miércoles, 10 de abril de 2019

DESDE LA GESTIÓN 


SANTIAGO RECALDE





Cuando uno se imagina cuáles son las caras que realizan las gestiones para que el carnaval tenga lugar en cada rincón del país, cuesta que la primera imagen mental sea la de personas jóvenes y con la experiencia de haberse subido al escenario a cuestas. El carnaval de Canelones es uno de los casos excepcionales en ese sentido. Tanto Santiago Recalde como Doris Píriz se encargan de resolver su andamiaje cada año, haciendo hincapié en las debilidades experimentadas el año anterior con el afán de mejorar y evolucionar. En estos últimos 4 años, el carnaval de Canelones ha sido objeto de muchísimos cambios que en cierta forma lo han profesionalizado mucho más. Pero al dialogar con Santiago Recalde, uno termina por entender que es necesario que los cambios continúen todo el tiempo, porque aunque parezca que la cosa está encaminada, siempre hay algo para corregir, y ese debe ser el espíritu. Muy amablemente, y desde la comodidad de su hogar, Santiago prestó parte de su tiempo para hablar largo y tendido, explicando cada detalle de lo vivido durante febrero.


¿QUÉ CARACTERÍSTICAS HA TOMADO EL CARNAVAL CANARIO EN ESTE 2019?


“Cada año tomamos como referencia lo que fue el carnaval anterior, pero siempre buscamos agregar características que sean diferentes. En cuanto al concurso de Murgas, Humoristas y Revistas veíamos necesario generar una rueda más. Hoy por hoy tenemos un formato muy parecido al del Concurso Oficial del Carnaval en Montevideo. Hay una primera rueda, una segunda rueda y una liguilla. Esta iniciativa nos permitió llegar a otros municipios del departamento a los que antes no llegábamos, y encima bajo el formato del concurso. Rotamos bastante los municipios en todas esas instancias. En algunos casos la experiencia estuvo buenísima, y en otros casos se presentaron algunas debilidades. Eso depende de la experiencia carnavalera que tenga cada municipio también. Dentro de lo que fue la liguilla, agregamos una noche más, por lo que fueron 4 etapas en total. Esto nos permitió recortar el horario y lograr que las etapas terminaran temprano. En Canelones no se da que la gente se quede hasta el final cuando los espectáculos finalizan a la madrugada, como si pasa de repente en Montevideo. Acá pasa que a las 12 de la noche la gente ya se va para su casa sin importar si hay algún conjunto actuando, o si queda algún espectáculo por presentarse”.



DESFILE DE LLAMADAS DE LA COSTA


“En el caso de las Llamadas de la Costa, pasó algo que estuvo buenísimo. Se invirtió mucho más en lo que fue la infraestructura del evento, y se trabajó con más tiempo en conjunto con las direcciones y los distintos municipios. Fue un trabajo complejo, porque el desfile se realiza por la avenida Giannattasio, donde siempre hay mucha circulación. Pero se laburó bien en la logística. Se invirtió mucho en iluminación, y la dirección de cultura hoy cuenta con muchos focos potentes, por lo que se cuenta con muy buen material luminario. Aparte se invirtió en la compra de 1.000 sillas para utilizarse en los desfiles. Esperamos para el año que viene poder tener 1.000 sillas más. Además se realizó un vallado que abarcó los 700 metros que duraba el desfile. Eso si bien genera cierta distancia con el público, logra que los conjuntos puedan desfilar tranquilos sin que la gente baje a la calle. De esta manera cada conjunto puede defender mejor su espectáculo sin ser interrumpido. Hoy por hoy estamos pensando que esta medida va a haber que llevarla a cabo en todos los desfiles. Porque nos pasó que en el desfile de La Paz hubo algunos inconvenientes y hechos de violencia. Es una macana que ocurran este tipo de cosas en los espectáculos públicos. Pero vamos a tener que buscarle la vuelta a este tema. En primer lugar me tengo que encargar de los artistas, porque me toca ser el brazo institucional entre los artistas y la Intendencia. Teniendo en cuenta esto, quizás en un futuro los desfiles sean más cortos, pero cada uno seguramente cuente con un vallado que abarque todo el recorrido. Volviendo a las llamadas, estuvo muy bien organizado el sector en donde se ubicó la prensa. Además el evento contó con un plus que fue la televisación por parte de canal 5”.

LOS PREMIOS

Hemos continuado subiendo la cantidad de dinero que se destina como premio a los conjuntos. Cuando la nueva dirección de Carnaval asumió, la comparsa ganadora del desfile ganaba $30.000. Este año la ganadora obtuvo $100.000, por lo que se ha dado un gran crecimiento económico en estos últimos 4 carnavales. Antes recibían un premio económico únicamente las primeras 3 comparsas. Ahora se le paga un premio a las primeras 6 comparsas, y aparte se pagan las menciones que antes no se pagaban. En el caso de las murgas, la ganadora del concurso se llevó $80.000, y antes de que iniciara nuestra gestión el dinero destinado para la murga que ganaba eran unos $30.000”.

“CUIDAR LA FORMA AUTÉNTICA DEL DESFILE DE SAMBA”


“Creo que tenemos algunos debes en el desfile de Samba. Recién estamos empezando a entender el género un poco más. Es un género con el que evidentemente no estamos tan vinculados como sí lo estamos con otros. Este año se invirtió en 3 carros eléctricos. Se contrataron 3 camiones, que cada uno de ellos contó con un sistema de audio y luces, y eso permitió que todas las escolas pudieran desfilar en igualdad de condiciones. Antes pasaba que una escola de repente corría con ciertas ventajas porque contaba con un sistema de audio mucho mejor que el resto, por ejemplo. Esto hizo que el desfile creciera muchísimo. También empezamos a implementar otras cosas en este desfile que tienen mucho más que ver con el que se hace en Río de Janeiro. Allí una escola no sale a desfilar hasta que no terminó de desfilar la anterior. Eso ocurre porque la escola cuenta una historia desde el comienzo hasta el final de su desfile, y es necesario que la atención del jurado esté centrada en eso. Por esta medida que adoptamos, recibimos muchas críticas, porque la gente se ponía muy ansiosa por ver desfilar al siguiente conjunto, y por el bache que quedaba entre un conjunto y otro. Pero los artistas estaban de acuerdo y sabían por qué el desfile se estaba desarrollando de esa manera. Nosotros pretendimos cuidar la forma auténtica del desfile de Samba, tal cual como se realiza en Río de Janeiro. Son detalles que forman parte de la esencia de ese desfile. Yo soy del palo del candombe, y si el día de mañana veo a unos brasileros tocando candombe con un bombo y un redoblante de samba, me voy a enojar. Nosotros incluimos en el reglamento el hecho de que las escolas no podían presentarse en el desfile tocando el redoblante. Porque originalmente las escolas no usan redoblante, si no que usan la caixa, que es un instrumento parecido pero que tiene un sonido mucho más seco que le da otra riqueza. Actualmente todas las escolas que desfilan en Canelones usan caixa, y eso es un gran logro. De todas formas seguimos teniendo debilidades a nivel del reglamento. De hecho vamos a tener una reunión con las escolas do samba para poder corregir los inconvenientes que hubo a nivel reglamentario. Esto nos sirve para seguir mejorando y el día de mañana tener un desfile de samba con el nivel que se merece. El desfile se realizó en Atlántida y fue un espectáculo hermoso de ver. Sobre todo porque la categoría de escolas do samba es en la que más inversión hay por parte de los conjuntos. Además las distintas escolas incluyen integrantes de otros lados, y eso enriquece mucho el nivel del desfile”.


LA INCLUSIÓN DE LA FIESTA DE LANZAMIENTO DEL CARNAVAL

“Cuando asumimos no queríamos hacer más la elección de reinas del Carnaval, pero en nuestro primer año la terminamos haciendo con otro nombre. Luego decidimos cambiarla por una fiesta de lanzamiento del Carnaval, que permitiera que distintos artistas que forman parte del carnaval canario se conozcan, interactúen entre sí, y trabajen en conjunto. Antes las personas que participaban de la elección de reinas eran elegidas por los municipios. Hoy quienes participan de la fiesta de lanzamiento del carnaval son integrantes de distintos conjuntos, ya sea bailarinas de comparsas, de escolas, etc. Entonces trabajan y ensayan una coreografía, pero saben bailar a diferencia de las personas que participaban en la elección de reinas. La fiesta de lanzamiento del Carnaval finaliza con un fragmento de actuación de los conjuntos ganadores del Carnaval anterior. Anteriormente, cuando se realizaba el evento de las reinas, se alquilaba un hotel en el que las participantes convivían por varios días. Para este año bajamos los costos de producción, y se alquiló un gimnasio municipal en el que los artistas ensayaron diariamente lo que iban a hacer en la fiesta de lanzamiento, y se alquiló una camioneta que los llevaba hasta el gimnasio y luego los devolvía a su casa en su respectiva localidad. Creemos que con esto pudimos recortar gastos innecesarios y emplear todos los recursos económicos pensando en los artistas y en su crecimiento. Además esta modalidad facilitó la integración entre artistas de distintos conjuntos que hoy siguen comunicados entre sí y se han hecho amigos”.

LA IMPORTANCIA DE LA PRUEBA DE ADMISIÓN

“La prueba de admisión para el Concurso de Murgas, Humoristas y Revistas 2019 fue la primera que hicimos de forma cuidada. Porque esta vez no se tomó la prueba asistiendo a los ensayos de cada uno de los conjuntos, si no que tuvo lugar en un escenario que contaba con un sonido determinado y había un jurado. La prueba de admisión para el concurso de escolas do samba también se hizo bajo la modalidad de desfile. Esto simplemente es un filtro. Está feo decirlo, pero es así. Siempre pasa que hay espectáculos que están en calidad de concursar, y hay otros que no. De todas maneras no creo que ese resultado sea lo más importante. Para mi puede haber conjuntos que no pasen la prueba de admisión, pero lo importante es que esos conjuntos se mantengan activos durante el Carnaval. Nosotros reglamentariamente no podemos asignarle tablados y desfiles a esos conjuntos que no superan la prueba de admisión, pero deberían seguir. Porque un conjunto de carnaval aporta mucho a su comunidad y a su barrio. Y el Carnaval es una fiesta que va más allá de un concurso. De todos modos, también es verdad que nosotros apuntamos a que la calidad artística vaya creciendo. Dar una prueba de admisión no solo te permite crecer artísticamente sino que también crecés en lo humano, porque te comprometés con un objetivo determinado, y compartís muchas instancias en un grupo. Quienes no deben dar prueba de admisión son las primeras 5 comparsas canarias del carnaval anterior, las 3 primeras escolas do samba, el conjunto ganador de la categoría de humoristas únicamente en caso de que sea canario, el conjunto ganador de la categoría de revistas si es canario, y las 3 primeras murgas canarias”.

¿QUÉ BALANCE HACÉS DE ESTE CARNAVAL QUE PASÓ?


“Este carnaval ha sido muy bueno, principalmente porque fue al que llegamos más cómodos. En otros carnavales siempre llegábamos apretados en algo. En años anteriores nos pasaba que en donde no teníamos a nadie encargándose de una gestión particular, esas cosas terminaban saliendo a la marchanta. Para este carnaval tuvimos a gente que se encargó exclusivamente de gestionar la parte de los escenarios populares, y eso nos dio oxígeno y mayor libertad para poder atender otras actividades dentro del Carnaval. En el debe quedó el hecho de poder atender mucho más a los corsos. Eso es un tema a resolver para el carnaval que viene. Este año empezamos a sumar gente para que nos diera una mano medio sobre el pucho, por lo que para el año que viene queremos tener resueltas a todas esas cosas con anticipación. Por suerte la gran mayoría de los escenarios fueron gestionados por gente carnavalera, y eso nos dio otro orden y otra tranquilidad para trabajar, porque estamos hablando de gente que conoce su terreno de trabajo. Creo que es el carnaval que ha tenido menos errores en cuanto a la organización, y eso se va a ver reflejado cuando nos sentemos a dialogar y hacer un balance con los conjuntos”.


UN JURADO DE NIVEL


El jurado nos ha dado tremenda mano, y se ha comprometido mucho con los conjuntos. La verdad que este ha sido el año en el que el jurado del Concurso de Murgas, Humoristas y Revistas ha tenido un mejor nivel. Son personas que tienen mucho conocimiento respecto a los rubros que les toca puntuar. En vestuario y maquillaje estuvieron Eugenia Llorens que ha trabajado para Queso Magro y Sociedad Anónima, y Fernando Olita que tiene experiencia en la realización de vestuarios y ha sido muy premiado. En textos e interpretación puntuaron Carlos Melgarejo y Maximiliano Pérez, en voces, arreglos y musicalidad Raúl García y Diego Mutiuzabal. Cualquiera de ellos tiene tremenda sensibilidad y reconoce el proceso humano de cada grupo más allá de lo artístico. Siempre estuvieron rescatando lo positivo de cada propuesta. En el caso del jurado de las llamadas de la costa contamos con Fernando Núñez, el hijo del Lobo, Diego Azambuya y Schubert Pérez, tamborileros canarios que tienen una gran experiencia. Laura Méndez y Gabriela Fernández puntuaron en cuerpo de baile. Son dos vedettes que han formado parte de comparsas grandes del Carnaval como Cuareim 1080. Laura Hernández también formó parte del jurado. Ella tiene una gran trayectoria como mama vieja, y otro de los valores que fue jurado fue Gustavo “Tato” Berlangieri, que en mi opinión de los escoberos jóvenes, es el mejor, y ha integrado comparsas como Yambo Kenia y Cuareim 1080. Son personas en quienes nosotros depositamos nuestra confianza, y además ellos nos asesoran mucho. Por ejemplo, Carlitos Melgarejo es un crá. Él mismo hace las planillas de una manera tan ágil que puntuar parece una tarea mucho más sencilla. Él nos señaló muchas cosas para corregir a nivel del reglamento del concurso. Eso se lo da la experiencia que ha tenido de haber participado del Concurso en el carnaval montevideano, haber sido jurado en el Encuentro de Murga Joven y estar al frente de un conjunto que participa en el Carnaval de las Promesas. Nuestra aspiración es poder mejorar y cada vez llevar a cabo un mejor concurso tanto para los artistas como para el público. Lo bueno es que toda la gente en la que confiamos para ese lugar tan importante como lo es ser jurado tiene transparencia y ética. Después te podrá gustar cómo puntuó o no, pero esas cualidades no faltan”.

¿QUÉ ASPECTOS SE PLANTEAN MEJORAR PARA EL AÑO QUE VIENE?


“Entre otras cosas, nos planteamos poder trabajar mucho con las categorías de humoristas y revistas. Este año nos pasó de ver espectáculos que pueden llegar a tener un potencial tremendo, pero a los que les falta una guía atrás. Sobre todo hemos recibido sugerencias por parte del jurado que nos comunicó que hubo espectáculos que podrían haberse ejecutado de otra manera en su armado, y que de haber sido así, hubieran mejorado mucho su nivel. Vamos a empezar a realizar distintas gestiones para que exista una evolución a nivel general en ambas categorías”.

domingo, 7 de abril de 2019

PÁGINAS DE MOMO 

 MATÍAS BRAVO






El carnaval siempre merodeó por los pasillos de su casa desde que era un niño, y la influencia de una familia tan carnavalera terminó pesando para que aquel gurí que apenas cantaba en su hogar y se dejaba llevar por la timidez, hoy sea una de las voces más disfrutables de nuestra máxima fiesta popular. El destino le tenía un montón de experiencias guardadas, que ha ido transitando en 14 años ininterrumpidos entre Carnaval de las Promesas, el Encuentro de Murga Joven y el Concurso Oficial del Carnaval. Han ido variando las personas que lo han rodeado, y los espectáculos de los que ha tenido la posibilidad de ser parte. Pero lo que aun permanece en él es ese disfrute por el simple y majestuoso hecho de cantar dando vida a un género artístico que ama. Matías Bravo abrió las puertas de su casa, y cedió una hora de su día para mate mediante, charlar sobre el camino que viene recorriendo desde mucho antes de subirse a un escenario por primera vez.


¿CUÁL FUE TU PRIMER CONTACTO CON EL CARNAVAL?

“Obviamente que ir al tablado con mis viejos. En mi familia nadie cantaba, ni nadie salía en carnaval. Pero era la típica casa en la que en febrero de lo único que se podía hablar era de carnaval. Sigue sucediendo hasta hoy. Mi viejo es insoportable (risas). No habla de otra cosa durante febrero, y en el resto del año siempre habla de fútbol. Es el uruguayo ideal, pero que no toma mate, así que es raro. Pero siempre éramos de ir al tablado. Mi viejo siempre me dice: “A vos te salvó el Pinocho Sosa”, porque un día estaba en el Defensor Sporting, y me perdí. Pinocho vio que estaba perdido y me llevó con mis padres, así que gracias a Pinocho Sosa estoy acá dando  esta nota (risas). También éramos de ir al Primero de Mayo, y un poco más de grande arranqué a ir solo al Monumental de Tres Cruces. Hay pila de anécdotas de cuando pasábamos yendo al tablado. Me acuerdo que siendo chiquito una vez un integrante de Antimurga BCG me regaló una mandarina al bajarse del escenario, y también me puso su sombrero. Yo no entendía mucho. Le hablé a mi madre y le pregunté si me podía comer la mandarina, y me dijo que sí (risas)".

¿QUÉ MURGA FUE LA PRIMERA QUE TE SEDUJO?

“Creo que por herencia de mi hermano, que también es muy carnavalero, la primera murga que me sedujo fue Contrafarsa. Aparte mi hermano tenía todos los discos. Después me empezaron a llamar la atención las murgas de la Unión, por esa fuerza que tienen en el canto. Luego me empezó a gustar todo, porque te das cuenta que Contrafarsa tenía un montón de cosas que estaban mortales, y las murgas de La Teja tienen otro montón de cosas que son maravillosas. De todas podés aprender un poco. Incluso esto que me ha pasado en los últimos años, de ir a un título, y luego a otro, y luego a otro, me parece fantástico. Porque más allá de que conocés gente increíble, podés ver las distintas maneras que tienen los diferentes títulos de armar los espectáculos. Te das cuenta que Patos Cabreros no tiene nada que ver con La Gran Muñeca, y que Falta y Resto no tiene nada que ver con ninguna otra murga que haya integrado. Todo eso me parece muy rico”.

¿CUÁNDO TE PICÓ EL BICHITO DE EMPEZAR A SALIR EN EL CARNAVAL DE LAS PROMESAS?

“El bichito no me picó. Yo cantaba muchísimo en casa pero era muy tímido y vergonzoso. Ni siquiera se me pasaba por la cabeza participar del Carnaval de las Promesas. Mi hermana ya había participado sí, y además estaba haciendo Murga Joven. En Promesas ella estaba saliendo en murga La Susodicha. Faltaban gurises, y medio que me impuso la idea de salir. No me quedó otra opción que sumarme. Ese era el último año de ella en Promesas, y yo seguí como por 4 años más en esa murga. La Susodicha tenía un matrimonio atrás que era el que coordinaba todo, y era una murga rodeada de gente muy generosa y cariñosa. Tenían la cabeza esa de “sacamos la murga para que los gurises no estén en otras cosas”. Quizás la murga tenía ciertas falencias en lo artístico, porque no era que nos cantábamos todo, pero había un laburo social muy lindo. Y desde ese momento todos los años he hecho murga. Hoy tengo 26 años. Estamos hablando que han sido 14 años de aprendizaje, de un montón de experiencias, que si no las hubiera vivido hoy sin dudas sería distinto”.

“YO QUIERO IR PA’ TU MURGA”

“Estando en La Susodicha me pasaba que veía a La Zafada y me encantaba. Hasta que en un momento consigo el teléfono de Carlos (Rugnitz) que es el director responsable de la murga. Lo arranqué a atomizar. Me acuerdo que lo llamaba mucho, y le decía “Yo quiero ir pa’ tu murga”. Incluso había avisado en La Susodicha que quería ir para La Zafada, y que iba a hacer todo lo posible para conseguirlo. Arranqué a llamar a Carlos en abril, y la murga empezaba a ensayar más o menos en agosto. Así que imagínate la cantidad de veces que lo llamé. Él me decía “todavía no arrancamos, y no sabemos cuándo vamos a arrancar a ensayar, pero vení un día y vemos”. Un día me dijo que vaya y me fui para Colón, que es el barrio desde el que sale la murga. No tenía ni idea de dónde ensayaba la murga. Me acuerdo que me tomé el 526 y se subió Edén (Iturrioz), que trabaja con La Zafada. Pensé “¡Es mi salvación! ¡Me voy con él! (risas). Lo saludé, me presenté y me fui con él. Ligué como un caballo, porque si no capaz que hasta ahora estaba buscando el local de ensayo de la murga. Me acuerdo que en ese momento me dio vergüenza decirle a Edén que me gustaba la Contrafarsa, y nunca se lo dije, para no quedar como un chupamedias. Me encontré con una murga que ensayaba con una dinámica totalmente distinta. Pasa que Edén es un despegado y nos exigìa pero sabía hasta qué punto, siempre sin propasarse- Después el estilo de la murga te puede gustar o no, pero no es casualidad que de ahí salgan tantos gurises cantando tan bien. En todos estos años han salido chiquilines que se han formado en La Zafada y que cantan o tocan que es un disparate. El gran “culpable” de eso es Edén, y además la murga tiene un respaldo por parte del  grupo de padres que es impresionante. Las veces que he ido a ver ensayos me he encontrado con que sigue existiendo ese ambiente familiar y que nada ha cambiado. Cada año aparecen 3 o 4 chiquitos que son unas bestias cantando. Y ahí te preguntás “¿De dónde salen?”. La Zafada me ha regalado muchas amistades que son divinas. Recuerdo que cuando se incendió mi casa toda la murga fue a darnos una mano. Son cosas de las que no te olvidás más”.

¿CÓMO SE DA TU LLEGADA A FALTA Y RESTO Y CÓMO VIVISTE LA EXPERIENCIA DE SALIR EN LA MURGA?

“Diego Bueno vio un video del ensayo de La Zafada que había grabado su madre, y al verme le preguntó quién era yo. Él salía en Falta y Resto y justo faltaba alguien en la murga para hacer unas giras. Yo jamás había hablado con Diego, no teníamos trato en ese momento. Fue un cambio tremendo porque había arrancado a ensayar con La Zafada para el Carnaval de las Promesas, y al mismo tiempo ensayaba con Falta y Resto. Estando en La Falta no tenía idea de nada, y no tomaba la dimensión de lo que me estaba pasando. Me acuerdo que aprendí mucho, porque La Falta me hizo enfrentarme a un montón de cosas. De repente por un motivo puntual, alguien que cantaba en tal parte no podía cantar, y ahí me decía que yo me encargara de eso. Y esas cosas llegaban a suceder minutos antes de actuar, por más que no habías ensayado la parte que estabas a punto de hacer. La experiencia de tener que resolver en un rato algo que podrías haber ensayado con tiempo te da mucha adrenalina. También en la murga aprendí que el errarle en escena tampoco es tan malo, porque solo no se equivoca el que no hace nada. Tuve que cantar canciones solo, algo que en Promesas nunca me había pasado. Aparte se trataba de un título con peso. De repente me encontraba cantando en otro país, para mucho público. Me acuerdo que en  Argentina era tremendo porque la Falta sigue siendo un fenómeno. Tengo un cariño gigantesco hacia la murga. Entré con 17 años y arranqué a salir del país con la murga, porque jamás había ido al exterior. Me acuerdo que mis viejos antes del primer viaje me fueron a despedir al puerto y gritaban cosas como “Cuiden al nene” (risas). Hice muchos kilómetros con la murga y canté cosas que unos años antes me ponía a escuchar en casa haciendo los deberes del liceo. Al principio el compañero que me llevaba menos edad, me llevaba 10 años. Después entró Leandro (Castro), que es más cercano a mí en edad. El grupo me cuidó mucho. Cuando compartís muchísimos momentos con un grupo, se dan relaciones muy cercanas. Hubo giras en las que convivimos durante más de 20 días. Las giras largas eran muy cansadoras, a veces a los 10 días ya te querías volver. Si el grupo no hubiera sido tan fuerte, capaz que esos momentos eran complicados. Uno de los años que más disfruté con la murga fue el 2015, porque varios ex compañeros de La Zafada se sumaron a La Falta. Entonces te encontrabas en tremenda murga, y encima compartiendo con tus amigos. Además me encantó cómo se encaró el espectáculo ese año, y convivimos ese Carnaval con mucha alegría. Se armó una barra con una mezcla de edades que estaba buenísima. Lo disfrutamos el doble porque en ese año no salieron Raúl (Castro), y el mono (Orlando Da Costa), entonces la responsabilidad era mayor. Cada noche después de las actuaciones en el Teatro de Verano por el concurso, aquello era una fiesta. Fue una experiencia hermosa haber pasado por Falta y Resto”.

LA EXPERIENCIA DE SALIR EN DON TIMOTEO

“En el momento no tomé conciencia de lo que estaba pasando. Capaz que ahora me doy cuenta un poco más. Me iba de La Falta luego de muchos años, y salir de esa zona de confort me daba un poco de miedo. Conocía a muchos compañeros en Don Timoteo, pero solo había salido con Gonzalo Imbert en la murga joven “Che Papusa”. Conocí gente en Timoteo con la que somos como hermanos, y cada vez que nos encontramos nos ponemos al día como dos viejas chusmas, nos extrañamos, y nos decimos que queremos salir juntos de nuevo. Eso es lo bueno que tiene ir saliendo en distintos lugares, porque conocés un montón de gente que te enseña pila. Para ese espectáculo hubo aportes de casi todos los compañeros. Todo el grupo manifestaba su postura frente a lo que se proponía, y eso estaba mortal. Estuvo bueno ver cómo los tipos le dieron un engranaje al espectáculo. Una vez que aparecían los enganches, lo que cantabas tomaba mayor sentido. Te dabas cuenta que todo tenía un que ver. Hubo un laburo importante desde lo escénico con el Pinocho (Pablo Routin), porque no eras un hombre disfrazado de mujer, si no que tenías que ser mujer. En un momento me costó entrar en el personaje porque además estaba acostumbrado a que en Falta y Resto no se trabajaba casi nada la puesta en escena. Hoy por hoy, a raíz de haber estado en Timoteo entiendo el valor y la importancia que tiene la puesta. Me acuerdo que el Pinocho me dijo una vez: “No te salía, en un momento te salió y no volviste más a ser Matías. Para mí que ahora hasta estás yendo al supermercado en personaje”. El armado de ese espectáculo fue un proceso recontra lindo. Además fue el primer año que estaba en una murga que apuntaba mucho al concurso. También nos fue re bien en el concurso y eso le dio como un plus. Fue divino compartir un Carnaval con ese grupo. Por suerte este año varios volvimos a salir juntos en La Gran Muñeca”.

“FUE TREMENDO CAMBIO LLEGAR A LOS PATOS”

“A Patos Cabreros me arrimó Riquelme (Álvaro Denino). Lo adoro, es tremendo murguista con una garganta de fierro. Me encontré en una murga con un estilo completamente distinto. Además el grupo era diferente, ya que solo había salido con Riquelme. Capaz que la murga tenía un mecanismo de laburo que no comparto tanto. No digo que sea mejor o peor, pero era distinto y yo hubiese preferido otro sistema. Fue un año precioso. Se armó una barra tremenda y con gente de ese año siempre surge la típica conversación esa de “hay que verse más seguido”. Fue tremendo cambio llegar a los Patos hasta en el momento de cantar. Los arreglos corales eran totalmente distintos a los de Timoteo. Un montón de cosas que sucedieron en el proceso de ese año, se superaron porque el grupo era muy fuerte. He ligado muy bien con los grupos, y siempre he salido con buena gente”.

¿CÓMO TE SENTÍS HOY INTEGRANDO LA GRAN MUÑECA, Y CÓMO VIVISTE ESTE CARNAVAL 2019?

“La Gran Muñeca es una murga preciosa, en la que es muy lindo salir. Ni dudé en irme para La Muñeca también por el cuadro que se había armado en el que tengo muchos amigos. Este año tuve varios asuntos personales que atender y la murga siempre me bancó la cabeza. Siento que en otro lugar no habrían tenido ese gesto conmigo. Este año falté muchísimo a los ensayos por asuntos importantes, cosa que no me había pasado nunca, porque me pone nervioso faltar, y la murga nunca me reprochó nada. Se labura muchísimo. El Pistola (Mega) es un tipo que todo el tiempo está trabajando para la murga. Son las 8 de la mañana y te llegan mensajes de él mandándote audios de los ensayos para que no te pierdas nada. Después el resultado te puede gustar o no, pero se trabaja mucho. Hay mucha cosa que se hace a pulmón también. Se vive un ambiente familiar en la murga y hay un sentido de pertenencia muy grande. Es una murga que tiene tremenda hinchada, e incluso hay gente que se ha tatuado cosas de La Gran Muñeca. Está divino formar parte de la murga. Pasamos un carnaval precioso”.

¿HAY ALGO QUE ESTÉ PENDIENTE EN TU CARRERA ARTÍSTICA?

“No tengo ni idea. Seguramente lo voy a ir viendo. Capaz que en algún momento arme un proyecto solista con un grupo. Creo que hay un montón de cosas que me restan aprender para encarar eso, porque no solo se trata de cantar bien. Formando parte de la banda de El Alemán me di cuenta de que hay un montón de cosas detrás de lo que simplemente se ve en escena. Por ahora es todo muy incierto, pero seguro dentro de un tiempo tenga más claro qué quiero hacer”.

GRACIAS AL CARNAVAL YO…

“Gracias al carnaval yo soy este Matías. Hay muchas cosas de mi personalidad que se las debo a las experiencias que he vivido en Carnaval. Sin el Carnaval hubiera sido otra persona totalmente diferente. Tendría otra manera de vivir y relacionarme. Seguramente no estaría dando notas. Igual me siguen dando un poco de pudor, pero voy mejorando (risas)”.   

lunes, 4 de marzo de 2019


ENTRE BAMBALINAS


ARISTOPHANES

Foto: Platea de Momo


Cada carnaval hay conjuntos que contagian alegría y simpatía en el público. Aristophanes es uno de ellos y año a año se esmera en buscar comunicarse con la gente, esmerándose por dejar un mensaje. Un título que llegó al concurso oficial de nuestra máxima fiesta popular hace 7 años, y desde un primer momento le aportó frescura a la categoría con nuevas formas de decir,  apostando siempre a la solvencia desde lo textual, algo esencial dentro de un espectáculo de parodismo. Una vez más, el encargado de la dirección de estos parodistas, Federico Pereyra, se prestó amablemente a conversar sobre distintos aspectos del espectáculo “Fuera de Serie” que está presentándose en los tablados durante este Carnaval 2019. Un show que pasea al espectador por un montón de estados a lo largo de sus 70 minutos de duración.

¿CÓMO FUE EL PROCESO CREATIVO DEL ESPECTÁCULO “FUERA DE SERIE”?

“Nos juntamos en abril para preparar la prueba. Estábamos dudando de salir o no en este Carnaval. Las ganas de seguir viéndonos pesaron para seguir adelante. A partir de allí hubo varias reuniones para pensar qué era lo que queríamos decir. Cuando surgió la idea de que el espectáculo se llamara Fuera de Serie, enseguida se nos ocurrió hacer la parodia de William Wallace, a la que le podíamos sacar mucho jugo buscando el humor. Luego pensamos en contar una historia de un fuera de serie local, pero después nos cuestionamos y dijimos “¿Qué pasa si contamos algo de un fuera de serie que nadie conoce?”. De esos que no salen en los libros. Y ahí es cuando aparece la idea del Movimiento Tacurú, que la narramos a través de un personaje ficticio como Jona, un gurí cualquiera del Movimiento. También aparece el personaje paródico de Diosito. Esa parodia fue escrita luego de dar la prueba de admisión. Luego hicimos todo un trabajo con el grupo pensando cuáles eran nuestros fuera de serie personales, y a partir de ese laburo fue que aparecieron el concepto y el mensaje de la despedida”.

¿QUIÉNES SON TUS REFERENTES EN EL PARODISMO A LA HORA DE ESCRIBIR?

“De chiquilín miraba mucho a Valentinos. Salieron 3 años, nomás, pero a mí me gustaba mucho lo que hacían. Recuerdo parodias de ellos como Evita y Gardel. También hubo una de Zíngaros que a mí me gustaba mucho que era Gatica. Y también me encanta lo que hace Rubino. Me parece que es una persona que maneja muy bien el humor dentro de las situaciones paródicas, y contando las historias. Eso solamente hablando de los históricos, después tengo a amigos y compañeros generacionales como Christian Ibarzabal el Pollo (Martín) Perrone, Maxi Xicart, que hoy escriben para otros conjuntos y sus trabajos son admirables”.

¿QUÉ REPERCUSIONES ESTÁ LOGRANDO EL ESPECTÁCULO EN LOS TABLADOS?

“Las dos parodias funcionan muy bien en los tablados. Especialmente la de Tacurú que nos ha dado muchas alegrías. Se percibe un acercamiento muy real del público con lo que estamos diciendo allí. Tocamos un tema muy sensible, y hay algunos textos de esa parodia que la gente aplaude con mucha sinceridad. Mucha gente que no vive la pobreza piensa que la solución para terminarla es “matarlos a todos”, y en realidad eso no es algo que suceda por arte de magia, va a llevar muchísimos años e implica un compromiso social que va a tener que ser en serio. Tenemos que estar muy unidos para ayudar a esas personas que no tienen tantas posibilidades como otras. Al menos generación tras generación tenemos que tratar de buscar esa igualdad más real”.

“LA GENTE AGRADECE MUCHO QUE CONTEMOS ESA HISTORIA”

“Justo hace poquito actuamos en el barrio Lavalleja, a 5 cuadras de donde está la casa central de Tacurú. Es algo particular porque se sienten cosas súper reales. El animador del tablado tomó la palabra al final, se le llenaron los ojos de lágrimas y no pudo seguir hablando. La gente agradece mucho que contemos esa historia. Nosotros arrancamos a escribir la parodia por un hallazgo de nuestro compañero Matías Vidal, que es otro de los que escribe junto a Pablo Fidelín conmigo este año. Es delicado porque lo que muestra la tele influye mucho. Cuando hay un robo, que claro que los hay, enseguida hay cámaras, pero no se encara con la misma fuerza la difusión de la inauguración de una plaza o cuando un centro cultural organiza una obra de teatro con vecinos de la zona. La realidad es que contar esto para nosotros ha sido sumamente gratificante, más allá de lo bien que nos ha ido en el concurso. Pasar a la liguilla es importante, y ahora vamos a ir por lo máximo que podamos, y con nuestras armas intentar llegar lo más alto posible. Pero sobre todo sentimos satisfacción por los aplausos del público que se siente identificado con lo que decimos. Encontrarte con un integrante de Tacurú y que te pida una foto, o vos pedírsela a él, es increíble. Es divino que se entrevere eso de quién es el exitoso o famoso en ese momento. En esas cosas encontramos nuestro motor”.

LA IMPORTANCIA DEL MENSAJE

“El carnaval es la fiesta artística más popular que tenemos en el país. Por darte un ejemplo, nosotros en setiembre hicimos una obra de Lope de Vega. Fueron 14 funciones y nos habrán visto 2.000 personas. Fue un esfuerzo impresionante de 6 meses de ensayo y fue nominada a los premios Florencio Sánchez. Sin embargo, en un día en el que actuás en el Teatro de Verano te ven 3.000 personas ahí, más toda la gente que te ve por la tele o luego reproduce el video de tu espectáculo en YouTube. Carnaval tiene una repercusión muy grande y eso juega a favor del grupo. Siempre tratamos de decir algo. Siempre es algo que sale de algunas cabezas, porque naturalmente no podemos ser 20 para escribir, pero el contagio de todos hace que este grupo tenga la particularidad de ser comprometido con un mensaje. A veces está mejor construido, y a veces está peor. En algunos casos la comunicación de ese mensaje es más directa y en otras no le encontrás la vuelta, o la puesta en escena no está bien lograda. Eso forma parte del arte también. No todos los cuadros que pinta un pintor son maravillosos. Seguramente algunos lo son, y otro montón no se conocen. En ese camino estamos. Pero si hay algo que rescato es que a nosotros nos encanta vivir la fiesta, encontrarnos con la gente, y por eso nos tomamos muy en serio el hecho de tratar de que quede claro el mensaje que queremos transmitir. A veces no somos tan explícitos. Este año, por ejemplo, vamos planteando preguntas en la despedida como “¿De qué te gusta formar parte?”, “¿En qué te sentís único e irrepetible”, ¿Quiénes han sido tus fuera de serie?”. Nos interesa dejar esas preguntas en el público para que las responda. Eso tiene un valor artístico importante”.

¿CUÁL DE TODOS LOS ESPECTÁCULOS QUE ESCRIBISTE PARA ARISTOPHANES TE HA GUSTADO MÁS?

“El primero que se me viene a la cabeza siempre es “Fotos Familiares”, el espectáculo que hicimos en el segundo año de Aristophanes (2013). Pienso que ese espectáculo lo tenía todo y estaba muy bien concebido. Tenía dos parodias muy fuertes también como la de “Canillita” y “Antes de Partir”, y manejando de manera importante al concepto de la familia. También me acuerdo de “Dar”, que lo más popular de ese espectáculo fue que terminamos en calzoncillos sobre el escenario, pero hasta eso tenía que ver con el concepto de dar lo que uno tiene y no solo lo que le sobra. Hay muchas cosas que hemos dicho en todos estos años que son importantes. Cada espectáculo te va enamorando. El de este año es muy lindo también porque se comenzó a gestar de manera muy seria y a su vez es muy fuerte en lo humorístico también. Así que cada show tiene su particularidad”.

¿CÓMO SIGUE LA AGENDA DE ARISTOPHANES LUEGO DE CARNAVAL?

“En principio este 21 de marzo vamos a actuar en la Sala Zitarrosa. Vamos a hacer el espectáculo de este año y algunas canciones del disco nuevo que se viene. Luego tenemos fechas en el interior, concretamente en la ciudad de Minas, y hay actuaciones en Rivera que aún no están confirmadas pero seguramente se den, y quizás alguna más. Por mayo o junio vamos a lanzar el segundo disco que se está grabando en este momento. A fines de junio y en la primer semana de julio nos vamos para Argentina. Ya tenemos confirmadas a distintas actuaciones en Córdoba, Rosario, Corrientes, Formosa y Buenos Aires. Va a ser una mini gira muy linda en la que vamos  a presentar el espectáculo y seguro agreguemos algunas cositas más”.

viernes, 1 de marzo de 2019

ENTRE BAMBALINAS



AGARRATE CATALINA




Llega al club desde el que su murga sale en una tardecita cualquiera cargando termo y mate. Enseguida esboza una sonrisa al entrar, te saluda y ya te convida. Conversa de todo con todos. Llegaba la hora de que ensayara diálogos nuevos para el espectáculo, los cuales mantendría en escena con su amigo y compañero Rafael Cotelo. Mientras habla se desprende de él una sensación de enamoramiento cual si fuera un niño hablando de su juguete preferido. Es que esa sensación de satisfacción, compromiso y entusiasmo probablemente es la que lo ha mantenido al frente de un proyecto desde hace ya 18 años casi sin que se diera cuenta. Con la bonhomía que lo caracteriza fue desarrollando cada respuesta sin guardarse nada, fiel a sus convicciones y sabiendo que su voz representa a un colectivo artístico que vuelve al Carnaval luego de 7 años de ausencia. Una vez más he tenido que desgrabar las palabras de Yamandú Cardozo, luego de una charla de casi una hora que paseó por un montón de lugares.

¿QUÉ CONDICIONES SE REUNIERON PARA LA VUELTA DE LA MURGA EN ESTE CARNAVAL?

“Todos los años anteriores en los que no estuvimos en Carnaval nos lo planteamos. Nos preguntábamos si ese sería el año. Todos los años extrañábamos una gran cantidad de cosas que hacen a nuestra constitución como personas y como artistas. Este año lo que terminó de inclinar la balanza fue la cantidad de extrañamiento acumulado. Hay cosas que pasan en nuestro carnaval que no pasan en ningún lado. No hay ninguna función que sea igual en ningún otro lado del mundo. Al público de los tablados te lo perdés. Nosotros hemos intentado actuar en distintos escenarios del país, salas alternativas, en muchos casos con una entrada a precio popular, pero sin embargo hay un público que solo accede a los espectáculos si es Carnaval y si los escenarios están en el corazón de su barrio. Es un público que no se mueve hacia otros lugares, quizás por una cuestión cultural y económica, pero se da así. La vida de esa gente está en su barrio. Somos casi 30 personas en el colectivo, y la decisión era difícil porque hay parte de la barra que no está girando sistemáticamente con la Catalina. Entonces esas personas que integraban la parte fundacional de la murga, compartían los shows más grandes o alguna salida esporádica a Argentina pero no formaban parte del día a día de la murga. Tuvimos que volver a juntarnos mediante esas asambleas largas, aburridas, pero intensas y ríspidas en algún momento, pero removedoras. Hubo que definir el cuadro tanto para Carnaval como para las giras, y esos asuntos fueron los que demoraron un poco la decisión. Una vez que armamos el puzzle había que ver si nosotros, los letristas, teníamos algo para traer. Le comentamos a la murga que hasta que no tuviéramos algo que nos entusiasmara, no íbamos a volver al Carnaval. Por suerte correteamos las musas y apareció algo que nos removía, nos cuestionaba y nos ilusionaba. Ahí fue cuando tomamos la decisión final. La demora en volver a salir en Carnaval no fue por falta de ganas, sino porque no se daban las condiciones a nivel de la logística del grupo. Algo que afianzó la idea de salir fueron las actuaciones que hicimos en el cierre del carnaval pasado en el Movie Center. Aquel espectáculo era el “15 + 2”, celebrando los 17 años de la murga. Allí hicimos repertorios puramente carnavaleros, y eso nos removió las ganas de volver a salir en Carnaval. Nos reencontramos con una cantidad de gente que nos quería ver ahí, en la pelea, en el juego, en la arena. Siempre me gusta entenderlo así, como algo futbolero. La gente no quiere verte más en los clásicos de verano, quiere verte jugar por los puntos. Y es lógico porque la gente te aprendió a querer así. Además, los compañeros que son más nuevos, nunca habían compartido un Carnaval con la murga, y eso nos motivó mucho. Ellos nos decían “Yo quiero compartir un Carnaval con la Catalina”. Ha sido una gran oportunidad para redescubrir nuestro proceso de trabajo de cara a Carnaval, y encontrarnos de nuevo con todo eso”.

¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DEL ESPECTÁCULO DEFENSORES DE CAUSAS PERDIDAS Y CÓMO FUE EL PROCESO CREATIVO?

“Por necesidad espiritual, la Catalina se ha hecho experta en ir contrabandeando cosas al reglamento. Trampeando desde la legalidad a las cosas que no se pueden, o no se habían podido hacer. Pienso en fragmentos de espectáculos como el de La Niebla en 2008. Una prosa poética que hace referencia al Alzheimer y a la demencia senil no es muy carnavalero a priori. Tal es así que al año siguiente aparece un artículo en el reglamento de Carnaval expresando que a partir de ese momento no se iba a ver con buenos ojos la búsqueda de cuestiones emocionales fuertes, porque recordemos que la murga es alegría, etc. Algo así. También pasaron cosas con La Violencia, y se cuestionaba “cómo estos tipos y estas tipas van a salir a decir esto de esta manera”. Y nos cuestionamos hacer ese cuplé cuando se trajo para ensayar. Originalmente Tabaré lo había escrito para su banda, pero le supliqué que fuera para la murga. Siempre nos fuimos entrenando en eso de ir un poquito más allá a medida que nos mirábamos al espejo. En Un Día de Julio tuvimos una libertad total a la hora de crear. Vimos cómo funcionaba el humor audiovisual y guiñado tanto en los barrios más populares como en los teatros más encumbrados. Y el último antecedente de espectáculo era ese. Entonces una vez que nos volvimos a poner el chip del Carnaval dijimos “Bueno, cómo hacemos para poder disfrutar de esta libertad que tanto nos gustó?”. Una de las soluciones que encontramos a eso fue escribir más bloques para el espectáculo. Escribimos más cuplés. Surgió esa posibilidad de intentar hacer las cosas más como en el Carnaval de Cádiz, peleando un poco contra la repetición, sobre todo el humor repetido. Porque perdés ese factor sorpresa. Entonces creamos un espectáculo con varios bloques, y eso nos ha permitido variarlo a la hora de presentarlo de barrio en barrio. Siempre nos planteamos esta sumatoria desde un lugar que no afectara ni a la estructura ni al mensaje del espectáculo. En esta tercera rueda incluimos a Rafa (Cotelo) para que participe en otra parte nueva del espectáculo, y de esa manera vamos a terminar con este lindo plan de ir peleándole a la repetición e ir administrando las sorpresas. Además esta liguilla es como una cuarta rueda para la Catalina, porque dimos la prueba de admisión a teatro lleno, y ves que hay una gran cantidad de reproducciones en los videos colgados de esa actuación. Además la Catalina está siendo la murga más vista en los tablados. Por esto etendimos que la mejor manera de jugar al Concurso era esta.

EL ESPECTÁCULO

“Defensores de Causas Perdidas” arranca de una idea que tiene que ver  con la búsqueda de un hilo conductor que no nos aprisione.  De un contenedor que nos permita meter una gran cantidad de cosas adentro. Buscando los condimentos que tiene que tener la murga (el humor, la crítica, la emoción, etc). Queríamos que fuera un espectáculo flexible per a la vez sólido, y que tuviera un eje argumental fuerte. Se plantea una realidad alternativa a la realidad, que generalmente pierde con el mundo real. Es una caricatura de nuestras propias utopías, y de hacer las cosas un poco más justas. Es un editorial todo chueco y pobre pero honesto y desgarrador aún desde el humor. Termina la función y se vuelve a la realidad. Perdimos, pero capaz que no. Capaz que cada uno se lleva su causa para defender y replicar desde el debate y el cuestionamiento. Nos dio la posibilidad de jugar con el humor, y hablar de causas perdidas que quisiéramos y no quisiéramos defender, generando situaciones homorísticas desde la ironía. Fue un espectáculo que se fue creando en velocidad y sobre la marcha, Y por más que estamos Tabaré y yo como sus principales sostenedores, recibió el aporte de muchos compañeros que sugirieron cosas, compusieron músicas, trajeron ideas para lo escénico, lo estético, etc. El proceso ha sido muy lindo de compartir y muy disfrutable porque todos desde el inicio estuvimos muy alineados, y conectados en una dirección”.

¿QUÉ REPERCUSIONES HA TENIDO EL ESPECTÁCULO EN LOS DISTINTOS ESCENARIOS?

“Generó muchísimas reacciones en el público. Me gusta mucho la respuesta que tiene en todos los barrios. Me sorprendió la intensidad virulenta de algunas reacciones. Por ejemplo, con el bloque de la lucha de clases. Yo sabía que era una caricatura incómoda de sostener y de ver, sobre todo para nosotros, los y las izquierdistas. Porque refiere a mirarnos al espejo y a cuestionar ese lado más feo de la ideología que es la ideología dogmática. Porque cuestiona la obediencia partidaria y el suscribir bajo el mandato de la lógica absurda del barra brava ideológico. Esa lógica que dice que todo lo que hace el que está enfrente está mal solo porque lo hace el que está enfrente. Eso de anular la cosmovisión ajena con Tabaré nos parece nefasto y muy dañino para las sociedades como la nuestra que son muy pequeñas y podrían tener un entramado social fuerte, de enfrentamientos y diálogos acalorados, pero sin odio. Entonces cuando caricaturizás ese sistema binario, sabés que la gente que va a reaccionar es la que forma parte de ese sistema. Entonces ahí aparecieron acusaciones como “son tibios, no se comprometen”.  La murga muchas veces ha sido funcional a ese sistema binario. Por eso mucha gente este año al ser electoral,  nos reclamaba un mayor compromiso ideológico, partidario o camisetero. Me sorprendió sobre todo la furia y el odio en la tirada de esa piedra. No nos imaginamos que iba a haber tanta mezquindad, además con las mismas reacciones que  caricaturizamos. No pensé que la gente iba a caer en eso. Es lógico, igual. Porque cuando alguien se anima a mover sus estanterías o a mirarse por dentro, siempre algo pasa, y más cuando te considera su par. Esa es la reacción del tirano, que lo primero que suele hacer es tildar de traidor al otro. Además todo lo que hace o no hace La Catalina genera repercusiones porque sí. Hay gente que entiende el espectáculo en clave artística y se da cuenta de que no estamos diciendo que no haya más derechas y más izquierdas y seamos todos amigos. No se trata de no discutir y no levantar banderas, si no que se trata de ser tan valiente como para levantar mi bandera entendiendo que está bien que se levanten otras. Lo que está más bueno que genere el arte, es el debate.  Esto no es un tema nuevo para La Catalina. Lo venimos hablando desde el cuplé de Las Banderas en 2007, y también hicimos referencia a esto en la canción final del espectáculo “La Comunidad” en 2012. En Un Día de Julio también le dedicamos el cuplé de los baldes y los dogmas a este tema.  Ese concepto de la otredad. Aquello de cómo puedo a ver al otro como a alguien a quien temerle o a quien odiar solo porque está parado en la vereda de enfrente. Además nuestras flechas no apuntan hacia los militantes. Al contrario, a mí me emociona que alguien sienta que tiene que cambiar el mundo y hacerlo un poco más justo. Nuestras flechas apuntan a no hacerlo desde el odio. No se puede levantar una casa a martillazos. Está bueno que seamos humanamente diferentes, socialmente iguales e igualmente libres. No es una cuestión de tibieza si no de no nos conviene esta polarización absurda. Es desde ahí que intentamos hacer ese bloque y esa caricatura”.

¿CUÁL CREÉS QUE ES LA CAUSA QUE MÁS HABRÍA QUE DEFENDER EN EL CARNAVAL?

“La causa que más hay que defender en Carnaval es el hecho de valorar el lugar de la fiesta, y el lugar del otro y la otra dentro de la competencia. Que se puede jugar al concurso, pero que hay muchas cosas que están buenísimas y que son mucho más importantes que esa carrera por un pedazo de chapa. Hay otra gran cantidad de cosas que están buenísimas. Además todos los conjuntos tienen sus editoriales con las cuales vos podés identificarte, cuestionarte y señalarte. El hecho de entender que valen todos en la diferencia, me parece que es una causa que vale la pena defender.  Además saber siempre que las discrepancias estéticas e ideológicas no tienen por qué generar abismos”.

¿QUÉ ESPECTÁCULO DE LA MURGA TE GENERO UN SABOR MÁS ESPECIAL AL ESCRIBIRLO?

“Cada uno tiene su disfrute. Un Dìa de Julio tuvo un sabor especial por lo que había pasado previamente. Experimentamos una libertad que nos constituyó desde otro lugar como artistas. Este espectáculo también tiene un sabor especial porque es como una vuelta a un montón de cosas que extrañábamos y necesitábamos. Capaz que este es el espectáculo más meta carnavalero de La Catalina, porque es el que más habla sobre cosas del Carnaval. Nunca habíamos curtido ese rincón y le encontramos una diversión a esa vuelta. Obviamente que el espectáculo “Los Sueños” en 2005, porque la murga no solamente gana ese juego de concursar, si no que empieza a trascender hacia una cantidad de lugares y a hacerse mucho más visible. Fue la entrada a la masividad de La Catalina, siempre a escala carnavalera y uruguaya. El 2006 fue hermoso porque fue el primer año en el que salí con mis dos hermanos. Fue el espectáculo que más me divirtió escribir. Lo escribimos con Tabaré y Carlitos Tanco. Escribimos muchísimo para ese Carnaval porque lo hicimos con tiempo, y porque éramos jóvenes y teníamos un romance con una gran cantidad de gente. Aún éramos una murga nueva que aparecía y que mágicamente había ganado. Carnaval necesitaba que algo nuevo sucediera y por primera vez en la historia un grupo cooperativo compuesto por 3 mujeres ganaba el concurso. Vivíamos un noviazgo con la platea y el micro mundo carnavalero que luego se empezó a poner un poco más hostil. El 2007 fue lindo porque empezamos a encontrar esa veta humanista. Cuestionamos hasta la relación del hombre con dios desde nuestras profundas dudas, El 2008 trastocó mucho en lo humano. Además la murga hizo un quiebre porque venía de un año muy cómico, y aparece un humor más nostálgico. Hasta el 2003, que fue nuestro primer año en Carnaval, tuvo cosas increíbles. Nos olvidamos de la guitarra en un tablado. Un compañero se olvidó de cobrar los tablados de toda una noche. Por primera vez teníamos 4 tablados en una noche y se había olvidado de cobrarlos. ¡Algo increíble! (risas). Fue la primera vez que ensayamos en verano.  Todos los años tienen sus cosas, pero este me parece que es el más valiente de La Catalina. Me parece que la murga empieza a cuestionarse un montón de cosas sobre sí misma que nunca había cuestionado”.

UNA VUELTA ESPERADA

“Hemos podido renovar el vínculo con una gran cantidad de gente. Incluso hay niños que no habían nacido el último año de la Catalina en Carnaval que nos esperaban con ansias. Y eso es fruto de sus padres o madres, o tíos o abuelos que fueron trasladándoles ese amor y ese cariño. Entonces te das cuenta de que la murga estaba viva, y había ganas de que  volviera a estar en Carnaval. Hay hijos e hijas de compañeros que nunca habían visto a su padre salir en Carnaval con La Catalina”.

¿CUÁLES SON LOS PLANES VENIDEROS EN LA AGENDA DE LA MURGA?

Por suerte han salido muchas actuaciones por el interior. Incluso algunas salieron inmediatamente después de que la murga pasó la prueba de admisión para este Carnaval. El 6 de abril vamos a estar en el Gran Rex y la venta de entradas arrancó cuando habíamos pasado la prueba. Por lo que se estaba vendiendo un espectáculo que aún no estaba terminado, ¡Algo muy loco!. Ese mismo mes tenemos una gira grande por Argentina. En Mayo vamos a viajar a México. Hay otros viajes apuntados en lápiz ya para EE.UU. y para Europa, algunos festivales en Latinoamérica, etc. Va a estar bueno que volvamos a girar con un espectáculo que tiene un origen carnavalero. Seguro vamos a seguir interactuando y compartiendo con distintos músicos, y volvamos a hacer las Cantarolas. Hay mucha cosa en la vuelta”.

SI TUVIERAS QUE MENCIONAR TODAS LAS COSAS QUE LE AGRADECÉS A AGARRATE CATALINA, ¿QUÉ DIRÍAS?

“Gracias al género, pero particularmente a esta murga yo soy una persona un poco mejor. O por lo menos, menos peor. He aprendido a escuchar y a contemplar las visiones de mis compañeros, a confrontar desde el amor, a laburar por el amor a un grupo, a apostar por lo colectivo, dar la vida por ello y que te duela. Con esta gente puedo hacer cosas que no podría solo. Acá soy la mejor versión de lo que puedo llegar a ser. Si cruzo la calle y me agarra un bondi tengo que estar agradecido a que en todos estos años he vivido muchísimas experiencias. Soy una persona un par de milímetros mejor de lo que era, sin dudas”.


martes, 26 de febrero de 2019

ENTRE BAMBALINAS


CAYÓ LA CABRA



Teniendo como contexto al trajín que siempre supone salir en Carnaval y al disfrute que lo acompaña, tocó visitar una vez más la casa de Lucas Pintos, director escénico de murga Cayó la Cabra. Dialogamos sobre el presente de una murga que año a año pone en juego la creatividad encima del escenario, y nos regala propuestas artísticas que dan que hablar. En este Carnaval, nos da la oportunidad de conocer al Club de los Malos Modales, y nos pasea por historias que tienen como común denominador a lo mal visto y lo prohibido.  A partir de allí se disparan un montón de situaciones con el humor como sello, pero también hay espacio para la crítica, la ironía y la poesía; encontrándose esta última sobre todo en la canción final y en la retirada. Con la misma gentileza de siempre, Lucas se prestó para charlar sobre distintos temas.

¿CÓMO FUE LA EXPERIENCIA DE CONTINUAR PRESENTANDO LAS AVENTURAS DEL ESCUADRÓN REBELDE DURANTE TODO EL AÑO PASADO?

“Nos enfrentamos a la situación de que había laburo, y a su vez un acompañamiento por parte de la gente, porque si no, no podés hacerlo. Si tirás una fecha y no te acompañan, no seguís armando cosas. La murga visitó lugares del interior del país que no conocía y al menos a mí me resultó una linda sensación el hecho de poder actuar todos los fines de semana. Fuimos a Argentina, ya en pleno carnaval el año pasado habíamos ido a Brasil; y para cerrar lo que fue el espectáculo “Las Aventuras del Escuadrón Rebelde” nos pusimos como meta esas 2 actuaciones en La Trastienda de Montevideo. Este año se tienen el mismo deseo y las mismas ganas de poder seguir trabajando luego de Carnaval”.

¿CÓMO AFRONTARON EL PROCESO CREATIVO PARA ESTE NUEVO ESPECTÁCULO?

“El proceso creativo de este espectáculo fue distinto al de otros porque cambiaron los actores que lo componen. En su momento en la cocina de los espectáculos estaba Camilo (Fernández), luego (Martín Mazella), entonces había que encontrar esa figura del redactor. Hubo que reunirse con esa persona y trasladarle distintas inquietudes y los códigos que maneja la murga al momento de decir las cosas. Por más que Maxi (Xicart) y el Pollo (Martín Perrone), conocían a la murga, no sabían cómo se trabajaba desde adentro. Mathías (Iguini) y Nacho (Salgado) sí, porque ya habían formado parte del grupo creativo otros años. Hubo que acomodarse. Yo tenía ganas de que se hablara de un grupo de personas, pero que el protagonista fuera el lugar. El año pasado eran “Las Aventuras del Escuadrón Rebelde” y estaba toda esa cosa de la movilidad y de rebelarse contra tal cosa o tal otra. Este año quería dejar a la historia quieta en un lugar. Al tiempo escuché una canción que es la que canta Andrés (Oroño) enseguida después de que termina la presentación, y me di cuenta que era para él porque el cantante original de esa canción tiene casi el mismo timbre de voz. Entonces me pasó de pronto de no tener nada, a ya tener eso. Sobrevolaban ideas como “Un lugar para portarse mal”, “un lugar donde no hay reglas”, pero todavía no estaba la idea del Club de los Malos Modales. Incluso en un momento hablábamos de este lugar como “La Casa de Shishí”, sabiendo que el espectáculo no se iba a llamar de esa forma. Sentíamos que esa idea iba a servir como disparador de más cosas. Hasta que apareció lo del Club de los Malos Modales, y ahí enseguida me junté con Pablito (Porciúncula), y lo primero que apareció fue la presenta, que hace referencia a lo que dice la gente de los que se juntan en ese club. Queríamos reflejar ese qué dirán que siempre sucede".

EL CONTENIDO

“Después empezamos a ver de qué cosas podíamos hablar. El sexo nos resultó un tema interesante, sobre todo por el hecho de hacer referencia a todo lo sensual, luego referirnos a que está en todos lados y por último reflexionar usando un tema de Moral Distraída, una banda chilena que es muy amiga de la murga. Luego en el cuplé sobre la derecha nos guastaba eso de poder ponernos en otra piel, y a la vez tener una postura. Por otro lado, el cuplé de la mudanza es de esos bloques que siempre nos encantan hacer en nuestros espectáculos, para que el espectador se sienta identificado. Ahí cada uno trajo una historia de su casa como “Bo, en mi casa la heladera siempre está vacía”, y ahí veíamos qué chiste le podíamos encontrar a cada situación. Así surgió lo de guardar la ropa ahí y usarla fría en verano. También se escribió un salpicón que finalmente no quedó en el espectáculo por un tema de tiempo.  La despedida fue escrita por Álvaro García y es una belleza poder cantar una vez más algo escrito por él. Además le ofrecimos escribir la canción final y al principio decía que no. Luego le mandé un audio de la canción con una letra cualquiera, y al otro día ya estaba escrita. Después cuando Pablito la cantó en el ensayo la disfrutamos mucho porque la letra atravesaba el presente de muchos compañeros. Justo habla de soltar las cosas y ser libre. Así que sentimos finalmente la satisfacción de logar algo bueno con todo el laburo que eso conlleva. De una hoja en blanco terminó saliendo esta criatura con la que hoy suceden lindas cosas en los tablados. Y eso se agradece”.

¿HAY ALGUNA PARTE DEL ESPECTÁCULO QUE HAYA DESPERTADO MÁS REACCIONES POSITIVAS QUE LAS QUE CREÍAN?

“Este año la murga necesitó la confirmación del afuera. Más que el año pasado. Para eso fueron vitales algunos festivales previos a Carnaval, o algunos ensayos puntuales. Una vez que salimos a la calle con el espectáculo hubo un montón de hallazgos. Ahí es cuando el murguista se siente más aliviado, porque siempre está ese miedo a no lograr el ida y vuelta. En ese recorrido, por ejemplo, descubrimos que el cuplé de la derecha es algo que nos gusta cantar porque tiene una preciosa respuesta, y de repente en los ensayos era a veces lo que dejábamos de lado, o no lo laburábamos tanto”.

“LO RÁPIDO QUE SE PASA”

“Una cosa que siempre hablamos con los gurises es de lo rápido que se pasa el espectáculo. Llega el momento de la canción final que es cuando tenés un minuto para aflojar y te das cuenta de que ya no queda nada. Eso habla de que el espectáculo es muy dinámico, pero que es lindo de hacer y entretenido. Está bueno que eso suceda”.

¿CUÁNTO PESA CREAR UN NUEVO ESPECTÁCULO LUEGO DE UN AÑO MUY BUENO PARA LA MURGA A NIVEL DE CONCURSO?

“En la primera parte de la creación del espectáculo no pesa. Ahí juega mucho más la necesidad de generar algo nuevo. No creo algo pensando en que tiene que ser más zarpado que lo que se hizo el año anterior. Empezás a crear planteándote hacer algo distinto. A veces siento que no tengo más ideas, y después me doy cuenta de que no es así. Y eso es lo lindo del vértigo de armar un espectáculo en 3 meses. Ya cuando lo vas armando ahí empieza a pesar la mochila de saber que el año anterior hiciste un espectáculo de excelencia, y sentís esa presión porque sabés que la gente está esperando algo aún mejor”.

¿QUÉ SENSACIONES TE GENERA QUE CADA VEZ MÁS GENTE DEMUESTRE SU CARIÑO POR LA MURGA?

“Está salado. Siempre digo que es lo que más hay que cuidar. No tiene una explicación, o al menos nosotros no la encontramos. Es algo sagrado y toda una ganancia. Estoy en la murga desde la etapa en la que solo nos iban a ver nuestra familia y nuestros amigos. Y hoy nos pasa que en cada tablado nos esperan un montón de adultos y niños. Para mí eso es lo más valioso que tiene la murga, el haber logrado ser querida y respetada. Ahí es cuando decís “¿Qué más querés?”. Capaz que en la rosca no te das cuenta a veces, pero después cuando lo reflexionás y lo visualizás es divino. En algún punto es lo que siempre quisiste: que guste lo que hacés. Aparte hoy la gente gusta tuyo y mañana gusta de otro. Entonces hay que disfrutarlo. Esto está atado a la primera pregunta que me hiciste. La gente es la que posibilita que vos sigas creando y soñando. Porque si deja de quererte o seguirte, lo tuyo se va apagando. En definitiva lo que hacemos es para la gente”.

LA MURGA YA TIENE 12 AÑOS, ¿TE VES 12 AÑOS MÁS EN CAYÓ LA CABRA? ¿CUÁLES SON LOS PROYECTOS A FUTURO?

“Últimamente estamos pensando más en lo cercano. Viendo en qué anda el colectivo. Yo no sé si estaría 12 años más haciendo murga, porque me dan ganas de hacer otras cosas. Pero hoy por hoy estamos metidos en lo que estamos viviendo. Tenemos unos objetivos cercanos, pero el próximo febrero aún lo vemos lejano. Aunque cuando queramos acordar ya está ahí. Hoy tenemos la cabeza en Carnaval, aunque estamos analizando una posible gira por Europa a mitad de año. El tiempo te da la posibilidad de elegir bien los pasos. Estamos viendo bien cómo usar nuestras energías, porque hay veces que querés hacerlo todo, pero no es lo mejor. Además todo es producido por nosotros, y eso es cansador.  Por eso celebro cada vez más el armado de un espectáculo, porque no solo estás mostrando otro espectáculo, sino que es un año más de convivencia, aprendizaje y momentos compartidos por el grupo. Fijate que aún sigue en la murga gente que ha sido fundadora en 2007 como Martincito (Alaníz), Vicky (Gervasio) y Christian (Tróccoli). Ya al año siguiente nos sumamos Emi (Belmudes), Nacho (Urruty), Gastón (Tróccoli) y yo. Después hay integrantes como Maira (Sepúlveda) que está desde 2012 y Maxi (Tuala) que está desde 2013. Pero cada integrante que se suma parece que estuviera desde el principio, y tiene el mismo peso, la misma voz y el mismo voto que el que está desde el inicio”.

¿CUÁNTO TE HA TRANSFORMADO CAYÓ LA CABRA TANTO EN LO ARTÍSTICO COMO EN LO HUMANO?

“La murga me fue tallando y moldeando. Es un lugar en donde puedo sacar mi creatividad. Además ocupo un rol importante dentro del grupo y eso ha hecho que me descubra todo el tiempo. Le erré pila de veces, y acerté mucho también. Me sirvió para darme cuenta de que en otros lugares no tengo que ser líder. Laburás el ego también. Porque estás en un escenario y 7.000 personas te aplauden, pero al rato se apagan las luces y estás solo en tu casa. Todo es aprendizaje. La gente me reconoce gracias a la murga. El crecimiento de la murga se ha dado porque hay un grupo de personas que estamos pensando continuamente en ella. No podría haberse dado si no le hubiésemos dedicado mucho tiempo. Tenés la chance de compartir con otros músicos y establecer un vínculo con ellos. Y vivir experiencias preciosas. Por ejemplo, la primera vez que me subí a un avión fue con la murga. Todos los días la murga te deja algo de enseñanza. Principalmente por formar parte de un grupo tan numeroso y que todos tengamos un proyecto en común. Son 12 años que parecen pocos, pero son un montón. Entré con 20. Es una gran escuela”.    

sábado, 30 de diciembre de 2017

"SIEMPRE MANTUVIMOS LA ILUSIÓN"




El carnaval es uno de los rasgos culturales que más nos identifica, y dentro del mismo la murga se roba el protagonismo como género artístico popular capaz de generar un sinfín de sensaciones y emociones. Tal es así que el arte murguero se transmite generación tras generación y no es casualidad que una misma familia esté compuesta por varios murguistas tanto adultos como jóvenes. Varios de estos casos tienen lugar al norte de Montevideo, concretamente en los barrios de Sayago y Colón. Varios hijos de los componentes históricos de la recordada murga “Contrafarsa” forman o formaron parte de la murga “La Zafada”, ganadora del 1er premio de la categoría en los últimos 3 años en el Carnaval de las Promesas. Precisamente esta murga afronta un nuevo año en el que presentará su espectáculo “La Zafada TV” el próximo 5 de enero en el Teatro de Verano “Ramón Collazo”, pero al día siguiente organizará un festival a beneficio propio en el escenario Asociación Civil Monte de la Francesa, ubicado en Lanús esq. Iturbe (Colón). Con el afán de poder cumplir un sueño, 3 integrantes de la murga han gestionado la vuelta de Contrafarsa a los escenarios para participar en el mencionado evento. La tarea no fue para nada fácil, pero poco a poco lo que parecía “inalcanzable”, terminó “haciéndose realidad”. La murga oriunda de Sayago , ganadora de 4 primeros premios en el Concurso Oficial del Carnaval, volverá a cantar luego de casi 7 años, y lo hará gracias al inmenso cariño y dedicación de varios componentes de murga “La Zafada” que crecieron compartiendo una tradición heredada por la “Contra” desde un vínculo tan cercano como es el del seno familiar. Gonzalo Melgarejo, Lucas Bueno y Nicolás García, integrantes de murga “La Zafada”, se expresaron a propósito de este tema y otros que tienen que ver con la murga de la cual forman parte. 

¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DE REUNIR A CONTRAFARSA PARA EL FESTIVAL DE LA ZAFADA?

GONZALO: “Estábamos armando la grilla del festival y buscando la forma de publicitarlo. Entre todos los grupos invitados teníamos a La Sayago Murga Band, esa partecita de lo que había sido Contrafarsa. Justo estábamos reunidos con Lucas (Bueno) y Nico (García), amigos y compañeros de murga La Zafada, y les dije: “¿Y si mejor llamamos a Contrafarsa?”. Enseguida llamamos a Cristina, la mamá de Lucas, y nos dijo más o menos lo mismo, que “estábamos locos”, pero que lo planteáramos porque la idea estaba buenísima”. Se me ocurrió la idea pensando en que nosotros tuviéramos la oportunidad de ver a la murga de nuestros amores. Después surgió toda esta ola de repercusiones en la gente. Llamamos a mi papá Gabriel (Melgarejo) al toque, que justo en esos días estaba decaído porque mi abuelo estaba muy jodido. Cuando se lo planteé buscó la vuelta para no decirme que no, pero me dijo que era casi imposible. Luego hablando con él en casa me dijo que era “terrible idea” pero que era difícil porque la murga se había querido juntar pila de veces y no se había podido dar. Entonces me contacté con el Lolo (Marcelo Iribarne) que es el que está más empecinado con la idea de volver a sacar la murga. Le grabé un audio de Whatsapp y me respondió que iba a hacer todo lo posible. Me dijo “Mañana llamo a Pitufo y a Marcel y después le consulto a los demás”. Cuando hizo las llamadas, Pitufo le planteó que tenía un toque en el este del país pero que estaba de acuerdo con el show, y que si era por él le encantaría cantar para La Zafada. Marcel también dijo que sí, y luego el Lolo planteó el tema en la Sayago Murga Band y accedieron”.

LUCAS: “Él (Gonzalo) nos dijo al principio: “Van a decir que estoy loco”. Y ahí nos miramos con Nico como diciendo “¿Qué va a decir?”. Y ahí fue cuando dijo eso".

NICOLÁS: “Sabíamos que iba a ser difícil, igual. Pero siempre mantuvimos la ilusión. Al final se terminó haciendo realidad todo ese sueño que veíamos como inalcanzable.  

GONZALO: “Luego el problema era establecer qué plantel de la Contrafarsa se iba a presentar. Nosotros planteamos que fuera el de 2003 porque ahí estaban todos los actuales integrantes de la Sayago Murga Band. Si elegíamos el de otro año, no iban a poder estar algunos integrantes como Edén (Iturrioz) o Diego (Berardi). Pero  algunos componentes históricos tenían que estar presentes como Raviol (Eduardo Rabelino), por ejemplo. También se invitó a Daniel Morán, Fabricio Cauteruccio, Luis Ortiz, Marcelo Pallarés, Fernando Iraola, etc”.

¿CUÁNTO TUVO QUE VER CONTRAFARSA EN SU FORMACIÓN COMO MURGUISTAS?

NICOLÁS: “En mi caso de niño me ponía a ver los videos de las actuaciones e iba cambiando de traje y de instrumento. Tocaba cantaba, hacía de todo. Hacía el espectáculo de la murga con los juguetes. Hoy por hoy podemos ver a los espectáculos de Contrafarsa y los interpretamos, entendiendo su sentido y lo que la murga estaba diciendo en esos momentos".

LUCAS: “Hice mil veces al espectáculo del 2003. Incluso tenía un kiosquito para hacer el cuplé de “Juan, el kiosquero”, de aquel año. Usaba el mismo mueble que tenía para mis títeres como kiosquito. Tenía un farol también para hacer el cuplé del presidente. Mis padres siempre fueron hinchas de Contrafarsa y me hacían escuchar a la murga. El año de la murga que más me gustó fue el 2003. Que tenía un salpicón y 2 cuplés que te partían la mente”. 

GONZALO: “Significa mucho porque nosotros nacimos ahí adentro. Recibimos todo lo que nos transmitieron nuestros viejos y nuestros tíos. No tenemos muchos recuerdos de Contrafarsa por nuestra edad, pero gracias a los videos que hay en YouTube tenemos la posibilidad de verlos actualmente. Tengo un podio con los espectáculos de la murga que más me gustaron: 2002, 2003, 1998 y 2000. En 1998 quizás el estilo de la “Contra” era más de murga vieja y luego en los años siguientes ya tuvo su estilo bien marcado”. El año 2002 tuvo el condimento de la despedida dedicada a Schubert (Gioscia), donde la música y la letra se complementaban”.

¿CUÁLES SON LOS CONJUNTOS QUE EL PÚBLICO PODRÁ VEREN EL FESTIVAL DEL PRÓXIMO 6 DE ENERO?

GONZALO: “Sí. Van actuar 3 murgas del Carnaval de las Promesas que son La Descocada, Mano a Mano y Los Pepinitos. También van a estar Andrés Oroño, La Trasnochada, Los Saltimbanquis, La Bohemia, nosotros (La Zafada), Falta y Resto, Senda 7 y el cierre con Contrafarsa”.

¿DE QUÉ VA A TRATAR EL ESPECTÁCULO DE LA ZAFADA 2018?

NICOLÁS: “El espectáculo va a ser “La Zafada TV”. Es con doble sentido, porque nosotros te vemos pero aparte es un programa de televisión. Entonces cada uno interpreta un rol. Hay camarógrafos, conductores iluminadores, etc. El espectáculo ya está ahí. Faltan los últimos ajustes”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA ZAFADA PARA USTEDES?

LUCAS: “La Zafada es la escuela en la que aprendimos todo. Me crié en esta murga desde antes de salir, incluso. Me escapaba de casa siendo muy chico, y me salían a buscar por todos lados en la cooperativa donde vivo. Luego me encontraban en el salón donde ensayaba La Zafada hasta en los días en los que no había ensayo. Pensaba que la murga ensayaba todos los días. Tengo que ser agradecido con Edén (Iturrioz)  que artísticamente me ha enseñado todo. Es la murga de mis amores”. 

GONZALO: “Nos criamos con la murga gracias a nuestros hermanos mayores que fueron fundadores de La Zafada. Aprendimos mucho tanto de La Zafada como de Contrafarsa. Esas son las murgas que nos marcaron y nos siguen marcando. A la murga la tomo como un hobby porque tengo otras prioridades y el día de mañana no pienso seguir haciendo murga, pero de todas formas me encanta y La Zafada es todo”.

NICOLÁS: “En realidad yo soy el más nuevo de los 3 y cuando entré no me llevaba con nadie (risas). De chico era muy tímido y ya me habían querido tentar para que me sumara. Me dejaban el redoblante y todo, me acuerdo de la imagen exacta, pero yo siempre decía que “no”. Hasta que varios años después en un ensayo de Momolandia al que faltó Batata (Gerardo Cánepa), me puse a tocar los platillos y apareció Martín (Rodríguez), integrante de La Zafada que ese año se iba de la murga y tocaba el bombo y los platillos, que me invitó a sumarme. Es mi primera murga, en la que soy lo que quiero ser. Hice muchas amistades y perdí esa timidez que tenía. La murga es realmente una familia. Todos los padres y los componentes siempre te saludan con una sonrisa. Y así es como disfrutás de los ensayos y es como jugar a hacer murga".