viernes, 2 de septiembre de 2016

ESPECIAL DE  LA NOSTALGIA - DEMIMURGA Y CHE PAPUSA



Dos murgas que dieron sus primeros pasos en el Encuentro de Murga Joven. Con distinto origen y recorrido, pero siempre manteniendo el espíritu de un trabajo cooperativo llevado a cabo entre amigos. La esencia de lo que reflejaron arriba del escenario aún se mantiene viva en cada uno de sus ex integrantes, y muchos de ellos participan hoy de nuestra máxima fiesta popular. Christian Font, por el lado de “Demimurga”, y Carolina Pastorino, Jonhattan García, Michel González, y Matías González por el lado de “Che Papusa”, expresaron su sentir hacia su lugar de pertenencia, la que siempre será su casa, y recibirá el amor desde un rincón de su corazón. Homenaje a dos conjuntos que hoy por hoy no pisan las tablas, pero que perduran en la memoria colectiva de la gente que se ha identificado con su arte.

DEMIMURGA

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DIFRUTASTE CON LA MURGA?

CHRISTIAN FONT: “De la primera etapa, todos los años de Murga Joven. Luego de la etapa del Carnaval Oficial, el año 2003. En ese momento la murga salió en el puesto 19, pero hizo 30 tablados que eran un montón en esa época para un título nuevo, y fue muy bien recibida. Me sigue gustando el repertorio de esa época. Recuerdo que nos decían que estábamos locos por algunas cosas que planteábamos, y hoy por hoy hay murgas que hacen esos tipos de planteos, y las aplauden de pie. Habíamos hecho una presentación con muchas músicas distintas, y decían que “no se entendía”. Disfruté mucho el carnaval 2007, año en el que volví a la murga. También los últimos carnavales de Demimurga, que fueron en los años 2009 y 2010, los cuales los viví como letrista. En 2009 fue el único año que pasamos a la liguilla. Luego corroboramos que habíamos entrado a la liguilla por un error informático, lo cual fue un robo, porque la murga estaba fácil en la liguilla. Me acuerdo que una vez que se supo cuál era la liguilla, y se sortearon las etapas,  conjuntos de mucho nombre decían “yo no cierro, porque la gente se te va”. Al final nos llamó un directivo de DAECPU, preguntándonos si queríamos cerrar. Cerramos con la mejor rueda de la murga, y no se movió nadie. Debutamos en la liguilla con el teatro lleno. Al año siguiente disfuté mucho también, porque hacíamos un cuplé que era “La murga más grande del mundo”. Me llevó años meterlo en algún espectáculo. Todos los años lo proponía, y me decían “es una locura”. Ese año terminó entrando porque faltaban días para empezar carnaval, y faltaban 10 minutos de letra. Surgió por cariño, empatía, y pertenencia a la BCG. Me acuerdo que el “Flaco” (Raúl) Castro, con esa grandilocuencia muy querible, me dijo “Loco, ese cuplé es una maravilla. Lo llevás a Broadway, y funciona” (risas). A veces miro el video, y me emociono mucho”.

¿QUÉ SIGNIFICA DEMIMURGA PARA VOS?

“La Demi fue semillero de un montón de artistas que están diseminados en miles de proyectos, y todos guardan algo de la esencia de la murga. Cuarteto Ricacosa, Once Tiros, Cuatro Pesos de Propina, Damián Salina, Cocoa para niños, y los carnavaleros que hemos seguido haciendo daño por diferentes murgas y conjuntos. Mucha gente ha pedido que volvamos, y yo decía “Se terminó. Es una etapa cerrada, sufrimos mucho, y fue un sacrificio muy grande”. Pero no cierro más esa puerta. La murga quedó superavitaria, porque como era muy ahorrativa, usaba recursos propios. Buscábamos ropa en ferias americanas, y metíamos ingenio a la confección del vestuario. Entonces la murga se quedó con un remanente de dinero de los premios obtenidos, y hoy está en una cuenta bancaria. Si se nos ocurre sacarla mañana, algo para empezar, hay. Fue el primer lugar en donde pude ensayar y equivocarme, y le debo mucho a la murga. Nos dimos de lleno con un sistema que puede ser muy ingrato si no venís apuntalado por integrantes del propio sistema. Si vuelve, ya va a volver desde otro lugar, y no sé si a carnaval, ¡ojo!”.

CHE PAPUSA

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

CAROLINA PASTORINO: “Lo mejor que me pasó con Che Papusa fue haber sido directora. De atrevida, porque no sé tocar la guitarra. ¡Lo disfruté de una manera! No me olvido más el privilegio de verle la cara a mis compañeros, y saludarlos a todos con un beso al final. Me acuerdo que eso me lo dejó Diego (Bueno). Él en 2005, en la primera ronda de Murga Joven, se vistió de novia porque quiso, y tenía un ramo de flores. Ya desde el 2003 saludaba con un beso a cada integrante al bajar, pero en el 2005 nos dio una flor a cada uno. En un punto, si no me animaba a dirigir, la murga no salía. Porque Diego ya estaba cansado de dirigir, y me dijo “Tenés que dirigir vos”. Le agradezco, porque me hizo vivir una de las mejores experiencias de mi vida. Y encima gané una mención”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?

“Soy murguista por culpa de Che Papusa, y por Contrafarsa también, que la seguía desde chiquita, y cantaba sus canciones. Ya cuando la escuchaba, hacía las voces, sin haber aprendido nada. Entonces me animé a hacer un taller de murga con Pitufo (Edú Lombardo) y Marcel (Keoroglián). Si bien, Pitufo vivía en mi cooperativa, y éramos vecinos, era como que no era él. El taller con ellos me ayudó a sacarme la vergüenza. Igual en la escuela siempre me daban algún papel medio importante, y eso que era la alta. Siempre me encantó lo artístico. El mismo año del taller, ese mismo año fui al taller de murga de Edén Iturrioz en el galpón de la casa. Edén me probó, y quedé. Me acuerdo que pregunté si la murga ya tenía nombre, y me dijeron “Estamos entre Che Papusa, porque estamos cantando el tango, y otros más”. Luego Edén nos dejó, y la murga quedó en manos de los integrantes. Esto fue en julio de 2003. Naturalmente empecé a hacer muchas cosas para la murga. Desde que empecé con Che Papusa, no dejé de pensar en ella durante todos mis días. Siempre la sentí como una hija, y la vi crecer. Me hizo pasar por todos los sentimientos por los que uno puede pasar. Pero siempre mucha alegría y aprendizaje. Descubrí que ese era el lugar en donde decía lo que tenía ganas de decir. Llegué a llorar pensando qué podía pasar si un día no estaba más. Te terminás dando cuenta que siempre está ahí. Llevo mi remera conmigo en cada carnaval”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?

JONHATTAN GARCÍA: “Cuando entré a la murga, me di cuenta que mi lugar era ahí. La referencia más cercana era Diego (Bueno), que era el que me había invitado a salir. Se estaba armando el Encuentro 2004, me acuerdo. Pasaron muchísimas cosas después. Todos los años se empezaba de cero, y nunca se sabía si la murga iba a salir. Fue el lugar en donde me hice, soy lo que soy artísticamente gracias a Che Papusa. Siempre tiene  algo que ver en los alrededores en los que uno se maneja. Siempre está ahí. Eso es muy lindo y romántico. Hay mucha gente a la que le pasan cosas con la murga. Gracias a Che Papusa conocí a la mamá de mis hijas. Son “nacidas” en la murga. Hay un vínculo muy fuerte, Carolina (Pastorino) es la madrina de mi hija mayor, Manuela, y Pablo (Etcheverry) es su padrino. Cuando le cambiábamos los pañales a Manuela, le cantábamos la presentación de 2009, y se calmaba. Humanamente me dio a mis hijas, que son lo único que tengo. También me dio muchos amigos, y muchas cosas para compartir y contar. Che Papusa le cambió la vida a muchas personas”.

LA TORTUGA VERDE

“Habíamos pedido ropa para hacer trajes, y entre todas esas telas que conseguimos, había una bata verde. Hay registros de esa noche en un comité de base. Salí con la bata del bañito, y me acuerdo que estábamos escuchando discos de pasta de The Beatles. Cuando salgo, Diego me dice “Adelante, tortuga verde, cuéntenos sus historias”, y ahí empezó todo. Nunca se ensayó ese cuplé porque a la murga no le gustaba. En la parte del ensayo que lo tirábamos, muchos no le daban pelota, y con Diego nos cagábamos de la risa mechando cosas”.

¿QUÉ TE APORTÓ “CHE PAPUSA” HUMANA Y ARTÍSTICAMENTE?

MICHEL GONZÁLEZ: “Había tenido la oportunidad de hacer unos talleres con Pablo (Porciúncula), y Maxi (Porciúncula). Y esa fue mi formación en la murga. Venía del palo del Rock and Roll, y armar bandas. Pablo me preguntó si tenía ganas de salir, y hacer Murga Joven. No tenía idea de lo que era Che Papusa como murga. Estando adentro me di cuenta de cuál era la herencia de la murga, el mensaje, y musicalmente por dónde iba también. Salí en los años 2008 y 2009. Ahora me doy cuenta que ahí aprendí a hacer murga. Nunca había entendido el código murguero hasta que salí en la “Chepa”. Me sentí murguista, y a la vez me estaba descubriendo. Me acuerdo que los ensayos eran un aprendizaje. En los primeros ensayos cantaba medio escondido. Che Papusa me dejó una base muy importante de lo que soy como artista. Humanamente fue divino. En esos dos años cambió mucho el grupo. En 2009 éramos como 23 arriba del escenario. Eso fue maravilloso, porque era un disfrute multiplicado. Me encantaría que la murga volviera a dar la prueba para carnaval, y que se acuerden de mí, porque quiero estar en ese momento. Si Che Papusa fuera una foto, sería la del “Tito” Pastrana”.

“EL TRAJE SE PRESTABA”

“El día que actuamos en Paso de Las Duranas, en la etapa de muestra del Encuentro de Murga Joven 2008, mientras la murga actuaba, fuimos con  Gonzalo Bueno a orinar en la parte de atrás del escenario. No nos aguantábamos de los nervios. Teníamos unas babuchas, y el traje se prestaba para hacerlo. Después cuando fuimos al encuentro de Murgas Jóvenes en Salto, con ese mismo espectáculo, pasó algo increíble. Había un compañero, Mauricio (Rodríguez), que hacía del wáter millonario que en su momento estuvo en Durazno, y estaba en escena durante el salpicón. Empezamos a cantar: “¡Miren quién vino a salpicarnos!, es el wáter millonario que vino de Durazno”, y nunca aparecía el personaje. Él cantaba en algunas partes del salpicón, y quedó un vacío que no se podía pilotear. Hasta que apareció más adelante. Momo es así”.

¿QUÉ AÑO FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

MATÍAS GONZÁLEZ: “Disfrutables fueron todos los años. Estuve en 2003, 2007, 2011, 2012 y 2013. En el 2003 arranqué con trece años, y uno va entendiendo este juego lindo de hacer murga. Es una murga de amigos y hermanos del barrio, que compartían la misma pasión por el género. Quizás el que más disfruté fue el año 2007, que fue cuando dimos la prueba de admisión. Ahí la murga tuvo que tomar otro vuelo, y adoptar otra cabeza de laburo. Si bien lo importante era divertirnos, sabíamos que si pasábamos la prueba, estábamos haciendo carnaval. Hubo que preparar un espectáculo que nos conformara. No se dio la posibilidad de pasar. Pero la murga encaró bastantes roles. Después en los últimos años de la murga, 2012 y 2013, fue cuando dijimos “Esta es nuestra murga, y lo que queramos hacer, lo vamos a hacer”. En 2013 pusimos una tribuna arriba del escenario. Anotamos como integrantes a amigos y familiares, y presenciaron el espectáculo desde arriba”.

¿QUÉ SIGNIFICA “CHE PAPUSA” PARA VOS?


“Che Papusa significa bastante para mí. Me hizo crecer en lo que soy como artista y como persona. Crecí, y aprendí muchísimo con gente muy talentosa que colaboró con la murga. Che Papusa me hizo vivir diferente al género, encarando un proyecto con personas más grandes que yo. Fui aprendiendo que hay que meter cabeza, y  estar en el lugar en donde uno siente que tiene que estar”. 

DEMIMURGA - ACTUACIÓN COMPLETA 2009:



CHE PAPUSA - ACTUACIÓN COMPLETA - AÑO 2012:


miércoles, 17 de agosto de 2016

ESPECIAL NOSTALGIA - CONTRAFARSA 2000 - "EL TREN DE LOS SUEÑOS"




Uno de los espectáculos más emblemáticos, no solo de la murga que se acunó en el barrio de Sayago, si no del carnaval uruguayo. Muchos recuerdan las distintas estaciones por las que ese tren transitó. Ni que hablar de la retirada dedicada a “El loco de la Estación”. Luego de 16 años, el espectáculo se mantiene vigente y ha servido de influencia para las nuevas generaciones que vuelcan su arte dentro del género murguero. Marcel Keoroglián, ex integrante de “Contrafarsa”, y actual componente de murga “Don Timoteo”, se refirió a varios detalles y entretelones que fueron tejiendo la magia de un mojón que forma parte de la historia de nuestra máxima fiesta popular. Súbanse al Tren de los Sueños.

¿CÓMO SURGIÓ LA IDEA DEL ESPECTÁCULO?

“No es como la mayoría debe imaginarse. Incluso nosotros mirándolo de afuera podríamos pensar que esa idea surgió, y después se desarrolló todo el resto del espectáculo. Pero fue al revés en realidad, no teníamos una idea y lo que había escrito independientemente era la presentación de la murga. En un momento, por cuestiones fortuitas pero que también no lo son, decía “Vamos que se está yendo, dame la mano y subite al tren”. Era una imagen de la presentación que había escrito Álvaro (García). No sé si fue él o quién fue, que supo observar que ahí había algo más que solo una frase. Ahí fue cuando se empezó a desarrollar la idea de venir en tren, que se llamaba “El Tren de los Sueños”, y de ahí sacamos que cada cuplé era una estación a la que llegamos. Nadie propuso el gran tema y se desarrolló, si no que no teníamos tema. Era un caos tremendo en lo creativo porque venían cosas de distintos lados, y no le encontrábamos la vuelta para poder conjugarlas. El espectáculo fue agarrando cada vez más espíritu. Al principio en carnaval no pasaba nada con la gente, pero después nos acomodamos”.

EL EQUIPO CREATIVO

“En aquel año escribía el Gallego Vidal, y Fernando Toja estaba en la dirección del espectáculo. Álvaro García seguía escribiendo las puntas, y también empezamos a trabajar desde adentro, y escribíamos con Carlitos Melgarejo. Con él acomodamos lo que nos mandaban los otros letristas, y le dábamos un ordenamiento. También Pitufo aportó algo. El título del espectáculo apareció el último mes”.

DURANTE SU PREPARACIÓN, ¿RECONOCÍAN EL POTENCIAL QUE PODÍA LLEGAR A TENER EL ESPECTÁCULO?

“Empezamos el carnaval, y el espectáculo no funcionaba. En los primeros días de tablado, decíamos “Algo pasa, que no está caminando esto y aquello”. El cuplé del consumidor, que lo hacía yo, al principio no caminaba. Tuvimos que redoblar esfuerzos durante carnaval porque no estaba madura la cosa en realidad. Nunca nos dimos cuenta de que podía tener la repercusión que tuvo. Sí sabíamos que estábamos haciendo las cosas bien, y entendíamos que estábamos pasando por un momento en el que hacíamos punta, y marcábamos tendencia. Era como el momento de nosotros”.

¿DISFRUTABAS MÁS DE ALGUNA PARTE EN ESPECIAL?

“Era un gran espectáculo, pero la retirada era espectacular. Me gustaba mucho hacer el “Cuplé  del Consumidor”, y después la parte de “El Tunel” era un momento importantísimo, y que al principio no lo supimos ver. Pitufo (Edú Lombardo) trajo esa música de “The  Beatles”, y a la mayoría no le gustaba. No sabíamos cómo pararnos para cantar lo que estábamos cantando, y nos parecía todo muy lento. Terminó siendo uno de los bloques más fuertes, y que más marcaron. Muchas veces pasa que el autor ve la cosa, y el otro no lo ve todavía. Fue un año muy especial”.

 ¿QUÉ LO DIFERENCIÓ DE OTROS ESPECTÁCULOS DE “CONTRAFARSA”?

“Tenía mucha alma. Más que emoción, lograba una conmoción en el público. Era algo que no sabías en qué punto te tocaba, pero te tocaba. Creo que la gente se iba para su casa con el pecho inflado después de ver el espectáculo, y no se iba igual que como había llegado al tablado. Todo se dio como para que confluyera un espectáculo de ese nivel. Hubo un grado de acierto en la elección de las músicas. Pitufo le emboca al 99% de las músicas, pero ese año fue más todavía. Cada sucesión musical era intocable. La dirección de Fernando Toja fue una mano importante. A nivel estético se marcó algo importantísimo con el vestuario a cargo de Hugo Millán y Soledad Capurro. Me acuerdo que vinieron a hacer la prueba de los trajes, que estaban casi por terminarse. Varios nos quejamos, y nos parecían espantosos. Si eras gordo, te acentuaba la panza, y no te la disimulaba. Solo teníamos una chaqueta cortita. Entonces los gordos decíamos “¡Bo, esto me hace una panza bárbara!”. Hasta mi madre le dijo a Hugo Millán: “¿A usted le parece el traje que le hizo a mi hijo?” (Risas). Se trabajó bien por más que hubo discrepancias, sin embargo la vestimenta era espectacular”.

PERSONALMENTE, ¿CÓMO VIVISTE ESE AÑO DE LA MURGA?

“Lo viví como una reafirmación de muchos años anteriores, y como haber llegado a una síntesis importante de lo que habíamos aprendido al inventar y crear juntos. Hubo otros años, como el 2003 por ejemplo, en los que estuvimos rozando el mismo nivel, pero no tuvimos la suerte de ganar. Me acuerdo que fuimos a grabar el disco en vivo de “El Tren de los sueños” al tablado del Defensor Sporting. Luego Pitufo lo esuchó, y dijo “Ta. Esto es el disco”. No había nada que tocar. Se dio una perfección técnica increíble pese a la emoción. Fue un momento grupal muy lindo para la murga también”.

“MÁS QUE UN PESO, UNA APLANADORA”


“Antes de empezar el Carnaval 2001 nos dimos cuenta de que “El tren de los Sueños” era  más que un peso, una aplanadora. El espectáculo en su totalidad no llegaba a lo del año anterior. Ese año costó, sobre todo por la comparación inevitable de haber tenido un año tan redondo. Luego, en el 2002 volvió a fluir la cosa”.

DISFRUTÁ DEL ESPECTÁCULO COMPLETO:



domingo, 24 de julio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - JIMENA VÁZQUEZ




El humor es “el motor que uno tiene para ser felíz”. Así es definido por Jimena Vázquez, una de las figuras del elenco de Humoristas “Cyranos”. Descubrió su pasión por la actuación cuando pequeña, y desde ese entonces el escenario ha sido su segundo hogar, tanto en teatro como en nuestra máxima fiesta popular. Lleva consigo como bandera la idea de que “el arte es un camino de aprendizaje continuo”, y reconoce que aún le quedan “muchísimas cosas por hacer”. Aquel sueño que comenzó a acunarse en la Villa del Cerro, hoy por hoy se ve reflejado en sus actividades. Desde el ruido y el movimiento característicos del centro montevideano, hubo espacio para una charla que atravesó por momentos y lugares que vale la pena conocer.

ARTE DESDE LA CUNA

“Hasta los cinco años viví en Barrio Sur, al lado de Isla de Flores, y siempre sacaba la cabeza por el balcón para ver las llamadas. Ahí empezó todo. Después me mudé para el Cerro, donde estaba mi familia por parte de padre. Mi primo salía en “Diablitos Verdes”, del Carnaval de las Promesas, y mi tío, Amilcar Duarte, salía en “Diablos Verdes”. Luego salió en El Gran Tuleque, y en Momolandia, ahora no está haciendo carnaval. Así que estaba esa parte de la familia que era carnavalera, pero sobre todo murguera. Un tiempo después, en el barrio surgieron unos nuevos humoristas. Tenía once años cuando fui a hacer el casting, me mandé y quedé en humoristas “Aventureros”. Ahí estuve dos años, y me di cuenta que algo de actuar y de hacer reír me simpatizaba. Después caí en Arteatro con Buby’s Bis (Parodistas de Carnaval de las Promesas). Saliendo en Aventureros siempre veía a los Bubys Bis y me encantaban los espectáculos que hacían, y se notaba que había un tiempo invertido en que los gurises pudieran aprender cosas a nivel artístico. Quedé en el casting de Buby's Bis, y Angie Oña justo estaba dando talleres de actuación en Arteatro, y a la par empecé a estudiar. Entonces desde el 2003 estoy metida en Arteatro”.

EL TRABAJO DE ELABORAR UN PERSONAJE

“No cambió mucho. Cyranos tiene una forma de trabajar más o menos establecida.  El esquema de trabajo es igual. Generalmente se empieza con talleres de improvisación. O te dicen “Este año hacemos de duendes”, y ya te vas armando una idea en la cabeza. A raíz de eso empezamos a hacer ejercicios entre todos. No hay como una elaboración en tu casa de ver qué siente el personaje. Lo que hago siempre es tratar de lograr una interacción con el compañero  en los ensayos, empapándome con la propuesta del otro. En carnaval hay mucha escucha, y tenés que estar  con todos los sentidos abiertos. Obviamente que uno le pone una impronta, y no hace las cosas de taquito, pero siempre el trabajo lo hago en los ensayos. A veces en tu casa se te ocurren cosas más de la narrativa, y no tanto de composición del personaje. Por ejemplo, este año en Cyranos, había un momento en que la vieja tenía un bastón, y con él tiraba papelitos, y eso es de estar copada con lo que estás haciendo, y ver qué jugo le podés sacar. Las sorpresas en carnaval generan pila de efecto”.


LO LINDO DEL CARNAVAL

“Carnaval tiene cosas que no están en ningún otro lado, estudies lo que estudies, y hagas lo que hagas. Existen los clásicos mecheros en carnaval. Estás diciendo el texto, y si te dijeron algo distinto, tenés que estar atenta para retrucar, y a su vez después seguir con el texto sin perderte. Lo que sucede además es que no existe la cuarta pared, y el público es el motor de cada conjunto. De repente estás haciendo una escena que requiere un nivel de concentración, y sentís “¡Churros, churros!”, entonces hay un montón de cosas que uno tiene que integrar que están por fuera de lo que uno ensayó durante todo el año. Uno toma esas cosas, y no hace de cuenta como que no sucedieron. Carnaval te amplifica la visión de la escena. Si estás haciendo un monólogo, y si ves que atrás hay quilombo quiere decir que esa persona no va a llegar a tiempo con el cambio, entonces tenés que pilotearla. Carnaval te da mucho manejo del espacio, porque vas al Teatro de Verano y tenés muchos micrófonos y vinchas, y vas a Manga y tenés cuatro micrófonos, y el tablado es de cuatro por cuatro. Hay que adaptarse a las distintas situaciones, y eso es lo lindo del carnaval, que te ayuda en el hecho de tener adquiridas un montón de variantes, que hacen que se te haga mucho más fácil actuar en un teatro”.

LA PERSONA QUE ESTÁ DETRÁS

“En el teatro hay una solemnidad y un respeto a lo que se está viendo. No hay nadie que te esté gritando “Bien, Jimena!”. En carnaval por mejor que esté intepretado el personaje, siempre ves a la persona detrás. Ves a Pacella, y te matás de risa, siempre está brillante, pero es él. Carballo puede hacer tremendo personaje trágico en una parodia, pero es él. En teatro, la persona queda en  el camarín, y entra el personaje a escena. Tenés que despojarte de lo que sos. El teatro es como casi un ritual. Estás maquillándote en el camarín, y no viene nadie a hacerte una entrevista, y a preguntarte “¿Cuántos tablados hicieron?”.

¿CÓMO TRANSCURRE EL PROCESO CREATIVO EN CYRANOS?

“Ha funcionado de diversas maneras. En este último año encontramos un estilo de creación que rindió muchísimo en lo artístico y en lo humano. Seguramente lo implementemos para el próximo carnaval. Fernando Toja trajo la idea de que transcurriera todo en un edificio, donde se contaban historias, y cada apartamento era una escena. Uno era un Call Center, otro era un secuestro, y otro era una reunión de consorcio, y a raíz de eso, él nos dijo que improvisáramos. Nos juntamos de a grupos, y me tocó armar el Call Center con otros compañeros. Muchos de los chistes del espectáculo surgieron ahí. Fernando grababa las escenas, y les mandaba los audios a Fabricio Speranza y Jimena Márquez para que las escribieran. Hay cosas que quedaron textuales. Entonces uno se siente totalmente partícipe del espectáculo, y  hay otro sentido de pertenencia, y no es que nos llegó un papel y dijimos: “Ta, vamo’ a hacer esto”. En los años anteriores hubo lugar para opinar, pero la diferencia es que este año sin querer queriendo, estábamos armando las escenas en acción. Me gusta mucho la forma de trabajar de Cyranos, porque la idea de ser partícipe no queda solo en la palabra, y los técnicos son muy receptivos”.

¿QUÉ CARNAVAL FUE EL QUE MÁS DISFRUTASTE?

“Todo se disfruta. El año que más me pegó fue el primer año que salí en Cyranos (2011), porque el conjunto volvía al carnaval, y encima salió primero. Fue una fiesta que confirmó que volvíamos para quedarnos. Este año Arteatro sufrió muchos cambios a nivel institucional, y el plantel de Cyranos también, se había modificado en un 80%, y hubo que remarla bastante. Se laburó para salir adelante, y ganamos el primer premio. Eso fue la frutilla de la torta. Esos dos fueron los carnavales de mayor emoción”.

¿CUÁNTO HAY DE JIMENA VÁZQUEZ ARRIBA DEL ESCENARIO?

“Soy media amarga en la vida normal, digamos. En carnaval siempre hecho personajes con un toque inocentón, y capaz que en la vida tengo un humor un poco más ácido. El humor es un motor que uno tiene para ser felíz. De todas maneras, todos los personajes que he hecho, tanto en carnaval como en teatro, se identifican con lo que soy. Siempre está la persona atrás de lo que se está mostrando”.



lunes, 18 de julio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - RAFAEL COTELO




Hoy se lo conoce desde su rol de comunicador, tanto en radio como en televisión, así como también ha incursionado en el Stand Up Comedy. Pero todo inició en la órbita del carnaval, cuando frecuentaba los tablados de barrio desde chiquito, lo que era el “paseo del año”. La semilla comenzó a germinar con sus incursiones en el Teatro, lo que le valió el premio a mejor actor en la Movida Joven de 1997. Poco tiempo después la historia se hace conocida, y junto con la murga “Agarrate Catalina” llegan los galardones y la visibilidad que le abrió las puertas a su trabajo en los medios de comunicación. Integrante de murga “Don Timoteo” hace ya tres carnavales, y cuatro prácticamente con la misma base de grupo y directores, sobre quien recaía el título de “Asaltantes con Patente” en el Carnaval 2013. Con mucha amabilidad y buen humor transcurrió una charla que osciló por distintas etapas de su vida, las cuales siempre han tenido a la máxima fiesta popular como protagonista.


¿CÓMO RECORDÁS TU VÍNCULO CON EL CARNAVAL Y LA MURGA EN TU INFANCIA Y ADOLESCENCIA?

“Lo recuerdo como casi todos, desde abajo del escenario. Era el paseo familiar esperado y deseado en febrero. Mis padres son docentes, pero a su vez, mi padre trabajaba en otro lado, y en febrero siempre se pedía licencia para ver carnaval. Era el paseo del año. Me acuerdo que durante mi adolescencia nunca nos habíamos podido ir de vacaciones ni a Araminda, ni a Atlántida ni a Punta del Este, pero sí íbamos los fines de semana a ver carnaval, tanto al Multicolor del Cerro, al Holanda en Casabó, y una vez por semana, cuando la cosa estaba mejor a veces íbamos al Liverpool de Belvedere. Después se escuchaba en casa, a mi padre le gustaba la murga canción, y escuchábamos a Jaime Roos, el Canario (Washington) Luna, etc. Tenía un abuelo muy carnavalero, que había sido coordinador de “Los Favios” (Humoristas), y era el alma máter del conjunto, por lo que el carnaval era uno de los pocos temas de conversación que tenía con él. Todos los años apostábamos una Coca – Cola por quién ganaba. Yo siempre perdía. En 1992 me hice hincha de Falta y Resto a muerte, hacían un espectáculo sobre los adolescentes que era brillante, y yo decía que “La Falta estaba para ganar”, y él me decía que no, que ganaba “La Gran Muñeca”, y se dio así. En esa épocas a las murgas era difícil entenderlas, por cuestiones técnicas de los tablados, y también porque tenían un discurso muy politizado que al ser niño se me escapaba. Uno de los mejores amigos de mi tío salía en murga, se llama Roberto Nada, hoy vive en Estados Unidos y cuelga videos de carnaval en Youtube. Salió en Los Diablos Verdes, Asaltantes con Patente, (Antimurga) BCG, y me acuerdo que era un ídolo. Así que me entró por varios lados el bichito”.

EL TIEMPO APREMIA

“Cada vez lo hago peor, y eso se refleja en el escenario lamentablemente. Porque cada vez es menos el tiempo con el que cuento o me tomo para ese laburo por obligaciones de otros trabajos. Por ejemplo, este año el primer ensayo de Don Timoteo al que fui fue el 10 de enero. Tenía que ir para aprenderme todo, presentación, retirada, todos los cuplés, la letra, los arreglos, mi parte, es mucho en poco tiempo, y encima a mí me cuesta mucho cantar. Uno posterga determinadas exigencias que deberían estar contempladas, pero si no arranco el 10 de enero, no puedo salir. En noviembre y diciembre de noche tengo que laburar sí o sí, porque es como la zafra de laburo en eventos y ese tipo de cosas. Cuando llega el 2 de enero que es cuando las murgas empiezan a ensayar otra vez, yo hace dos meses que no duermo prácticamente. Entonces en los primeros días de enero trato de tomarme cuatro o cinco días para dormir”.

¿QUÉ CARNAVAL HA SIDO EL QUE MÁS DISFRUTASTE?

“En mayor o menor medida los disfruté a todos, y los sufrí al mismo tiempo. Desde el primero en el que salí en Humoristas “De Todas Partes”, el segundo estuvo demás  con Revista “Danzamérica”. El primero con Agarrate Catalina fue increíble porque encima pasamos a la liguilla, y fue todo una fiesta. El de 2005 fue explosivo, el 2006 fue perfecto. En el 2007 pese a que no ganamos te diría que fue uno de los más lindos, y en el 2008 ganamos y para mí fue de los más feos. Particularmente este último carnaval si no fue el más lindo de todos, pegó en el palo. Si no fue el más lindo, fue porque tenía que madrugar e ir para el canal. Lo que te lleva a decir si está bueno o no el carnaval, es cómo la llevás con tus compañeros, tus amigos, con el espectáculo y con la gente. Este año fue perfecto en ese sentido. A veces llegaba canasado a los tablados, e igual de cansado al otro día para trabajar. Pero sarna con gusto no pica. Estoy haciendo lo que me gusta, y encima me pagan por eso, así que, ¿de qué me puedo quejar?”.

SU VISIÓN SOBRE EL CARNAVAL

“El carnaval se ha enriquecido técnicamente, desde los escenarios gracias al acceso a una mayor  tecnología para montar los espectáculos, y los conjuntos han tenido una apertura que viene desde hace décadas. Ha incursionado gente que no es oriunda de carnaval, pero  vuelca todo su conocimiento, su experiencia y capacidad. Técnicos de vestuario, maquillaje, iluminación, puesta en escena, letrista, actores cantantes. Antes el carnaval era medió endogámico, y vivía puertas para adentro. Por suerte ahora se abrió, y eso lo ha mejorado mucho. Lo que no me gusta es que cada vez está más centralizado en el concurso. Los espectáculos se diseñan, se preparan, y se piensan para esas dos o tres instancias de concurso. Quienes manejan el carnaval establecen todo un cronograma de actividades en base al concurso, y muchas veces se resigna la parte más folclórica, histórica, tradicional, y pintoresca del carnaval en pro de la dinámica del concurso, y esto para mí le hace mal. No deja de ser un concurso de mérito artístico, donde cualquier valoración es subjetiva, por más que vos quieras inducirla o inclinarla con jurados afines o no afines, o delimitando su subjetividad con rubros y puntajes, que es algo demencial. El carnaval son cuarenta días más de espectáculos, y meses de preparación, con miles de personas viéndolo en otros lados, y al parecer a casi nadie le importa porque la atención está puesta en el Teatro de Verano”.

“TODOS TENEMOS ESE BICHITO DEL CONCURSO”

“Las murgas jóvenes siempre tenían un discurso en contra del concurso, “nosotros salimos por amor al arte”, y es cierto, es genuino. A las primeras murgas jóvenes que pasamos a carnaval mayor se nos críticó mucho desde la movida, y decían “Ahora concursan y transan”. Fueron momentos duros para La Mojigata, Demimurga, Queso Magro y Agarrate Catalina. Hubo un año (2004) en el que el Encuentro de Murga Joven no tuvo instancia de concurso, y bajó muchísimo tanto el número de murgas inscriptas, como el nivel de los espectáculos. Me acuerdo que fui a ver etapas. Eso me dio mucha lástima, y confirma que todos tenemos ese bichito del concurso, y está mortal porque es re estimulante. Pero que eso gobierne todas las reglas del juego, me parece algo nefasto”.


LA IMPORTANCIA DEL TEATRO

“Fue fundamental para establecer vínculo. Ahí fue que conocí a Tabaré, y si no lo hubiese conocido, no habría entrado a Agarrate Catalina, así que me cambió la vida. Fue la germinación de cierta sensibilidad. Por adolescente o inepto no aprendí mucho, pero germinó esa sensibilidad de estar atento, parar la oreja, tratar de atender, chupar rueda, fijarse qué seestá haciendo por ahí. Conocí muchos artistas gracias a Ovidio, que era mi profesor de teatro, y muy murguero también. Le debo muchísimo”.

¿CUÁNTO HA INFLUIDO AGARRATE CATALINA EN TU CARRERA ACTUAL?

“Le debo mucho a Agarrate Catalina. En definitiva lo que me abre las puertas es el trabajo que la gente vio que hacía en la murga. Influyó la visibilidad, y la masividad que ya adquirió la murga en sus primeros años. Si no entraba a la murga, no sé qué hubiese pasado”.



lunes, 20 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - IGNACIO ALONSO





Luego de algunos años en los que la base de sus integrantes tuvo “experiencias por otros lados”, vinculándose y saliendo con otros conjuntos en la fiesta de momo, La Mojigata retornará para participar de la Prueba de Admisión de cara al Carnaval 2017. Es maravilloso lo que el arte es capaz de generar en las personas, e Ignacio Alonso es una muestra de ello. La murga que se originara en el año 1998 a través de un taller del TUMP brindado por Edú Lombardo, es su casa. “No hay un día en el que no haya pensado en La Mojigata”, manifestó off the record, para luego retractarse “En realidad, el día en el que nació mi hija probablemente no haya pensado en la murga”, confesó entre risas. La charla referente a la vuelta de un conjunto influyente a la hora de plantear sus espectáculos, y que forma parte de una movida que revolucionó las formas de decir dentro del carnaval montevideano, merodeó por varios momentos y lugares. Pero el principio es el principio, y todo tiene un por qué.



¿A QUÉ SE DEBE LA VUELTA DE LA MOJIGATA A DAR LA PRUEBA DE ADMISIÓN? ¿QUÉ FUE LO QUE MOTIVÓ LA DECISIÓN?

“Desde el último año que salimos, varios compañeros quedamos vinculados. Habíamos intentado volver el año pasado, pero no se dio, y quedamos para intentarlo este año. Hasta hace un par de semanas no se sabía nada sobre el tema porque estábamos buscando gente, pero ahora está más definido. El género está buenísimo para expresarse y decir cosas, más allá de que intentamos ir por otros caminos. Algunos de nosotros tuvimos experiencias por otros lados, y llega un momento en el que decís “quiero volver a ahí, soy eso”. Cada vez es más difícil la autogestión, pero acá hay que estar en todos los detalles, porque es nuestra murga, y te motiva. Ahora estamos todos con hijos, y son todos chicos. Son de 5, 4 o 3 años, y los más grandes tienen 8 o 9, y la mayoría de ellos no tiene recuerdos de la murga. Que nuestros hijos nos vean, y vayan a los ensayos, está buenísimo. Además es un lugar de encuentro para ellos mismos. Hay un montón de motivos para la vuelta”.

LA EXPERIENCIA DEL PROCESO CREATIVO

“Antes arrancábamos en mayo o junio, por ahí, y hacíamos comidas donde cada uno hacía catarsis, y puteaba lo que tenía que putear, o se cagaba de risa de lo que se quería cagar de risa, y ahí surgían las ideas, y los “¡Pah, estaría bueno hablar de esto!”. Eso después se va encuadrando en lo que termina siendo el espectáculo. Con el paso de los años se fueron definiendo algunos roles, y quedamos como más estáticos. Se confiaba en algunos compañeros puntuales, aunque siempre la murga funcionó en colectivo. Este año armamos como una especie de comisión que está tratando de convocar al resto para salir. Hace poco convocamos e hicimos un guiso en casa, y manejamos disparadores, tiramos ideas, y de ahí quedaron cosas, que ahora un grupo más pequeño está bajando a tierra, y laburando con eso. No se da que arranquemos con una idea general, o título, siempre surge el “Yo quiero hablar de esto, que es lo que me moviliza”, pero el hilo conductor puede venir, nosotros si no teníamos le inventábamos uno de los pelos. Ahora nosotros estamos hablando de determinadas cosas, y nos dimos cuenta que un tema recurrente es el equilibrio. Se da en las redes sociales más que nada, el que alguien opine algo, y todos vayan para ese lado, pero salta otro diciendo otra cosa, y enseguida cambiamos de opinión. No hay un término medio, sino extremos. En breve llamaremos al resto de la barra para definir ideas”.

¿LA MOJIGATA TIENE SU PROPIO ESTILO MURGUERO?

“Para un artista es el mejor elogio. Que te diga “Esto es La Mojigata”, incluso gente a la que no le gusta la murga, quiere decir que hiciste algo propio, genuino. Para mí así tiene que ser el arte. Ser lo que sos vos. En otros años nos decían “A esta letra cantada por otro coro, le iría mejor en el concurso”. Pero vos le das esa letra a otro coro, y va a ser otra cosa. Hay un 50% que es la interpretación que le pongas arriba del escenario. Llamás a 17 cantores que interpreten ese libreto, y no es lo mismo. Siempre fue una preocupación de nosotros hacer algo genuino, respetando al género, y no. Quienes salimos en La Mojigata desde hace años, conocemos los códigos del género, y miramos carnaval desde chicos, así que no planteamos nuestros espectáculos desde la ignorancia, sino que es una búsqueda, y como toda búsqueda hay años que están divinos, y hay años que los sufrís, muy herméticos, y con espectáculos que no se entendían. Si ser genuino, implica que te diferencies del resto, mucho mejor. Tratamos de asumir ese riesgo. Hemos tenido años muy buenos en cuanto a la comunicación con la gente, y otros años que no. Nosotros jodemos que los años pares han sido los más disfrutables para el público, aunque en 2006 y 2012 no tanto, y los años más rígidos han sido los impares. Ahora se viene un año impar (risas). Incluso hemos identificado algún año par pero con modalidad impar- El 2012 es un ejemplo. Tenemos que tratar de que eso de que la murga sea referente para otras, no nos pese. Si salís con la de “La Mojigata tiene que ser esto”, estás frito. Ya en los últimos años nos pasaba de decir “Hay cosas que no podemos hacer”, y no está bueno. ¿Por qué no podemos hacer un cuplé que haga todo el mundo? Entrás en una pelea contigo mismo. Lo que estamos tratando de mantener es el ser libres a la hora de crear”.

¿QUÉ COSAS SE MANTIENEN EN EL GRUPO DESDE 1998, Y QUÉ CAMBIOS IMPORTANTES SE HAN DADO?

“Permanece mucha gente del grupo, y hay un núcleo que sigue en la vuelta. Se mantiene una cuestión horizontal a la hora de armar un colectivo. Y lo que cambió es que pedíamos la participación constante de todo el mundo, y nos dimos cuenta de que eso no se da en los hechos, y hay gente que tiene otras expectativas y prioridades. Entonces si yo puedo dedicarle más tiempo, y vos no, entonces aceptá que voy a tener más derechos a la hora de decidir, pero contigo está todo bien. Eso se fue dando, y es sano. Ha habido un cambio en lo artístico también, tratando de que los espectáculos se entiendan. Queremos ir más a lo simple, y que haya una claridad en el mensaje. Hay murgas a las que admiro por cómo logran que se comprenda lo que quieren transmitir, como La Gran Muñeca, Cayó la Cabra, Queso Magro, etc. Después del 2009 tratamos de iniciarnos en esa búsqueda como prioridad. Este año queremos arrimarnos al género, pero por otro lado queremos alejarnos, va a ser una mezcla”.

¿CUÁL HA SIDO EL CARNAVAL QUE MÁS DISFRUTASTE CON LA MURGA?

“Disfruté muchísimo toda la primera etapa de la murga. Desde 1999, que hicimos el taller con Pitufo (Edú Lombardo), hasta el 2002. También los dos primeros años que hicimos carnaval. Un día abrimos los ojos y teníamos a nuestra murga concursando, y haciendo tablados, cuando ninguno de nosotros había hecho carnaval antes. Además en esos años fuimos reconocidos por un montón de gente, y la murga gustó pila. Aparte decíamos cosas que queríamos decir, entonces era como “el sueño del pibe”, con el agregado de que la murga había sido armada por nosotros. Artísticamente me han gustado algunas cosas más que otras. El espectáculo que hicimos en 2002 fue muy bueno, pero el del 2004 me parece el más disfrutable. Ese año el nivel que tenía la propuesta de la murga era contundente. Aparte en el 2001 y el 2002, éramos como la murga mimada, ya en el 2003, nos empezaban a mirar de reojo, pero el 2004 estuvo buenísimo. De un tiempo a esta parte yo ya no lo podía disfrutar, porque es como todo, un grupo que viene trabajando desde hace años, y se conoce mucho, en donde pasan cosas. En los últimos años me tendría que haber ido, y no pude tomar distancia. De hecho una vez planteé, y después me arrepentí, no salí tocando, pero estaba con los gurises todos los días. En el espectáculo del año 2010 me gustó mucho la forma en la que decíamos algunas cosas, y tenía su punto de contacto con el de 2004 porque era muy lúdico. Además ese año teníamos como prioridad mantener la murga, porque en el 2009 sufrimos muchos cambios a nivel de integrantes, y encima fue premiado el texto, cuando nunca antes habíamos recibido una distinción”.

¿QUÉ SIGNIFICA LA MOJIGATA PARA TU VIDA?


“Queda chico decir que es una parte importante en mi vida. Ha sido una escuela para desempeñarme en lo que hago, y un lugar que me abrió pila de puertas. Por eso estamos enroscados en salir de vuelta. Si me lo hubiese imaginado antes, no sé si lo hubiese imaginado también. Es una barra de gente que termina haciendo un producto artístico, que se juntó de rebote, y ha generado un espacio a lo largo de los años. Además me ha permitido incursionar en otras cosas, “Pocas Nueces” surge de La Mojigata, porque nos conocimos ahí o en esa vuelta. Pila de gente lo adoptó como mi apellido “Nacho de La Mojigata” (Risas). Es increíble. Me hubiese gustado cuidar a la murga más en algún momento. Si me pongo a pensar un poco más, me emociono mucho. Aprendo todo el tiempo, y este proceso me obliga a pensar en cosas que van más allá del carnaval, en cómo pararme frente a la vida, tratando de ser mejor persona. Saber que este sentimiento es compartido por más gente le da sentido a todo”. 

miércoles, 15 de junio de 2016

PÁGINAS DE MOMO - EDÚ LOMBARDO





Un largo camino ha transitado aquel gurí que formara parte, y fundara la murga “El Firulete” en el Barrio montevideano de Sayago, y luego debutara en Carnaval con dos platillos en sus manos en la murga de las cuatro estaciones, Falta y Resto, para después comenzar a consolidar su  marca registrada en el antiguo Firulete, ya devenido en Contrafarsa, donde cosechó la mayor cantidad de éxitos. También ha integrado otros títulos como La Gran Muñeca, La Matinée,  Asaltantes con Patente, y el próximo carnaval lo verá desde arriba de las tablas en otro como Don Timoteo, murga a la que “hace muchos años atrás le había dicho que no”. A sus 50 años de edad, Edú “Pitufo” Lombardo, no quiere “cargar con ninguna mochila”, y escapa a la parafernalia que lo rodea en torno a su regreso. Tanto la fiesta de momo, como su experiencia en solitario como músico, fueron protagonistas de una charla sumamente agradable.  

¿QUÉ TE LLEVA A VOLVER A SALIR EN CARNAVAL, Y QUÉ EXPECTATIVAS TENÉS CON “DON TIMOTEO”?

“Lo que me lleva a salir en carnaval es haber tenido tiempo de descanso, por suerte, haciendo otras cosas, y dedicándole tiempo a mi familia. Tengo muchas ganas hace ya un par de años. Cumplí 50 años este marzo, y quiero festejarlos todos los días, y saliendo en carnaval también con dos de mis compinches queridos que  son Marcel Keoroglián y Pinocho (Pablo) Routin, y con toda la barra de Don Timoteo que son divinos, y generaciones más jóvenes con las que quiero compartir. Además, hace muchos años atrás me habían invitado a salir en Don Timoteo, y había dicho que no. Por otro lado hay una parte que es la que nunca se habla, pero la remuneración está buena, y todo eso suma para poder salir. No hay ningún motivo más importante que otro, si no que se complementan. Conozco a la barra, y a muchos gurises que están, porque algunos fueron alumnos de talleres míos, a otros los admiro de verlos en Carnaval, y con Ronald (Arismendi) ya había salido”.

¿CÓMO HAS VISTO AL CARNAVAL DURANTE ESTE TIEMPO EN EL QUE NO HAS SALIDO?

“Todos los años hay murgas que están buenas, otras que más o menos, y otras que no. Es importante tener en cuenta la fiesta, y no solamente el concurso. Disfrutar de los tablados, y de la fiesta popular que creo que es lo más importante. El concurso está bueno porque le da una cuota folclórica que es interesante, sobre todo si te reís. Si lo padecés, no. Quiero salir y divertirme, ya tengo 50 años, y no soy un gurí. Siempre me tomé en serio lo que he hecho artísticamente. No quiero cargar con ninguna mochila. Sé que soy un nombre, aunque es horrible la palabra, importante en el carnaval, pero quiero salir a disfrutar y a pasarla bien. Si a la gente le gusta el espectáculo, tarea cumplida, y si encima llegás a colocarte en la tabla lo mejor que puedas, bárbaro, pero no es el fin”.

¿CÓMO SE ENCARA EL PROCESO CREATIVO A LA HORA DE ARMAR UN ESPECTÁCULO?

“El proceso creativo se encara trabajando a muerte. Siempre muta un poco, pero algunas cosas quedan, y las sigo trabajando igual. Los equipos técnicos son diferentes, y por eso hay que trabajar de distinta manera. También hay que ayornarse, y aprendés mucho en ese camino. Este año salgo con gente con la que ya había trabajado, y otra que no. Eso está bueno, porque ya hay un camino andado con algunos, pero otros son nuevos”.

¿CUÁL ES EL CARNAVAL QUE MÁS HAS DISFRUTADO?

“He disfrutado de todos los carnavales. Esto lo hago porque me gusta. Cuando uno está más por fuera de la cuestión competitiva, lo disfruta más. Cuando me puse el traje por primera vez en 1984 con Falta y Resto, fue lo más maravilloso. Desde el lugar artístico, el año 2000 con Contrafarsa fue muy bueno también”.

“QUE NO SE PIERDA EL ALMA”

“El Carnaval se ha enriquecido en que los espectáculos tienen muy buen nivel de luces, vestuario, y sonido. Lo que está bueno es que no se pierda el alma, y que no sea una cuestión de apariencia. Hay que pensar en el arte y no en la competencia. El arte está primero y es lo único que perdura, lo otro no”.

SU VÍNCULO CON OTROS ARTISTAS E INFLUENCIAS

“Me siento muy feliz. Desde la década del 80 pasé por “Los que iban cantando”, con (Jorge) Lazzaroff, (Jorge) Bonaldi, y (Luis) Trochón. También he trabajado con Mariana Ingold, Ruben Olivera, Mauricio Ubal, Jorge Drexler, Fernando Cabrera, Larbanois - Carrero, Jaime Roos, Ruben Rada. No puedo pedir más nada. Hago mis canciones, y shows. Muchas veces me invitan a compartir, ahora mismo estoy como invitado en el espectáculo de Fernando Cabrera donde hacemos canciones de (Eduardo) Darnauchans y Eduardo Mateo. Me siento privilegiado. He tenido la oportunidad de telonear a grandes artistas como (Joaquín) Sabina y (Joan Manuel) Serrat, Mercedes Sosa, y Lenine, con quien compartí escenario también. Para mí es todo aprendizaje, y no me lo tomo como una  carrera, si no como un camino, el que le toca recorrer a cada uno. Hago lo que me gusta, y tengo el privilegio y la suerte de poder hacerlo. Mis padres me dieron esa libertad, y desde niño me lo tomé en serio. Hay que esforzarse, estudiar, y tener disciplina, siendo persistente. Las influencias evidentemente están. He conocido grandes artistas desde que era un gurí, y tenía once años. He tenido la suerte de estudiar con muchos de ellos, y compartir escenario con muchos otros. Forman parte de mi música, por supuesto”.

¿HAY ALGO QUE AÚN TENGAS EN EL TINTERO?


“Poder disfrutar mucho más de lo que hago. Porque a veces uno está en la máquina de que tiene que trabajar y hacer muchas cosas. Estamos en una época en la que todo el mundo está al palo, y el poder tomármelo con otra soda es lo que me falta”. 

jueves, 2 de junio de 2016

DESDE LA GESTIÓN - 
ASOCIACIÓN CIVIL MONTE DE LA FRANCESA



Si hay un fenómeno maravilloso que el carnaval contempla, es el trabajo colectivo. El hecho de esforzarse a la par con el compañero, e ir con él tras un objetivo determinado. La cultura, a través de nuestra máxima fiesta popular sirve como motor para este tipo de manifestaciones que se da totalmente en forma honoraria. En el barrio Colón, concretamente en la intersección de las calles Lanús e Iturbe, un grupo de vecinos dio vida a un sueño que sigue recorriendo su camino, pues con el paso del tiempo ha ido creciendo, y ganando adeptos. Cada febrero, el resultado de un barrio identificado con un proyecto, abre sus puertas a la fiesta de momo bajo la forma de escenario popular. Un espacio donde se prioriza la inclusión, y la participación vecinal, con lineamientos de trabajo claros, y donde se respira la premisa de que “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. La comisión de vecinos que conforma la Asociación Civil Monte de la Francesa, tuvo la buena predisposición de charlar. Sus integrantes Luis Guerreiro, Juan Luís González, Mariana Rodríguez y Shirley Carvallo, detallaron con sus palabras la gran voluntad que supone gestionar un tablado que se ha posicionado en la escena carnavalera, y cosecha sus frutos con el paso de los años.


¿A RAÍZ DE QUÉ SURGIÓ LA INQUIETUD DE CREAR ESTE ESPACIO TAN REPRESENTATIVO PARA EL BARRIO?

LUIS: “Empezamos a juntarnos distintas organizaciones sociales en 1997. En aquel momento era para hacer un proyecto de parquización, en la esquina de Carve, Cacupé y Perfecto Giot. Se juntaron distintas comisiones vecinales para trabajar por ese espacio. Paralelamente surgió alguna inquietud de los vecinos de la Cooperativa 6 de Mayo, interesándose por este espacio, que era representativo en la zona pero estaba venido a menos, y había dejado de funcionar por diferentes motivos. Nos enteramos de que había un informe técnico hecho por un arquitecto de la Intendencia que decía que era más barato demolerlo que recuperarlo. En el año 2000, Gonzalo Carámbula, que era el director del Departamento de Cultura de la IM, lanzó un programa de presentación de proyectos sociales, culturales o deportivos, que incluía determinada cantidad de dinero para recuperar espacios promovidos por la comunidad. Se presentaron 18 proyectos por parte de los distintos Centros Comunales, y el nuestro fue electo dentro de los primeros 10. Formamos la Asociación Civil. Se hicieron jornadas de limpieza, y de apuntalamiento abajo del escenario. Se trabajó tanto con un arquitecto como con un ingeniero civil, que luego de hacer varios estudios, determinaron que haciéndole determinadas reparaciones, el lugar no representaba ningún peligro de derrumbe. La zona sintió como propia a la construcción, porque anhelaba un lugar de encuentro para generar cultura. Por eso entendimos que ha funcionado, porque en aquel momento la situación del país estaba bastante complicada y había una efervescencia de trabajo comunitario, y participación vecinal. Había que reivindicar al Monte de la Francesa, y terminar con la historia negra del lugar a través del apoyo de la gente. Concretando la Asociación Civil, y a través de la firma del convenio de gestión con la IM, y el Presupuesto Participativo que era una forma de participación nueva, se pudieron cumplir varios objetivos. Se logró parquizar el predio, tener los baños para discapacitados, una buena iluminación, etc”.


LA HISTORIA DEL LUGAR

JUAN: “Hace 35 0 40 años se hacían algunas cosas esporádicas en el Monte de la Francesa. Trabajaron Leones y Rotarios. Se obsequiaban juguetes en el día de reyes, durante toda la tarde. Venía gente de todos los barrios. A veces había espectáculos también. El Centro Comercial colaboró económicamente, no había tejido, había pasto muy alto. Durante muchos años en la época de la dictadura se realizó el pesebre viviente de Colón. Además se eligieron Reinas de la Primavera, y Reinas de la Vendimia. Las actividades se realizaban con entrada libre, y la disposición de las luces se preparaba para esos días puntuales porque el lugar no contaba con red lumínica. Recuerdo estas cosas porque las animé, y he estado ayudando. Nunca hubo una base o un cimiento tan importante a nivel organizativo como ahora. En aquel momento era todo más informal, y era más como usar un predio de los tantos que había en la zona. Hoy por hoy, no sé si en todo Colón o adyacencias alguna vez hubo una comisión que haya trabajado así, y encima desinteresadamente. Esto es un trabajo en equipo, donde todos somos importantes, y ya hay una base que hace que no pare. Cambiará de caras, pero no la estructura. Es un lugar conocido por todo Colón y alrededores, y no hay quien no lo valore. Es un teatro al aire libre con mucha trascendencia, y si vas por otros barrios quieren imitar lo que se hizo acá, y han venido a entrevistarse para saber cómo se trabaja para llegar a esto. Al barrio Colón le gusta todo lo que es el movimiento y el espectáculo, ya desde la época en la que el único tablado era el del Club Olimpia. El Monte de la Francesa tiene un futuro muy grande, y quedan más cosas por hacer todavía”.

UN PROYECTO QUE NO PARA

MARIANA: “El proyecto desde un principio fue más grande que lo que hoy abarca. Abarcaba todo lo que tiene que ver con el teatro, el Centro Cultural, y la recuperación de los parques. En aquel convenio que se hizo con la IM, ellos decidieron que lo que se pretendía hacer en los parques no podía estar contemplado dentro de él, y en ese momento fue lo mejor porque quizás era demasiado. De todas maneras hemos estado trabajando en este tema a través de los Presupuestos Participativos, con proyectos presentados por la Asociación y apoyados por los vecinos”.

SHIRLEY: “Todos los que estamos acá creemos mucho en el proyecto, y eso hace que personas muy diferentes tengamos ganas de trabajar con un mismo fin. La idea es vincularse con la gente, que sabe que acá se va a hacer lo mejor para el barrio, y se apropia del lugar, cuidándolo. Porque sabe que acá recibe beneficios. Todos los años se cambian las metas y nunca se terminan, porque hay que hacer cosas, y siempre hay algo más para mejorar. Ahora necesitamos un depósito, rampas para discapacitados, más gradas, iluminación, etc. El barrio apoya porque se siente respetado, y esto funciona gracias a él. El proyecto participativo que tenemos ahora es terminar las caminerías y la iluminación, que ya no son lo que eran antes, porque hay caminería para correr y luz, hay un guardaparque, juegos interactivos, unos murales muy bonitos que puso la Facultad de Bellas Artes, y todo el entorno cambió. También en un futuro queremos agrandar el escenario y la cantina, con dos hornos. Queremos bituminizar adelante del escenario para que cuando llueve pueda ser transitable esa parte, techar la platea, y muchas otras cosas. Acá se juntan como 60 personas que trabajan durante febrero solidariamente, no hay concesionados, y el dinero que se hace durante Carnaval se invierte en el teatro. La idea es que dentro de los recursos que tenemos, trabajemos cómodos, y con la seguridad que corresponde. Si bien a partir de este año la Red de Escenarios Populares en convenio con el Ministerio del Interior, contó con cierta guardia policial para el exterior de los tablados, nosotros nos encargamos de la seguridad dentro del lugar. No hemos tenido grandes problemas. No vendemos, ni dejamos consumir bebidas alcohólicas. El barrio se ha apropiado tanto del lugar, que la propia gente lo cuida, y te avisa “Se están subiendo arriba de la reja”, “Se pararon arriba del banco”, se genera el “Esto es mío. Vengo y disfruto,  entonces lo cuido”.

LUIS: “El proyecto nos pareció demasiado pretencioso desde un comienzo, y algunos objetivos creíamos que eran difíciles de alcanzar. Sin embargo se han cumplido muchos que tiene que ver con la limpieza y la seguridad. Cuando tenés claro a dónde querés llegar, no importa quién esté. Nos consideramos un hormiguero, donde cada uno cumple una función en pos de una tarea en común. En el grupo a veces pasa que nos confundimos, y pensamos que somos el rol que cumplimos,  pero es algo normal que se da en todos lados. La metodología de trabajo es la inclusión. Siempre se abre la cancha. Se discute lo que se va a hacer, y luego nos comprometemos a cumplir con eso que se discutió. La gente adquirió un sentido de identidad con la zona. Antes eras del Monte de la Francesa y era algo raro, y ahora sos del Monte de la Francesa, aunque todavía quedan vecinos que se quedaron con la historia negra del lugar. Es un espacio de encuentro y de inclusión para la familia. Desde el escenario avisamos que no vendemos alcohol, ni permitimos su ingreso, y es increíble el respeto con el que el vecino se lo toma, y te dice: “Mirá que el de al lado está tomando”. A nuestro entender no se necesita más nada que estar con el otro para pasarlo bien. Tampoco hacemos publicidades de alcohol y cigarros. Ha pasado que hemos encontrado a algún vecino fumando porro, y lo invitamos a que vaya a fumarlo afuera para que el vecino que no fuma haga uso de la libertad de respirar aire puro. Y quienes fuman no se sienten excluidos, y vuelven a entrar. Viene gente de todas las clases sociales, y respeta las normas de conducta. No se  precisa represión, sino inclusión y educación. El camino no es la imposición, si no el convencimiento. Esto es un proyecto autogestionado, nos vinculamos con otras instituciones pero tenemos la libertad de hacer uso de la última palabra, y no nos importa quedarnos sin carnaval si tenemos que enfrentamos a DAECPU o a la Intendencia, porque inventaremos otra cosa para que la gente pueda participar. No somos rehenes de presiones externas”.

“El proyecto abarca un Centro Cultural, y para serlo nos falta mucho todavía. Porque brindamos talleres de expresión, pintura, guitarra. Algunos son llevados a cabo por la Asociación (Civil), otros por el Programa Esquinas, y otros son totalmente honorarios, brindados por vecinos que destinan parte de su tiempo a transmitir su conocimiento, como los son el taller de fotografía y de gimnasia. Hay una tradición de participación vecinal. Esto es mucho más importante que quienes participemos. Pasaremos nosotros, y mañana vendrán  otros”.

JUAN: “Si existieran organizaciones como esta en todos los barrios no se necesitaría del gobierno para hacer cosas, para la vigilancia, y se prevendrían fenómenos sociales como la violencia. Nos hemos familiarizado con más de 3000 personas, y eso es un logro muy importante”.

LA TENDENCIA QUE ESTÁ CRECIENDO

LUIS: “Los escenarios populares funcionan en carnaval, pero trabajan durante todo el año, mediante el voluntariado y el trabajo honorario, y existe una adhesión a la sociedad multiplicada en horas de trabajo, y en obras que la comunidad necesita. La comisión del Tablado de Flor de Maroñas trabaja con la policlínica del barrio, el tablado del Parque de los Fogones tiene una organización social. Se ha sumado el plan piloto del Oriental de La Paz y La Macana sumándose a la Red de Escenarios Populares en este último carnaval. Nos hemos reunido con la gente de La Macana, y hemos intercambiado con ellos que tienen una cabeza nueva, y a su vez el Oriental es un club que quiere vincularse con lo social, y me parece un desafío que se ha cumplido. Cuando la gente se empodera termina siendo una amenaza para quienes ostentan el poder momentáneo, administrando Montevideo o el país”.

¿QUÉ SIGNIFICA EL MONTE DE LA FRANCESA PARA USTEDES?

SHIRLEY: “O te enamoraste del proyecto, o no estás. Acá venís a trabajar. Para todos nosotros es parte de nuestra vida cotidiana. Te da muchas satisfacciones. En el día del niño, le das un juguete a un chiquilín y no te importa si estás hace doce horas trabajando, y no has parado haciendo cosas durante el año. Ese tipos de caricias recibís. No hay una lógica, o creés en esto, o no. Hay gente que nos pregunta: “¿Vos vas a trabajar todas esas horas sin que te paguen?”. También tu familia tiene que creer contigo, porque en trabajo, reuniones, en venir a un taller, porque se invierte mucho tiempo en el que no estás con ella. Todos los días alguno de nosotros pasa un momentito por el Monte de la Francesa. El que se suma es porque cree. La gente se va diciendo “Que descansen, que pasen bien. Me encantó lo que hicieron allá (y te viene la crítica), hay que poner tal cosa ahí porque falta”. Entonces es más que gestionar un escenario de carnaval, porque el que se va, lo hace como cuando se va alguien a quien invitaste a tu casa. Cuando termina carnaval estamos muertos, porque son 16 jornadas de laburo que empezamos a trabajar desde diciembre, y además cada uno tiene su trabajo particular. Pero cuando recibís esas satisfacciones se te va todo el cansancio. Porque cumpliste la meta de que venga el vecino, disfrute, y sea tratado de igual a igual. Que pase una buena noche junto a su familia, y vea un buen espectáculo. Trabajamos para que el artista pueda brindar su mejor espectáculo, y para que el vecino pueda disfrutar del mejor espectáculo que ese artista puede dar. Defendemos que el artista tenga las mejores condiciones para actuar, pro también nos preocupamos por el vecino que pagó una entrada, y tiene derecho a que el artista haga bien su trabajo arriba del escenario”.


LUIS: “Hay una frase que dice “El que solo tiene aspiraciones personales, no comprende el sueño colectivo”. A esa frase la tenemos en una camiseta. Somos porque estamos acá, si no estuviéramos acá, no existiríamos. También hay otra con una leyenda “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. Eso es un sentimiento. Hay que pelear con los egos personales y las necesidades de reconocimiento. Nosotros terminamos carnaval y festejamos por la satisfacción que da la culminación de todo un trabajo que se realizó correctamente. Cuando eso ocurre sabemos que vamos a subsistir un año más”.