no de un día para el otro. Esas cosas forman parte del proceso”.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS DISFRUTÁS DEL CARNAVAL?

“El encuentro con la gente es muy disfrutable, sobre todo el hecho de saber que estoy formando parte de una fiesta popular. Ir a los tablados y encontrarte con la gente que está ahí, con la familia, con los niños, etc. Ese es el carnaval. Después pasan otras cosas como el concurso, el Teatro de Verano, el periodismo de carnaval, los medios de comunicación, los hinchas, los comentarios, y todo eso del carnaval que no me molesta porque me parece que es parte del gran juego que se está planteando. Está bien que eso exista, y cada uno sabe dónde se posiciona. Trato de ubicarme en el lugar del disfrute de cada noche, de que esté la gente esperando en el tablado, de cantar e intentar ser útil. Hay una cuestión social emparentada con el carnaval, porque no es un hecho artístico que llega en un plato volador y baja. Hay muchas cosas que se generan a través de la grupalidad y el intercambio humano”.

¿EN QUÉ MEDIDA EL CARNAVAL SE HA ENRIQUECIDO, Y QUÉ COSAS HA PERDIDO?

“Ha ido perdiendo frescura e ingenuidad. Antes había eso en las propuestas, y ahora no lo hay. Ahora está más presente el intelecto. Siempre está la intuición de los artistas que la crean. Aunque siento que ahora hay como una vuelta a las raíces, y que la gente está empezando a reírse de cosas ingenuas. Cuando era un niño, la gente se reía porque veía al vecino de peluca haciendo un cuplé. No importaba ni lo que estaba cantando. Eso no se puede perder. El carnaval atravesó por un proceso oscuro con la dictadura, y a partir de ahí se pegoteó un discurso más ideológico. Creo que la murga recién está saliendo de ese decir, y se ha vuelto a la poesía y a un decir más liviano. Luego, se ha enriquecido en el hecho de que se ha puesto los pantalones. El carnaval es una fiesta poderosa. Esto no quiere decir que sea la fiesta de todos los uruguayos. Cuando decimos que es la fiesta del pueblo, no sé si es así. Hay quienes dicen que la música del pueblo es la murga y el candombe, y si me preguntás a mí, lo popular por excelencia es la música tropical, porque es la que consume más gente. Capaz que llevás este análisis al interior del país, y la música popular es el folklore. A veces a uno le parece que el carnaval es popular porque la gente que está a su alrededor, se mueve dentro de ese ámbito. Pero hay un montón de gente a la que no le gusta el carnaval, y le parece que el género de murga no tiene valor; lo acepto porque cada uno tiene derecho a elegir lo que quiere ver. De todas maneras, el carnaval se ha consolidado como una fiesta poderosa, está en la gente formar parte de él o no”.

¿HAY ALGO QUE AÚN TENGAS EN EL TINTERO?

“Siempre sueño con espectáculos que tengan otras betas. Que puedan haber músicos y coros multitudinarios. Pero eso estaría fuera del carnaval. Por más que el género de murga es abierto y libre, el concurso cuida que el género no se mueva. Entonces no se puede hacer mucho más de lo que se hace, y a veces se hace mucho menos de lo que se puede. Se repiten recetas y modelos que funcionan. Por eso se nota cuando una murga viene y patea el tablero, aunque tiene un costo que es que seguramente le  va a ir mal en el concurso. Deberíamos estar agradecidos a las murgas que arriesgan, porque de esas murgas se alimentan otras que van a hacer cosas nuevas, si no es un aburrimiento ver quince modelitos de lo mismo. Me gustaría participar de un proyecto que patee el tablero en algún momento”.

LA INFLUENCIA DEL CONCURSO

“Si no hubiese un reglamento o un concurso, estaríamos hablando de otra cosa. Porque el concurso tiene que ver mucho con la vida institucional de una murga. Si una murga gana, va más allá de un trofeo. Esa murga al otro año trabaja más, y la gente que está dentro de ese grupo tiene más trabajo. Se abren puertas para viajar a otros lugares. Puede ser que haya gente a la que lo único que le importa es ganar, pero ganar trae aparejadas otras cosas que son importantes para personas que vienen remándola con un proyecto. Si te ponés a pensar en grupos que vienen remando quince o veinte años con un proyecto, y un día ganan, seguro  lo que les costaba un montón, empieza a costarles menos. Pasan a tener más sponsors, y en vez de hacer 50 tablados, hacen 120. Ganar te devuelve otras cosas, te arrima público, y como artista tenés la posibilidad de cantar para más gente, y eso está bueno porque vos querés que la gente escuche lo que estás proponiendo. Yo te podría decir: “No debería haber concurso”, pero concurso hay en todos lados. En cine hay premios para determinados actores y no para otros, y en el teatro y la música pasa lo mismo”.

“HAY OTRO CARNAVAL LATIENDO”

“Los escenarios privados van a poner en el pizarrón a los grupos que van a llevarles más gente. Me ha tocado estar en las dos campanas; grupos donde se trabaja mucho, y otros donde no se trabaja tanto. Estuve muchos años en “A Contramano”, y ahí se hizo todo desde abajo. En los últimos años en los que estuve hicimos muchos tablados, pero también recuerdo años en los que había unos cuantos días en los que nos quedábamos en el club ensayando. Es lo que te toca. Creo que hay cosas del carnaval que son difíciles de cambiar, pero hay otro carnaval latiendo. Hay un carnaval en los barrios, gente de Murga Joven a la que no le interesa salir en este carnaval, hay murgas por todo Montevideo y el Uruguay, y no todas concursan. Nadie se muere. No concursan, pero se divierten, muestran su espectáculo, y lo hacen como pueden. Si nos parece que este no está tan bueno, hay que acercarse a ese otro carnaval. Tengo derecho a participar de este carnaval, y también tengo derecho a no hacerlo. También puedo participar de este carnaval, y hacer otras cosas. Nadie me puede decir: “Si participás de este carnaval, no vayas a un barrio a cantar con una murga del programa Esquinas de la Cultura”. ¿Por qué?, yo puedo hacer ambas cosas, si quiero. Puedo ir a dar una mano a una murga joven, si me lo piden. No se trata de cambiar el carnaval, si no de saber ubicarse, porque tampoco es el ombligo del mundo. Es un grano de arena perdido en el universo. No existe. Hay cosas más importantes por las que preocuparse y debatir”.

SI “DON TIMOTEO” FUERA UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?

“Habría algo que simbolice alegría. Cada noche es una fiesta, y ha sido así todo el proceso. Hay un grupo divino. El  objetivo es claro, y es salir a hacer el espectáculo”.

DISFRUTÁ DE LA ACTUACIÓN DE DON TIMOTEO EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL: 






sábado, 4 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

ARISTOPHANES

Parodia: Thelma y Louise - Foto: Agostina Vilardo 


“Expansión” deja de ser simplemente el título de un espectáculo cuando hablamos de un conjunto como Aristophanes. La necesidad de ampliar los horizontes en la categoría y manejar las parodias desde distintas aristas, con cierto aire de frescura, fue los que los motivó a encontrarse y disfrutar de “actuar en cualquier ámbito”. El espíritu y la calidez de una familia pueden verse reflejados en cada una de su propuesta, y la expuesta en este Carnaval 2017 no es la excepción. Con dos parodias dispares como “Thelma y Louise”,  y “Antoni Gaudi”, que atraviesan por distintas emociones, el conjunto se embarca a vivir nuevamente la fiesta de momo, marcando su sello característico. Disfrutá del diálogo con Federico Pereyra, director responsable, letrista, y uno de los actores destacados del elenco.

¿CÓMO SE VIVIÓ EL PROCESO DE CARA AL CARNAVAL 2017?

“El proceso tuvo algunos hitos distintos a los de años anteriores. Tratamos de no estar en piloto automático. Hay cosas que si las repetimos, funcionarían. Tratamos de no elegir parodias que refieran a un personaje uruguayo, que sabemos que puede rendir más, si no que buscamos algo que artísticamente nos llame la atención. Ahí apareció la idea de interpretar a dos mujeres en “Thelma y Louise”. Un grupo de hombres interpretando a mujeres. Hacía un par de años que queríamos hacer esta parodia. Tratamos de no ridiculizar a la mujer, si no que verdaderamente sean dos mujeres las que están contando la historia. Luego estábamos buscando otra parodia, y había varias en carpeta porque siempre la gente durante el año te tira ideas, y te dice “¡Hagan esta que mata!”. El año pasado viajamos a España, y conocimos la historia de Gaudí, lo cual nos provocó querer hacer una parodia de su vida. Este año, a diferencia de otros, el concepto apareció después. En abril, tras volver del viaje hicimos una reunión, dónde nos planteamos con el grupo en qué andaban nuestras vidas, y cuál era nuestra sagrada familia, a qué le dedicamos nuestra vida, o por qué cosas dejaríamos todo. Y ahí apareció un compañero compartiendo la palabra “Expansión”, y que sentía ganas de expandirse. Luego escribimos las parodias y tomamos el concepto de expansión, y por hoy todo se ve reflejado en el escenario. Comenzamos a darle forma con esa familia que va contando tres expansiones distintas, que son la vocación, la plata y los afectos. Todos tratamos de crecer económicamente para lograr cosas, encontrar una vocación que nos haga felices, y estar bien con nuestros afectos. Esta historieta de la familia le da un buen marco a las parodias”.

¿POR QUÉ ELIGEN AL PARODISMO COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN?

“Hice Murga Joven desde 2000 al 2005. Fuimos un día a la Comisión de la Juventud de la Intendencia a pedir si se podía hacer “Parodismo Joven”. Nos parece lo más cercano al teatro. Es una obra de teatro con códigos carnavaleros. Muchos de nosotros nos dedicamos al teatro todo el año, entonces nos parece super orgánico salir en parodistas. A todos nos gustaría murga, porque como uruguayo la murga es lo que más te llama, pero a nosotros nos queda muy bien esta categoría porque somos gente de teatro. Vi todo el carnaval en 2011, y escribí las críticas para el diario “El País”, y me pasó que a los parodistas no les creía mucho lo que decían. Entonces me pareció que había un lugar para nuevas propuestas en el parodismo. Por ahí empezamos a caminar, y luego el tiempo te va a llevando a lograr mixturas, y ver hasta qué punto ser honesto y no venderse al concurso. Pero esos objetivos  son fijados por el grupo”.

¿CREÉS QUE EL LENGUAJE QUE PLANTEA ARISTOPHANES SE HA ASENTADO EN EL CARNAVAL?

“Creo que algo de mella hicimos. Cada conjunto tiene su identidad. Soy muy fanático de los Momosapiens. Nosotros cuando arrancamos, teníamos una idea que era escribir como los Momosapiens, organizarnos como Nazarenos, y tener la comunicación de Zíngaros,y a su vez ser Aristophanes. No sé a qué llegamos, pero ese es el punto de partida, entender que esos conjuntos son nuestro reflejo. Creo que hemos logrado una forma de contar, y volver a las viejas parodias de manera que hoy también podemos ser referencia para estos conjuntos. Nos deben de mirar y decir: “Capaz que tenemos que cambiar la forma de contar las historias”. El tiempo va pasando, y nos hemos hecho un lugarcito en carnaval. Desde que salimos estamos ternados a mejor parodia, y hace tres años que venimos ganando mejor texto de la categoría. Ahí hay un fuerte nuestro que calculo que los demás también lo ven”.

LA IMPORTANCIA DE LO ESTÉTICO

“Para mí es mucho más lindo comer un asado en short y chancletas, que ir a una fiesta recontra bien vestido. Pero también entiendo que si voy a la fiesta de short y chancletas voy a quedar como un desubicado. Tratamos de reflejar la sencillez en la que vivimos en todos los planos, pero después de que vemos que la fiesta va por otro lado, y requiere otras cosas, elegímos el short y las chancletas o el traje. No te digo que nos quede cómodo el traje; capaz que mañana volvemos al short y las chancletas. Pero son todas opiniones personales. Porque he visto a compañeros ponerse re contentos  cuando llegó el traje de presentación. En mi vida me visto bien para distintas ocasiones, pero sin matarme, y creo que generé eso en el grupo como director, y fue aceptado. Este año estamos en una etapa de prueba con respecto a lo estético. Veremos hasta dónde llegamos con eso”.

¿QUÉ ES LO QUE EL GRUPO DISFRUTA MÁS DEL CARNAVAL?

“Actuar en cualquier ámbito. Vamos gratis a muchos lugares porque nos gusta encontrarnos con la gente y actuar. El que haga teatro en Uruguay con fines de negocio está en el horno. Lo que más se disfruta es actuar porque tenés que vivir de otra cosa. En mi caso ejerzo la docencia y vivo del teatro, al igual que otros compañeros que viven del arte, pero muy poca gente acá vive de actuar, cantar o bailar. Disfrutamos del encuentro entre nosotros. Somos un grupo que se lleva bien, y está bueno ir al club a encontrarte con tus amigos, que termine el tablado y te quedes charlando un rato, y al otro día te ves de nuevo. Si no es así, nadie lo soportaría, porque te ves la cara con la misma gente todos los días durante tres meses”.

¿CÓMO LLEVÁS A CABO LA CONSTRUCCIÓN DEL PERSONAJE?

“Me cuesta cada vez más dirigir y actuar. Me encuentro mucho más tranquilo en el Teatro de Verano. Siento que el año pasado, la construcción de Tabárez como actor fue mucho más profunda que este año con Gaudí, porque no tengo mucho de qué agarrarme. A Tabárez lo miré mucho, y le saqué la movida de la boca, y las pausas al hablar. En un momento te emparentás con la vida del personaje, tanto con Louis como con Gaudi. Tuve la suerte de estar en la casa donde murió Gaudí, y tenñia un cuarto de dos por dos, pero solo de oratoria. Entonces al final de la parodia cuando me pongo a rezar, reflejo un poco eso. Es la profunidad que tiene el parodismo, de representar esa vida humana real. La tarea de construir el personaje es linda y compleja a la vez. A tabárez lo leímos mucho, y después tuvimos la suerte de conocerlo. Antes lo había leído y escuchado, y empezás a ver cómo piensa. La gente honesta dice lo que piensa, y Tabárez es muy honesto”.

LOS REFERENTES

“De gurí miraba mucho a Aldo Martínez. Después admiro mucho a Pendota, que el año pasado tuvimos la suerte de salir con él. Para mí fue un momento mágico porque Los Valentinos fueron un conjunto que me llamó mucho la atención actoralmente. A nivel de humor, Horacio Rubino, me parece buenísimo. Después puedo caer en los clichés de nombrarte a Jack Nicholson, Anthony Hopkins, Tom Hanks, Hilary Swank, pero esos ya son monstruos. De acá me fascinaba Delfi Galbiati, actor de la Comedia Nacional, que falleció hace poco. Iba a ver todas sus obras. Hay muchos actores contemporáneos que me gusta como plantean las cosas, les creo, y de todos ellos vas aprendiendo un poco. El “Pollo” (Martín Perrone), mi compañero, es un referente a nivel de humor, y por cómo compone los personajes. También Paulo Cardozo, compañero de teatro que salió en el primer año de Aristophanes, y Lucía Garcñia que es una actriz de acá que me gusta mucho”.

¿QUÉ SENTÍS QUE EL CONJUNTO LE HA APORTADO A TU CARRERA?

“Aristophanes es un proyecto al que le pusimos mucho corazón. Hoy en día significa una vidriera para mí trabajo, y un encuentro con la gente mucho más masivo que el teatro. Una forma de decir en el carnaval. Apostamos  a vivir un carnaval apegado a la familia y a los conceptos. Es una carta de presentación muy buena para los salesianos. Muchos de nosotros nos reconocemos cristianos y salesianos, otros no lo son, pero ello no deja de formar parte de la identidad del grupo".

SI ARISTOPHANES FUERA UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?

“Habría un montón de gente. Los componentes que salimos en todos estos años, que son más de cuarenta, con sus parejas y familiares, con un fondo de un club de ensayo, y gente jugando más atrás”.






jueves, 2 de febrero de 2017

ENTRE BAMBALINAS

LOS ANTIGUOS



“Persiguiendo lo imposible” van los parodistas “Los Antiguos” en este Carnaval 2017. Y tal como lo indica el título del espectáculo, ir detrás de una posibilidad parece ser la tónica de este conjunto desde su concepción. Apostar a un elenco joven, con formas bien marcadas de plantear y decir las cosas arriba del escenario, y presentar un espectáculo que atraviese por distintos estados, desde el humor hasta la tensión y reflexión, son solo pinceladas del gran abanico de facetas que el grupo refleja de manera clara y natural. Habiendo superado la prueba de admisión con creces, y contando con componentes de experiencia en el parodismo, pese a su corta edad, Los Antiguos asumen el compromiso de llevar adelante un espectáculo bien trabajado, para logar transmitir y contagiar en la fiesta de momo. Gastón “Rusito” González, uno de los actores destacados, charló sobre muchos temas en un mano a mano muy disfrutable.

¿CÓMO SE DIO TU LLEGADA A “LOS ANTIGUOS”, Y EL PROCESO CREATIVO DEL ESPECTÁCULO?

“El proceso fue precioso. Como el conjunto “Los Muchachos” no iba a salir más, tuve varias invitaciones a las que voy a estar siempre agradecido. No sabía para dónde iba a ir, porque venía de años acostumbrándome a un sistema, y un grupo. Cuando te dicen de un momento para el otro que el conjunto del que sos parte, no sale, es bravo, y se te desacomoda un poco la cabeza. Llegó esta propuesta que me sedujo desde un primer momento por las personas que incluía, y porque uno de los dueños, Joaquín Freire, es como un hermano. Luego charlé con los demás responsables y llegué a un acuerdo laboral. Lo que más me copó fue por dónde iba a ir la historia, y las caras nuevas a las que se apostaba, es decir, personas jóvenes que ya formamos parte del parodismo pero que no teníamos el protagonismo que sí tenemos en este conjunto. Me pareció muy bueno por dónde se iban a encarar las parodias, y el lenguaje musical que iba a ir por otro lado. Sabemos que no venimos a cambiar la categoría, porque ya está instalada. Hacemos dos parodias, y un enganche, no es nada nuevo, pero sí creo que en ciertos momentos damos lugar a otro tipo de formato,  y otro tipo de decir. Martín (Souza) propuso ir para otro lado musicalmente, y creo que en ese aspecto se vieron favorecidas as dos parodias, sobre todo la segunda, “El Secreto de sus Ojos”, que es sobre una película preciosa, y encajaba con el estilo musical que se había propuesto. Hay un estilo de humor que cada uno manifiesta en los 65 minutos de espectáculo, y eso está buenísimo”.

MUCHA LIBERTAD

“Primero viene la estructura planteada por los letristas, pero ellos siempre nos dieron oxígeno para participar. Todos los que estamos adelante tenemos nuestra cuota de opinión, más allá de que ellos son los que deciden. En la puesta en escena hay un trabajo muy bueno de Fernando Vannet y Maximiliano Orta también, pero siempre trabajamos con mucha libertad”.

¿QUÉ LE ESTÁ APORTANDO ESTE CONJUNTO A TU CARRERA?

“Por suerte en carnaval me he encontrado con grupos preciosos, y cada uno me dejó algo que uno luego lo va perfeccionando y alimentando. Este conjunto me está aportando experiencia en un puesto en el que jugué, pero entrando y saliendo, y ahora estoy más instalado en la escena. Me gusta mucho que se utilice el humor de situación. Me he encontrado con gente con la que quería salir hace años, y no había tenido el placer, por ejemplo con Cinthya Patiño, que habíamos trabajado juntos en obras para niños pero nunca en carnaval. Es una gran amiga y actriz, y está precioso que salga en esta categoría. En Los Muchachos estaba muy cómodo, y había un grupo humano divino, y se dio la suerte de que varios ex componentes del conjunto hoy están acá, y compartimos elenco. Me deja un aprendizaje divino en cuanto a no encasillarse en determinados estilos a la hora de presentar un espectáculo de parodismo”.

LA CONSTRUCCIÓN DEL PERSONAJE

“El personaje del enganche es mucho más terrenal. Arrancamos el espectáculo, y hacemos los enganches con una obra de (Eduardo) Sacheri. Que narra la historia de un tipo que se encuentra a una mujer en un bar, y la quiere conquistar. Ese protagonista que es intepretado por mí, le cuenta a la mujer historias sobre las dos parodias que hacemos: “The Beatles” y “El Secreto de sus Ojos”. Ese personaje fue el que me costó más porque tenía que mostrar otro código. Después el de Paul (Mccartney) es muy naturalista también, porque no hay una película que uno pueda usar de referencia para adentrarse en ese personaje. Este año Los Antiguos se la jugaron, y decidieron desarrollar la historia de “El Secreto de sus Ojos”, y me toca interpretar al personaje de Guillermo Francella, que es un actor que me gusta mucho. Además este papel lo marcó a él a nivel actoral, y está en boca de todos ese cambio de imagen que experimentó con esa película. Miré la película como 20 veces, y ese personaje fue el más elaborado, e  implicaba un desafío. Disfruto mucho de hacerlo, y mis compañeros me han apoyado mucho”.

¿QUIÉNES SON TUS REFERENTES ARTÍSTICOS?

“Le he afanado a muchos. Mi viejo es un referente artístico, y de vida. Fui de su mano, y me empezó a enamorar esto que hago gracias a él. Una `persona que me marcó y admiro mucho es Luís Alberto Carballo. Tuve la suerte de salir con él en estos últimos años, y ya de chiquito lo veía. Siempre me encantó como maneja las situaciones en escena, y tenerlo al lado mío fue un placer. Por suerte más allá de lo artístico hemos forjado una gran amistad”.

“EL NÚCLEO CULTURAL MÁS GRANDE”

“Desde chico mamé carnaval, porque mi viejo iba de categoría en categoría. Entonces en ese sentido soy versátil y me gusta todo. Me crié mucho en la murga, y me parece que es la vedette del carnaval. La murga genera lo que pocos hechos artísticos generan. Es una manifestación maravillosa. El parodismo también es hermoso, y me encantaría que volvieran parodias que se han dejado de lado un poco como “La Madre Teresa de Calcuta”, o “Gatika”. La categoría ha ido para el lado del mega show, que está divino y le hace bien al carnaval, porque está bueno que una persona pague una entrada y vea espectáculos tan bien producidos. Pero el “rubro a rubro” hace que se pierda la consideración del contexto en el que el espectáculo está enmarcado. Es una categoría que no se puede estancar; a veces la subestiman y es muy completa, y atractiva. Es admirable que en pocos minutos tengas que montar tremendo espectáculo, cuando en otros países los parodistas están un mes ensayando luces y sonido en el teatro donde van a actuar. Está bueno recordar las cosas lindas, pero para apostar al futuro. Sin faltar el respeto a figuras que han hecho que me enamore del parodismo, hay una camada nueva de artistas que deberían ser tenidos en cuenta mucho más. De a poco la categoría va creciendo y cambiando su imagen. Estaría buenísimo que los parodistas no quedemos guardados en un baúl después de febrero, y podamos seguir presentando los espectáculos después de carnaval. Pasa que hay cosas que dicen que apoyan al carnaval, y no lo apoyan. Todo es un negocio. El carnaval es el núcleo cultural más grande que hay en nuestro país, venga el gobierno que venga. Cuando entiendan eso va a haber mucho más apoyo”.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS DISFRUTÁS DEL CARNAVAL?

“El folklore, los ensayos, las juntadas después, el mostrador, charlar, las internas, las bromas en el bondi, y estar en contacto con la gente barrio a barrio sin que haya un reloj marcándote el tiempo de actuación. Disfruto mucho de la adrenalina que tiene el Teatro de Verano, que no la sentís en ningún momento más”.

SI LOS ANTIGUOS FUERAN UNA FOTO, ¿QUÉ HABRÍA EN ELLA?

“Habría frescura, un paisaje nuevo que nunca ví, y un amanecer de un día precioso. Porque Los Antiguos están amaneciendo, y si siguen por este camino va a haber un sol radiante en ese conjunto, esté o no esté”.

¿CON QUÉ SE VA A ENCONTRAR EL PÚBLICO QUE TODAVÍA NO VIO EL ESPECTÁCULO?


“Se va a encontrar con un espectáculo muy interesante que te divierte, y te deja mucho. Hay un laburo muy rico en lo coral, el baile, y lo actoral. Sacando el concurso, como espectáculo, vale la pena ir a verlo”. 

DISFRUTÁ DEL ESPECTÁCULO DE PARODISTAS "LOS ANTIGUOS" EN LA PRIMERA RUEDA DEL CONCURSO OFICIAL: